Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Mis pensamientos son una horda promiscua.

Amorim

Corto y pego:

http://www.laopiniondemalaga.es/cultura-espectaculos/2012/02/15/enrique-amorin-amante-lorca-sale-sombra/485238.html

CARMEN SIGÜENZA La leyenda de Lorca y su muerte no tiene fin; todavía no se sabe donde están sus restos, y ahora el redescubrimiento, por parte del escritor Santiago Roncagliolo, de Enrique Amorín, un millonario que fue amante del poeta cuando estuvo en Uruguay, deja en el aire si éste pudo robar su cadáver.

Una apasionante historia que el peruano Santiago Roncagliolo (Lima, 1975) ha plasmado en El amante uruguayo. Una historia real, publicado por editorial Alcalá; una monumental investigación por el Buenos Aires de los años treinta, la guerra civil española y el París de posguerra, y por la historia de los máximos creadores del siglo XX, como Picasso, Chaplin, Neruda o Borges.

las paredes de su casa eran de mágicas esmeraldas

En Grecia han robado en el museo de Olimpia. En consecuencia ha dimitido el ministro de cultura.

En Burgos han detenido a tres rumanos y recuperado todas las piezas sustraídas en San Pedro de Cardeña.

 

La benemérita de Palencia ha recuperado tres libros parroquiales de los siglos XVII y XVIII tras localizar a un particular que desde Madrid los había puesto a la venta en internet.

 

Por mi parte he localizado una pieza con un nombre grabado, Charles W. Morgan. Ese nombre es el de un ballenero americano. Sobre la pared de mi habitación no estaría mal.

 

me quedé en el pasillo

Me cuentan la historia de unos últimos momentos, aquellos en los que cuidadores y seres cercanos se aproximan a lo que queda del vivo para asegurarse un vivir de mamandurria durante el tiempo que a ellos y los suyos les resta, sin necesidad de convertirse en galloferos ni tener que hacer una sarracina que nada remedia, salvo al más fuerte o a un reitre que no quiere bajarse del caballo. Unos días antes de fallecer hicieron llamar a un notario para cambiar la herencia. Un clásico del ser humano que se repite y repetirá mientras haya algo que coger. Si colocamos a un lado el interés puro y duro y al otro el buen sentimiento, nos encontraríamos un montón de situaciones diversas que hacen de este Erebro donde vivimos un lugar irrespirable y difícil de valorar. Lo mejor simplificar, forrarse de tricotas y abandonar cualquier acercamiento a la ponerología.

 

Literatura

No soy un samurái pero seré algo parecido, sin espada ni causa.

Copio y pego de la nación.com:

En 1992, durante un simposio organizado en Múnich con el título "El giro de la literatura", el escritor holandés Cees Nooteboom (que ante la solemnidad declina inevitablemente hacia el tedio y sólo revive por la alegría de una paradoja o la posibilidad de alguna amable ironía) invirtió los términos del problema propuesto y planteó: "¿Creen ustedes realmente en la literatura? Porque, en ese caso, quizás habrían hecho la pregunta inversa: ?¿En qué medida depende la realidad de la literatura?’". Respuesta: "Sin Homero no habría guerra de Troya, sin Balzac no habría burguesía francesa del siglo XIX, sin Joyce no habría Dublín, sin Shakespeare no habría Ricardo III, sin Musil no habría monarquía austro-húngara". Sin Nooteboom, podríamos agregar, no habría montañas en Holanda (que la topografía niega pero allí están, en el título del libro En las montañas de Holanda ), ni un hotel con base en Shangri-La desde donde se puede ver la Estatua de la Libertad envuelta en la medianoche de Manhattan (el "Hotel Nooteboom", integrante de la cadena de relatos Hotel Nómada ); sin Nooteboom no habría conmovedoras resonancias socráticas en la muerte de un humilde profesor de griego y latín ( La historia siguiente , premio Grinzane Cavour), ni zorros nocturnos como heraldos de la muerte, zorros no del todo reales, acaso rojizos, metonimia del cabello de la hermosa mujer que en los últimos segundos de su vida siente por sí misma y por primera vez un amor lleno de compasión y serenidad ( Los zorros vienen de noche ).


una vela es suficiente

La evidencia, como el algodón, no engaña.

El ser humano vivirá 1000 años. Los estudios...

El mundo... ¿mi mundo?

Soy un junco, sín, un junco. Uno.

 

De la wiki:

 

Hipócrates y sus seguidores fueron los primeros en describir muchas enfermedades y trastornos médicos. Se le atribuye la primera descripción de la acropaquia, un signo clínico importante en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica,[49] el cáncer de pulmón y la cardiopatía cianótica

 

Angelo

Por 50 euros al mes uno tiene acceso a internet igual que otros tienen derecho a una suscripción de una revista de vinos o a una temporada en el estadio . Ahora bien, ¿en qué consiste ese derecho? ¿En pagar un poco más cada vez que desee descargarme una película o un disco? ¿Cuánto les llega a los artistas, devenidos muchas veces en pobres? Sería fácil tirar de la historia y sacar de entre sus líneas a un pintor cualquiera, muerto de hambre y fijarle con chinchetas a la pared, como si fuera el Che. Creo que en un futuro la hambruna esculpirá todos los rasgos pero cada vez habrá menos artistas. ¿Quiero esto decir algo? La vida también es un entreno en su cuadrilátero, pero Ángelo Dundee ya no está. Tenía 90 primaveras y veo su losa como si fuera un ring, un cuadrilátero por donde pasaron, entre otros, Cassius Clay y Sugar Ray Leonard. ¿Cómo será mi losa? El tiempo va esculpiéndola, creo, quitando de aquí y de allá, forjando manías, acercándome al patíbulo y en espera de la verdadera misión. No podré regresar y sé que el castillo que pudo con Kafka, también lo hará conmigo.

 

me llevaste a un abismo, y por los imposibles

Esta crisis económica sólo es el principio de la realmente crisis con mayúscula. Las catástrofes naturales no dejarán indiferentes a nadie y el llamado primer mundo dejará de serlo. La sequía, cuando poco y desde hace años tan amenazante, hará acto de presencia.

El Casino de Palencia, nada ajeno a estos menesteres, se prepara para celebrar lo que será su 150 aniversario. Tampoco quieren perder comba los promotores y aficionados de skate-park. Se han reunido con el alcalde para pedirle que la pista albergue también otras disciplinas como BMX, en el Tanque de Tormentas que está al lado de la Lanera.

Una frase al parecer de Einstein, la mente es como un paracaidas, sólo funciona si se abre.

Un libro: “El bailaor de soledades”, de Georges Didi-Huberman

De la editorial Pre-textos copio y pego: Se trata en este libro de mirar y de describir filosóficamente a un gran bailaor, Israel Galván; también de reconocer en su arte contemporáneo un arte de "nacimiento de la tragedia"; de escuchar su ritmo y de reconocer en sus palabras –por lo menos en tres de ellas: la jondura, el rematar y el templar– grandes conceptos estéticos que la estética occidental ignora todavía.

Didi-Huberman parte de las soledades del barroco y las soleares del flamenco para concluir en que Israel Galván, cuando baila, nos “ofrece sus propias soledades, como otras tantas paradojas”, de tal forma que su soledad sonora llegue a cada una de las nuestras. La lectura atenta de San Juan de la Cruz y de José Bergamín, así como de cuanto han dicho sobre el toreo Antonio Ordóñez o Pepe Luis Vázquez; pero también las enseñanzas de la filosofía de Nietzsche, Bataille o Deleuze, como la estética de Eisenstein permiten al autor de estas páginas dirigir la mirada hacia esa forma de expresión “humilde, lacónica y de inocente temeridad” que es el baile de Israel Galván. Y es que, como bien dice Didi-Huberman: “Galván baila como respira, aunque a veces nos preguntemos si no se le para el corazón en el fondo de un remate”.

El mundo sigue rodando. En mi quietud observo detenidamente la electrocución de un elefante, filmado por Edison en 1903. He llegado a través de un corto de Alexander Kluge, “La ejecución de un elefante”

 

Del blog Anfrix y Mirá!

   

Nacida en 1875 y domesticada en el circo Forepaugh, Topsy, pasaría a la historia como uno de los pocos animales enjuiciados y condenados a muerte en un veredicto oficial. Durante su estadía en el circo debió de soportar todo tipo de abusos, su cuidador la obligaba a fumar habanos y todos los días recibía salvajes golpizas en las cuales cadenas y palos con clavos nunca faltaban. Cansada de estos malos tratos un día decidió decir basta y en un ataque de ira arremetió contra el personal del circo, matando a tres hombres entre los cuales se encontraba su desalmado entrenador.

Tras debatir como se la condenaría y enfrentar infinidad de protestas de la ASPCA -American Society for the Prevention of Cruelty to Animals- el gobierno contactó a Thomas Edison para que de una opinión. Edison, que en ese momento se encontraba luchando por imponer su estándar eléctrico, sugirió que la mejor manera era electrocutarla utilizando corriente continua. Tras comer una última cena de zanahorias, su comida preferida como indicaba la ley estatal, Topsy fue ejecutada por electrocución en 1903. Edison que también estaba incursionando en el mundo del cine filmó el evento.

 

Israel Galván

y los crisantemos

Doy una vuelta por el barrio. En el café, ya lo he dicho, han suprimido una suscripción de periódico. Ahora sólo está el Palentino. En una de las páginas de ayer aparece la noticia de la famosa escultura de Marta Domínguez. No es como ella, declaró la atleta. Tras sus más y sus menos se mantendrá aunque puede que haya cambios. No entiendo nada y dan ganas de hacer lo que hicieron con la televisada estatua de Sadam Hussein. Para eso sirven las estatuas, para marcar un antes y un después.

Sigo paseando. En la misma calle han cerrado unas cuantas tiendas, una de cuadros y marcos, una de fotocopias, una de viajes, un bar y una de ultramarinos. Demasiadas para lo que son ¿cien metros? Me comentan que la tienda alemana de Schelecker también tiene problemas ¿suspensión de pagos? La gente de edad que aún no se resigna a dejar de hacer deporte practica el padel, un conocido me lo asegura. Es lo último, eso y andar. Llego a casa, estoy tranquilo, pensando en las películas que voy a ver, una de Alexander Kluge y otra de Straub y Huillet. Abro el Frigo y descongelo el pan.

 

De libertaddigital.com: No es el primer obstáculo con el que se encuentra la escultura. El homenaje del Ayuntamiento a su deportista más importante fue paralizado en diciembre de 2010, en pleno escándalo de la operación Galgo en el que se vio implicada la atleta.

la buena naturaleza y el hombre malo

Los pillows-shots de Ozu operan un efecto parecido de descentramiento cuando la cámara se fija por un momento, a veces un largo momento, sobre algún aspecto inanimado del contexto humano. Las personas pueden estar próximas, pero por el momento no son visibles, y un techo, una luminaria, un tendedero, una pantalla o una cacerola ocupan el centro de atención. Es la tensión entre la suspensión de la presencia humana (de la diégesis, en suma) y su regreso virtual lo que anima una parte de la obra más reflexiva de Ozu, la que confiere a los planos de corte algo más que el valor de viñetas decorativas

         Burch, 1982

 

Y qué fundamentales son esos planos que nos suspenden en el relato. Como en la vida, si no nos dejamos llevar por esos planos entre las actividades y conversaciones no habría reflexión, placer ni aburrimiento que pudiera llevarnos a lo uno y a lo otro. Veo la postal de una familia feliz. Una granja, dos niños como dos soles, un marido, su esposa. Y ella no está bien, está enferma, tiene el mal de este mundo, de este tiempo. Y digo, lo tiene todo, lo tiene todo repito.

Tengo entre mis manos el libro “Locus solus”. Gracias, gracias, mil veces gracias. ¿No fue recomendado por Castro Flórez? No o tal vez sí. De seguro que lo fue por Vila Matas. Tengo hambre.

 

http://www.elpais.com/articulo/semana/Regreso/Locus/Solus/elpepuculbab/20090207elpbabese_13/Tes

 

Raymond Roussel

el otro mar

Ha muerto Angelopoulos. Al parecer volvió al lugar donde se iba a rodar su película, que sería la última había anunciado. Cruzó un túnel oscuro y le atropelló una moto. La muerte le pilló en el escenario, buscando exteriores, planos y detalles. Había escrito el guión junto a los escritores Rea Galanáki y Pètros Markaris, el creador del comisario Kostas Jaritos, del que he sacado varios libros de la biblioteca. (Me contengo en compras, aunque Jaritos no tardará en caer).

Veo a una familia. Se ven y hablan por temporadas, coincidiendo en una ciudad de provincias o en un pueblo. Hablan, se cuentan las cosas del tener pero no saben absolutamente nada de lo que les está pasando los unos a los otros. La imaginación crea normalidades, familias con niños, un ir tirando basado en los paseos al ir y venir del trabajo, etc. Pero nada es lo que parece. Los psiquiatras lo confirmarían.

En el café han suprimido un periódico. La crisis se nota. Otros comentan que se han suscrito digitalmente a alguno porque sale más barato. El fin está cerca.

 

cuando aparece la luna llena

Día a dia sin ser jefe de nada, cansa, Ni jefe de uno mismo que es peor y sería a lo que uno debería aspirar. A veces todo me parece un MacGuffin. El dinero que suponía existía en el mundo, en los mercados, en la apariencia es un MAcGuffin. Lo que uno cree muchas veces también. La vida.

Acudir a un hospital es acudir al desguace, casi todo son pérdidas y averías. Es decepcionante y humillante. Si a esto le sumamos que al salir a la calle las únicas ideas que se tienen aunque no sean de salud también son de desguace poco nos queda.

 

“Tenía que aceptar mi derrota frente al papel, y sin embargo, de manera bastante curiosa, el acto de escribir había dado frutos de otra especie: el mero fracaso de las palabras, que se sumergían una a una en las profundas cavernas de la imaginación y desaparecían en la esclusa. Una manera un tanto costosa de empezar a vivir, sí; pero nosotros los artistas nos sentimos arrastrados hacia vidas individuales que se nutren de tales extrañas técnicas de autopersecución.”

         “Clea” L. Durrell

 

para borrar las huellas

Otros afligidos iban apareciendo, tanto personales como profesionales, por decirlo así; los que tenían un interés personal en el funeral de un amigo venían a pasar la noche en la marquesina de colores, a la luz brillante. Pero había otros, los profesionales de las aldeas circundantes, para quienes la muerte era como un concurso público en la poesía del duelo: venían a pie, en carros, montados en camellos. Y cada uno, cuando entraba por el portón de la casa, lanzaba un largo grito estremecido, como un orgasmo, que devolvía la aflicción a los otros doloridos, de modo que respondían desde cada rincón de la casa: lentas notas ollozantes, que crecían gradualmente hasta convertirse en un largo y sostenido trémolo de agua, que helaba la sangre y crispaba los nervios.

 

         Pg. 368 “Mountolive” L. Durrell

 

Los nativos, aquella mañana, parecían inquietos. Era lunes, tal vez fuera eso. Habrá un día en que no conozca a ese que entrena a las cuatro de la mañana por el vial, pedaleando o contando estrellas a menos tantos de temperatura. Habrá un día en que otro serán y la locura sea la misma.

Compro libros, me excedo. Faltan estanterías. Debo buscar el equilibrio. Y llegar a la nada, dejar de comprar.

Plaza Elíptica, ¿qué me deparará?

He visto Nader y Simin, una separación. Los trabajos de los actores son mayúsculos. La película es buena pero no tanto, ¿tanto como para dejar a un Bela Tarr en segunda posición en Berlín? Me gustaría que en las críticas de la película nadie hablase de Irán ni de cualquier exotismo. No lo merece.

 

En materia de salvamento, conviene decir toda la verdad

-------

El artista Fernando Sánchez Castillo dice que ha intentado fotografiar las esculturas de Franco retiradas de las calles y ha sido imposible salvo en Barcelona porque o le han dado largas o le han denegado el acceso. Curioso el caso de Sánchez que tiene en el Matadero de Madrid su obra hecha con el barco “Azor” de Franco.

 

http://www.vespito.net/historia/franco/azorft.html

 

Rescato un nombre, Alain Bombard, famoso por cruzar el océano Atlántico desde las Canarias hasta las Barbados en lancha neumática, sin ninguna clase de alimentos ni bebidas. Llegó malamente pero llegó, anémico y sin fuerzas. Luego haría muchas otras cosas, como por ejemplo escribir el libro con su aventura “Náufrago voluntario”.

Todo el mundo está siendo cada vez más consciente de que la palabra crisis tan usada hoy en día no es la correcta. Donde dice crisis, debe leerse estafa y así se comprenden mejor las cosas. Un libro, cuentan, “Cleptopía”, de Matt Taibbi, explica estas cosas. En el blog El escorpión de Alejandro Gandara dice:

La estructura de poder, mantiene Taibbi, reproduce el esquema del narcotráfico, que saca el poco dinero que le queda a la gente mientras profundiza en su dependencia de las diferentes drogas que circulan en el mercado. Estamos ante un nuevo gueto. La elección de representantes, las campañas, las posiciones de la masa votante, las decisiones gubernamentales se comportan como un derivado de la industria del entretenimiento y nadie en el establishment, desde el Tea Party al votante de a pie, pasando por el presidente Obama y el Congreso, cree realmente que la acción política vaya a cambiar nada, pues todos conocen la triste realidad y es que Estados Unidos se encamina a un inminente futuro tercermundista.

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2005/07/31/obituarios/1122803029.html

 

http://cinabrio.over-blog.es/article-unos-cuantos-mamones-le-estan-robando-el-dinero-a-la-gente-matt-taibbi-periodista-de-rolling-st-96158168.html

 

ya podía considerarse perdido

Hola, qué es de tu vida, ya ves. Y de la de tu primo, ya ves, en Sevilla. ¿Se casó? Estuvo a punto pero no era lo suyo, ya sabes. Y el caso que tenía diez años menos, era la hija de un magnate, de un banquero fuerte pero que había que pasar por la iglesia. Hemos topao y dijo no. Antes morir y sigue muerto, soltero y eso.

Los hijos Urdangarines recuerdan a los nazis. Pos ya. Y en Ikea, está bien. Buen sistema. Y el tiempo, las canas, los primeros achaques. Los padres viven. Hay quien tiene hijos y viven en otro mundo, con futuro.

La gente bebe y fuma cuando cierran los garitos. Fuman en la calle con la niebla. Y uno lee o no, o no hace nada. Apunta títulos de libros y cómics, Algunos más. Keko es un grande del cómic. Un pollo equivale a una copa. ¿En dinero? No, en calorías. El mirandés es un equipo de primera. Las cuajadas de Villerías son las mejores. Etc.

libros, estanterías, libros

Luis María Ansón abre el suplemento Cultural con una loa a la cultura y a los libros. Dostoyevski escribía a su milia “Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera”. Tenía frío –en palabras de Federico García Lorca- y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua; pedía libros, es decir horizontes, es decir escaleras para subir a las cumbres del espíritu y del corazón, porque la agonía física, biológica, natural de un cuerpo por hambre, sed o frío, ura poco, muy poco pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida”.

Nacer así o hacer así, también es una condena que te castiga con el exilio de los otros.

 

 

El testigo, 2003 - Chema Cobo

licencias del rango

En épocas de crisis se lee novela negra, se ve cine negro. Entre otras cosas. Buscar una flor edelweiss en el asfalto resulta complicado pero hay que tener el ojo adaptado. Esto puede impedir ver lo aburrido, sucio o anodino. Un defecto cuando en la descripción o apreciación se obvia.

En épocas de crisis es bueno leer a Sherlock Holmes. He aprendido que la realidad se puede equivocar pero él no. Apunto libros, del comisario Jaritos, Lord Jim por razones más que evidentes tras el último naufragio y abandono de barco por parte del capitán. Apunto cómics, el premio nacional al menos. Apunto que no he terminado el cuarteto de Alejandría. Apunto medidas de estanterías para meter todos los libros que nunca leeré. La cultura se recorta con unas tijeras muy grandes, festival de teatro de Mérida, de cine de Gijón (en este caso no son recortes, son garrotazos de quien ni entiende ni le importa otra cultura que la del imperio o una galia bruta que sólo considera las artes como una lucha bestia y feroz). Y todos los festivales, semanas o eventos culturales que no tengan a un mecenas detrás.

 

Petros Márkaris

allende del fuego terrenal

Día de muertos, Carlos Pujol y el crítico Miguel García Posada. En los diferentes medios se recogen los obituarios y palabras de despedida. Cada uno que haga su homenaje como pueda. Uno mismo leyendo a Carlos Pujol. Todo el mundo coincide en que era una gran persona dentro del mundo de las letras que es como decir, un rara avis. La crisis para algunos es más crisis que para otros. Día de pocas palabras y ahora, cuando llego a casa, sigo con pocas palabras. En el centenario del Titanic ha sido noticia el hundimiento del Costa Concordia, un crucero que en su naufragio supera lo ridículo por goleada. En el Diario Palentino se recoge la noticia de que una pareja de Herrera no pudo embarcar en dicho barco ayer por lo sucedido. Se llevaron un disgusto aunque señalan, lo más importante es que se encuentran bien. La pareja regenta el bar Koxax de Herrera y son noticia También harán una reclamación como mandan los cánones. Pienso, luego existo y leo, hoy al menos.

 

 

Carlos Pujol arriba y García Posada abajo

 

ledum palustre

Los señores viejos se deshacen de las propiedades. Aturdidos, se aferran a la mínima expresión porque ellos se saben así, mínima expresión que está a punto de decir a adiós. El sentido de la vida, de su vida, se presenta ante sus ojos y es letal. Si ha deseado poder, dinero, amor, será el momento de hacer repaso y ver lo que realmente ha tenido. Esa persona mayor es el capitán de su barco, el último en abandonarle. Un señor dice, yo lo único que tengo bueno es mi mujer. Todo lo demás… Su cabeza ya no es suya.

Otro chico se ha despedido a la edad de Cristo. La familia de su esposa junto con la esposa por un lado, en un equipo. La familia del hijo en el otro equipo. Los dos sabían que perderían el partido y sin embargo se enfrentaban. Así es el ser humano y desconozco cual puede ser la solución más pacífica si es que hay alguna.

Sigo poniendo la oreja. En una tienda una señora se prueba una prenda, no  me fijé cual pero todas parecían bonitas. Una voz la dice, mira es precioso. Ellas parecían felices y las prendas preciosas. Todo era precioso, última moda.

En un comercio muestran cómo son capaces de decorar una cosa de 25 metros cuadrados. Cuando se ve dan ganas de tener una casa de 25 metros de tan bonita y ordenada. Sobra todo lo demás. El mundo es así. El efecto placebo asá. Esos mundos no son mis mundos pero el de esos viejos…

 

y hemos sufrido

--

Si todo el mundo habla de la crisis, uno entra en crisis. Si todo el mundo habla de enfermedades, uno acaba enfermo antes de la hora. Si todo el mundo hablara de arte uno… No lo digo. Nadie dice nada interesante ni mira hacia atrás. Puede que a lo más se peleen entre ellos.

Un niño con una bola en una mano y un pincel en la otra, dispuesto a pintar una bola, lo hará de una determinada forma que tendrá en cuenta la bola que sujeta su mano.

Sé que he entrado en una cuenta atrás. Crisis ¡What crisis! Repaso algunos apuntes de hace años. Vuelvo a escuchar el jugador cantado por Kenny Rogers. El jugador que escucha la canción no es el mismo de hace dos años.

 

bajo una nube

Reencuentro, palabras intrascendentes que encierran el habitáculo donde cada uno sueña y habla. Las cortinas están echadas, la vida pasa y hay vidas que son peores, pesimistas, lúgubres o lo que es peor, sin sueños. Los cuerpos se abortargan con picoteo y vino mientras la niebla, afuera, lo cubre todo. Los caminos son diferentes, unos leen, otros no. Antes todos leíamos, antes todos veíamos lo mismo o teníamos las mismas familias. Ahora no. Antes un documental, “Viaje a Italia” con Tarkovsky de protagonista, un bello recorrido al espíritu del cineasta y a la geografía italiana. Tarkovsky recomienda a los que empiezen que no separen su cine de su vida. Más que entender, lo siento así, no se puede renunciar a eso.

Preguntamos por los amigos, me cuentan anécdotas intrascendentes que no debo escribir a no ser que mueva los elementos y así, por ejemplo, alguien que vaya a buscar información sobre Wagner no encuentre nada ni incluso comprando El Hola. Valdría así en la época de antes de internet. Lo cambio todo y no cuento nada.

 

hasta que llegó el día en que tenía invitados...

Llego a la orilla oliendo a incienso. El inicio de David Copperfield dice: Si he de resultar yo el héroe de mi propia vida, o si he de ser otro quien ocupe este puesto, es cosa que deben decir estas páginas. Bufff. Seguro que hay mejores traducciones.

He visto Notre Jour Viendra, de Romain Gavras. Una equivocación, no porque sea poco interesante la película del hijo del Gavras, sino por la sensación de deriva y desorden.

El incienso viene del tanatorio. ¿Cuándo se perdió la vida del que ahora marchó? Casado, familia pero como creo entender, un náufrago del que no adivino del todo el alcance de su perdición. Una auténtica pérdida pero cuando ya estaba vivo. Creo, digo, creo porque nada sé. Sólo una imagen que muy bien pudiera venir de un sueño. El bingo, una copa, varios cartones. Una mesa, el tipo, un cigarro. El vacío.

 

él no sabía nada de ellos

Padres han salvado a un gato. Se cayó a un agujero y allí habría pasado los días hasta el final. Probablemente esta noche. Cualquiera también puede caerse en un agujero y no esperar nada. Hace falta creer primero y tener esperanza. Pero hay agujeros que son lo que son precisamente porque nada de eso es posible. Tomo medidas de estanterías y no puedo sino verlas como algo pasado de moda, algo antiguo. Si comprase estanterías tendría la sensación de estar comprando antigüedades para colocar libros. Parece que sólo hay dos opciones, apasionarse por lo digital o mirar hacia atrás. En ocasiones uno puede no estar en un agujero pero al mirar hacia arriba todo le ve demasiado grande y moderno.

 

auténtico hasta la médula

La noticia del día ha sido el cese de Cienfuegos, el director del festival de cine de Gijón. Aquí las cifras cantan, la continuidad había dado sus frutos y, lo más importante, las cotas artísticas habían alcanzado una concentración inusual. Una isla entre el resto de festivales. Una muestra donde poder ver en dósis concentradas lo que se estaba haciendo de nuevo en el mundo. A pesar del éxito de público y prensa ha sido cesado. La política interpreta, lee y mira de una determinada manera. Una política para la que el arte no es sino una veleidad estúpida y ridícula a la que se acude en momentos de aburrimiento. La cultura para ellos es Hollywood y el Código da Vinci.

Me falta una historia para contar. Me doy cuenta de que nunca he contado una historia, la de alguien, un hombre o una mujer que haya ido o venido, al que le hayan pasado cosas. Doy vueltas y vueltas.

 

Pero mis historias no serian monumentales

Pombo ya no escribe, dicta, como el mejor Henry James añade él mismo y su aparente hiperactividad, en las filas de UPyD, haciendo campaña hace unos pocos días pero con la novela supongo que bien hecha y presentada. Está torpe dice, muy torpe por lo que dice pero ese dictar las historias que tantos han hecho, Borges entre otros, me subyuga. Antes sé que era así y ellos son gente de antes. Esa es la explicación que no tengo. Antes se hablaba, se estaba en la calle y todo sucedía allí. No es bueno perder ese contacto de calle pero mi espíritu me arrastra lejos de allí y me introduce en mi torre con la que nunca haré enroques ni movimientos demasiado elípticos o continuados, tal vez para colocar una biblioteca a la que sentiré sola en mitad de la nada y ese sentimiento entorpecerá mi pensamiento y mis ganas sujetándose a esa nada, lejos pero cerca de una calle por la que no sabré pasar.

 

Llenar una habitación con estanterías, hacer un pequeño bunke que pueda soportarme los estados de ánimo, una trinchera de resistencia, como todas las trincheras. Copiar a Hong. Comprar. Suficiente para ahogarme y dar la espalda. Pombo sigue diciendo algo interesante y elemental en la entrevista publicada el domingo en el Norte de Castilla.

Pregunta: Filósofo de formación como su personajes y citando constantemente a pensadores. ¿Qué tal se llevan filosofía y novelas?

Respuesta: Bien, siempre que la novela gane la mano a la filosofía. Si gana la filosofía, seguro que la narración será un bodrio de mucho cuidado. Para que funcione, la narración debe llevar las riendas. Yo tomo de la filosofía algo más que su color, como decía Paul Valéry. Heidegger se pregunta qué son las patrias en su último texto filosófico, y, como diría Jordi Pujol, son las raíces. Mis intelectuales  y yo tenemos un problema de lucidez y falta de raíces.

 

Ser consciente de que uno es artista. Buscar, filmar una película. Tener talento, construir ese talento, como la amistad o el amor. Ya lo copie más de una vez, la amistad y el amor se construyen no se encuentra. Alguien lo dijo, alguien más listo yo.

 

 

Uno no necesita a nadie para crisparse y mucho menos las noticias. Corregir, propósito para empezar el año, ser bueno.

Hoy todo el mundo habla de Martín Vigil. Falleció hace un año en completo silencio. Todo el mundo cuenta anécdotas, encuentros y cuestiones varias que abarcan a jovencitos, efebos y una literatura que le llevó de lo más alto al olvido. Un camino que me suena bastante. Busco en el estante y a bote pronto encuentro un libro de él “El rollo de mis padres”. 2ª edición, 11.000 ejemplares vendidos. Planeta. Un libro plagado de diálogos que no he leído.

 

 

En otro apunte encuentro a Trapiello como loco buscando los recortes que nos ofrece la realidad o que hacemos nosotros con la realidad. Dos fotografías tienen la culpa, una de ellas bastante famosa retrata a Machado sentado en el café. Todos la hemos visto. Ahí falta una mujer y él nos cuenta un poco de la historia. De ese sentirse recortado y apartado, exiliado de su imagen para que el famoso ocupe el lugar que le corresponde. Cortar, recortar, quitar y poner calles, nombres de calles, de títulos de libros en los escaparates… El tiempo.

http://www.luisantoniodevillena.es/noticias/?p=637

le arrebataba su cabello

Ya nos vamos enterando. Este año es bisiesto, es año Unamuno, Dickens y Faulkner. Anagrama rescata al Bukowski antes de ser eso mismo en un libro “Ausencia del héroe”, relatos y ensayos inéditos, y van… Pombo suma y sigue, ahora con el Nadal. Un Nadal anticrisis.

Es bueno conocer los límites de cada uno.

 

“Como a usted, se me plantean dos problemas interrelacionados: mi arte y mi vida. En mi vida soy bastante indeciso y miserable, pero en mi arte soy libre de ser lo que más deseo parecer: alguien capaz de introducir decisión y armonía en las vidas moribundas que lo rodean. En mi arte, a través de mi arte, deseo realmente realizarme desembarazándome de la obra (que no tiene importancia) como una serpiente se desembaraza de su piel. Quizá por eso en el fondo los escritores desean que se los ame por su obra más que por lo que son en sí mismos, ¿no le parece? …”

 

         “Balthazar”, Lawrence Durrell

 

sólo el esfuerzo, nada más

La tía nos muestra ufana una parte de los regalos que han traido los reyes. Marcos para colocar fotos, un joyero, tras varios para mayores, electrónica y un montón de juguetes para el nieto. Veo relleno, trastos y más trastos. Todo lo que no sean libros son trastos y el caso es que ellos se valen del mismo proceso pero inversamente. No hay libros, no existen libros que regalar, nadie lee y la vida es posible. De hecho nos regaló un buen trozo de roscón que alimenta más que un libro. En las casas nadie muestra su enciclopedia porque si lo hace sería un síntoma de antiguo y pasado de moda demasiado evidente. Ahora nos enseñan casas en las no hay libros, espacios repetidos, sin personalidad, llenos de trastos.

Dos autores que no conocía, Ismael Martínez Biurrun con “El escondite de Grisha”, editorial Salto de Página y Pablo Martín Sánchez en Eda libros, ambos comentados en el Cultural del Mundo por S.Sanz Villanueva y Care Santos respectivamente. Bien. Dos más a añadir al infinito. Les apunto con la intención de que me suenen en un futuro, nada más.

Se nos habla de Sloper, una pequeña y gustosa editorial de Román Piña. Otra, con la idea de publicar 4 títulos anuales. Con 3.000 euros se puede empezar. Lo apunto.

Ignacio Echevarría habla de trolls y mimosines en la literatura, saboteadores y pelotas que confunden o destruyen. Se puede consultar la Wikipedia tal como él ha hecho y dice.

Y el titular lo coupa el Dickens, espistolario que se publicará, biografía y algunos comentarios. Hay más, para la cama.

 

Román Piña

tendido en la hierba

Traca final y cien mil millones de roscones en la barriga. Nata, mucha nata para que se note la nieve que no ha caído. Y hace bueno con lo que las familias con niños están muy contentas, tanto como si hubieran encontrado un trabajo para seguir gastando o pagando pues ahora hay que pagar más que nunca con menos y si encuentra algo más barato pues tonto el último.

Mientras, Youssou N´Dour anuncia su candidatura como presidente de Senegal. Una figura que lo tiene todo, incluso el compromiso. En su caso es distinto. Es su deber. En nuestro mundo, en cambio, no me imagino a Miguel Ríos o a Loquillo, por ejemplo, haciendo campaña como presidentes del gobierno. Como ministros puede, ahí hemos visto a Sinde haciendo lo que ha podido, sabido o vaya usted a saber qué. O sea, la diferencia tampoco es tanta. Nuestros políticos también se alimentan de la popularidad. Pero en Senegal la cosa es distinta y las oposiciones están mejor y más dramáticamente definidas.

Sigo con libros, David Brun-Lambert ha escrito “La vida a muerte de Nina Simone”, su biografía para el que aún no haya pedido nada a los reyes. O para el que se haya quedado con hambre a estas alturas de la fiesta tenemos morcillas, sin sangre o sin glúten. Los dos tipos, las ecuménicas y éstas últimas para celiacos se fabrican en Villada. Con ellas también se puede hacer un buen roscón de cebolla o arroz.

Curioso lo que ponen sobre Youssou en una campaña crispada y difícil:

http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=3&id=2432

Entre los comentarios más aireados en las últimas horas está el hecho de que el cantante no ha terminado ni siquiera los estudios secundarios. Esta falta de formación, que legalmente le impide acceder al puesto de funcionario en Senegal, es percibida por muchos como una incapacidad para ser presidente, a lo que el propio artista ya ha respondido asegurando que la Presidencia "es una función y no un oficio. En la escuela del mundo he aprendido mucho".

 

Copio y pego de eldebat.cat  Se trata de un recorte escrito por y para el Occidente listo

El músico Youssou N’ Dour, candidato a la presidencia de Senegal

El músico senegalés Youssou N’Dour se presentará como candidato a las próximas elecciones presidenciales de Senegal el próximo febrero. N’Dour asegura que es el pueblo senegalés quién lo reclama como presidente. En este país tiene el diario de mayor tirada, ‘L’Observateur’ (60.000 ejemplares), unos estudios de grabación, una discográfica y también proyectos sociales que acercan internet a los más desfavorecidos.

El cantante, de 52 años e icono de la música africana, cree que es un alternativa a Abdoulaye Wade, un liberal socialista que está en el poder en Senegal desde el año 2000 y promete llevar la paz a la conflictiva zona de Casamance, al sur del país, y desarrollar recursos sociales como sanidad y educación a la población senegalesa así como la agricultura.

sobre cántaros de estaño

Visto Drive, la aclamadísima película de Nicolas Winding Refn. Pero quietos, en las votaciones de muchos críticos se ve superada sobre todo por El Havre de Kaurismaki, Habemus Papam de Moretti, la de los Dardenne o incluso Melancolía de Lars von Trier, entre otras.

Es una película con un héroe romántico pasado de vueltas, o mejor dicho, en este mundo que está eso, pasado de vueltas. Dije no hace mucho que debería estudiar un poco la ficción que llegó con la Gan Depresión a principios de siglo XX porque ahora toca lo mismo con las diferencias que marcan la época, migraciones, violencia y antihéroes. En el fondo Drive es una película muy romántica, con los cánones más clásicos del cine negro y del western. Por eso gusta. Los clásicos, nos debemos a los clásicos, revisitados o actualizados con estupendas escenas, música y fotografía.

Y en el lado real de la calle la muerte. Entierros, sustos y contrariedades que se revelan contra la crisis, esa que nos echa del trabajo, de la casa y de nosotros mismos. Todos, a nuestra manera, somos unos clásicos revisitados.

 

otros tienen la esperanza de los estúpidos

Me pongo triste porque me visitan imágenes tristes, sin importancia pero lo suficientemente poderosas como para abrir los ojos de un espectador en la sala de cine. La vida, si quiere verse como lo que es, te ofrece escenas únicas que podrían volver a visitarte en ese último instante que dicen algunos, cuando vemos lo que hemos creido ser.

Me pongo muy alto y muy bajo. Veo a otros que han suplantado mi papel. Ocupan las estanterías de las librerías mientras que yo me arrastro con discursos y opiones que lo único que hacen es desgastarme, frotarme como si fuera el papel de una lija que ya no raspa.

Yo de pequeño perdía muchos anillos. Madre me compraba uno tras otro y uno que no quería nada en los dedos hacía por perderlos dentro o fuera del agua. Todos me estaban grandes, los de oro y los de plata. Ahora me he dado cuenta que quien quiso siempre anillos les va perdiendo por la fregadera pues los cuerpos igual que crecen merman. Principio y fin de una historia. Primer plano de una alianza. ¿Dónde se compró? ¿Cuándo? ¿Con la primera paga? ¿En qué año estamos? ¿Qué sueños tuvieron? ¿Dónde me sitúo yo en la historia de esa alianza? Nueva escena, recuperación de la alianza, la vida sigue, los platos aparecen colocados. El anillo, muchos no lo han visto, está en otro dedo. La vida sigue.

 

Pérez Andújar

y los herrumbrosos railes

Las promesas del año no van conmigo porque no son promesas lo que me digo sino deberes. Se repiten.

Las listas de los mejores, libros, películas cómics se repiten y redundan en lo mismo. Todo es un pantanal meollo donde los conocidos e intereses no dejan ver con claridad. Aún así algo se atrapa gracias al mundo cibernético.  Poco a poco voy viendo las divisiones con mayor claridad en esto de publicar. Se ha multiplicado la autoedición y la consiguiente presentación en librerias o bares. No sé lo que hay detrás, quiero decir si verdaderamente hay un escritor en alguna de esas presentaciones. Lo miro todo con desgana y desconfianza. No puedo ver más allá de dar salida a ese yo creador que lo mismo podría haber pintado un cuadro o saltar a la comba, más en consonancia con el antiarte, la fiesta y la necesidad de ser, a pesar de todo, ser algo entre ninguno. Sin referencias a una primera división. Sin la continuidad que supondría el esfuerzo diario, año tras año, aún pudiendo, aún teniendo tiempo y dinero. A un escritor que tiene en la cabeza algo que contar si le dieran un montón de dinero para poder viajar no lo haría porque no podría dejar de escribir eso que tiene en la cabeza. Pero también el viaje es necesario para la vida y la escritura. No sé, pero siempre hay escritores que están dispuestos a viajar reduciendo su tiempo de escritura a la mínima expresión. Esos son viajeros y no escritores, que no está mal. Año nuevo, vida vieja.

 

me mezo en una ola y miro las nubes

¿Dónde puede refugiarse un hombre que piensa de verdad, en este mundo presuntamente real, si no se defiende de la estupidez mediante el ejercicio constante del equívoco? ¿Eh? Sobre todo un poeta. Una vez dijo: “Los poetas no toman realmente en serio las ideas o las gentes. Las consideran como el Pachá su harén bien provisto. Son bonitas, sí. Prestan utilidad. Pero no se tratan de que sean verdaderas o falsas, de que tengan o no un alma. De esta manera el poeta preserva la frescura de su visión y encuentra todo milagroso. Y eso es lo que quería decir Napoleón cuando definía a la poesía como una science creuse. Tenía toda la razón del mundo desde su punto de vista…

 

         Balthazar, L. Durrell

 

 

Comienza el año y con él los buenos deseos. En mi caso ni buenos ni malos. La medida de este tiempo no me vale. Un viejo amigo me tiene en cuenta como uno de sus propósitos. Nuestras mentes buyen entre el jaleo o la soledad. Se pasean seres, familias, muertos y vivos. Las luces y el ruido acompañan y marcan un año mas el espanto en el que nos movemos. Para los niños es diferente. Para el yo niño supongo que también. No lo sé. No me hablo con él estos días, ni le paseo ni le compro una wii.

He visto L´intrus de Claire Denis y apenas me he enterado de nada. Pero sus imágenes han sido demasiado poderosas. Me imaginaba que esa película fue un sueño hecho cine. Viajes por tierra, mar y aire, perros, nieve, palmeras y un corazón viejo que necesita ser cambiado por otro joven. Seguiré con Claire Denis y después bajaré el ritmo. La literatura, esa gran isla, me llama.

 

Claire Denis

es tarde para el género humano

La brutalidad del ser humano es el poso que dejan las películas de Bruno Dumont. La violencia gratuita y un cerebro más animal que humano. El sexo es una continuación de la guerra y entre ambos, la lucha por la superviviencia. El sexo en Dumont no hace concesiones. Echan un polvo sin champán ni cama que soporte ningún cuerpo. En muchos casos es la tierra y el cielo en lo alto. Los rostros muestran el goce, efímero, tonto y animal. El ser humano tiene una bestia dentro, el siglo XX lo ha demostrado, nuestros vecinos, la familia. El lado oscuro y cotidiano que normalmente no se nos muestra o cuando lo enseñan tiene una duración limitada en Dumont invade toda la película. Lo que se dice y no se dice. Los primeros planos del rostro de un soldado que acaba de ver una violación lo dicen todo. Porque los rostros de sus actores lo dicen todo, están sacados de la calle, de lo más duro incluso. Termino el año con la filmografía de Dumont en la mochila. ¿Cuánto hay de eso que he visto en mí?

 

 

Mosaico robado en Baños de Valderados (Burgos hace unos días). El antes y el después.

 

y es dulce pensar

Se acaba el año. Las mejores lecturas recomendadas aparecen. Más títulos y uno por encima del resto “Yo confieso”. Un buen tocho del que todo el mundo habla maravillas. La moda de las memorias tampoco desmerece, el último libro de Pérez Andújar “Paseo con mi madre” y el de Giralt Torrent. Sigo y sumo. Leo, escribo, veo películas y además, se quiere vivir. Incompatible a todas luces. Champán para todos. Uno en el fondo quiere desconectar pero no lo hace. Es más, tiene la sensación de que todos verdaderamente lo desean con mayor fuerza y que uno es quien somete al grupo al ritual de jugar a ser una especie de familia. De esta manera, cuando escriba las memorias, podrá hablar una gran familia, sacar un montón de cadáveres y quién sabe, vivir de las rentas.

 

Jaume Cabre

No te ocupes de la filosofía

He visto Twentynyne Palms (2003), de Bruno Dumont. Bestia, muy bestia. El ser humano es lo que es. Hacer una película así te tiene que dejar muy a gusto. Y uno pensaba que en el fondo estaba viendo una película de amor pero no, o sí, hay amor, mucho amor en un paisaje desolador. El paisaje de dentro y fuera de los personajes. Las esencias y una sociedad retratada o sin retratar porque no hay sociedad en la película. Hobbes, Nietsche y otros según dicen podemos ver en el cine de Dumont.

 

Un recluso se ha fugado mientras visitaba la biblioteca pública en Segovia a plena luz de día y cuando participaba en un taller terapéutico de lectura. La literatura nunca fue más de evasión que ahí. Eso es tomárselo al pie de la letra. Un punto para el prófugo que estaba a punto de seguir el segundo grado. Estaba.

 

Y sigo con Boecio:

 

… Quería el primero cerciorarse de si era verdadero filósofo, pues entonces toleraría humilde y pacientemente las injurias recibidas. El falso filósofo aguantó con paciencia la injuria durante un momento. Después, con sangre fría y como insultándole, le dijo: ¿No te das cuenta de que soy un filósofo? A lo que el otro contestó: Me habría dado cuenta si te hubieras callado (Anécdota transmitida por Plutarco en Moralia. De vitioso pudore: El insensato se ríe de su vecino, el sabio guarda silencio.

 

Aquí, de aguardar silencio, te llamarían tonto.

 

lanzo un conjuro a la ciudad

Uno hace planes porque quiere vivir en su torre de marfil. Leo “El silencio de los libros” de Steiner:

 

Es tal vez en este sentido, paradójico, en el que el culto y la dedicación a las humanidades, la frecuentación del libro a grandes dosis y el estudio son factores de deshumanización. Pueden hacer más difícil nuestra respuesta activa a una intensa realidad política y social, nuestro compromiso total con las realidades circunstanciales. Un vientecillo de inhumanidad sopla en la torre de los libros de Montaigne, en las reglas decretadas por Yeats de que el hombre debe elegir entre la perfección de la vida y la del arte, en la certidumbre de Wagner de que nada debe a quienes le han ayudado en su vida porque su sola presencia en las notas de su biografía los hará inmortales.

 

Y antes de leer eso, esto:

 

De manera similar a las artes de la memoria, a la gimnasia de la concentración, al cultivo del silencio (se calcula que el 80 por ciento de los adolescentes americanos son incapaces de leer sin un acompañamiento musical de fondo), el lugar de la lectura en la civilización europea está destinado a disminuir.. Es posible (y esta perspectiva está lejos de ser motivo de consternación) que el tipo de lectura que he tratado de definir y que he descrito como “clásico” se convierta de nuevo en una especie de pasión particular, que se enseñe en “casas de lectura”, y a la que nos entregaríamos como Akiba y sus discípulos tras la destrucción del Templo, o como se cultivaba en las escuelas monásticas y en los refectorios de los conventos de la Edad Media. Una forma de lectura que culmine precisamente en ese ejercico de acción de gracias y en esa música del espíritu que es aprender “de corazón” (reparemos en la afortunada paradoja de la palabra “cordialidad”, que contiene la palabra “corazón”)…

 

Y luego, tras Steiner, nos añade Michel Crèpu: … El material está ahí inmediatamente, puedo ir de mi silla al Museo del Orado, zambullirme en la biblioteca de Ixford, volver dando un rodeo por la rue de Richelieu; lo que falta es la paciencia, el silencio; lo que falta es, sencillamente, el tiempo, es decir, además, el aburrimiento…

 

Termino con Crèpu:

 

… Ha entrado una sombra en el caos. Antaño, un augusto profesor habría hecho sin duda las presentaciones, como aquel viejo jesuita que decía a sus alumnos que había que leer a Baudelaire de rodillas.

 

Tal vez, tal vez

 

George Steiner

como las modulaciones de la música

Escucho a Hiromi en radio tres, concierto de San Javier. Verano de este año que está a punto de terminar. De nuevo la mesa llena de libros hace trinchera contra el frío. ¿Me estomagarán algún día? Libros, libros, libros… Necesito pasarme al cómic. Jau. Tengo para leer unas cuantas vidas. Parada y fonda. Debería vivir durante unas temporada en un rincón africano, dejar que la crisis pase y volver el día en que los libros sólo sean electrónicos. Pero no, ni me voy a ir tan pronto ni nunca serán así todos libros. Muchos sí, pero todos no creo.

Hoy me he tropezado con las “Memorias de un setentón”. Tras las dudas oportunas cayó en el saco. Hace tiempo que me he propuesto leer memorias y diarios y esto supondría dejar de leer todo lo demás. El caso es que el proyecto quedó sólo en idea, salpicada algunas veces de realidad. El que le haya comprado no quiere decir que le haya leído. Espero cumplir. Y cumplir volviendo a Flaubert. Y vilver con clásicos, filósofos y obras que me saquen a pasear como si estuviera en silla de ruedas.

Quedan pendientes de compra Plaza elíptica, cómic y algún otro. También he visto cuentos rusos publicados por Alba, “Un siglo de cuentos rusos De Pushkin a Chéjov”. Impecable edición. Y las obras del nobel de este años y Naipaul y mil y una noches leyendo y no acabaría nunca. Jaume Cabré "Yo confieso"...

 

Mesonero Romanos

 

 

quieren encontrar la solución ahí donde no hay más que enigma

He leído y lo que podía escribir otro lo ha escrito mejor. L. Durrell en Balthazar:

 

“… Y me citó en griego esta frase: Primero los jóvenes trepan, como las viñas, por los melancólicos soportes de sus mayores, que se complacen en sentir sus dedos suaves y tiernos; luego los viejos se apoyan en los hermosos cuerpos de los jóvenes para descender a sus propias muertes”.

Y esta otra verdad que uno ya encontró hace tiempo. Pero mucho antes fue escrita:

¡La manía de perpetuar, de registrar, de fotografiar todo! Supongo que eso nace de la sensación de no gozar plenamente de nada, de sentir que la flor de todas las cosas se escapa con cada soplo de aire que exhalamos…

 

También hay mucho de eso en el arte de escribir.

 

Encontrar a un director que te gusta y ponerte al día con su obra es una manera de avanzar. Esto conlleva desechar un orden cronológico o historicista de la historia del cine. Sigo con Dumont. Encuentro pintura, fe, religión, sexo, sufrimiento y muerte. Copio y pego de númerocero.es:

 

Se ha señalado con respecto a las imágenes de Dumont que revelan un sentido superior de la existencia. Los personajes aparecen reducidos a su esencia, reflejo exterior de su espíritu, de ahí que desde el plano de la narración se manejen términos absolutos tales como el Bien o el Mal. En la filmografía del francés podemos distinguir dos etapas: una que iría hasta Flandres donde no se trata lo espiritual directamente pero está implícito.  Y otra etapa iniciada a raíz de Hadewijch (y que parece continúa en ‘Hors Satan’) en la que los asuntos del espíritu son el tema central del relato.  En ambas etapas las películas adquieren la estructura de una road movie interior: los personajes están continuamente en movimiento dentro de los límites de su entorno, cambiando de localización una y otra vez ya sea en moto, bicicleta, andando o en coche, quizá expresando así su propia agitación interior.

Con Hadewijch lo místico se trata sin ambages. El mismo título y nombre del personaje protagonista, Celine vel Hadewijch está tomado del personaje real, la poetisa mística amberina del siglo XIII. La película explora los conflictos espirituales de Celine que vuelve al mundo real al ser rechazada en un convento por su excesiva devoción

El empleo de actores no profesionales (que Dumont encuentra en las oficinas de empleo o a la salida de los juzgados) es quizá la característica más superficial de su conexión con el cine de Robert Bresson, comparación que al director particularmente molesta.

. Sin embargo no es necesario escarbar demasiado para encontrar paralelismos: En ‘Mouchette’ (Robert Bresson, 1967) al igual que en ‘La Vie de Jésus’ y en  ‘L´Humanité’, la naturaleza es testigo y cómplice de la crueldad humana. Si bien ambos autores comparten su capacidad para generar imágenes espirituales con estrategias formales semejantes (por ejemplo mediante la depuración estilística del plano) sus posiciones religiosas son muy distintas (Dumont por ejemplo es ateo).

 

a caballo sobre pájaros

Leo a Javier Aparicio su artículo sobre Justine en Letras Libres de Octubre de 2007. Uf, 2007 y está ahí, a un click. Leo, decía:

 

… Justine es narrativa de vanguardia après la lettre, efectivamente. ¿Acaso no es vanguardista su narrador autoconsciente Darley, profesor y escritor que narra su historia mirando de reojo al lector por medio de una retórica del apóstrofe constante? ¿No remite a Proust su empleo poderoso de la primera persona al servicio de la más meticulosa introspección, del tiempo suspendido en la memoria (“Esos momentos son los que colman al escritor […] y perduran para siempre. Podemos evocarlos cuantas veces queramos o utilizarlos como fundamento para construir esa parte de la vida que es la tarea de escribir”)? A Darley le halaga la impostura literaria, detiene su discurso para justificarlo, afila el lápiz con el que escribe las palabras, se escucha escribiendo. De ahí el manierismo de sus descripciones plásticas (“en verano había un tenderete abigarrado donde a ella le gustaba saborear tajadas de sandía y sorbetes de colores brillantes”), su codicia lingüística (tiene párrafos, reconozcámoslo, de lo que a Marsé le gusta llamar “prosa de sonajero”) y su sofisticada imaginería (“yace Melissa respirando levemente, como una gaviota, mecida por los esplendores oceánicos de una lengua que no conocerá jamás”).

 

Siempre es buen tiempo para leer el cuarteto de Alejandría igual que siempre lo es para leer a Conrad. ¿Qué hace que un escritor perdure, guarde frescura o conecte a pesar del tiempo? Muchos de nuestros escritores más relevantes y que consiguen vivir de la literatura están desconcectados del mundo porque su mundo ya pasó. Muchos son buenos, Marías, Reverte, o malos, según la opinión. Pero ya no están en este mundo, van despidiéndose porque lo que tenían que contar ya lo contaron. Como tienen oficio pueden seguir contando historias pero nunca nos hablarán de lo que está pasando. Lo que está pasando lo escribirán otros, esos que han nacido con lo digital entre las cejas, la crisis y un mundo diferente. Pero todo puede pasar, incluso que se vuelva a poner de moda el gin tonic, ¿quién lo iba a decir? Esto que digo también suena a viejo, antiguo. Es complicado ser un escritor de este tiempo porque de repente, zas, se trata de otra cosa. Pero, ¿importa?

 

http://www.letraslibres.com/revista/libros/justine-de-lawrence-durrell

 

 

Del blog de José Barriga:

 

Aunque la película lleva por titulo “La Vida de Jesús”, no existe ningún personaje con ese nombre, y tampoco Dumont hace referencia al personaje religioso. Entonces, es muy factible creer, que este titulo funciona de manera metafórica, ya que así como Jesús “llego” a la tierra como un ser cualquiera y sufrió según la religión cristiana para redimir a la humanidad, así mismo Freddy es una persona ordinaria que sufre “a su manera” y que si bien no redime con su sufrimiento a la gente que lo rodea, si intenta hacerlo consigo mismo

después deja la flor y lo que piensa

Excesos y sentimientos enfrentados. El de la huida y el reencuentro con los otros. No debería quejarme. Mi mundo aún no se ha vestido en ruinas y mi cuerpo y el de los míos, se sostiene más mal que bien. Ojeo las listas de los mejores libros, desconfío de ellas pero aún así, apunto algo. No debería mirar las listas ajenas sino las mías, las de mis días. Quien soy. Y la botella de champán seguirá ahí, al otro lado de la barra, ajena a los hijos corajes y a las madres corajes. Otros se están despididiendo, cierran negocios y ponen rumbo a lo desconocido. Pero sin posibles, en una balsa y en un mundo que ya nunca volverá a ser el de antes.

 

Malevich "Hombre llevando un saco"

qué ligeros son sus pasos

La Navidad también tristura. He visto cómo varios jubilados del mismo equipo no tardan en padecer un cáncer en su reciente jubilación. He visto a una vieja queriendo llamar por teléfono para informar a su hija de la situación del padre, moribundo y sin remedio posible. Todos las cabinas estaban averiadas. He visto la primera película del precoz Xavier Dolan, canadiense que escribió la obra Yo maté a mi madre es un film a los 16 años y la filmó a los 19. El título de la película “Yo maté a mi madre”. Buena película con influencias descaradas a Wong Kar Wai y Gus Van Sant. También de Cassavetes y Almodóvar. Seguro que no le importa porque lo deja bien claro. Copio y pego del dia.com: Premiada en Cannes y preseleccionada por Canadá para los Oscar a mejor película extranjera del 2010, "I Killed my Mother" (mejor, "J'ai tué ma mère", dado que procede de la parte francesa canadiense), se la considera una revelación no sólo porque se trata de la primera película de su joven realizador, Xavier-Dolan Tadros, sino -más que nada- porque parte de la crítica señaló al nombrado como de los creadores de cine más interesantes del panorama mundial actual.

He visto cómo un loco puede descuadrar y amenazar el orden y quedar impune porque no ha habido bajas de ningún tipo. He visto la fotografía de empleados públicos en el acto donde fueron homenajeados. Mierda pura. Allí tambien había vagos. Estaban todos mezclados, tristes y alegres. Muy ordenados y agradecidos todos. Esclavos. Marta Domínguez ha declarado sus bienes ante la Cámara alta. Tiene, entre otras cosas, tres coches. Es curioso que obliguen a informar de los coches y no de los cantorales, por ejemplo.  Cantorales escritos en pergamino, ilustrados con letras iniciales mudéjares, escritos en rojo y negro. Las lágrimas en Navidad, limpian mejor el alma.

 

Xavier Dolan

yo también me compadecía de esta manera

Es imposible de escapar de la Navidad. Salvo que uno se marche a Marruecos. Cada cosa tiene su tiempo y edad. La comida está bien. La gente no tanto. Sigo con la mirada, el mundo parecía más alegre de lo habitual. No hay museos, conciertos ni espectáculos donde dejar la mente perdida a la hora de la siesta. Sólo escuchar y coger palabras al vuelo para dejarlas marchar rápidamente. El sistema está mal, el mundo y la atmósfera en general. Hay que leer cosas sobre la gran depresión, informarse sobre lo que hacía la gente, lo que leía y veía. Hay que echar mano del pasado para mirar el futuro. Un amigo está en contacto con lo soviético. Una espía rusa quiere solventar un caso, el suyo propio. La guerra fría sigue en pie pero a nivel individual. Tal vez conozcamos a la espía que vino del frío. Ni lo sé ni me importa. Lo mejor sería apagar el móvil y dejar pasar estos días de reencuentros y desencuentros.

 

una mueca teológica

He visto La jungla de asfalto, de J. Huston. El complemento adecuado a “El círculo rojo”, de J. P. Melville. Atracos que acaban mal y personajes en el lado oscuro con los que nos solidarizamos. Ellos, en realidad, no son malos. En la jungla, al final, el pistolero regresa a su sueño, una granja de Kentucky donde muere junto a un caballo.

Leo en el periódico que Juan Martín Salamanca ha presentado su libro en la biblioteca pública “En busca del hogar”. Se entreteje, nos cuenta el periódico, con las aventuras de un joven malagueño que es capturado por los turcos durante la batalla de Lepanto. No le recordaba pero hace unos días recogí la misma noticia de presentación pero en Valladolid. He puesto voluntad y aún así me ha costado llegar a saber que se trataba del mismo. ¿Qué quiere esto decir? El autor tal vez no venda nada pero no se puede quejar del espacio en la prensa local que ha tenido. Muchos la quisieran.

En la Gran Depresión el cine y el folletín lleno de fantasía y humor subió enteros. El pueblo necesitaba huir de la realidad. En estos momentos vamos camino de ello. Se podría plantear la necesidad de describir la realidad pero no tendría éxito. Si en cambio lo llenamos de absurdeces, monstruos y curiosidades daremos vuelta a la tortilla. Tal vez en busca del hogar tenga algo de esto.

 

sangre y oro en el trópico

La atmósfera se va contaminando de malos presagios, desastres y desánimo. Eso es lo que nos espera. Dicen que hay menos luces de Navidad, afortunadamente añado. Nuevamente dan ganas de desaparecer. El día que no tengamos a nadie alrededor estaremos desaparecidos y las luces seguirán encendidas, pocas o muchas.

“…  como refleja la colección de cromos Las plagas de la humanidad, editada por Chocolates Amatller en Barcelona hacia 1932, en la que junto a la guerra, la usura, la miseria, la tuberculosis o la pobreza se reserva un lugar como nueva peste del siglo XX al folletín. Tras una ilustración en la que aparecen dos enmascarados, uno a lo Fantomas y otro ataviado de chistera y frac, el texto acusa a la literatura popular de… lanzar a borbotones la hiel y el veneno sobre las jóvenes generaciones y sobre la más tierna adolescencia con olas de libros, de folletines, de novelas cortas y largas… en sus páginas las descripciones más detalladas, las narraciones más completas del crimen, de amores enfermizos, del robo organizado y casi elevado a la categoría de ciencia y arte, de aventuras en las que la inmoralidad y las lecciones perniciosas obran sobre el sentimiento y la inteligencia como un taladro o como un corrosivo. Acusaciones semejantes son las que años más tarde se vierten sobre los tebeos y animal la creación de Juntas de Censura de la prensa infantil y juvenil…

 

         “Tragados por el abismo” Pedro Porcel

 

ponte tus vestiduras

Parece mentira pero hasta uno se puede contagiar de un espíritu algo tonto y navideño. Cambia el canal de sintonización y percibe que en el fondo, en el fondo, la gente no es tan mala. Veía a los que me rodeaban y veía su mundo, sin padres pero con hijos. Veía su recta más final que la mía y más mal que bien, la botella de champán en la mesa. A un lado Keat, el poeta. No sabía que había muerto a los 25 años, pobre y enfermo. Olvidado. Todas las características del romántico eterno.

Los lunes tienen mucho de lunes, de alguien que te corta el aliento o de algo que se repite y aprieta hasta el final. Sigo con mi Cuarteto de Alejandría y tengo para rato. Una buena promesa o intención sería la de bajar el consumo de cultura. Menos compras y menos descargas. Las mismas lecturas y visionados. Arrojar lastre y un un lastre fatídico es el de la avaricia. Es cierto. Desprenderme del ansia por tener y adornar eso que dentro de poco voy a dejar en este mundo. Llevo mi propio lastre conmigo. Forma parte de mí, de mi acumular trastos, objetos y mierdas sin sentido.

 

para borrar las huellas

Me entero de que la frase acuñado por Cortázar y a él adscrita no era de él ni tampoco de Paul Eluard: Hay otros mundos, pero están en este. Tampoco creía que se atribuía a Eluard. En cualquier caso ni el uno ni el otro sino el filósofo  suizo Ignaz Paul Vitalis Troxler. La frase de la que partió todo es:  Hay otro mundo, pero ese mundo está en este. Otra frase de éste filósofo es: la naturaleza de las cosas y su unidad primera no pueden captarse sino en el último escondrijo del alma humana. El interior de la naturaleza exterior está íntimamente relacionado con el interior de nuestra propia naturaleza… De ahí este hecho maravilloso: que mientras más nos adentramos en nososotros mismos, apartándonos de las apariencias, más penetramos en la naturaleza de las cosas que están fuera de nosotros”.

Copio y leo del artículo de Andrés Ibáñez en el ABCD de ayer. Con esto habría que tener para un tiempo. El que le falta al inventor de la fregona, Manuel Jalón Corominas, fallecido el viernes. Gracias a la fregona, nos recuerdan, contribuyó a erradicar lesiones y enfermedades que sufrían quienes fregaban de rodillas en el suelo. También inventó la jeringuilla desechable y que acabó dejando fuera a la anterior, de cristal. También dá para pensar un rato.

Entre los que nos han dejado está Joe Simon, coautor junto a Jack Kirby de El Capitán América y autor de Sandman entre otros.

Vaclav Havel también se une a la cuenta de los que se fueron. Murió mientras dormía. Estaba afectado de una enfermedad respiratoria.

Viajar, me dijeron algo así, para mirar el mundo desde otra ventana.

 

Vitalis Troxler

tierras yermas lunares

Día comiquero pero sin esperanzas. Los artistas, como todo el mundo sabe y como pasa en cualquier gremio, también viven del humo. Hacen humo y hablan de humo. Convocan reuniones, charlan sobre el humo que les parece menos frívolo o aquel otro trascendente, se abrazan, conocen y se sienten menos solos. Puede que algunos acaben juntos. En el comic no hay tanto nivel como parece. Se publica mucho y el listón de lo que es bueno depende de muchas cosas. En general, he leído muy pocas historias completas con enjundia e interés. El dibujo y el guión resulta un matrimonio complicado. Y sin ambos el comic nunca podrá ser bueno. Será un buen álbum de fotos pues cada vez hay mejores dibujantes a los que les falta swing creativo o pésimos guionistas a los que le falta más de lo mismo. El envoltorio, eso sí, en el mundo del cómic, es muy bueno. Tapas duras, hojas estupendas, buenos colores, etc. A pesar de todo uno va tomando notas de los autores que le sugieren algo y espera a que acabe el año para que al menos una lista de fin de año confeccionada por los críticos y bloggers reputados en el mundillo, pueda decir las cosas con algo de claridad. Es decir, sin que aparezca el humo o tanto humo como nos tragamos durante el año. Es lo que tienen de diferente las listas de los mejores en el comic a diferencia del de las novelas. En las novelas siempre faltan muchos que deberían estar. En el cómic apenas faltan.

 

he dicho tan poco

Noche de cenas, me repito a falta de ideas. Se siguen intercambiando participaciones y décimos para el día X. Amor y odio. No debo hablar de la crisis. No debo dar mi parecer sobre lo que creo que veo y menos sobre los malos hábitos de los otros. La paja y no la viga en todos los ojos. Las listas de los mejores del año. Los mismos propósitos y la que se nos avecina. Por de pronto una cena en la peor de las fechas. Hagan juego, beban, quítense la máscara y compórtense como lo que son.

 

No te ocupes de la filosofía

Mañana día de cenas. La noche se llenará de vulgaridad y ruido. Las bocanadas de un dragón en peligro de extinción serán gloriosas. El dragón se llama crisis y familias que han vivido por encima de sus posibilidades. También las hay que vivieron como pudieron y el cordel les ahoga. Estoy viendo a una familia que lentamente se va apretando la soga al cuello. Siguen con su ritmo, dispuestos a no renunciar a nada porque a nada se puede renunciar. Coches, teles, hijos (no se puede renunciar al sueño de dos o tres, depende), cenas, ropas, etc.

La Junta acude a la ayuda de los empleados de SEDA. Sólo transluce el fondo económico que regala. Se supone que habrá condiciones y que también podría haber devoluciones en función de las ganancias futuras. Sólo he leído el titular. Quién sabe qué.

He conocido la felicidad. Es cosa de la química. De repente la realidad no importa, sólo el sueño placentero y el recuerdo elegido para marchar. Este recuerdo puede ser igualmente muy tonto, por ejemplo, daba una vuelta con Lemmy, el cantante de Motorhead.

 

no hay que hablar del triunfo de la fuerza

Llega la Navidad y con ella los lechazos traídos de Francia. La Biblioteca Nacional celebra su tercer centenario con una expo. Se exponen, creo, obras importantes, libros, dibujos y grabados. En Palencia tenemos otras, por ejemplo la llamada “Los tebeos de la posguerra”. En las fotos de los periódicos salen los próceres y políticos inaugurando la cuestión. Al verlo me entran ganas de vomitar pues sé que para ellos eso es algo minúsculo y mierdoso. Si mañana tuvieran que hacerse sitio en su despacho y tuvieran que arrojar cajas de tebeos a la basura no dudarían. Hoy es el día en que televisan “Urtain” en la dos. Símbolo y combate. Todo uno.

 

y los crisantemos, y la luna llena

Cierran blogs todos los días, es normal, por malos, por desgaste o falta de tiempo. Si el mío fuera un blog ya estaría cerrado. Entro en tertulias como un elefante, como uno de esos invitados a programas televisivos a los que se les paga por las maneras y no por el fondo de lo que digan. Ese no quiero ser yo. Tal vez sea la ciudad, una Alejandría en pequeñito, de juguete y provinciana.

 

He ojeado artículos de un lado para otro. He leído. Copio:

 

Es como un perfil de protozoario en la lluvia y la niebla, porque lleva siempre consigo una especie de clima británico y sólo se sitne feliz cuando puede instalarse en invierno junto a un microscópico fuego de leña y charlar. Uno tras otro sus recurdos se van filtrando a través de la defectuosa maquinaria de su mente, hasta que al final no sabe cuáles son los propios y cuáles los ajenos. Tras de él adivino las largas olas grises del Atlántico que rompen sobre sus recuerdos, ahogándolos en espuma y dejándolo ciego. Se refiere al pasado con una serie de telegramas breves y confusos, como si las comunicaciones fuerna precarias y las condiciones atmosféricas desfavorables a la transmisión…”

 

         “Justine” L. Durrell.

 

L.Durrell

las vidas pasadas son como mi yo anterior

Veo una película y aullo. Mala. Pero los que tengo alrededor ladran. Buena.

Yo, mi, me conmigo. Voy a la exposición sobre el tebeo de posguerra. Todo son fotocopias, en color eso sí. Sin originales, ni dibujos, ni firmas. Nada más que una breve descripción de cada tebeo, que no es poco. Y una breve ilustración de la época dividida por décadas hasta los años 60 prácticamente. Héroes, mitología e ideología para meterte y sacarte de la realidad. El tema se merece más. Tampoco tenían los catálogos que se suponen se venden. Trajeron nueve para los organizadores. Seguro que tienen algun sobrinillo, habrán pensado.

Abro conversación con un viejo que tiene historias que contar y animoso me da su tarjeta, nombre, apellidos y teléfono. No hay problema. Antes he charlado con un amigo. Sus conversaciones se van reduciendo, palabra a palabra, a las propias de una Maruja, víctima de sus circunstancias.

  

… Comprendí en ese momento la verdad del amor: un absoluto que lo toma o lo pierde todo. Los sentimientos restantes, compasión, ternura, sólo existen en la periferia y pertenecen a las estructuras  de la sociedad y la costumbre. Pero ella, la austera e implacable Afrodita, es pagana. No se apodera de nuestra mente o nuestros instintos, sino de nuestros huesos, con su tuétano…

    "Justine" Lawrence Durrell

 

Alain Delon (Esta película sí me ha gustado) "El silencio de un hombre"

el último de la estirpe, llega

Leo de una exposición recién inaugurada: … ya sean en sus figuraciones o en sus abstracciones, y la acompaña de una paleta cromática muy viva, intensa y enérgica, colores que se distribuyen en planos y superficies que se van ensamblando en una red seriada muy creativa… Y termina, una exposición… que resultá coherente, está muy bien planteada y con una sugerente riqueza conceptual.

Glub. Me lo apunto para cuando tenga que decir algo de pintura.

 

El escritor Santiago Peral Villafruela ha presentado el libro “De Aquitania a Carrión” en la sala del Museo de Arte Contemporáneo.

El escritor Francisco Martín Moreno hizo lo propio el sábado en la librería Entrelíneas con su obra “Cartas a las dos en punto”.

http://cuadernodebitacora-barrufet.blogspot.com/

 

El miércoles se cumplirán 100 años de la llegada de Amundsen al Polo Sur. Si me acuerdo lo celebraré con un par de cubitos en la copa. De momento, he conseguido salir a andar. No es tan difícil, sólo es cuestión de superar la pereza. Veo películas, leo y escribo, como si viviera en una extraña ciudad, una Alejandría con la que no conecto, llena de gentes mayores. Yo soy mayor, en ocasiones me lo recuerdan algunas personas con traje que se ven obligadas a saludar porque son los guardianes de las oficinas o museos. Fernando Colina nos habla de las amistades antiguas en el Norte de ayer. Dice que se suponen, los amigos, mejor entreverados en nuestra propia urdimbre… y termina con lo siguiente: A fin de cuentas, las nuevas relaciones sólo podemos alojarlas en estancias ocupadas por las más antiguas, pues son esos amigos los encargados de mantenerlas limpias y habitables. Y si estos nos fallan, se ausentan o los abandonamos, algo queda siempre enturbiado en el fondo del alma.

 

Juan Gatti

vamos a tomar un vodka

Ni encerrado soy una pantera. En un lugar leo una cita a Rilke. La traducen como Todos los dragones de nuestra vida quizás sean princesas afligidas deseosas de ser liberadas. Voy a la fuente, a las Cartas a un joven poeta. En concreto a la octava. Leo: Quizá todos los dragones de nuestra vida son princesas que esperan sólo eso, vernos una ver hermosos y valientes. La diferencia es clara.

El otro día estuve hablando de “El Gran vidrio”, la obra de Duchamp. Curiosamente ahora llega al Reina Sofia una réplica realizada en 1991-1992 procedente del Moderna Museet de Estocolmo. La obra de Duchamp está inspirada en Raymond Roussel. Leo del ABCD: “… Se trata de una condición –la de artesanos alquimistas- que fue compartida por tantos inventores de artitificos, letras, textos e imágenes de las máquinas a la poesía, de Roussel o Flammarion a Verne, apasionado de la Hypnerotomachia Poliphili de Francesco Colonna (Venecia, 1499); o Duchamp, que también debió saber del sueño erótico y artístico de Polifilo, y cuyo Gran Vidrio (1915-1923) acaba de incorporarse a la exposición en forma de réplica realizada en 1991.1992 y procedente del Moderna Museet de Estocolmo.

 

El Gran Vidrio

 

Busco El sueño de Polifilio. Reeditado por Acantilado. Copio y pego de El pais (12-11-1981): un texto cuya comprensión se hacía prácticamente imposible al que no fuera especialista muy cualificado en la materia.La Hypnerotomachia Poliphili, que así es su título original, está redactada en una jerga que mezcla las lenguas clásicas con variantes dialectales del italiano moderno, galimatías que no sólo respondía a la afectación literaria típica del Quattrocento, sino, también, en buena medida, a una premeditada oscuridad de ese «lenguaje de misterios» que entonces predicaron los neoplatónicos.

Dificultades filológicas

A pesar de las tremendas dificultades de carácter filológico, a las que hay que añadir otras muchas que, emanan de las claves simbólicas con que está revestido todo el relato, El sueño de Polifilo ha ejercido desde siempre una secreta fascinación, que tiene que ver directamente con la fuerza arquetípica que poseen tanto su forma como su contenido. Es una novela de enredo amoroso, pero sobre cuya elemental trama argurnental -la desesperada búsqueda de un joven amante de su amada y su feliz encuentro final- se diseña toda una iniciación en la sabiduría.Este carácter iniciático está claramente apoyado, mediante el recurso de utilizar el sueño y el viaje como soportes básicos de la acción. El texto posee una rica variedad de niveles de interpretación, desde el más superficial de la ingenua trama amorosa hasta el más profundo que descifra las claves filosóficas que contiene, todo un conjunto riquísimo de referencias muy reveladoras para la iconografía, la historia del arte y la cultura del humanismo renacentista.

 http://www.elpais.com/articulo/cultura/Publicada/primera/

 

Embarque para Citerea (1712-1719), de Antoine Watteau 

 

Aquí hacen una comparación entre La Citera de Watteau y Polífilo

http://www.liceus.com/cgi-bin/ac/pu/LA%20CITERA%20DE%20WATTEAU%20Y%20POL%CDFILO.pdf

Debería de hacer alguna reflexión sobre el cine de Eugene Green. Es una apuesta por lo humano y la palabra como medio de distancia y acercamiento. Las artes del espíritu definen su cine. Ver a Eugene Green me animan a escribar. Cada uno tiene su estilo y sus cosas, si son verdaderas, deben plasmarse. El cine de Green suena a verdad. Una verdad cada vez más lejana a estos tiempos.

 

Eugene Green

 

Va a comenzar una exposición “Los tebeos de posguerra”. Afortunadamente no la organiza el grupo Muriel pues todos sabemos lo que han hecho con la cultura del tebeo, mancillarla con sus expos. La exposición estuvo en Salamanca y viene organizada por el Ministerio de Cultura. Del 12 de Diciembre al 15 de Enero.

se suaviza su impasible cara

Camino. Encuentro. Primero a una vieja amiga. Charlamos y en seguida comentamos cuestiones del paso del tiempo. Los padres se vuelven chochos. Se va tirando. El trabajo cada vez más duro. Las condiciones de esclavo, por objetivos y agresivas. Depende del rendimiento que consigas en ventas te renuevan o no. Debes vender tu alma al pan de cada día. Esas son las reglas. La familia va envejeciendo. El peso de las cosas recaen sobre la espalda más de lo debido.

Sin terminar la charla aparece un familiar, centro de dimes y diretes en los últimos meses. Me lleva a casa, dice, tiene el coche ahí mismo. Me despido de la amiga y continuo con él. Trabaja en lo mismo que la amiga. Me confirma con dos palabras lo que ya me han dicho. Va a ser niña, añade, ¿lo sabias? Algo había oído, responde. Has ido deprisa, sigo diciendo. Estamos en edades, responde, no estamos para juegos. Esta expresión, no estamos para juegos, me resulta muy familiar. Exactamente, la vida va en serio y los túneles en los que nos metemos y salimos y todo en general. El juego también es serio estoy por decirle pero me callo. Me mirará como están los contratos de Adsl. Bien, bien. Tiene a la mujer malilla pero tirando, trabajando en lo mismo que él, en el alambre. Adiós, adiós. No me le imaginaba tan entero aunque tal vez no esté muy allá. Qué me va a decir, tampoco se me van a desmayar y caer en brazos los viejos amigos y la familia. Hace meses o años que no hablaba ni con la una ni con el otro y cuando me llegaban noticias no eran muy boyantes que digamos. Entonces uno les imaginaba atravesando un ejército de langostas o algo así. En concreto, al familiar, haciéndose paso o queriendo ser hombre o persona de una vez. Serio porque la vida va en serio. Y muchas otras cosas. El caso es la deformada imagen que me llegaba hacía que me le imaginase prácticamente con harapos y en cualquier caso, iniciando el camino por un túnel. Quien sabe hacia donde, de momento, a mi lado, terminando el paso y trayéndome hasta casa.

Dejo para el final la obra del escocés de 43 años Martin Boyce “A library of leaves”, nuevo premio Turner de arte contemporáneo. Consiste en un parque escultórico elaborado con árboles de cemento y hojas de papel, ideado a partir de una mesa de trabajo diseñada por el francés Jean Prouvé para la Casa del Estudiante de París en los años 20 del siglo pasado, dice la nota de prensa.

 

lanzo un conjuro a la ciudad pidiéndole que perdure

Dia de niebla hasta que salió el sol. En casa me informan que se murió el pescatero de la plaza. De repente, en la lonja, entre peces. Sulfataron. El frío. Hay quien piensa en abandonar el pueblo antes de que él les abandone. Los años. Lo que no se dice y se negocia. La mente piensa. El cuerpo. La ciudad

 

-En este caso no podemos elegir –respondió con esa voz ronca que yo había llegado a amar tanto-.  Hablas como si la elección fuera posible. No somos ni bastante fuertes ni bastante malos como para elegir. Todo esto forma parte de un experimento organizado por alguien, la ciudad quizá, o por una parte de nosotros mismos. ¿Qué sé yo?...

 

… Hacía frío en la calle, y eché a andar junto a las tiendas brillantemente iluminadas de la rue Fuad. En el escaparate de un almacén vi una latita de aceitunas con el nombre de Orvieto, y asaltado por una súbita nostalgia de estar en la buena orilla del Mediterráneo, entré en el almacén, la compré, la hice abrir y allí mismo, sentado a una mesa de mármol, en aquella luz siniestra, empecé a comerme Italia, su oscura carne abrasada por el sol, su suelo fecudno, modelado a mano, sus viñas consagradas. Sabía que Melissa no comprendería mi gesto. Tendría que pretextar que había perdido el dinero.

 

         “Justine”, Lawrence Durrell

 

 

 

chirriaba una urraca y dije: urraquidad

Asientos calientes. ¿Qué es eso? Resulta que en determinados programas fantásticos, cuando los actores o protagonistas tienen que salir a recoger un premio y para que las imágenes sigan mostrando que el auditorio está lleno a pesar de que ellos acaban de abandonar su sitio para ir al escenario, hay unos invitados, extras o ciudadanos, que deben ocupar su lugar. De ese modo el auditorio seguirá lleno para los espectadores que todo lo ven desde casa. Los invitados que se encargan de esta función tienen que llevar unas prendas que no llamen la atención para evitar que cualquier mirada se fije en ellos y luego se den cuenta que ya no están, pues han de volver a desaparecer cuando las estrellas regresan a su asiento tras recoger el premio.

No entiendo nada.

Tampoco entiendo que un restaurante vietnamite que se precie no ofrezca gato o perro como su mejor carne. O que uno japonés no ofrezca el hígado de pez globo a pesar del veneno que tienen sus vísceras y la prohibición que existe al respecto.

No entiendo pero veo a Sharunas Bartas. Desolación a raudales y belleza para su primera película “Tres días”, de 1992. El mundo de Sharunas, a pesar de mirar un presente o un pasado desolador, tiene vocación de futuro.

 

he comido del árbol

Si vemos una película pero nos resulta complicado hablar de ella faltaría algo. Pero hay personas que la película, como la novela, terminan con la última página o se lee el The end en la pantalla. En la vida, todo, todo, es así. Si no encontramos con quien hablar de lo que nos importa poco podemos compartir. Porque se trata de ir más allá de lo básico, de la manutención, almacenaje, compras y esas cosas que soportan lo que vendrá después.

He terminado de leer “Nada es crucial”. Buena novela, excelente. Me gustaría que en la próxima se tirara al río y siguiese su autor, Pablo Gutiérrez, montado en un avión describiéndonos lo que ve alrededor, las personas, los quehaceres.

La prosa suelta y rutilante es un convite. Novela castellana del año (de las que he leído, las pocas, siempre pocas). Fue Premio ojo crítico de radio nacional el pasado año. Pincho en Google y así me entero de que este año se acaba de fallar ese galardón. Me llama la atención el jurado, Alberto Olmos, Rafael Reig, Rubén Abella, Eduardo Vilas, Modesta Cruz, Laura Barrachina y Manu Martínez. El premiado es Ignacio Ferrando por “Un centímetro de mar”. Editorial Alberdania. Con esta misma obra ganó el premio ciudad de Irún de novela este mismo año. Dar dos veces o dinero llama a dinero, aunque no tenga remuneración la cosa, que ni sé ni me importa ni es el caso.

 

de no encontrar la palabra deseada

He visto “Misterios de Lisboa”, la última película de Raoul Ruiz. Es todo un prodigio de formas en el tiempo. El amor y la vida de un muchacho que desconoce el pasado ocupa la historia. El padre Denis, hace de Dios. Todo son sentimientos encontrados, tristes historias de amor frustradas y pasados inconclusos. Al acabar de verla sólo hay una única sensación, la de volver a verla para apresar todo lo que se ha escapado por un lado y por puro deleite formal, estético y narrativo por otro.

 

yo no pensaba en las lenguas

Podría continuar escribiendo sobre la palabra, pero no debo. Es un tema que me llevaría una vida. Y de momento sólo tengo ésta. He ojeado el blog de Gregorio Luri. En el Evangelio Juan, 8,1-11 se dice lo siguiente:

 

En aquel tiempo, 1 Jesús se retiró al monte de los Olivos. 2 Al amanecer se presentó de nuevo en el templo y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba. 

        3 Los letrados y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, 4 le dijeron:

- Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. 5 La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras: tú, ¿qué dices?

        6 Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.

        Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.

        7 Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:

- El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.

        8 E, inclinándose otra vez, siguió escribiendo.

        9 Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último.

        Y quedó solo Jesús, y la mujer en medio, de pie.

        10 Jesús se incorporó y le preguntó:

- Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?

        11 Ella contestó:

- Ninguno, Señor.

        Jesús dijo:

- Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

 

A qué es debido esa actitud de Jesús y qué escribe sobre la tierra o la arena o lo que sea ese suelo. Mucho se ha hablado de la mujer adúltera y de este pasaje bíblico pero de lo que hace (escribir con un dedo en el suelo) yo creo que no tanto. Copio del blog de Gregorio las ideas y las secuestro. Tal vez cuando vea a un niño escribir o dibujar sobre el suelo a partir de ahora tenga otro sentido y vea otras cosas, un templo, un dedo acusador, una mujer en medio y esa extraña actitud en un adulto que deja las palabras o los símbolos en el suelo para que se borren.

 

El propio Gregorio ha clasificado en dos los tipos de personas, en un lado están los que quieren ser felices y en otro los que saben lo que quieren.

Okei. También lo copio.

Cristo y la mujer adúltera. Aert de Gelder(1683)

 

no te ocupes de la filosofía

Comida a gusto aunque sin marcar cotas históricas. Esmero, cuidado y puesta en escena como se merecen los amigos. Pequeños toques que hacen que el plato suba los suficientes puntos como para hacer ver el recibimiento y el plus que supone la visita. Por ejemplo, puré de calabacín con gambas y una hoja de canónigos en el centro.

Medios audiovisuales llamativos. Sistema Dolby o con altavoces o con blue ray. No sé, buen sonido, altavoces y aparato marca no sé cuentos. Luz y vistas preciosas. Sus cosas y sus muebles que representan lo que son o quieren ser. No entiendo a la gente que propone o critica mobiliario o distribución, no se dan cuenta de que les están mostrando lo que son y quieren. Todo perfecto. Charlas intrascendentes pero agradables. Buen vino, mejor pan. Un posible viaje en moto que empezaría en Melilla y terminaría en el Aaiún. Uno no tiene carnet de moto pero da igual, sería con una de 125 cc y muy despacio, a setenta a lo sumo. ¿Ves? Me dijeron una vez ya en la calle. ¿Ves esa estrella luminosa que hay en el cielo? Es Júpiter, respondió. No hace tanto tiempo todo el mundo sabía eso. Entonces apuntó el móvil al cielo. Allí dentro estaba el programa que había descargado y al poco se dibujó el mapa de estrellas que confirmó su afirmación. Sí, era Júpiter.

 

 

Juan Gatti

un remolino de perros

Es imposible verlo todo, leerlo todo, vivirlo todo. Hoy ha tocado el turno a “De la guerra” de Bertrand Bonello. Dice la sinopsis: Narra los contratiempos que sufre un cineasta, al que da vida Mathieu Almaric, que tras pasar una noche encerrado en un ataúd decide reconsiderar su vida, y seguir a un desconocido a El Reino, un lugar aislado del mundo dominado por el personaje de Asia Argento, y regido por por una sola consigna “Alcanzar el placer es una guerra”. Al ser una película que habla del vacío del ser, encaja en el espectador que sufre de la psicosis de estar vivo y ser consciente de que este mundo no es el mejor de los posibles. Al final de la película hace referencia a Apocalipsis Now. Con esta película intento pensar en literatura. En mi obra. He visto cosas que encajarían allí, en ese lugar futurista y marginal. Tambien sé que somos muchos los que escribimos y pensamos lo mismo. Todos a la vez y separados, cada uno en su casa. El que primero dispare se llevará el gato al agua. En la película de Bonello los protagonistas que viven en El Reino se ponen máscaras de animales, tal vez para estar más próximos a la naturaleza o sencillamente para continuar con las máscaras que tanto se llevan en la ciudad.

 

Los crisantemos y sobre la luna llena

Se falla el Cervantes para Nicanor Parra. Antes el Premio Nacional de las Letras para José Luis Sampedro. Abel Hernández publica Leyendas de Alcarama en la editorial Gadir, una manera, nos dice, de cerrar la trilogía dedicada a las tierras sorianas. En el periódico se da la noticia de la aparición de un vehículo en la dársena del Canal. Un vecino vio asomar la antena sobre el agua. Lo que no dice el periódico es que ese coche, según la rumorología, fue el mismo utilizado para alunizar sobre la tienda Lobato, robada esta semana. Roberto Calvo gana el premio fotográfico de la Fundación del Patrimonio en Valladolid. El realizador británico Ken Russell, ha fallecido. El antropólogo colombiano Carlos Granés recibe en Guadalajara el Premio de Ensayo Isabel Polanco por “El puño invisible”.. Dice la nota: el libro recorre con agilidad cinematográfica las vanguardias artísiticas del siglo XX y defiende la tesis de que si bien las revoluciones políticas del siglo pasado fracasaron, las revoluciones culturales triunfaron y conforman nuestro presente. El finalista fue Fernando Sabater. Me pierdo con tanto premio y da la sensación que todo el mundo tiene uno menos yo.

La editorial Menoscuarto participa en la feria internacional del libro de Guadalajara.

Además el mundo ha dado un pasito más hacia la locura. Todo está revuelto. En realidad no quiero saber nada de los problemas de la gente. Muchos no me cuadran. Ayer habían comprado un dvd para el auto, un televisor para el cuarto de baño y además se fueron de vacaciones mientras uno leía un libro debajo de un árbol. Hoy han comenzado a cobrar el paro y ya están pidiendo dinero, ¿Para qué? Me pregunto. Algo no cuadra. No me importa. Hay para todos los gustos, familias que dicen no llegar con tres mil euros y familias que tampoco llegan con seiscientos. No lo entiendo.

Hay quien sin embargo sí lo está pasando mal. Habría que diferenciar entre los que ayer se burlaban de los que como yo leiamos un libro y los que siempre fueron austeros y hoy se encuentran en situación precaria. Si alguien dice que lo está pasando mal no es suficiente. No. Antes los tristes eran alegres y no me visitaban, tenían cosas que hacer, estaban ocupados, no me oían ni querían que les hablase de poesía. Hoy, espero que no vengan a quejarse o contarme lo mal que está la vida. Ellos eligieron otro camino.

 

Carlos Granés

todavía tengo los ojos cerrados

Mañana el Cervantes ¿Piglia o Galeano?

 

Hoy, cumpleaños al estilo viejuno. Un café viejuno y las cosas viejunas. Todo viejuno. La luz y las ventanas, los amigos y el café. Hoy la ciudad era un poco más pueblo. No cuento más. Es como si algunos amigos de la infancia hubieran seguido el camino correcto, el de ese barrio y esas casas, los trabajos que tenían que ser y las ideas que iban cayendo dentro. Pero para uno todo eso está demasiado lejos.

Los tiempos cambian pero no tanto. Antes costaba encontrar determinadas obras, ropas o lo que sea, novelas, discos, etc. Ahora pasa lo mismo aunque se aparente todo lo contrario. Si alguien quiere ver una película de Bertrand Bonello no puede. Si alguien quiere ver una película de Glagower tampoco puede. No hay distribución ni dvd en castellano. Con la literatura no tanto, pero también pasa. Creemos lo contrario, que tenemos todo al alcanza y lo que no es así es que no existe. Hay quien cree incluso que en España sólo hay un par de pintores que son Antonio López y Barceló. Los demás pintan en la asociación de vecinos. Hay quien piensa así. Pero eso es otra cosa.

Sigo diciendo ¿Piglia o Galeano?

 

Bertrand Bonello

la voz en mí llora por nosotros

Un reencuentro que se llena de pasado y proyecta una estructura pasada. Parece algo maquinal. Un café, una charla y hablar de los temas trascendentes. Pero ya nada es igual. Es como si respondiéramos a un desencuentro, a lo que pudo ser en aquel momento, cuando las coordenadas (las mías) podrían haber sido correctas. Ahora todo se debate en una cita sin más. Como cuando se encuentran dos personas en Nueva York, accidentamente, y hablan. Luego se despiden. También encaja en lo presentable. Tiene el carnet correcto, el pasaporte en regla y hasta posibles. En el escaparate del amor es un buen producto. Pero uno mira los escaparates para no entrar dentro de la tienda. Hay tiendas que le gustan más, por ejemplo, una librería. Mañana entraré en una y compraré un libro que no sé cuando leeré. Con el pensamiento pronto. Mi fin de semana ocurre durante la semana. Veo a gente, charlo, tomo café. Llega el fin de semana y descanso. Tal vez ellos hagan lo mismo o salgan de verdad. Entonces la semana sería un pasar hasta llegar a esos días donde todo puede ocurrir. En mi caso es al contrario. El pienso luego existo también debería cambiarlo por aquello que leí en Justine, de Durrell, “Imagino, luego estoy en la realidad, y soy libre”.

Otros han comido las setas equivocadas.

Fernando Aramburo gana el Tusquets de novela

http://www.elcultural.es/noticias/LETRAS/2444/Fernando_Aramburu_

gana_el_Premio_Tusquets_de_Novela

 

Lawrence Durrell

tan solo perdura el momento eterno

El paso del tiempo trae nieblas. Oigo el tic tac desde el otro lado. En Hinojosa de Duero (Salamanca) se han denunciado irregularidades en el mantenimiento de la residencia. Los ancianos, nos cuentan, pasan hambre. Nadie ha muerto. Las cosas pueden seguir parecidas. La palabra puede matar al hombre. Lo hemos en Politist, adjectiv (Police, Adjective), la película de Corneliu Porumboiu. Siempre hablamos del poder de la palabra, de su importancia, de que muchos no saben escribir pero pocas veces hablamos del asesinato del instinto y el sentido del común a manos de la palabra. Hay que remitirse a lo escrito, aunque esto pueda cambiar. La ley, nos dirán, es la ley y escrita queda.

He visto el libro de Pablo Gutiérrez, “Nada es crucial”, premio ojo crítico de narrativa en el año 2010. Todo el mundo coincide, su prosa es potente. El fondo, la historia, tal vez no sea la acompañe ese poderío. Cuando he ido a ojear otros libros me he encontrado con este y no le he cogido. Me ha parecido ver otro del mismo autor y me he dicho que llegaba tarde. Uno apunta las cosas y cuando va a por ellas o las han tirado o han hecho un restaurante o acaba de sacar un nuevo libro. Todo va demasiado deprisa, la niebla, tampoco lo impide.

 

http://www.publico.es/culturas/339475/la-revista-granta-incluye-a-seis-espanoles-entre-los-mejores-narradores-jovenes

 

http://www.granta.com/Online-Only/Best-of-Young-Spanish-Language-Novelists

bajo las enormes hojas

¿Qué ha pasado hoy en el mundo? Vivo asediado por la niebla. Aún así di un pequeño paseo por el campo. Apenas encontré personas. Eso ha sido todo. Parece que el invierno impone sus colores. Y asedios, ya lo he dicho. Leo Justine. No hay hoja sin premio, línea y bingo. “En todas partes ando al acecho de una vida que valga la pena de ser vivida. Quizá si me muriera o me volviera loca, llegaría a encauzar todos esos sentimientos que no tienen salida. El médico de quien estuve enamorada me dijo que era una ninfomaníaca, pero en mi placer no hay glotonería ni complacencia, Jacob. Desde ese punto de vista es un derroche completo. ¡Derroche, querido, derroche! Dices que gozo tristemente, como los puritanos. Pero aun en eso eres injusto conmigo. Gozo trágicamente, y y si mis amigos médicos necesitan una palabra complicada para describir la criatura sin corazón que parezco ser, se verán forzados a admitir que lo que me falta de corazón me sobre de alma. Y ahí está la raíz del mal…” Como digo, un millón de palabras. ¿Qué ha pasado hoy en el mundo? ¿En mi mundo? He estado ajeno a todo menos a la brisa que me llegaba desde el lago Mareotis.

 

siempre añoré una forma más amplia

Otro protagonista de una novela sería alguien a quien se le repite en tono trágico que está sentenciado de muerte porque su enfermedad no tiene cura. Ahora, de lo que se trata, es de lo de siempre. De vivir. De buscar el método o las explicaciones que permitan mirar de frente. Así todo en esta vida, cuantas más batallas perdidas, más caminos paralelos buscamos. Me río de eso que dicen dignidad. Hay gente que jamás perdería la suya, dice.

En Castilla y León se legalizan las zonas para la alimentación de especies necrófagas. Me río del término. Son zonas de explotación ganadera o cinegética. En Quilamas (Salamanca) un agente se encarga de recoger los animales muertos que le regalan y los arroja a los buitres. Curioso su oficio, tiene algo de verdugo aunque él no mata a nadie ni imparte más justicia que la de facilitar a la materia su transformación kármica.

Me llama la atención una noticia, el joven escritor Juan Martín Salamanca presentó en la librería Oletvm su primera novela “En busca del hogar”. El autor, nos dice la prensa, estará acompañado por el subdelegado del Gobierno en funciones, Cecilio Vadillo, y por el escritor Santiago Zurita, en representación del sello Éride, que ha publicado el libro. Copio y pego de la página de Éride ediciones: En Éride Ediciones tienen cabida todos los géneros, desde la narrativa más clásica hasta la poesía más vanguardista, así como libros técnicos, científicos y humanísticos. No permita que su obra no ocupe el lugar que se merece en el mundo literario, le ofrecemos un servicio exclusivo para editar su libro con un servicio exclusivo de edición, coedición, o autoedición, en función de la valoración realizada por nuestro Departamento de Lectura.

 

 http://www.20minutos.es/noticia/1230444/0/

El palentino Jesús Alonso Burgos recoge el premio de poesía San Juan de la cruz por su obra “Estrategia de la usura”

el tronco de una corriente nudosa

Es bueno de vez en cuando pasarse al agua. Si uno tiene que madrugar, por la mañana, tan sólo tendrá sueño y cansancio. He pisado mis huellas y me he dado cuenta de que todavía conozco a alguien. Seguidores de huellas también. Pero todo fue muy rápido. Hablo de un encuentro. Con todo y con eso hubo tiempo para algún trasvase de información personal, cosas de la vida, de las enfermedades y los padres que aún viven. Los que viven.

El sueño y el cansancio sólo se mitigan descansando. Eso es lo que he hecho esta tarde. Eso y escribir un poco. Lo suficiente como para seguir descubriendo algunas cosillas.

Alberto Olmos es un escritor que se ha destapado gracias a su ahínco y fuerza bloguera. No he leído nada sobre él y las críticas tampoco hablan claro. Cuenta cosas que pasan ahora y poco más, incluso resulta fallida pero también se puede achacar a la inquina con que le pueden tratar los que él ha maltratado en sus dos blog. Ha fichado por Mondadori y ha dejado Lengua de Trapo. Es joven, su foto ha salido en todas las portadas culturales y se le han hecho un montón de entrevistas, escritas y habladas. Cada loco sigue con su tema.

 

el mundo es una luz deslumbrante

No todos los ataques de tos asustan, sólo algunos. Eso sí que son crisis. Me hace gracia como nos venden las cosas de los recortes y despidos mientras los de arriba siguen manteniendo algunos lujos asiáticos. Mantenerse, eso sí, cada vez cuesta más. En la Cadena Ser también ha habido un ERE y un par de trabajadores de toda la vida han sido despedidos.

Giralt Torente ha ganado el premio nacional de narrativa con "Tiempo de vida" (Anagrama). Es una obra autobiográfica y, según cuenta, nace de una experiencia dolorosa, del reencuentro con su padre, fallecido (un buen regalo para un amigo). Hace poco consiguió el II premio de narrativa breve ciudad del Duero por un libro de relatos. Giralt está de moda y la editorial Nórdica en está en Oletvm, en la liberaría de Valladolid. Es la editorial del mes. Las librerías de mueven. Encerrado en casa, uno guarda fuerzas y, aunque no lo parezca, se mueve.

 

el canto del pastor

¿Qué me dice el mundo? ¿La realidad? He leído un artículo de Vila Matas titulado “Grandes tarados, sin sentimientos”. Ahí está todo dicho. El artículo es del pasado sábado 19 de Noviembre de 2011. El artista en su mundo paralelo es un tarado. Y el mundo está tarado. La mirada de un artista penetra porque está trabajando. La mirada de un miope no puede penetrar pero también está trabajando.

Las personas con hijos miran hacia delante, hacia los hijos y su futuro. Los que no tienen hijos miran hacia atrás, hacia sus padres, las llamas que se extinguen sin dejar otro rastro que ellos. Tomarán el relevo y eso es lo que ven, una carrera a punto de terminar.

Estoy cogiendo el gusto a caminar por las mañanas, de noche. Paso por la plaza de abastos y veo cómo colocan los puestos con los productos de la huerta, escarolas, puerros, berzas, manzanas… ¿Quién compra en la plaza? Yo paso por ahí. Parezco otro personaje que acude a esa plaza como esos viejos que a no tardar acudirán para comprobar a cómo está el lechazo o si alguien ha oído algo de lo último. Lo último puede ser cualquier cosa, que se cierra una fábrica o que se abre una boca porque tiene hambre. Normalmente son cosas menos curiosas que interpretan según su manera de ver la vida.

Varios conocidos, mientras tanto, están en Gijón. Allí tiene lugar el festival de cine, buenos ciclos y mejores comidas. Otra opción. Allí preguntarán por el precio de algún pescado. Seguro que hay una plaza y que alguien pasea como yo, sin dejar rastro, mirando a uno y otro lado mientras los primeros puestos se colocan de espaldas a cualquier película que no sea la suya.

 

Elena Asins

en la débil memoria

Pienso en la cantidad de amigos que desde hace tiempo no me reportan nada. ¿Qué me deberían reportar? ¿Conversaciones que no sean mediocres? ¿Puntos de vista que no sean los evidentes? ¿Comentarios sobre programas que no salgan en televisión?

Un personaje autodestructivo y creativo es romántico y atrae. Los personajes de Ho Sang Soo tienen algo de eso. Pero hay otras cosas.

Es muy fácil reducir todas las explicaciones al egoismo y decir que si alguien hace algo es por egoísmo, porque le interesa. Es muy fácil y demasiado evidente. También es absurdo. Una vez escuché a un tío y a una prima que reducían todo a eso. Si alguien daba su vida por alguien era por salvarse ellos mismos ya que creían en el otro mundo o en pasar al santoral. Todo era así. No había más razonamientos, filosofías ni cuestiones que tratar.

Quisiera verme anciano y con cierta autonomía pero no lo veo. No me veo y tampoco veo la manera en que me verán.

 

la quemada hermosura de la vida

Eros y Tanathos siempre están unidos. Un amigo tuvo necesidades el día que se enterró a un conocido. Otro amigo me busca tras la noticia por dar una vuelta. A todos ellos les veo lejos de mí.

Me gusta la idea de un Hon Sang Soo o Ryuichi Sakamoto, siempre en acción. El uno rodando películas sin parar y el otro componiendo y ofreciendo conciertos al mismo ritmo. Al menos así me lo parece. Corren como si así pudieran no dejarse nada en el tintero antes del momento final.

En el otro lado están familias jóvenes con un niño o dos. Los unos van a cambiar cromos al rastro, los otros de cena en función de sus posibilidades. Un buen sitio para economías ajustadas es un turco. Un grupo de esas familias están formadas por el marido, la mujer y el niño. El marido siempre tuvo problemas para encontrar amigos. Mejor habría que decir que esas cuestiones no iban con él. Siempre fue a lo suyo, ajeno a reflexiones y próximo al instinto más animal una mujer fue el objetivo, lo demás, aderezos que no existen. Luego vendrían los querubines o lo que ella quisiera. Ella, frívola, tres cuartas partes de lo mismo, aunque mantiene algunos lazos insustanciales con antiguas amigas a las que nunca entendió. Ellos, ellas, comen y cambian cromos. Están tranquilos, aparentemente. Incluso acuden a votar y explican a sus hijos las diferencias entre un cromo, una papeleta y un billete que sirve para comer fuera de casa.

 

Daniel Sada ha fallecido

hacia el hueco profundo de una sombra

Ruinas. Esquelas. El tiempo. Miles de millones de amigos encadenados a un cuerpo. Cada uno tiene bastante consigo mismo. Llueve, los días son tristes y a uno le da por ojear libros y más libros. Pilas y más pilas. Me preguntan por el regalo para un amigo, un buen libro o malo pero que le pueda gustar. Un libro de poesía de Fina Garcia Marruz, XX premio Reina Sofía de Poesía “¿De qué, silencio, eres tú silencio?”. Hay setas en el campo, la caída de la hoja. Miles de millones de amigos en su Facebook o Twitter, encadenados a su tiempo.

 

“A mí se me ocurre anunciarle primero que le van a dar una pensioncita. Seguro que eso la pone contenta. Me preguntará por qué. Sólo entonces le diré lo que ha pasado, que sin duda así será más fácil de digerir. A Bortch no lo convence mi idea. A él le parece que lo idóneo sería emplear un tono mucho más solemne, de este estilo: Señora Pignolo, su esposo ha muerto como un héroe…”

 

         “El aturdimiento” Joël Egloff

 

la ciudad de los jóvenes no duerme

Hay mucha gente que escribe relatos, cuentos y sms que se publican en grupos diversos. Está bien. Los autores son aficionados, con o sin familia, que sacan algo de tiempo y lo envuelven con cuatro líneas sencillas. Hablan de la violencia de género, de las mujeres o del tema en cuestión a tratar. También hay concursos a tutiplén, más o menos resultones. Todo ello está en la otra punta de mi sistema orbital.

El amigo que se murió, dicen, jugaba a las máquinas tragaperras y era aficionado a los torreznos y a las tapas gratuitas. Todo un clásico del barrio que se movía cada vez con mayor dificultad. El futbol, el baloncesto y los deportes llenaban sus muchos ratos de ocio. Un clásico entre los clásicos.

Hoy me ha llamado J. para explicarme como está el tema de los sellos, de las hojas especiales que se editaron porque en algo de eso quedamos. En realidad el tema me da igual. En realidad me importan más los sellos que mis esclavitud. Mis lazos son extraños. Clásicos de barrio, coleccionistas de sellos a tiempo parcial, trastornados varios y mediocres a tiempo completo. Alguna persona se salva, los justos para participar en la liga nacional de blokart en la categoría de pesos medios. El blokart es un deporte de vela, un carro con tres ruedas y una vela que aprovecha el viento para moverse. El mallorquín Santi Oliver es un referente pues tiene en su haber dos campeonatos del mundo y un europeo. No sé lo que me digo.

 

sube las escaleras

Hemos enterrado al muerto. Iglesia llena como corresponde a la despedida de un joven. Murió mientras dormía, como corresponde a un ángel. Buena persona, sin cabeza, feliz en sus momentos felices. Superviviente. Le veo tumbado en un sillón, rodeado de sus dos niños, sonriendo, diciéndoles que hicieran o dejaran de hacer. Cambiando el canal con el mando, comiendo palomitas, sugiriendo a sus hijos más que mandando. Como un rey bueno y condescendiente en su trono de paja. La imagen que deja es la de un ser dejado y enfermo, sosteniéndose gracias a sus bastones y cervezas cuando podía. La imagen que me deja es la de su infancia y no la de su adultez. Un tiempo de juegos y sonrisas y no de trabajos, hijos y molestias. Hoy he sido un poco más viejo que ayer pero menos que mañana. He notado el tiempo sobre mis hombros.

 

Pierre Brassau

de la carne y el alma

Dias grises hay muchos. Diagnósticos malos también. Conocidos que se mueren pues, poco a poco. Podría pensar que vivo en un país africano y que la media de vida no es muy larga. Debo darme prisa. Empezar por mí mismo y comenzar a decir no a todo para equilibrar los síes que he pronunciado sin sentido. Otros andan peor podrían siempre decir, por ejemplo la hija de Donoso que publicó “Correr el tupido velo”, sobre sus cosas y las de su padre. Había elegido un nuevo camino y ahora ha aparecido muerta debido al parecer a una sobredosis de medicamentos. La hija, Pilar, no era ni amiga ni conocida. Tenía tres hijos creo, yo ninguno. El amigo conocido que se ha muerto dos. Un personaje de aquella geografía descrita en la infancia. La infancia se desmorona física y psíquicamente. Las ruinas siempre fueron bellas.

Álvaro Pombo está en plena campaña electoral por UPyD. HA salido en prensa porque dijo algo así como que no es una mala idea que la gente pague algo porque las personas mayores como él son muy pildoreras. Rosa Díez, la líder del partido en Twitter ha aclarado que Álvaro Pombo comete el error de llamar copago a racionalizar el gasto farmacéutico y combatir la hiperprescripción en pensionistas.

He comprovado cómo la gente hincha sus curriculums y son capaces de decir en voz alta sus proezas. Estas proezas son ridículas e insultantes cuando se están diciendo a un profesional de la materia de la que están hablando. Por ejemplo, he comprobado como una mujer ha dicho, entre otras muchas cosas y con el fin supongo de añadir cosillas a su actividad y curriculum, que estaba haciendo una novela y que tenía cuarenta páginas. Esto quiere decir que no es una novelista. Decir eso desacredita todo. Lo que antes había dicho y lo que estaba diciendo. Es un insulto aunque ella no lo sepa. Es como decir que tiene un hijo y aún ni siquiera está embarazada. Tiene más de loca que de cuerda.

La contraportada del Norte de Castilla del Martes hablaba de un ferretero y un albañil en paro. Habían metido sus ahorros (8.000 euros) para competir en el Europeo de bobsleigh. Esto tiene algo de locos aunque supongo que quieran sacar dinero de la cuestión. O tal vez no y entonces la locura sería casi total. Podrían llevar una camiseta del INEM patrocinando su equipo pues para eso cobran el paro.

 

de unas campanas que regresan solas

Las puertas del templo se pueden abrir o permanecer cerradas. En todo caso hay que acercarse hasta las puertas del templo. La decepción puede ser grande, tanto como la alegría en el caso de que se abran. Todo se mueve y remueve. No he hecho prácticamente nada pero sí lo que tenía que hacer. He estado agorratado ante la hora de la verdad. Este mundo no es para los que se agarrotan sino para los temerarios, vacilones y lanzados que no siente vergüenza porque se creen que todo en este mundo es espectáculo. Espectáculo y saber venderse, por ejemplo diciendo en el curriculum que también está haciendo una novela y que lleva cuarenta páginas. Humo. Leo: el lenguaje pictórico de Kandinsky le acompañaba en la búsqueda de la armonía y de la espiritualidad. Lo que se sabe de él es a través de sus cuadros. Y no es humo lo que alli se ve. Siento a los me rodean lejos de mí. Todo el mundo está lejos de todo el mundo y sin embargo, en España, las personas se mueven atados con sus cordones umbilicales. Una maraña de cordones flotan en el aire de las calles. Y todo el mundo está sólo. Esto me contaron, gente del norte de Europa y ciertos ingleses.

 

Composición Nº 8 (1923) de Kandinsy

debajo de las luces

“Lola”, de Brillante Mendoza, bien, aunque esperaba más. Grandes imágenes y más grande historia. El espectador montado sobre la cámara viaja por calles, casas y almas suburbiales. Manila pa los filipinos.

Leo, recuperados los cuadros robados por una herencia. Los tres hijos del denunciante le quitaron los cuadros junto a la madre y ex. El padre tenía nueva pareja. Un Sorolla y un Dalí entre las obras.

En Astudillo han sacado un disco, volumen I “Sobre la marcha, lo mejor del Rock Radikal Yesero”, con grupos del lugar. Consultar página: deastudillosaleelrock.blogspot.com.

 

cae ceniza detrás de las ventanas

Para unos el tiempo son los hijos. Les tienen y la vida, de repente, colorea las paredes y caminos. El resto de cosas se dejan a un lado. Bastante lejos. Para otros en cambio el tiempo es un desconsuelo que sigue su curso y estrecha las paredes y caminos. Sin embargo, como si nada hubiera cambiado, uno en algo sigue con su camino. Incluso le da por imaginar cómo se puede introducir en algún círculo literario. Tonterías sin duda que seguramente le acabarían aburriendo y constriñendo aún más que la rutina.  Tengo la sensación de que los escritores no viven en este mundo, entre ellos, las editoriales, prensa, críticos y demás, se han montado una historia sectas y cultura. Los escritores y el resto de artistas. En algunos casos se les ha unido algún advenedizo que habla por los codos, mal e insustancialmente. Nada nuevo.

He visto a un tipo presentar su obra sin haberla hecho. Tenía un trailer sobre su futura novela, fotografías y un rollo enorme de papel extensible sobre el suelo, lleno de esquemas e ideas. Esa era la obra que presentaba al editor cuando éste, el editor, sólo quiere obras ya hechas. He visto que la gente ha aprendido a venderse de una manera muy aparente y muy vulgar. Se meten donde no tienen sitio con mucho desparpajo y no son capaces de diferenciar las diferencias de los caminos y puertas existentes. Su mundo es el del espectáculo, sus referencias, películas, programas y literatura pésima ha hecho con ellos todo un estropicio y no temen mostrarlo en ningún momento.

 

Piranesi

miro la luz caer

Todo el mundo me recomienda y contradice en mis quehaceres diarios. Para ello no se emplean a fondo pero lo parece pues debo resultar un buen sparring, cómodo y en ocasiones, educado. Hasta en la calle se enfrentan a mí con papeletas extrañas, acosándome contra una responsabilidad que se me escapa. Y sé que si dijera algo les llevaría la contraria, me miraría mal y acabaría el flirteo. Entonces callo y sigo caminando pensando en las hojas de los árboles que siguen cayendo.

El premio Herralde de novela ha sido para el argentino Martín Caparros por “Los living”. El Nacional del Cómic para Santiago Valenzuela por “La plaza Elíptica”, continuación de su saga “El capitán Torrezno”.  Muchos suman y siguen, para algunos los premios son un accidente. Supongo que también les dicen cómo y por dónde deben continuar, ellos, sus obras, héroes y personajes. El equilibrio entre el silencio y el ruido cada día está más complicado.

 

Santiago Valenzuela

muy hostil se hizo el mundo

He quedado para tomar un vino y no he tomado un vino. He quedado con dos abuelos y su nieta y la cita no me pareció extraña. Las preguntas sobre qué hacía yo allí rápidamente me golpearon. Si uno pudiera dejar de pensar por unos instantes. Ese hecho de no poder dejar de pensar se podría comparar al de la obsesión por la limpieza. En el museo de Dortmund, una mujer de la lmpieza ha destrozado una obra de Martin Kippenberg. Cuando se la ha cargado han soltado los protocolos y normativas pues para eso están. Nadie debe acercarse a una distancia de menos de 20 centímetros. Al parecer el artista fue un cínico y un provocador. Esto nos cuadraría más en el destino que ha tenido su obra. Nada permanece, todo fluye.

 

puntean las estrellas

Los circos de estos tiempos no me gustan. Suelen resultar una auténtica pérdida de tiempo además de coger con pinzas cuatro tonterías correctas o incorrectas, dependiendo del evento y el autor. No sólo no me gustan por eso, es que me parecen innecesarios y malignos para la ética y la estética. No entiendo cómo puede haber espectadores que se apunten a eso a no ser que sean jóvenes, niños o niñas que se abran al mundo. O eso o para servir al comercio, a la industria. Lo de siempre. ¿Quieres circo o no? Depende de lo que puedas ganar, supongo.

Una escritora nueva para mí, Ennie Ernaux. Moisés Mori ha escrito un libro “Escenas de la vida de Annie Ernaux”, donde ha ido redactando ese diario a medida que ha ido leyendo la obra de la autora. Interesante el sistema de escritura. Me gusta. Sobre todo si se ha dejado volar la mente.

La mezquita de la ciudad desea abrir también de noche, nos cuentan en el periódico. Se celebran cinco oficios al día y los viernes tienen lugar el sermón del imán Zaki Zayed que viene desde Valladolid o en su defecto de Mohammed Mejdoubi. Interesante también.

 

se me anunció el tripudium, el auspicio más favorable para el pueblo romano y para el ejército

Cierto desasosiego. Un paseo raudo y veloz. Compro un libro “El misterio de la carretera de Cintra”, de Queiroz. Le toco, toco las huellas que antes le tocaron y veo muertes, abandonos. Veo una casa convertida en solar. Alguien fue feliz durante un tiempo, mientras leía ese libro y le encuadernaba. Tal vez fueron personas distintas, quien leyó y quien encuadernó. Me tropiezo con un conocido baloncestista, nos saludamos. Va con la mujer y el niño en la silla. Espera otro de camino. Hace sol, buen tiempo, parecen vivir, pasear relajadamente. Mi libro está conmigo. Nada más. Han publicado el testamento emociona de Ory, 51 poemas expurgados de carpetas y papeles. Pongo las motos en la tele. En la primera vuelta tiran a Valentino. Se va al suelo sin consecuencias físicas. Capirossi se despide, los presentadores de televisión también. Valentino no. A mi lado tengo un libro.

Pulario: o encargado de las aves. De la Wiki: Las aves que se conducían de la isla de Eubea y que por lo común estaban confiadas a los Pulíanos encargados de su custodia y alimento, eran los pollos y aves sagradas que debían servir para sacar los presagios

 

 

De la Wiki:

Un jinete confiado, rodeado por pájaros de buen augurio, al que se aproxima una Niké llevando laureles de victoria en este kílix laconio de figuras negras, h. 550530 a. C.

el tiempo, en su tarea

Esta semana, en uno de mis reducidos paseíllos me tropezé con un conocido. Sabía de su estado pues había tenido que pasar por quirófanos y tratamientos oncológicos debido a un hallazgo casual. Enseguida me puso al corriente de sus cuitas y en eso seguimos camino, cada uno el suyo. Él seguía de baja laboral y, me da que pensar, de baja en el resto de aspectos. Él no está casado y la vida de un náufrago en esos casos es más de náufrago que nunca.

En la universidad ha comenzado o va a comenzar un ciclo sobre cine y bosques y a uno le da por pensar en un artículo que escribo al respecto hace años. Como nada ha dicho ni ha publicitado ni mantiene contactos pues se supone que el artículo en sí, también es náufrago para todo y todos. El proceloso océano de ahora apenas existía.

Me consuelo y me atormento con mis disquisiciones y empleo de tiempo. Me da por suponer que un francotirador vive así, enjaulado y en su mundo de proyectos. Un francotirador del cine debe de ser algo así, viaja buscando donde colocar su historia, alquila una casa, rebusca en el entorno, visita a las instituciones y apenas hace vida social, sólo la interesada para llevar a cabo su proyecto. El cine, la literatura, la pintura, lo que sea, apenas tiene cabida en ese mundo creador. No hay tiempo. ¿Será así? ¿Será así cuando todo son circos, encuentros y festivales llenos de creadores y público?

Hay que entrenar como lo hace Kelly Slater. El jueves pasado se hubiera coronado de ser verdad la contabilización de la organización como campeón de surf por undécima vez. Tiene 39 años y desde los 20 años es el rey, en aquel momento se convirtió en el campeón mundial de surf más joven. El tiempo, los años… 

 

 

con sonido de tiempo

He rebuscado en Tito Livio. La batalla de las Horcas Caudinas. Bonita la historia y cómo la cuenta. No sólo lo que ha quedado en el saber popular sino los discursos y disquisiciones. Lección, hay que leer a los clásicos.

Un título para la colección de títulos: “Navegaciones de los muertos y vanidades de los vivos”. ¿Cómo no querer comprarlo? Tercer libro de las disquisiciones náuticas, escrito por Cesáreo Fernández Duro. ¿El precio de una primera edición? Fácil, más de 200, menos de 300.

El volumen I lleva el título “Configuración, adorno y armamento de naves antiguas”

El volumen II “La mar descrita por los mareados”

El volumen IV “Los ojos en el cielo”

El volumen V “A la mar madera”

El volumen VI “Arca de Noe”

 ¿Quién era Cesáreo Fernández Duro?

Cesáreo Fernández Duro (Zamora, 1830 - Madrid, 1908), marino de profesión, erudito y escritor del siglo XIX. De su obra destacan los libros dedicados a la historia naval, desde su inicial Naufragios de la Armada española (1867) hasta su completísima y aún no superada Historia de la Armada española, nueve volúmenes escritos entre 1895 y 1903, curiosos libros sobre Disquisiciones náuticas (1880) o ensayos sobre Cervantes marino (1865); Colón y Pinzón (1883); La Escuadra Invencible (1884) y Colón y la historia póstuma (1885)

 

Hay quien sabe decir que no tengo tiempo colgando el video adecuado.

 

 

Cesáreo Fernández Duro

http://blog.todoavante.es/?p=836

 

Visita al museo, robo de libros en Perú, muerte del cantante de Porretas,

el agua agradecida de mis ojos

Dos jugadores del equipo de fútbol de la primera división iraní Oersépolis, de Teherán han sido suspendidos indefinidamente de la competición debido a que celebraron un gol de forma inadecuada y maleducada. Ambos podrían ser condenados a penas de cárel y a recibir nada menos que 74 latigazos. (Norte de Castilla 2-11-2011). Y del mismo día la siguiente

 

Cubren una enorme pintada en la capilla del cementerio:

Efectivos del Parque de Bomberos de Palencia procedieron ayera, entorno a las 9 horas, a cubrir con uan lona una enorme pintada aparecida en la parte posterior de la capilla del cementerio Nuestra Señora de los Ángeles de la capital palentina coincidiendo con la celebración del Día de Todos los Santos. La pintada, de unos 2,5 metros metros de alto por 6 de ancho, denunciaba la aparición el pasado mes de septiembre en un contenedor de basura situado en la avenida de Asturias de seis gatos vivos. Los bomberos tardaron una media hora en cubrir totalmente la pintada, relizada con spray, para lo que tuvieron que utilizar una lona de considerables dimensiones. Esa pintada ocupaba la casi totalidad de la parte trasera de la capilla ubicada en el cementerio municipal.

 

Aparte de la redacción espantosa de la noticia los palentinos desconocedores de los hechos tuvieron la ocasión de acercarse a un plagio de ciertas obras del matrimonio Christo y Jeanne Claudde. Los artistas patentaron esta manera de envolver los edificios señeros del planeta.

 

En cuanto a lo de los latigazos hay patadones, insultos, escupitajos y peleas en nuestros campos que dejan en poca cosa ese castigo ejemplar. La diferencia sólo está en el registro, para unos es oficial y para otros entra dentro de las reglas no escritas.

 

 

Cubren una enorme pintada en la capilla del cementerio

el color que era incendio

He pasado un día en otro mundo. Ese otro mundo estaba en mi ciudad, en mi calle, mi casa. Las palabras han brotado, casi tanto como la lluvia. Para terminar el día recojo unas líneas del Canto XIII, del Paraíso, de la Divina Comedia de Dante. Ahí estaba esta mañana:

 

… Esto debe hacerte andar siempre con pies de plomo, para que, cual  hombre cansado, los muevas lentamente hacia el sí y el no que no distingues con claridad; pues necio es entre los necios el que sin distinción afirma o niega, ya en uno, ya en otro caso; porque acontece a menudo que una opinión precipitada se extravía, y después el amor propio ofusca nuestro entendimiento. El que va en busca de la verdad, sin conocer el arte de encontrarla, hace el viaje peor que en vano, porque no vuelve tal como fue; de lo cual son en el mundo pruebas ostensibles PArménides, Meliso, Briso y otros muchos que marchaban y no sabían adónde. Así hicieron Sabelio y Arrio, y aquellos necios que fueron como espadas para las Escrituras, torciendo el recto sentido de sus palabras. Los hombres no deben aventurarse a juzgar, como hace el que aprecia las mieses en el campo sin estar granadas; porque he visto primero el zarzal áspero y punzante durante todo el invierno, y luego cubrirse de rosas en su cima; y he visto a la nave surcar el mar recta y veloz durante su viaje, y perecer a la entrada del puerto. No crean donna Berta y ser Martino, por haber visto a uno robando, y a otro haciendo ofrendas, verlos del mismo modo en la mente de Dios, porque aquél puede elevarse y éste caer.”

 

Así concluye el Canto y, como digo, la tarde del día de difuntos. El museo arqueológico tiene en cuenta estas fechas y anuncia la pieza del mes para todo aquel que quiera acercarse. Se trata de una estela funeraria del siglo III d. C. Su decoración presenta una estructura en cuatro secciones, dos rosetas inscritas en cicunferencia, figuras humanas en bajo relieve, doble inscripción y dos puertas con sendos arcos. La doble inscripción está dedicada por Acida a su marido Aravo y, por otro lado, por Alla a Principino, se lee en el Diario Palentino del Martes 1 de Noviembre.

 

era una ardiente piedra

-----

El otro día copié del blog de Trapiello: : “Seguí por la calle abajo y vi un pobre anciano, buhonero viejo que había vendido su buho por no poderle dar de comer: estaba lleno de harapos; vino hacia mí, y quitándose la gorra apoyó su calva cabeza en mi vientre como topándome, y cogiéndome de las manos me las besó con unos besos tristes de viejo; yo noté al hablar con él su falta de memoria y que no andaba bien de la cabeza por las palabras incoherentes; me pidió un cigarro; pero yo comprendí su necesidad y le ayudé a quitarse la correa, le bajé los pantalones y como a un niño pequeño le hice hacer sus necesidades.

Y ayer me encontré con este pasaje del Infierno, Canto XIII de La Divina Comedia:

 

… Me parecían cubiertas de vil cilicio; cada cual sostenía a otra con la espalda, y todas lo estaban a su vez por la roca, como los ciegos, a quienes falta la subsistencia, se colocan en los Perdones y solicitan el socorro de sus necesidades apoyando cada uno su cabeza sobre la del otro, para excitar más pronto la compasión, no por medio de sus palabras, sino con su aspecto que no contrista menos.

 

Si estuviese en Radio 3, en el programa Sonideros, titularía a este apartado como el de parecidos razonables.

Más que escribir juego a escribir con la idea que ser pertinaz. Ayer también compré más libros, uno de Mario Lacruz, a fin de cuenta conocido en mi casa y otro de Sebastian Juan Arbo “Martín de Caretas”, un completo desconocido que llegó a ganar el Nadal en 1948. Ellos fueron escritores y ahora olvidados. Es lo de menos, lo de más está en vivir su tiempo. La posteridad es ajena a uno aunque muchos la trabajen. Otro accidente más. La pregunta dónde estaba yo en 1948 no ha lugar pero sí si la traslado a mis padres y su entorno, a este mundo y a lo que queda de ese mundo. Los libros más populares, los que se editaban en ese año o en 1963 como el que compré el otro día son restos de restos, casas demolidas, papeles que acaban en la basura por su calidad ínfima, de bolsillo y popular. El precio, 15 pesetas, no era moco de pavo. Ahora, como digo, restos sacados de la basura.

 

De Juan Ramón Jiménez cuelgo las primeras imágenes en movimiento que recientemente han visto la luz

 

 

el tiempo le señala

------

La historia de una obra de arte también está en sus propietarios y en su recorrido, no sólo en el artista que la crea ni en el espectador que la aprecia.

Courbet pinto “El orígen del mundo”. Dicen que el millonario turco Khalil Bey le pagó unos 20.000 francos de la época y ocultó la obra en su mansión bajo un paisaje invernal. Muy pocos eran los visitantes que podían ver la obra. Las deudas de juego obligaron a vender su colección de arte a un marchante de París. Durante más de veinte años estuvo oculto bajo aquel paisaje y así quedó olvidado en el taller de un anticuario. En 1913 el barón Htvany, un noble húngaro, lo descubrió, lo compró y los instaló en su palacio de Budapest. Durante la Segunda Guerra Mundial el lienzo y su propietario regresaron a París. En 1955 fue adquirido por Jacques Lacan. Lo guadó en su cada de campo y tampoco se lo contó a nadie. Incluso lo volvió a ocultar bajo un dibujo abstracto. El resto del mundo creía que la obra estaba desaparecida o perdida hasta que en los setenta un actor francés reveló en un programa de televisión que lo había visto en la casa de Lacan. A la muerte de Lacan, en 1981, su viuda, Sylvie Bataille, accedió a prestar para su primera exhibición pública en una galería de Brookyn. Cuando Sylvie murió en 1993 sus herederos lo legaron al estado francés donde se encuentra en el Museo de Orsay. Esta es la historia que he copiado literalmente casi del Norte de Castilla del domingo a propósito  de la censura de una página personal en Facebook al haber colgado una foto de dicha obra.

 

Cuanto más escribo más me acerco y alejo de mi. He inventado una historia y conforme me dejaba llevar el protagonista hacía lo que yo quería pero también lo que él quería. Me alejaba del consenso al que le había sometido y me acercaba a mi yo con el que quiero estar y permanecer.

 

Sebastián Juan Arbo

 

Javier Fernández obtuvo el pasado sábado la primera posición en el programa corto del gran Premio de Canadá y plata en el podio final, los medios supieron silenciarlo y los videos lo explican todo. Tiene 20 años y vive en las Américas. Además en hockey sobre patines femenino España revalidó el título de campeona de Europa ante Portugal. El equipo no ha perdido un partido y el seguimiento en los medios ha estado en función de la marcha del equipo. O sea, nada.

 

de soledad y de pobreza

Cierto desasosiego. La culpa puede que sea del sol, porque sale cuando no tiene que salir. Algunos amigos son desechos, el paso del tiempo les ha situado en una línea muy retrasada en la carrera. De todas las formas nunca iban a participar en nada y menos en una carrera. Alfred Korzybski, psicólogo y lingüista estadounidense de orígen polaco fue el creador de la semántica general y acuñó la frase “el mapa no es el territorio”. El último libro de Houellebecq lleva por título “El mapa y el territorio”.

He comprado tres libros y he vendido la piel del oso antes de matarle. La escritura y la vida mellan el destino mientras se pasa la vida. Uno se trabaja su personaje y a sus espaldas le construyen el verdaderamente reconocible para los demás.

He comprado “Los tres mosqueteros” en edición mini de Bruguera. El capítulo primero se inicia así: Un día de abril de 1625, un joven gascón llamado Artagnan, abandonó su aldea para buscar fortuna en la corte. Sólo llevaba quince escudos y un mal caballejo, además de una carta de recomendación que su padre escribía a un buen amigo; y sus consejos.

-Recuerda, hijo mío, que eres de noble cuna, y que el valor y la honradez son los que han dado lustre a nuestro apellido. No te dejes humillar por nadie, sólo ante el rey o el cardenal debes mostrar sumisión.

Los tiempos han cambiado bastante, supongo.

He comprado “Aventuras de Tom Sawyer”, en la misma edición que el anterior. Capítulo primero:

-¡Tooom…! ¡Tooom…! – llamó tía Polly-. ¿Dónde se habrá metido ese muchacho?

La dama se bajó los lentes para mirar. Luego hizo una operación a la inversa. Oyó a sus espaldas un rumor y volvióse con el tiempo preciso para alcanzar a un muchacho que iba corriendo como para escapar del dominhio de su tía. Era Tom.

 

El tercer libro, en edición un poco más grande pero de Bruguera también es “San Francisco de Asís”,

Érase en el año 1182. Según cuenta una antigua tradición un peregrino de cierta edad caminaba en un día de setiembre por una de las calles de Asís, en la cual se encontraba la vivienda de un próspero comerciante en telas llamado Pedro Bernadone Moriconi. Lentamente, algo fatigado pero seguro, como quien se dirige a un lugar determinado de antemano, el aludido llegó hasta la puerta d ela referida morada y llamó a la misma.

 

 

Escucho a Alexander Skip Spence. Copio y pego del blog Aventuras psicodélicas.

 http://aventuraspsicodelicas.blogspot.com/2009/10/1969-alexander-skip-spence-oar.html

 

viernes 30 de octubre de 2009

(1969) Alexander "Skip" Spence - Oar

Corría el año 1968, Moby Grape se encontraban en Nueva York grabando Wow, el que sería la continuación de su imprescindible debut, cuando un Skip Spence puesto hasta arriba de ácidos intenta agredir a sus compañeros Jerry Miller y Don Stevenson armado con un hacha de bomberos. Tras este simpático incidente, es ingresado en el Bellevue Hospital de Nueva York, una institución para enfermos mentales donde pasaría seis meses, tiempo que dedicaría a la composición de unas canciones que formarían parte de este fenomenal Oar, un álbum del que se ha llegado a decir que sirve de "banda sonora de la esquizofrenia".

Como imaginarán, Oar es un disco muy especial, muy especial por el tono melancólico que esconde y por esa atmósfera tan ácida que lo envuelve. Si hay algún músico con el que me gusta comparar el trabajo de Spence, es con Syd Barrett, porque aunque saliera un año antes, este Oar guarda muchas similitudes con el famoso The Madcap Laughs. Y es que al igual que Barrett, Spence también era un incomprendido; su folk, propio de alguien cuyo estado mental dejaba muchas dudas, lo amas o lo odias. Temática surrealista-medieval (Lawrence Of Euphoria), psicofolk eléctrico (War In Peace) y los sonidos de vanguardia (Grey/Afro) son elementos comunes entre la música del canadiense y la del que fuera líder de Pink Floyd.

Oar no es fácil de escuchar y puede resultar chocante en una primera impresión, pero con un poco de paciencia vamos descubriendo la enorme belleza que guarda cada una de sus canciones y la gran capacidad para transmitir las emociones que posee la voz de Spence, por momentos cálida y grave, como si del mismísimo Johnny Cash se tratara (Cripple Creek, Weighted Down, Broken Heart...), y por momentos dulce, como en su trabajo con Moby Grape (ahí están Little Hands, Diana, All Come To Meet Her...). Yo les recomiendo que no se rindan a la primera y le den muchas oportunidades, de verdad que este disco crece con cada escucha.

casi desnudo bajo el fuego del día

En la galería Éboli de Madrid expone Tito Lucaveche, pintor naïf. Yo conocí a un pediatra que hacía ese tipo de pintura. Cerraba de esa manera su círculo perfectamente. Su lugar en el mundo había sido construido milimétricamente parecía decirnos. Nunca intercambié una palabra con él. Al poco de su jubilación yacía en una silla de ruedas y creo recordar que ya falleció. Cuando veo un cuadro naïf lleno de personajes intento verle allí.

 

 

Ayer se escaparon 24 vacas del matadero, cruzaron el vial y se dirigieron hacia el manicomio de las locas. Un caso cuando menos curioso que obligó a emplearse a fondo y a cortar el tráfico. Un caso de auténticas vacas locas que deseaban un tratamiento antes de morir. En ocasiones los animales superan en racionalidad al hombre.

 

 

El hijo pequeño de Gadafi sigue vivo. Me llama la atención la fidelidad con la que cuenta entre algunos tuaregs, según cuentan. La fidelidad en los momentos difíciles no tiene precio y es un bien en peligro de extinción.

 

el alto gozo de la contemplación

Pérez Reverte ha llegado a las librerias. Hagan sitio señores. Todas las estanterias han de hacer el hueco necesario. Otro Alatriste de título “El puente de los asesinos”.

Del blog de Trapiello recojo lo que cuenta de Gutiérrez Solana. Sin hipo nos deja:

 

En La España negra se incluye este fragmento: “Seguí por la calle abajo y vi un pobre anciano, buhonero viejo que había vendido su buho por no poderle dar de comer: estaba lleno de harapos; vino hacia mí, y quitándose la gorra apoyó su calva cabeza en mi vientre como topándome, y cogiéndome de las manos me las besó con unos besos tristes de viejo; yo noté al hablar con él su falta de memoria y que no andaba bien de la cabeza por las palabras incoherentes; me pidió un cigarro; pero yo comprendí su necesidad y le ayudé a quitarse la correa, le bajé los pantalones y como a un niño pequeño le hice hacer sus necesidades. ¡Cómo salvar a ese hombre!, dije para mí; le llevaré a un asilo; no, no puede ser; le llevo conmigo; tampoco, yo soy viajero; ¿qué hago?, dije. Y una voz me contestó: Sigue tu camino, puede que te veas tú lo mismo el día de mañana”.
Ni que decir tiene que a quien se encontró Solana fue a Solana, el otro, el mismo.

 

Leo “Disturbios”, de Farrell. La novela se sitúa en un hotel decadente donde les haya, en el año 1919. Esa decadencia que tiene bastante de caricatura se me adhiere a la piel y a los ojos. Soy ese hotel, la vida es ese hotel y el romanticismo también es ese hotel. Ahora bien, no siempre tiene que resultar así.

 

me rozáis el collar

Me he quedado fijo mirando el rostro de una señor mayor. Estaba llena de cráteres abombados, bulbas y arrugas. Quien me acompañaba no se fijó en ella sino en su acompañante. Allí va el más grande, me dijo y cuando quise mirarle ya no estaba, ni él ni ella. Allí marchaba aquel camarero con la polla más grande del planeta. Al finalizar la jornada, una vez cerrada la puerta al público, se cruzaban apuestas sobre la barra del bar y nunca perdía, dedo arriba dedo abajo. Fue imbatible y su bolsillo lo agradeció. No era muy agraciado y por ello su éxito era un tanto reducido. Vienen pocas, solía decir, pero las que vienen repiten.

Lo primero que se olvida es lo que a uno le han dicho, lo segundo lo que le han hecho y por último lo que se ha sentido.

Enfermedades culinarias para este mundo:

Ortorexia: las personas afectadas tienen temor a ser envenenadas por la industria alimentaria

Flexitarianismo, en el que la verdura es la base, pero no se renuncia a la carne.

Sadorexia, en la que intentan adelgazar causándose dolor físico y autolesiones.

Seudorexia, embarazadas con deseo de comer tierra o tiza.

Tanorexia, el consumo de vitamina A y gran exposición solar

Permarexia, como consecuencia de las dieta yo-yo, se pierde seis kilos en verano y se cogen siete u ocho después.

 

te contemplábamos de lejos

--------

Todo el mundo está acelerado y en los momentos de pausa y susurro hace alabanzas de la lentitud. De títulos que hacen mención a eso que se llama lentitud y a la belleza que consiste en apreciar la caída de una hoja desde que se desprende de la rama hasta que dulcemente acaricia el suelo. Es otoño y esto es fácil de ver. Sólo hace falta mirar y tener tiempo para ello.

Los creadores se dedican a eso, además de a su obra. No van a la SEMINCI (donde por cierto han proyectado “La mitad de Oscar”), no trabajan, no van a los actos ni toman demasiadas copas con lo amigos. Los verdaderos creadores funcionan así. Lo que pasa es que ahora ocurre lo contrario. Los llamados creadores van a todos los saraos, se hacen notar, dan charlas, escriben todo lo que pueden en blogs y redes sociales y hacen cualquier cosa menos escribir una obra verdadera. Cada vez hay más de esto y además coinciden en decir lo que se debe decir, que la lentitud es bella y digna de elogio y que es muy bonito apreciar el viaje de una hoja desde que se desprende… ahora que el tiempo puede recuperar a la perdiz, sedienta y a las puertas de su caza y a la liebre, casi casi en peligro se extinción. Leo: según apuntan todos los informes la perdiz ha tenido una cría buena y el conejo muy buena, mientras la liebre se recupera.

 

 

encendiendo la brisa

He acudido a una charla o ceremonia o acto de clausura. No he ido por gusto ya que mi espíritu no está acostumbrado a estos avatares de cara a la galería. El escritor que no publica es escritor porque rehuye los actos públicos. Es cierto, un buen número de escritores escriben en corto y acuden a todos los actos, ferias y aniversarios que pueden. Cuando tienen tiempo escriben. La escritura es secundaria. Lo primero siempre es un artículo de opinión o un paseo por la feria del gusto literario que vislumbra en crecimiento, siempre el crecimiento del libro electrónico.

He escuchado a un conferenciante que ha hablado sobre la cercanía e importancia de la química en nuestro entorno. Su pronunciación no ha sido buena, parecía que leía un niño. He sido malo en mis juicios pero alguien me ha dicho que tenía un problema en el habla. Nada más. Entonces me he sentido culpable y le he imaginado superando un derrame cerebral o algo así. Lo que ha dicho era muy interesante. Ha contado cómo serán las ventanas con gas y metales transparentes, las paredes con luz, la pintura que sustituirá a las placas solares, los polímeros, las microcápsulas de temperatura, eso de que venimos de las estrellas, lo biodegradable, la ecología, etc. Me apunto algunas cosillas. No he leído nada. Si digo que quiero leer algo lo que en verdad quiero decir es que necesito leer igual que otros necesitan llevar al colegio a su niño o que el niño necesita ir al colegio. No sé si me explico. Da igual. Otros acuden a clase de baile, otros respiran y otros hacen estadísticas con el número de litros de aire que de media introducimos en el cuerpo.

 

éste cálido olor bajo la luna

Uno sigue cogiendo nueces. Le gusta ver feliz a los progenitores y le gusta coger nueces. A todo el mundo le gustaría exportar cantidades industriales de lo que sea de tal modo que le reportaran cantidades ingentes de dólares. Le gustaría ganar el pan con el sudor de su frente, sin especulaciones, genuflexiones ni engaños. Cuando cojo nueces me canso pero también sueño.

 

y siguen devastando mi inocencia

Un mundo donde las personas no dicen lo que en verdad ocurre, pasa o sienten. Un mundo donde nadie puede dar la espalda a nadie. Un mundo en contacto con la naturaleza que responde al antropólogo lo que éste quiere oir, las cosas de las tradiciones, lo que se debe de hacer, lo que se ha hecho… Un mundo donde los cuervos hacen cascos con las nueces que agujerean y comen. Donde las fulanas siguen cobrando vida siniestra y los fulanos vagan o se reparten el mundo.

En ocasiones siento cuando me ven como a un tonto. A veces doy motivos con palabras tontas y chistes más tontos aún. No siempre.

Alguien dijo, si cogéis buena cama, en buena cama dormiréis. Creo que fue un padre a sus hijos.

 

 

La barca de Dante - Delacroix

 

Una descripción: Ella no necesita contextualizar nada. Lo que se ha de hacer se hace y sabe muy bien que no debe morder la mano de quien la da de comer. No necesita saber nada más. Las clases siempre han existido, la gente miente, la vida es una selva. Es duro no tener una mano que te dé de comer. El mundo a través de un embudo y también el sueño de una casa con mármoles y candelabros. La televisión es una mierda pero le gusta la televisión. Se trata de hacer las cosas y lo que supongan o el sentido que éstas puedan tener es secundario, carece de importancia.

 

Tasso in the madhouse - Delacroix

 

Simoncelli ha muerto. No sigo prácticamente ningún espectáculo, serie o informativo. El campeonato de moto GP sí, salvo este año que todo ya está decidido. Rossi ha hecho un campeonato nefasto o las cosas no han salido como esperaban. Simoncelli se estaba haciendo notar apenas llegado al gran premio. Era un buen año para él, estaba haciendo una buena temporada, aunque algo polémica, hasta este momento en el que ha puesto punto final. Su mejor temporada en moto GP es su peor temporada en moto GP. Cuando sólo quedaba la diversión porque todo estaba decidido ha ocurrido el desastre, como tantas veces en la vida, cuando hemos sobrevivido a la tempestad llega el desastre. El sucesor de Rossi fue atropellado sin que nadie pudiera hacer nada. Su cuerpo inerte lo decía todo. Su juventud y fuerza quedó para los Dioses. Los atropelladores tardarán en quitárselo de la cabeza. La cabeza de los que no pudieron hacer nada.

Sabemos que la muerte acerca las almas. De repente los que allí están, los que juegan y participan en ese espectáculo, se sienten humanos, demasiado humanos y son capaces de olvidar las rencillas, estúpidas e insustanciales ante estos hechos. Ser adulto, crecer, significa esto, aprender a colocar en la escala adecuada cada hecho. De repente ellos tienen otro hecho para sentirse una familia, comparten un muerto. Y así cada uno de nosotros con los que nos rodean, con los que trabajamos o acompañamos en cada proyecto que compartimos voluntaria o involuntariamente. El sentido de la vida, ya lo he escrito un montón de veces, consiste en saber que vamos a morir.

 

la vela va en el cielo sin rasgarlo

Las cosas se mueven. Los que tienen que tomar decisiones, los que están arriba, toman decisiones. En realidad otros las han tomado por ellos y así sucesivamente. Mientras estas cosas pasan la palabra crisis penetra y taladra en los espíritus de todos y cada uno. Con esta atmósfera nefasta es imposible ser optimista o tener ganas de mirar al horizonte a no ser que uno introduzca la cabeza en una escafandra y haga lo que crea que tiene que hacer. Y si pinta porque es pintor, a pintar.

Se ha dicho que nunca nadie te va a ir a buscar a casa. Que debemos luchar por conseguir lo que nos proponemos, un trabajo o una novela por escribir. Pero a veces no es así. En ocasiones sí que pasa un tren por delante de casa y entonces puede dar miedo de que el sueño se cumpla. Me explico. Puede que un director de cine, uno de esos llamados francotiradores, todavía con ganas y pequeños poderes, quiera hacer su proyecto en la Guayana Francesa. Una vez allí contacte con alguien y ese alguien se encuentre con la oportunidad de su vida o con un estupendo pasatiempo. Todo dependerá y tampoco hay que agobiarse. La realidad también tiene estas cosas y no tiene nada que ver con la ficción. Por otra parte escribir o filmar la realidad es imposible, según dicen algunos. En cualquier caso ETA ha anunciado “el cese definitivo de su actividad armada”. Algún que otro guardaespaldas irá al paro.

 

Enrique Lihn

cae ceniza detrás de las ventanas

“no soy yo el que cambia, es el mundo el que esta cambiando”, dice el Campeón, Adam Ousmane, en la película “El hombre que grita”, del director Mahamet-Saleh Haroun. Esto también y la existencia de dos países, el de los sanos y el de los enfermos. El tiempo, el tiempo. La vejez y la construcción de un personaje para toda la vida. ¿Qué es eso? Y mis primos que toman decisiones e inician caminos que parecen no tienen vuelta a atrás. ¿O tal vez soy yo? Ahora más que nunca pero menos que manaña los padres envejecen, piden el relevo definitivo, aquel por el que ya no cuentan casi nada y los primos y la familia toman caminos que les llevarán por una senda, ésta vez, sí, más suya que nunca y más lejos también.

 

Mahamat-Saleh Haroun, director of A Screaming Man

 

suspendo la mirada

--------- -------

No ha sido un buen día. Ayer sí. Mañana tal vez. Soy un intermitente que se aproxima a un nuevo invierno. Mi amigo X no sé lo que es. Pienso que ya ha iniciado la caída y que en breve, caerá por el tobogán. Hasta ahora no lo pensaba así, le tenía por recuperable dentro de su actual estabilidad. Pero ahora no. Ahora pienso que su declive salta a la vista. Es joven y podría hacer lo que quisiera pero no. Su cabeza nunca será la misma.

 

Atención, Plushenko ha vuelto. No todo tiene que ser como pienso.

Copio y pego de Miguel Noguera:

 http://numerocero.es/articulo/Test-de-Rorschach-Miguel-Noguera/220

 

Cuando veo estas cosas pienso que nos estamos cargando el planeta, tíos. No tengo nada más que añadir... Bueno, sí, parecen pendrives: Los pendrives de la Tierra. Quizás contengan información para el globo terráqueo, quizás le transmitan datos para que se transforme en algo raro... “Macroinformática” lo llaman, creo que he leído algún artículo en la Más Allá. Los americanos reconfiguran la Tierra introduciendo gigantescos pendrives en profundas simas USB. Dicen que los pendrives son depositados durante la noche por enormes naves extraterrestres que colaboran con el gobierno de Obama. Aunque aún está por aclarar si la información fluye del pendrive a la Tierra o a la inversa. Hay teorías que apuntan a que los extraterrestres se están bajando la Tierra en otro planeta, “Piratería Galáctica” lo llaman... No sé, espero que no estén bajándosela, qué rabia me daría... ¿Cuánto pesa la Tierra en Gb? No lo sé, joder...

y las mañanas anchas

Mis amigos hablan. Mi amigo X habla más que el resto de mis amigos. No dice nada. Tiene el disco rayado, la cara A y la cara B. Siempre es lo mismo. Sus movimientos son de alguien que tiene el demonio dentro, para coger un vaso lo hace a cien por hora, si se siente enseguida se tiene que levantar a por el vaso que se ha dejado en la mesa. Cuando trae el vaso va a por el cenicero. Entre medias pregunta y sin esperar la respuesta vuelve a preguntar. Almaric, director de Tournee, habla y calla en esta película. No soporta el ruido en los lugares privados y cerrados, sobre todo la televisión. Fuera del espectáculo están las personas. Su grupo de mujeres son carnosas y llenas de vida. Pero también les falta algo. Su vida es un devenir continuo y constante. El espectáculo debe continuar, el champán y la carne. Recorren Francia pero no pueden llegar a París porque Almaric tiene demasiadas deudas y cuentas pendientes en la capital. La película es frenética, la cámara no nos deja tranquilos, el público de los espectáculos apenas aparece, el público es el espectador del cine. La música es importante.

 

 

He apuntado un poeta parco en obra sólo por unos versos. Se trata de Felipe Nuñez:

 

Las tardes eran largas / y las mañanas anchas. / Por eso los días les quedaban siempre grandes / y caídos de hombros

 

Perdón, no eran esos los versos sino éstos:

 

Uno tuvo sus cosas y ahora dicen: / ¡cuarenta! y  uno atiende / y rellena un impreso / y asume su estatura meridiana / y una nobleza como de pez. Qué cosas».

 

Felipe Núñez

y estas viejas columnas nada explican

Otro año más nos acercamos al cementerio, al día de los santos difuntos. El yeso blanco, el estropajo, la caldereta, paleta, cepillos varios, lejía, amoniaco y las flores de plástico repiten presencia. Las horribles y absurdas flores de plástico para los muertos y los gusanos. La hoz también, la azada también y unos cuerpos que encabezan, hoy más que nunca, la vanguardia hacia la muerte. Me lo he aprendido de memoria, vanguardia hacia la muerte. Vamos tomando posición sin pedir permiso, no hay quien se libre del mérito de estar en primera línea. El tiempo, eso sí, es distinto, veraniego, algo anormal que tiene bastante de enfermizo. Las moscas y mosquitos se han multiplicado por un millón y más que ofender atacan dicen los pastores. Es el tiempo. Las nueces salen malas, las castañas, donde las haya, apenas sí han caído de los árboles porque no ha llovido. Un año más, un año menos.

 

 

“Innovaciones tecnológicas y nuevas fórmulas de producción fueron la base de esas transformaciones industriales: el uso de cámaras más ligeras, de película más sensible que permitía trabajar con menos iluminación artificial (y por tanto rodar en exteriores e interiores naturales, fuera de los estudios de rodaje, siguiendo las decisivas enseñanzas del Neorrealismo italiano) o de más dúctiles sistemas de grabación sonora, que legitiman el uso de sonido directo, fueron las contribuciones más importantes a la innovación de los sistemas de rodaje y producción. La mayor rapidez de los rodajes y de las tareas de posproducción, la reducción de los equipos de rodaje, llegando a la desaparición en algunas películas de los responsables del sonido, el vestuario o el maquillaje, la capacidad de improvisación frente a la sujeción al guión de hierro, etc. Todo ello comporta esa reducción de costes que sustenta en definitiva el lanzamiento de la Nouvelle Vague… El fundamento de su novedad radica en llevar a la práctica los dos elementos esenciales de la ideología crítica de Cahiers du cinéma y, en general, de la modernidad cinematográfica en cuyo seno se inscriben los nuevos cines: la política de los autores y la teoría de la puesta en escena. Consustancial al nuevo cine es la condición autoral de sus exponenetes, absolutamente decantados hacia la comprensión del cine como un medio de expresión personal, en la línea de pensamiento que introdujera el precursor Alexandre Astruc… esto es, frente al predominio de la narratividad y la transparencia del cine clásico (y su rutinaria plasmación en las subsiguientes formas del academicismo), ahora se imponen una discursividad y una opacidad que fuerzan esa opción hermenéutica donde el cómo (se narra) adquiere tanta o más importancia que el qué se narra…

 

         ¡En la estela de la modernidad” Naturaleza e historia del movimiento, José Enrique Monterde, del libro “Nouvelle Vague”, los caminos de la modernidad” (SEMINCI, 2009)

 

 

“… Shut the fuck up, Joe, leave him alone, le dice Ernst y se ríe porque Joe lo amenaza, si vuelve a abrir su negra boca, con abrirle su negro culo y meterle su verga negra hasta chocar su estómago contra su espalda. Y en este universo de Mathers y fuckers, de voces elevadas y exabruptos encuentro que en verdad no hay violencia, es un rito de diversión entre ellos, se ríen de sí mismos y tratan de hallar comedia en esta puta, esta vez de verdad, vida.”

 

         Pg. 136 “El exilio voluntario” Claudio Ferrufino-Coqueugniot

 

 

¿Qué quiere decir cuando alguien dice de una mujer que es alegre?

Le pregunto por ella, esa gran desconocida. No sé, responde, es alegre. Luego, tras unos segundos y como si hablara de otra cosa prosigue. Ahora, que el pasado no importa, lo que importa es que a partir de ahora se una buena esposa y todas esas cosas…

De otra sé que es una musina. Hay para todos/as.

 

 

 

 

En mi ausencia se ha fallado el premio Planeta… the winner… Javier Moro. Y uno pensando en nueces, escarolas y puerros. Los puerros han sido enterrados, igual que la última camada de gatos. Qué dura es la vida aunque a las puertas del invierno no tendrían mucha salida los tiernos y desvalidos felinos. También se han enterrado muertos humanos. En cosa de una semana la caída fue total. Otro muerto más a visitar en el cercano día de los santos. Un nombre más a añadir a la lápida contra reloj. No está bien visto que esculpan todos los nombres a la vez para que dejen un buen precio, prefieren que el tiempo y la labor de cada familia se encarguen de ello.

Leo en el Norte de Castilla del 15-10-2011, existen pruebas de que los egipcios consumían calabacín y, después los griegos y romanos. No obstante, quienes extendieron su cultivo por las regiones mediterráneas fueron los árabes, donde ya en el Edad Media se convirtió en un alimento que llegaba a las mesas de forma cotidiana… el calabacín es sobre todo una buena fuente de minerales, en particular de potasio, además de presentar pequeñas cantidades de magnesio, fósforo y hierro… Calabacines que ya no quedan en el huerto.

 

 

Javier Moro, premio Planeta 2011

la sed de la belleza de la forma

No hay semana, me repito y me repito, en que no haya una noticia sobre la salud que perturbe la atmósfera. Eres un fenómeno he oído decir y responder al interpelado con un sí, un fenómeno atmosférico. También puede ser que uno navega por aguas oscuras y desea mantener su barca impoluta a pesar de la contradicción o el contraste del cuadro. Otra posibilidad sería levantar una muralla para que no entren los pictos pero el pasado ya ha explicado para qué sirvió una muralla como esa.

Un conocido me explica que no ha viajado este año porque se ha comprado un coche tipo 4x4 pero en pequeñito y sin ser 4x4. En realidad no sé qué explicación me ha dado del auto. Como si el año para ser tal se tuviese que cerrar con viajes importantes sólo por las distancias y las fronteras que un día nos dibujaron los mapas del colegio. Los pictos estuve por decirle, los pictos fueron el motivo de la muralla de Adriano.

En la última película de Oliveira, “El extraño caso de Angélica”, los protagonistas, nos dice Daniel V. Villamediana en un artículo publicado en la Vanguardia, están encerrados en cárceles, cuya psicología se ha dejado de lado. Sus protagonistas viven ya en otro mundo que no conecta con la realidad, y las únicas voces que les atraen son las de los muertos o las del pasado… El fotógrafo es alguien que ya está perdido. Su primera aparición en el filme es cuando busca en la radio sonidos de otros mundos que sintoniza en busca de una señal, que finalmente encontrará en el acto de mirar mediante una cámara. Más que un amor, encuentra una puerta hacia otra dimensión. Encontrar algo móvil dentro de lo inmóvil (una mirada viva en un cuerpo muerto), esa paradoja, es la que lo llevará hacia la revelación: las cosas no son como las vemos con los ojos, si no como las percibimos con los ojos del espíritu, que no sabe de fronteras…

Ni de murallas tendría que decir. Uno es su propia muralla y sus explicaciones sólo sirven para añadir piedras e incomunicación. Es difícil hacerse entender cuando no se abre suficientemente el obturador de la cámara y también cuando está cansado de soltar palabras que tiene la certeza son inútiles.

“… ves, primo, dice Carmela (Carmen), este enano hijo de puta decía que no sabía bailar y ahora gira como un trompo y nadie lo puede parar… y a cada vuelta le dice suavecito enano hijo de tal, y el otro sonríe extasiado en el ritmo y jura que es hermoso y que nació con los brazos de tamaño normal, y sonríe y guiña mandando besitos hasta que se cae y hay que arrastrarlo del traje hasta su departamento y dejarlo en el piso dormido mientras las cucarachas, esas pequeñitas que conocen los que vivieron en Virginia, las cucas, se pasean por su rostro y su terno negro de funeral hecho a medida.”

 

         Pg. 32 “El exilio voluntario”, Claudio Ferrufino-Coqueugniot

 

 

Portada de la Primera Edición de
"El Exilio Voluntario"
Premio de Novela Casa de las Américas 2009
 
 

 

Del acta del jurado:
"Se trata de una novela centrada en una importante problemática latinoamericana, la de los desplazamientos que por distintas razones se producen desde nuestros países hacia los centros de poder hegemónico y las consecuencias que ello tiene". Además, "por ser una prosa formalmente vertiginosa, narrada con enorme vitalidad y dominio del oficio
 
 
 
 
 
 

pasaron varias lunas

Las cámaras vulgarizan la vida, escucho. Creo que son palabras de Naipoul y que he recortado del contexto. Me hablan de El Gaviero Ediciones. Otra desconocida en mi haber. El día le he vulgarizado. El salir a dar un paseo por la mañana me ha vulgarizado. Parejas caminando con sus cosillas, niños de la mano, habladurías y un día veraniego para el día que es, el día del Cuerpo, de las Fuerzas y de la Patria. He intentado ver “El valle de Abraham” y cuando quedaban veinte minutos el dvd no sigue. Supongo que con ver esa película el día estaría salvado pero no ha sido posible. Acabé Plop, la novela de Rafael Pinedo. Una novela para leer un día como el de hoy:

 

“Lo arrastró hasta el retrete. Primero metió en el agujero una bolsa con las ratas. Dejó afuera la soga que la abría. Tenía otras dos en una bolsa más chica.

Sentó al Sub tapando todo el agujero del retrete.

Le abrió la boca y apoyó ahí la bolsa más chica. La primera rata quiso escaparse y se atascó en la garganta. La segunda, al encontrar el camino obstruido, la atacó y empezó a morder la lengual.

Plop apenas podía sostener las manos del Sub. Tardó mucho en desmayarse.

Entonces deshizo el nudo d ela bolsa de abajo. Pese al desvanecimiento, el Sub volvió a debatirse al sentir que las ratas entraban en su cuerpo. Lo sostuvo apretado. La rata de la garganta no lo dejaba gritar.

Cuando calculó que la mayoría de los bichos ya estaban dentro del Sub, utilizó la soga para sacar la bolsa del retrete.

Cuando se fue, podía verse un movimiento en el vientre. A Plop le recordó lo que sentía cuando el Sub lo estaba usando.

Nadie había visto nada.

Buscço a alguien para usar. No encontró. Se tomó el resto del licor, se masturbó y se durmió.

Lo nombraron Sub porque al anterior se lo habían comido las ratas. No era una muerte tan rara”.

 

         Plop -  El segundo escalón -  Rafael Pinedo

 

la cueva del recuerdo es muy oscura

La mañana ha sido turbulenta a pesar de ser víspera de festivo. He oído que quieren mercantilizar y economizar del todo lo que queda del calendario gregoriano. Los puentes en mitad de la semana ralantizan y entorpecen el crecimiento económico o algo así. No importa la festividad ni lo que se celebre porque ya no se celebra nada, sólo la playa y el bar, en el caso de poder. Esto sería un paso más a la hora de que la economía reine entre nosotros. Si me das un abrazo te doy un euro nos llegarán a decir. Bien, bien, no se puede discutir, no se puede decir que las fiestas no rompan el ritmo de la industria aunque tal vez no sea así. Que se lo pregunten a los restaurantes. Pero, como digo, la crisis justifica los medios. Y uno, como si quisiera olvidarse del mundo ha subido un par de metros la trinchera de libros que le separa del mundo. Afuera, en la calle, a eso de las diez, unas muchachitas cantaban y bailaban porque mañana es fiesta.

 

A Rafael Pinedo, autor de "Plop" (su primera novela), le entrevistaban en el 2002 a propósito de ganar el premio Casa de las Américas de novela. Decían en la presentación que se trataba de uno de los novelistas con más futuro. En el 2006 falleció consecuencia de un cáncer.

son mis ojos tan viejos

Un fotógrafo que desea retener lo que se va, o mejor dicho, los restos de lo que ya se ha ido. Su espíritu probablemente sea de otro tiempo. Un tiempo donde el ruido no existe. El tiempo siempre gana y la necesidad de fotografiar y filmar la realidad se entiende como un deseo imposible, el de retener el tiempo. Que no corra más. Luego está el artista que se enamora de otro tiempo, el romántico, el necrófago incluso, todo aquel que encuentra belleza y humanidad en otro tiempo pasado. También pasa que las imágenes hablan al artista y no al resto de humanos. Los muertos guiñan el ojo a quien les mira. Es comprensible poner la mirada en el pasado puesto que de ese barro son estos lodos. Es imposible no mirar atrás porque nos convertiremos en sal. Nuestro escenario, poco a poco, va cambiando y al final somos un pajarillo dentro de la jaula. Un poco más allá, vive la realidad.

 

al aclararse la penumbra

----------

Hubo un tiempo en que treinta y dos nueces pesaron el kilo. Ahora, sin brillo y sin peso, es mejor no pensarlo. Los tiempos también consisten esto. Algunos piensan que teniendo un trozo de tierra al menos tendrán alimentos. Son optimistas pues no piensan en venenos y plagas.

Por la mañana se montó una buena cuando una mujer tiró sin querer una jarra en la tienda y querían hacérsela pagar. Más allá de lo justo o injusto, la tendera estaba entre la espada y la pared, pues no era dueña sino esclava con órdenes precisas. Y hay que gritar, mostrarse atómico, decir las cosas clara, todo, todo menos mirar la expresión de los ojos de la tendera.

 

 

Banquete de codornices a la antigua. Conversaciones a la antigua. Leche frita y un coñac de más de 30 años. Una prima no se quiso sacar a la antigua sino a la moderna que consiste en hacer lo mismo pero con menos gente, los mismos trajes de largo, la iglesia y el banquete incluido con un número más reducido de comensales. Algo menos familiar o más, depende como se quiera llamar o lo que se haya sentido o lo que para cual sea la familia. Y el viaje. El viaje a lo Houllebec, ya se sabe a dónde se va Houllebec de vacaciones. Allí unas semanas con todos los gastos pagados. Luego otro primo va a tener un hijo a lo moderno que es sin pasar por el altar. Con una especie de loca según unos y con nadie sabe quien otros. La familia ya no es lo que era, en cambio las codornices, por increíble que parezca y mientras las tías tengan arremango, sí.

 

 

 

Regreso al mundo del ruido y me entero del fallecimiento de Félix Romeo. Tenía 43 años. Todas las semanas escuchaba algunas de sus recomendaciones en el programa de la nube, en Radio 3. Me parece mentira. No me acostumbro a estas cosas.

 

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/escenarios/la-arrolladora-vitalidad-del-escritor-felix-romeo-se-apaga-a-los-43-anos_706043.html

 

http://www.heraldo.es/noticias/muere_escritor_zaragozano_felix_romeo_160185_308.html

El nobel de la paz, leo, es cosa de mujeres. Las comparaciones con los personajes masculinos, Che Guevara por ejemplo, son odiosas. La Che Guevara de Yemen, Tawakul Kerman, actividas poítica, Ellen Johnson Sirleaf, presidente de Liberia y Leymah Roberta Gbowee. Los países árabes y autoritarios son una buena cantera para los nobel. Poco más, Tranströmer está de moda y Perico Fernández sigue vivo. Se le hará un homenaje para sacarle del atolladero. Se dedica a la pintura nos dicen y vive casi en la indigencia, como si lo uno fuera unido a lo otro.

 

tu sombra entre mis manos apagada

Llega el frío. Los armarios comienzan a agitarse y a cambiar de pelaje. He escuchado la historia resumida de un tipo con sus padres enfermos. A uno le tienen que operar y al otro visitar en consulta. Las fechas coinciden, nada se puede aplazar y él debe dividirse para perder. Si algo pasa el responsable es él. No entiendo nada. Me recuerdan lo ocurrido en la ópera de Roma en el pasado mes de Marzo. Copio y pego del blog de Álvaro Valverde:

 

Va' pensiero"

Me recuerda Julián Pérez, a quien agradezco mucho su carta, lo que pasó el pasado 12 de marzo cuando Italia festejaba el 150 aniversario de su creación y con esa ocasión se representó en Roma la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi, dirigida por el maestro Ricardo Muti. Pérez añade: "Nabucco evoca el episodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia,y el famoso canto "Va' pensiero" es el canto del coro de esclavos oprimidos. En Italia, este canto es un símbolo de la búsqueda de la libertad (en los años en que se escribió la ópera, Italia estaba bajo el imperio de los Habsburgo). Antes de la representación, Gianni Alemanno, alcalde Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso en el que denunciaba los recortes del presupuesto de cultura que estaba haciendo el Gobierno, a pesar de que Alemanno es miembro del partido gobernante y había sido ministro de Berlusconi. Esta intervención del alcalde, en presencia de Berlusconi que asistía a la representación, produjo un efecto inesperado. Ricardo Muti, director de la orquesta, declaró al Times: "La ópera se desarrolló normalmente hasta que llegamos al famoso canto "Va' pensiero". Inmediatamente sentí que el público se ponía en tensión. Hay cosas que no se pueden describir, pero que uno las siente. Era el silencio del público el que se hacía sentir hasta entonces, pero cuando empezó el "Va' Pensiero", el silencio se llenó de verdadero fervor. Se podía sentir la reacción del público ante el lamento de los esclavos que cantan: "Oh patria mía, tan bella y tan perdida". Cuando el coro llegaba a su fin, el público empezó a pedir un bis, mientras gritaba "Viva Italia" y "Viva Verdi". A Muti no le suele gustar hacer un bis en mitad de una representación. Sólo en una ocasión, en la Scala de Milan, en 1986, había aceptado hacer un bis del "Va pensiero"."Yo no quería sólo hacer un bis. Tenía que haber una intención especial para hacerlo" - dijo Muti -. En un gesto teatral, Muti se dio la vuelta, miró al público y a Berlusconi a la vez, y se oyó que alguien entre el público gritó: "Larga vida a Italia!". Muti dijo entonces: "Sí, estoy de acuerdo: Larga vida a Italia", pero yo ya no tengo 30 años, he vivido ya mi vida como italiano y he recorrido mucho mundo. Hoy siento vergüenza de lo que sucede en mi país. Accedo, pues, a vuestra petición de un bis del "Va' Pensiero". No es sólo por la dicha patriótica que siento, sino porque esta noche, cuando dirigía al Coro que cantó "Ay mi país, bello y perdido", pensé que si seguimos así vamos a matar la cultura sobre la cual se construyó la historia de Italia. En tal caso, nuestra patria, estaría de verdad "bella y perdida". Muchos aplausos, incluidos los de los artistas en escena. Muti prosiguió. "Yo he callado durante muchos años. Ahora deberíamos darle sentido a este canto. Les propongo que se unan al coro y que cantemos todos el "Va' pensiero". Toda la ópera de Roma se levantó. Y el coro también. Fue un momento mágico. Esa noche no fue solamente una representación de Nabucco, sino también una declaración del teatro de la capital para llamar la atención a los políticos". 
Lo que pasó está
aquí. Emocionante, sin duda.

El premio nobel de literatura 2011 para el poeta Tomas Tranströmer, otro de los fijos de cada año aunque Adonis, nacido en Siria, había ganado puestos por el tema de las revueltas sociales. Adonis, siempre Adonis candidato. Las apuestas situaban, sin embargo, a Murakami como campeón.

 

http://sports.ladbrokes.com/en-gb/Awards-c110000062

 

 

El nobel, trabajó como psicólogo. Sufrió una hemiplejia

hablo de perduración

Paso de Rivette a Walter Benjamin y viceversa. Ahora tengo tiempo para ello pero me quejo porque no me parece así. Cuando leo los curriculums de algunos personajes, tan multiplicados ellos, me siento diminuto. Vuelvo a leer unas líneas sobre el sentido de la vida. Nos dice ahora Benjamin, que el lector de novelas busca personas en las que pueda efectuar la lectura del sentido de la vida. Por lo tanto, sigue diciéndonos, sea como fuere, debe tener de antemano la certeza de asistir a su muerte. En el peor de los casos, a la muerte figurada: el fin de la novela. Aunque es preferible la verdadera. ¿Cómo le dan a entender que la muerte ya los acecha, una muerte perfectamente determinada y en un punto determinado? Esa es la pregunta que alimenta el voraz interés del lector por la acción de la novela…

El sentido de la vida, parece que todos coinciden en lo mismo, consiste en saberse mortales, palabras que ya leyera este año con Hegel. A Sabonis le han dicho los médicos que debe cuidarse porque su corazón no está para sustos ni canastas frenéticas. El tiempo pasa. Es difícil encontrar Quijotes por ello vuelvo a pensar en la película de Rivette, “El último verano”. Qué bonito, tener su edad y seguir haciendo películas:

 

Jacques Rivette: Todos tenemos momentos en los cuales uno se pregunta por qué continuamos. Creo que, por desgracia, no soy el único en tener estos momentos de duda… Yo la admiro y le envidio que no los tenga, pero no creo que eso pueda durar mucho tiempo.

Marguerite Duras: Yo puedo decirle que somos nosotros, es Rivette, quien gana.

Jacques Rivette: Seremos los vencedores en nuestras tumbas.

 

         Sur le Pont du Nord un bal y est Donné, Le Monde, 25-3-1982

 

En la radio alguien ha leído unas líneas de un libro, decía algo así: Hay que visitar los lugares dos veces, una para vivirlo por primera vez y otra para matar el recuerdo.

 

Rivette

tenía triste el rostro

Sigo encontrando cosas en la película de Rivette, “El último verano”. De igual manera sé que para otros muchos esta película no resultará sino el producto sacado de una cabeza enferma y chocha, algo sin sentido. Como siempre, todo está en la mirada. Hay quien se levanta y todo lo ve mal con una regularidad pasmosa, una periodicidad enferma, los segundos lunes del mes, etc. Su mirada no puede percibir con un mínimo de sensatez. Aunque tal vez lo que ve sea lo único sensato que se puede encontrar con lógica. Pero esa lógica puede resultar aburrida. He leído “El narrador” de Walter Benjamin y debo releer bastante del final. Nos habla de la diferencia entre el narrador y el novelista. El narrador está con la gente, transmite sus experiencias o las que le han contado a su vez. El novelista, por el contrario, está sólo y no da consejos, consejos que ha obtenido de su experiencia. Eso es otra cosa. También nos habla de la información, de la inmediatez y caducidad que tiene eso que recoge la noticia. Y más.

He realizado un pedido a Amazon por probar. No creo que sea lo mío. Ayer intenté comprar una novela más o menos actual en las librerías de por aquí y no lo conseguí. Me decían que podían pedirlo. En ninguna de ellas me hacen descuento a pesar de ser cliente de alguna de ellas. En Amazon me hacían el 5% y los gastos de envio eran gratis. Seguiré comprando en mis librerias aunque ahora yo mismo puede hacer que me lleguen los libros igual que las librerias sin gastos de envio. ¿Lo habrán meditado nuestros libreros? ¿Esos que nunca han tenido un gesto material ni un consejo de librero recomendando libros más allá de los puntuales y comerciales?

 

"...el maquillaje lo es todo"; "un payaso es un poco de todo, mucho de nada").  "El último verano", Rivette.

 

"El último verano" Rivette

las torres eran pavesas

Por más que lo intentase nunca sería como el protagonista italiano que aparece en el circo de “El último verano”, la última película de Rivette. Él, dice y repite, se mueve. Es el elemento extraño que oxigena el circo decadente. Propone una solución al problema individual de la mujer que volvió al lugar del crímen y además actúa. Las actuaciones de los payasos son antológicas, no tienen gracia y por eso son lo que son, mayúsculas. Todos somos payasos y la cosa no tiene gracia. Por eso le reprochan al viajero que se ría, porque nadie se ríe con los payasos. Yo soy un payaso. Un payaso que no cambia de pista, al que le tienen muy visto. Mis amigos me encasillan y no pagarían un euro por verme actuar, ya saben lo que hay y por más cine y literatura que me meta en vena nada cambiará. Nunca escribiré un verso inteligente porque para escribir así hay que nacer con ese don. Son deterministas con los cercanos, entre otros. Yo no soy determinista, soy un payaso que ha devorado “El buen soldado” de Ford Madox Ford. Me ha dado un montón de ideas aunque éstas no sean importantes. Me ha dado cobijo durante unas horas, esto sí que es importante. Las matemáticas de Dios dicen algo así que cuanto más das más tienes.

 

"El último verano" Jacques Rivette

con voz muy baja

El documental, ensayo y thriller “Quién mató a Walter Benjamin”, del hispanoargentino aficando en Barcelona David Mauas da un paso hacia delante en el mundo del cine. En él se nos interroga por la construcción de la historia, por la reconstrucción habría que decir de un hecho cualquier. Nos invita a seguir un recorrido en lo que podría ser un peñazo de película hecha a base de entrevistas y datos sacados de hemeroteca y libros. Pero no es así, cerca del final nos presenta y resucita una cuestión que se ha dado por sentada, la de la muerte por morfina de Walter Benjamin. Se nos habla del turismo, de las gentes, de las maneras en que se hacían y hacen las cosas en España y nos invita a leer a Benjamin. No de una manera directa gracias al cielo. El documental, nos dice en su pequeño ensayo Fernando Bernal, huye del abuso de las imágenes de época y las pocas veces que las utiliza (sobre todo fotografías) lo hace para reinterpretarlas. Se trata de buscar una nueva mirada. Del mismo modo, esquiva otra herramienta clásica del documental como es recrear mediante la ficción situaciones reales…

En el concierto del otro día había unos cuantos bancos reservados a las autoridades. Al final llegaron más autoridades de las previstas y alguien sacó unas sillas que sin ningún pudor colocaron delante de otros bancos sin reservar y que estaban ocupados por gente del común. Alguien dijo algo y una mujer que se había sentado en una de las sillas respondió ofendida. Al finalizar el concierto me explicaron lo sucedido. Una señora mayor que siempre se sentaba en ese banco permanecía allí tras la misa y a la espera del concierto. No lo he dicho pero el concierto tuvo lugar en una iglesia. A ella, ferigrés con derecho a plaza, nunca le debió pasar nada igual y se echó a llorar. El cura tuvo que salir a consolarla mientras nadie de la fila de las sillas hizo más caso a la cuestión pues debieron considerarla zanjada. Todo esto a la vista de los artistas que ya habían empezado a calentar sus instrumentos. ¿Fue así lo que pasó? Lo cierto es que antes de comenzar la misa ya había espectadores ocupando plazas y que incluso durante el oficio fueron pasando con más o menos ruido hacia lugares estratégicos. Uno que acabó por entrar en vista de lo que sucedía lo hizo en el momento de tomar la eucaristia y observó lo bueno que era el momento escogido para entrar pues se podían aprovechar los sitios que dejaban los que se dirigían a comer el cuerpo de Cristo y… los que van a Sevilla…  Uno lo piensa pero no lo hace, es evidente. Otros no lo piensan y se sientan delante con sus sillas sin preguntar si molestan o no pero lo hacen. Esa es la diferencia, los que piensan y no hacen y los que hacen y no piensan, tal vez porque no ha lugar el pensar nada.

Termino con una noticia de estos tiempos. El ciudadano Bienvenu Mbutu Mondondo, congoleño, pide la retirada del mercado del cómic “Tintín en el Congo”. El ciudadano lleva con el tema desde el año 2007. Maria Kodama, viuda de Borges, también tiene sus cosas.

 

http://www.estandarte.com/noticias/varios/kodama-retira-el-hacedor-de-borges-de-agustin-fernandez-mallo_802.html

Kodama retira un libro de Fernández

Mallo

El hacedor (de Borges). Remake está siendo

retirado de las librerías.

01 de octubre de 2011, por Emilio Ruiz Mateo

Qué: María Kodama obliga a retirar El hacedor (de Borges). Remake, de Agustín Fernández Mallo 

María Kodama ha forzado a retirar El hacedor (de Borges). Remake de Agustín Fernández Mallo de las librerías, según nos informan fuentes cercanas al autor. El libro, y damos eco a continuación a la información recibida, dejará de existir tal y como ahora está concebido. Por cuestiones legales, no se puede contar con detalles más específicos. Lo que aquí se está censurando no es un plagio, sino una técnica literaria, similar a la que se valen los dj cuando samplean una trompeta de Charlie Parker para una sesión (algo que, por cierto, también está siendo criminalizado).

soy la mirada en el jardín nublado

------ ---------- ------ -------------

El enfermo murió y dejó de estar enfermo. El dolor es un idioma común. Podemos entendernos y entenderlo en cualquier parte del globo. En un entierro dan ganas a abrazar a los dolientes que guardan el tipo como pueden. Buscamos respuestas como quien busca una moneda a la luz de la farola. El problema es que no fue allí donde ser perdió la moneda. La familia, cada familia, es una tribu que habla su propio idioma. Todas se parecen y todas son diferentes. Ayer me hablaron de un perro que se comió una dentadura postiza. Sólo dejó algún que otro diente. Eso sí que es un perro, ojo por ojo y… También me hablaron de un tipo que se introducía en ríos, túneles y pantanos para pescar cangrejos con las manos. En una ocasión cogió una culebra con los dientes y se la llevó a casa como quien se lleva una lata de sardinas. Al día siguiente la culebra no estaba allí. No soy Monterroso aunque esto podría escribirse exactamente como el cuento del dinosaurio.

En la historia del arte, como en todas las historias, nos ahorran y muerden buenos pedazos de ella. Por ejemplo, a la hora de valorar un cuadro o saber cómo ha llegado a un sitio y no a otro habría que estudiar el mundo de los marchantes y anticuarios. He leído las memorias de Duveen y me he tomado algunos apuntes sobre el mundo de la compra venta de obras de arte. Nos cuentan que hasta las depresiones económicas fueron favorables a Duveen, como acabó por serlo la subida de impuestos y el pago de derechos reales por herencia. Es interesante tener buenos confidentes. Los confidentes pueden ser los camareros y el personal de servicios. Es bueno ser generoso con ellos y por extensión con toda la humanidad. Duveen fue Duveen hasta el último momento. Gravemente enfermo aguantó cinco años haciendo lo que sabía hacer, lo que le deba placer. Muchos de sus antiguos clientes fueron quedándose ciegos y esto no fue motivo para que siguieran comprando cuadros. Una máxima de Duveen para sus amigos millonarios era esta: “Cuando se compra lo infinito con lo finito, en realidad se adquiere una ganga”. Me lo apunto. Los libros tienen algo de esto también. Me refiero a los libros comunes de librerías.

 

"El joven vestido de azul" Thomas Gainsboruurgh

al puerto iluminado de la noche

Sigo diciendo que vivir es un milagro. Hoy he estado de entierro y he vuelto a decir que el muerto al hoy y el vivo al boyo. No tiene gracia pero menos gracia tiene que la vida siga con sus cosas. He vuelto a tomar un vino y eso en sí es un milagro. Cada uno tiene sus cosas y problemas. Los ultramantas fueron unos amigos que quisieron divertirse y animar en los partidos de baloncesto. Todo cambia. Hay quien tiene hijos y quien decide abortar. Hay quien está al borde del colapso y quien no sabe donde está. Todo se contagia. He encargado un libro. Es conveniente tener una vida en otra vida, tener un patio, un corral, una isla. Es importante tomar un vino con alguien a la salud de los dos o de los muertos.

 

sosteniendo las piernas con las manos

Es difícil interferir o añadir algo interesante al diálogo establecido entre dos personas efusivas. Es difícil que una mesa redonda sea eso precisamente, redonda. Una película mala puede producirnos cosas buenas por nuestro estado y situación particular. Una manera de pensar y crecer es sacar siempre algo bueno de lo que veamos, de cada situación o lugar. Algo bueno que nos ayude a crecer. Esto es complicado pues los paradigmas con los que la mente tiende a ensancharse son los mismos siempre.

El otro día tuve la sensación de vivir en una mansión monster. Me ví allí, como un ser anormal, un ser que no ha crecido todo lo que debiera. Y a pesar de ello ese ser era más grande que los que andaban alrededor. Ese ser podía ahorcarse cualquier día o ser una bomba de relojería para el mundo.

Por fin tengo entre mis manos las memorias de Duveen el anticuario. No es el libro que pensaba pero no tiene desperdicio. Se trata de una versión castellana de Rafael Santos para Reader´s Digest en 1962. Rescato algunas líneas. Comienzo por una de sus máximas: “Cuando se paga caro lo que no tiene precio, se consigue barato”. Me lo quedo.

 

“… De aquí que deseara mostrarle a Josph Joel cinco copas de porcelana china que acaba de comprar. Condujo a los Duveen, padre e hijo, a su biblioteca, y le dijo a Joseph Joel: según tío Henry, usted entiende mucho en porcelanas. Bien, aquí hay cinco copas. Tres de ellas son auténticas y dos falsas. Si usted es tan experto dígame cuáles son unas y otras. Joseph Joel echó un vistazo a las copas, levantó su bastón y, descargándolo sobre dos de ellas, las hizo pedazos. Se había ofrecido a pagarlas si eras las buenas. Morgan respiró tranquilo cuando comprobó que no se le debía nada.”

 

Duveen

arden como la leña y están secas

Un coche apedreado en la puerta. El coche estaba lleno de mierda y parecía que llevaba allí semanas. Una pareja, no muy lejos, caminaba de una manera extraña. Ella estaba poseída por el diablo. Él, apenas se inmutaba. Mi sitio no es ese, donde estaba el coche y la pareja.

En el cobertizo de un proyeccionista de cine, en Nueva Zelanda, han aparecido un montón de películas que se daban por perdidas. La noticia del sábado 24 de Septiembre de 2011, en el Norte de Castilla dice así: “… En el cobertizo del jardín de su casa, Jack Murtagh guardaba tres rollos de “The White shadow” (algo más de la mitad de la película). Todavía no ha aparecido el resto y pocos confían en recuperar el largometrja entero. Pero solo esos tres primeros rollos ofrecen una oportunidad imapable para estudiar las primeras ideas narrativas y visuales de Hitchcock, asegura con entusiasmo en el New Zealand Herald, David Sterrit, presidente d ela Sociedad Americana de Críticos y autor de un libro monográfico sobre el mago del suspense…. Pero los archivos neozelandeses no solo han deparado estas sorpresas. Hace un año, el New York Times publicaba que 75 películas mudas que se creían perdidas habían aparecido en el archipiélago austral. Además de estas joyas de Ford o del primer Hitchcock, había primitivos westerns, comedias de trompazos y obras protagonizadas por estrellas que refulgían con fuerza en los años diez y veinte, como Pearl Whit o Clara Bow. Muchas de aquellas cintas estaban arrumbadas en el cobertizo de Jack Murtagh. Mi abuelo amaba Hollywood. Le hubiera entusiasmado saber el impacto que su colección está tenido allá, sonríe Tony Osborne.

Alo parecer los rollos llegaba a Nueva Zelanda, última etapa de su gira internacional, y nadie sabía muy bien qué hacer con ellos. Los estudios de Hollywood no querían pagar los elevados costes para recuperar las copias y los exhibidores neozelandeses podían quemarlas, tirarlas a la basura o arrojarlas al océano. Jack Murtagh, el viejo proyeccionista de Hastings, guardaba todo lo que caía en sus manos. También almacenaba sellos, monedas y estampitas que venían en los paquetes de cigarrillos, nos dicen.

Esto habría que unirlo a los protagonistas de la novela de Doctorow, Homer y Langley.

He comprado “El honor de los Garfield”, de Frank Yerby, el autor de “Mientras la ciudad duerme”. Este escritor norteamericano se vino a vivir a España y murió en el 91. Curioso lo que cuentan en la Wiki. Dejo pendiente una entrevista que le hizo Emilio García Gómez en el País Semanal en 1983.

He comprado también una pequeña antología de Silverio Lanza, el autor de “La Antropocultura”. Silverio es uno de los hermanos menores de la Generación del 98, nos cuentan en la contraportada del libro editado por los libreros españoles para la fiesta del libro de 1998.

Por último he comprado un de Charles Ronsac, “Uno no se cansa de amar”. No sé quién es Charles Ronsac. He comprado el libro por la dedicatoria que viene escrita a mano, en boli rojo: Para Sandra de mamá algún día que yo me vuelva más vieja por vafor léelo. Hoy te lo dedico día 24-7-2002, tengo 44 años que cumplí el 28 de Enero y tu 19. “Te quiero”. Siempre te llevo en mi corazón por que eres mi pequeña. A continuación una firma que puede responder a Carlos. Estamos en el 2011. Qué poco ha durado la dedicatoria en manos de la niña de 19. ¿Se ha muerto ya la madre o la niña?  

 

http://www.etnografo.com/frank_yerby_entrevista.htm

 

Frank Yerby

hacia el hueco profundo de una sombra

-------- ---------

El semillero de cebollas desapareció ¿por culpa de los pájaros? Mi tío tala los manzanos que hace unos años plantó porque dan trabajo (sulfatos, recogida de manzanas que siempre son pocas…). Mi padre tala la higuera porque los pájaros se comen los higos. El paisaje que me acogía cuando era niño fue talado hace muchos años y aunque nada volverá a ser igual muchas cosas permanecen. Ellos, por ejemplo, renqueantes, sienten, ven y piensan más o menos igual. Las lentejas siguen poniéndose en la cazuela, a fuego lento. Con las manzanas caídas se sigue haciendo compota de manzana. Los pimientos se asan, pelan y embotan. Es una mala época porque hay mucho trabajo. Se preparan las despensas, se matan y despluman a los pollos, se meten pimientos picados en el congelador, se hacen mermeladas diversas, salsa de tomate, etc. Se quitan las plantas de pepinos porque están secas y las de tomate dentro de poco. El otoño ya está aquí. Las escarolas tienen una pinta fantástica, las berzas y los puerros. El gallo sigue cantando, como cuando era niño.

 

 

 

Mejor que las magdalenas de Proust son chistes sobre magdalenas contados en un pueblo perdido. No sé muy bien cómo iba el caso es que un señor pedía a primera hora de la mañana un café y una magdalena. El camarero le decía que no había magdalenas porque el repostero no madrugaba. El cliente entonces pedía un té y una magdalena cuadrada y el camarero más de lo mismo. Creo que al final llegaba el de la repostería y no le pedía la magdalena por no haber madrugado.

Había otro chiste de un tipo que comía un bocadillo y le decía algo al cura, algo de mal gusto y el cura le decía que con las cosas del estómago no se juega así que seguro dentro de poco las cascaba o algo así. Son chistes a los que no presto atención como tampoco a quien canta o deja de cantar en el coro de la iglesia. Si canta fulana mengana se calla porque no se hablan y viceversa.

Termino de leer “Homer y Langley”, de Doctorow. Sin ser nada trascendente, me ha gustado mucho. He disfrutado como un lector poseso de aventuras, como cuando leía un tebeo o una novela de eso precisamente, de aventuras. Una buena manera de culminar el fin de semana. Yo soy Homer y Langley, de alguna manera. Pero no quiero ser Homer y Langley. Ellos son dos, eran dos.

La historia resumida de los hermanos la contó Eduardo Lago en un artículo para el País en el año 2009:

http://www.elpais.com/articulo/portada/Enterrados/basura/elpepusoceps/20091122elpepspor_3/Tes

 

 

En seis horas encontraron a Homer sentado en su silla, muerto. Unos cuantos días más fueron necesarios para encontrar el cuerpo de su hermano Langley, medio descompuesto, en su propio hogar.

 

el color que era incendio

El enfermo ha pasado al grado de moribundo. No darle de comer más es la decisión tomada. Eso o que reviente por las costuras.

Un médico escribe en el periódico arremetiendo contras sus compañeros de profesión. Los más éticos del mundo le abrazarán y darán la enhorabuena. Se convertirá en una pieza bien vista para los políticos de turno o en una rara avis oficialmente así catalogada. La mierda, los mierdas, siempre es de otros y son otros.

Anoche oí en la radio a una cooperante que acababa de volver de África y sus palabras empezaban con lo de siempre, reiteraciones de personas que considero egoístas. Han sacado tajada espiritual. Decía que por ejemplo dar un simple grifo y que salga agua es la leche. Se ha tenido que ir a África para entenderlo y decir eso. No me gusta ese tipo de personas. No me gusta su mente. Les considero, entre otras cosas, muy pero que muy cortitos de mente. Dos y dos son cuatro.

El saxofonista más famoso saca en un buen día 50 euros tocando en la calle. La gente se escandaliza. Es dinero negro, no cotiza, gana más que tú y que yo, etc. El saxofonista no está obeso. No es fácil tocar un instrumento y para muchos eso era algo insustancial. Lo que no es insustancial es el dinero. Eso es otra cosa, los impuestos, la crisis, las hipotecas… eso es otra cosa.

 

Casa de los hermanos Collyer

dentro de mis tranquilos ojos

Homer y Langley es la historia de una decadencia. Mi amigo X también parece la historia de una decadencia. No hay nada dentro de su cabeza que un día le pueda valer para rescatarse a sí mismo, excepto el amor. Un amor ajeno y lejano. Veo su pasado, contemplo su presente y su futuro no resulta, como consecuencia, nada halagüeño. Hay bastante serrín dentro de su cabeza y cada vez está más seco. Se repite como el ajo, es el ombligo de todas las adversidades, se reboza entre las noticias pesimistas que continuamente nos rodean y no se pierde un programa de televisión. Él, eso sí, sabe mucho de la vida.

Una pareja conversa en el bar. Él afirma cómo ve el asunto. Debes mirarla a la cara, hablar y no sé cuántas cosas más. Ella afirma pero dice algunas cosillas que impiden el discurso. Uno está meando en frente. Más o menos se escucha todo. El mejor guitarrista desconocido del mundo suena al otro lado. No debes morder la mano de quien te da de comer. No debes mirar el mundo a través de un embudo. Uno, además de mear se cansa. También ha visto a un numeroso grupo de personas tomando algo en una terraza. Uno de ellos es un poeta de la ciudad. Por tanto supone que aquello es un círculo literario. El premio Café Gijón se ha fallado. The winner is… José Luis Rodríguez del Corral. Uno está cansado de oír cómo desconocidos son buenos, publican y ganan premios. Uno está cansado de que le falten tantos clásicos por leer.

Escucho a Danny Gatton. No deben perderse el video. Así estaba hace un momento. Hagan algo señores/as, dejen de quejarse, cojan la guitarra. Hagan algo.

 

Doctorow

los jóvenes que corrompió la muerte

----

Con el tiempo cada uno vamos tomando la forma con que nos ven. Vamos tomándola para ellos. Los amigos de la infancia somos lo mismo que fuimos para aquellos ojos que no quieren ver más allá. Y así es imposible lanzarse a ninguna parte y menos a una conversación diáfana porque las palabras nacen encasquilladas. Uno ha vivido entre algodones o no sabe de la vida y puede ser. Eso escucha y eso percibe. También uno puede decir que no tiene ni puta idea de Dante o Shakespeare y burlarse cuando el foro sea apropiado para ello, hacer gracias y chistes. O aprovechar cuando alguien se acerca a una consulta para burlarse porque no ha pronunciado bien la palabra doctorrino.

Un panadero trabaja de noche y pasea al perro por el día. Una mojada también significa más cosas aparte de calerse hondo.

Es difícil que alguien remonte su marcha cuando se siente de vuelta. Tagore es el protagonista en la casa de la India en Valladolid. Cine, músicas y charlas. Pero esto sólo está para los que no tienen problemas porque los que tienen problemas deben solucionarles a navajadas y esto no deja mucho tiempo para meditar o ver nada más. Creo que todo el mundo debería tener un casco de la guerra de Indochina en casa. Tiene su lógica. Una tarde tocando el saxo puede dar de sí 27 euros y un porro antes de dormir. Es difícil conciliar el sueño y fácil ofrecer consejos o sentencias. Cada uno crea su personaje, repite las frases para convencerse a sí mismo. Si uno tiene idea de cortar por lo sano debe decirlo cien veces seguidas delante de todo el mundo. REM se separa tras 31 años de grupo. Un buen momento para escuchar algo.

 

Tagore y Gandhi

Hablo de esta ciudad, y estoy hablando/ de soledad y de pobreza. Porque en ella yo habito.

Historias hay cuarenta mil. Bien contadas no tantas. Lo normal, incluso, es que se repitan. Rayuela es una buena compañía de teatro. Necesito imaginación, creatividad, aire. Doctorow es un buen contador de historias. Leo “Homer y Langley”. Es un buen contador sin más pero sin menos:

 

El proyecto de Langley consistía en enumerar y archivar artículos por categorías: invasiones, guerras, matanzas, accidentes de automóvil, tre y avión, escándalos amorosos, escándalos religiosos, robos, asesinatos, linchamientos, violanciones, tropelías políticas con un subapartado para elecciones amañadas, fechorías policiales, vendettas entre bandas, estafas, huelgas, incendios en casas de vecindad, juicios civiles, juicios penales, etcétera, etcétera. Una categoría aparte incluía las catástrofes naturales, tales como las epidemias, los terremotos y los huracanes. No recuerdo todas las categorías. Como él explicaba, llegado un día –nunca precisó cuándo-, dispondría de datos estadísticos suficientes para reducir sus hallazgos a las clases de sucesos que eran, por su frecuencia, comportamientos humanos seminales. Después llevaría a cabo más comparaciones estadísticas hasta establecer el orden de las plantillas, que le permitiría saber qué artículos debían ir en primer plana, cuáles en la segunda página y así sucesivamente. También había que añadir notas sobre las fotografías y elegirlas en función de su valor simbólico, pero esto, admitía, no era fácil. Quizá prescindiese de las fotografías. Aquello era una empresa colosal, y le ocupaba varias horas al día. Salía de casa en busca de todos los periódicos matutinos, y por la tarde en busca de los vespertinos, y a eso había que suar la prensa económica, las revistas de sexo, los boletines marginales, las gacetas del mundo del espectáculo, y demás. Quería fijar definitivamente la vida estadounidense en una sola edición, lo que él llamaba el periódico sin fecha eternamente actual de Collyer, el único periódico necesario para cualquier persona.

 

         Pg. 52-53 E. L. Doctorow “Homer y Langley”

 

Veo cajas bajando de un techo, ruido de cadenas, pueblos enteros tan obtusos como en el que vivo. Incapaces de ser conscientes de lo que son. Incapaces de admitir su cerrazón. Veo gafas de sol, tiendas de mala muerte y supermercados de peor suerte. Veo amigos cohibidos y encadenados a sus propias decisiones, abrazando muñecos y ayudas del INEM. Algunos incluso visten levitra.

 

su claridad es émula

Vuelo a retomar el ritmo del cine, ausente prácticamente durante el verano. Carlos, de Assayas, me espera. El terrorismo también ha cambiado, y de qué manera. Un repaso a lo que fue hace cuatro días valdrá para incrustar más piezas en el rompecabezas que es este mundo.

Además, una compañera ha tenido el detalle de regarlar a otra compañera, a la postre abuela, unos pantaloncitos cortos (al menos seis) para su nieta. Los colores y dibujos variaban dentro del mismo estilo y corte, siendo unos más cutres que otros. El problema es que a la nieta todavía le quedan al menos diez años para poderse enfundar esos pantalones. Es curioso además de imposible adentrarse en las cabezas de la gente. Cómo educarán a sus hijos, me pregunto, ¿de qué les valdrá que estudien una carrera en el mejor de los casos si el ejemplo que palpan a diario es el de una cutredaz naturalizada y generosa? Poco después un bote lleno de gominoles se escapa de entre las manos de un niño y coloreaba la calle. Mientras las recogía el abuelo le educaba e informaba del lugar a dónde iban a ir a parar aquellos dulces ositos. El niño era algo mayor que la nieta pero tampoco le valdrían los pantalones. El niño estaba siendo educado. Cuando alguien tiene este tipo de detalles pareciera que tuvera 161 años, como aquella Joice Heth que se anunciaba en el circo. Copio y pego de "tejiendoenelmundo.wordpress.com:  Esta mujer había sido el ama de cría de George Washington. El 21 de agosto de 1835, el diario Sun de Nueva York publicaba el siguiente artículo:
Joice Heth nació en la isla de Madagascar, en la costa de África, en el año de 1674, y en consecuencia, ha llegado a la asombrosa edad de ¡ciento sesenta y un años! Pesa, cuarenta y seis libras, y sin embargo es muy alegre e interesante. Ella mantiene sus facultades en un grado sin precedentes, conversa libremente, canta numerosos himnos,  refiere muchas anécdotas interesantes del pequeño Washington, los casacas rojas, etc, y muchas veces se ríe a carcajadas de sus propias declaraciones o las de los espectadores. Su salud está en perfecto estado, y su aspecto muy aseado. . .a aparición de esta maravillosa reliquia de la antigüedad merece que se la mire con asombro, y al verla, uno se convence de que sus ojos están mirando a la persona más longeva que nunca antes se ha visto. . .

Tal vez el mundo no haya cambiado tanto.

http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/09/04/la-historia-de-joice-heth-la-ficticia-ninera-de-washington/

 

y se anulan las sombras

F. Compra patatas a 40 céntimos y las vende a 60 a la familia. Son cosas del querer. F. colecciona ladrillos y “amigos”. ¿Saben dulces las patatas de F? Cuando alguien siembra patatas en un terreno donde se acaba de sacar la remolacha, ya se sabe, las patatas tienen un sabor dulce. Patatas dulces a 60.

  

“La muerte de mi madre me había convertido en cabeza de linaje y tenía seguramente esa sensación tan común de estar en vanguardia hacia la muerte y de haber asumido todas las responsabilidades…

 

         Pg. 210 “Cuando las horas veloces” Carlos Barral

 

Con los otros primos de mi generación la relación era escasísima, y a mi hermana, casada y con hijos, poseída por su papel apagado de esposa de médico especialista, sólo la veía, y muy poco, en vacaciones.

         Pg. 210

 

Finalmente un fémur del viejo esqueleto sirvió de rodillo y así quedaron, juntos en la húmeda sombra, todos mis antepasados, o los únicos que yo había onocido. En ese momento me embargó la sensación de ser el primero en la frontera de la nada.

         Pg. 212

 

Se me vienen a la cabeza amigos, conocidos y familia. Me gustaría enviarles un correo o un sms  a aquellos que coincidieran con lo descrito por Barral en el primer párrafo. Me gustaría no olvidar esa frase porque vale para mí, para ti y para todos.  Luego lo de la esposa del médico, real como la vida misma y el último párrafo, con la frontera de la nada. Pleno.

Y sin embargo aquí se dan recetas de manzanas cortadas en gajitos para ser fritas en aceite de oliva. Luego algo de azúcar y a engordar. Y sin embargo cada tiene el chip puesto, el mismo hasta la muerte. Y sin embargo, nos quejamos.

 

 

Me pregunto estúpidamente tal vez cómo haría los artículos en un periódico de tener que hacerlos. De qué manera o estilo y sobre qué tratarían. Creo que en muchos casos se trata de producir una extraña empatía entre el periodista o escritor y el lector. Más allá de cualquier tema de actualidad hay quien va por su senda y escribe y reflexiona sobre cuestiones atemporales. Fenando Colina, en el Norte de Castilla del sábado es uno de ellos. Para el pasado sábado eligió un tema, el del ostracismo. Me vale porque es difícil hacernos una introducción histórica y aplicarlo a una cuestión candente en tan poco espacio. Otros hay, más o menos pésimos o que intentan ilustrarnos con obviedades y consideraciones infantiles. Nada diré de ellos.

 

Jaime Gil de Bidema, José Agustín Goysisolo, Carlos Barral y Josep Maria Castellet.

 

jazmines, alas, plumas de paloma

Hacía mucho que no me pasaban una botella por el gaznate, cogida por el cuello antes de que el camarero se la llevara tras la barra. Ese hecho originó un pequeño mal entendido y es que de malos entendidos, piensa uno, está lleno el cementerio. Somos así cuando el calor aprieta y con el frío es peor. Luega se heredará el odio, la sed de venganza o la obsesión por recobrar el nombre del antepasado, tan injustamente tratado. Nosotros, los occidentales, tenemos nombres y apellidos y nuestros consulados se encargan de rescatarnos por encima del resto de anónimos. Nuestras identidades, tan confusas y difusas hoy día, enferman por querer rescatar cualquier hueso o recuerdo mientras dejamos de contemplar lo que nos rodea. Luego he vagado por las calles y, mientras caminaba entre la gente me preguntaba qué hacía allí, uno año más, convirtiéndome en otro personaje de la ciudad. Alguien que rehúye de la multitud, esa que teclea en el móvil o el ordenador, esa que carece de proyectos personales y habla, habla de crisis y fútbol. Es bonito, piensa uno, acompañar a la hija que ha ganado un concurso de dibujo. Es un tiempo poético y divino si las cosas no se tuercen muy malamente. Es el cielo vivido en la tierra mientras algunos buscan libros en las librerías, rebuscan tontamente y sienten los dedos apretando el cuello de una botella con mensaje dentro.

 

"Fausto", de Sokurov

perdida la imágen de este mundo

Jan ha sacado de su manga un nuevo personajes, Cederrón, un héroe virtual amigo de Chip, un joven informático. Cederrón ha salido del mismo lugar que SuperLópez, de la cabeza de Jan. Este país nunca ha sido cuna de superhéroes pero… todo puede valer para revitalizar los ánimos maltrechos. Las selecciones de baloncesto entienden bastante de esto y por ello proliferan los americanos que se han nacionalizado con alguna excusa genética o sin necesidad de nada como el caso de Bo McCalebb, jugador de Macedonia. McCalebb nació en Luisiana en 1985, se formó en la Universad de Nueva Orleans y como profesional jugó en el Mersin turco, en el Partizán de Belgrado y en el Montepaschi Siena. Sin ascendencia macedonia de ningún tipo se ha nacionalizado y es todo un héroe en su “país”. Casos similares tenemos en Alemania con Chris Kaman, en Bélgica con Marcus Faison, en Bosnia con Henry Domercant, en Croacia con Tongaya Draper, en Georgia con Marquez Haynes, en Ucrania con Steve Burtt, en Polonia con Thoma Kelati, en Montenegro con Omar Cook y en España con Serge Ibaka. Dame pan y dime perro o no ensucies la mano de quien te da de comer o mil cosas distintas para un mundo sin identidades que clama precisamente eso, una identidad por muy minúscula que ésta sea. Por de pronto, Macedonia elimina a Lituania.

 

la noche es enemiga del día

Continuo con la última parte de las memorias de Carlos Barral. Literatura y personajes que aún pululan consagrados algunos, olvidados otros. Paso las hojas sin prisa. Ojeo el número de obras presentadas al premio Ateneo de Valladolid, 125 y la casualidad quiere que se haga público la novela ganadora, “Muertes por amor”, de María Zaragoza. En el 2004 estuvo becada por la Fundación Antonio Gala. Nació en 1982. El 20 de Septiembre le harán entrega del galardón y el cheque. Cambio y corto.

Me planteo la posibilidad de que mi amigo X. nunca hubiera andado bien de la cabeza. Su manera de actuar y pensar sólo ha necesitado un último empujón. El tobogán en el que se ha visto introducido no sólo no le dejará indemne sino probablemente irrecuperable. Él es un velocista con el dorsal de una maratón y, su cabeza aún no lo ha asimilado. Y a medio plazo tampoco lo hará. Quise hablar de una B-42 pero, como no podría ser de otra manera, su cabeza dibujó un arma corta y de bolsillo. Una B-42 es una Biblia Gutemberg de 42 líneas impresa en Maguncia. Es todo un símbolo y existen bastante ejemplares por el mundo. Cambio y corto. Yo soy mi propia secta. Los días huelen a invierno. La noche se alimenta del día.

 

Nuno Gonçalves: Altarpiece of Saint Vincent (detail), 1495
Source: WebMuseum (see "image archives" below)

los mismos astros permanecen

Tengo la imagen de un casco que me dijeron era de la guerra de Indochina. A buen precio. ¿Para qué quiero un casco? Tal vez pudiera servir para el invierno, dejando modas a un lado y golpes. La realidad ha llegado, se acabaron los sueños. He vuelto a escuchar las mismas estupideces en boca de las mismas personas. Nada ha cambiado, tampoco mis hábitos, sólo son buenas intenciones. Las contracturas se multiplican, las conversaciones tontas también. He repetido mi discurso sobre los libros y las casas de subastas, he explicado cien mil veces lo que es un ring y cómo pueden fluctuar los precios de los libros en el mercado. Debo sumergirme del todo bajo ese casco de Indochina. Hacer de mi tiempo un claustro donde el ruido exterior deje de existir. Tengo curiosidad por comenzar a leer mis nuevas lecturas. Es hora de encargar y hacer pedidos. El primero, “Historia de un anticuario. Memorias De Duveen. Rey de los anticuarios”. El segundo, que hará el plato fuerte, “Libro Antiguo”, de Manuel Pedraza. Y así en un número sin confirmar. El libro extiende sus alas sobre mí. La literatura también. Tengo más de coleccionista que de bibliófilo si entendemos como bibliófilo aquel que sólo ama sus libros y no todos los libros. De esto hay mucho, es una peste. Mi mundo se abre entre libros y literatura. He concluido la lectura de Elif Batuman y ella lo muestra bien claro, vida y literatura se juntan en su persona y respira gracias a ello. En mi caso, como digo, a la literatura debo sumar el libro en cuanto a sujeto y objeto, contenido y forma. ¿De qué me servirá un casco de la guerra de Indochina?

Escucho el álbum "Sexo", de Erasmo Carlos.

 

los siglos han pasado

Me hablan del concepto del yo cuando no hace mucho era el concepto del otro aquello que me ayudaba en el entendimiento. Leí eso del otro, lo de su nacimiento en el renacimiento y esa mirada hacia los clásicos para volver al yo con lo mejor de esos clásicos. El nacimiento del otro estaba ahí. El otro día fue el nacimiento del yo. Resulta que el yo también nació en el S. XV y uno, como no tiene asimilado todos los datos comenzó a hacerse preguntas. Los dos conceptos vienen de la misma época más o menos. El concepto del yo significa intimidad, reflexión, orar sin intermediarios clericales y meditar en una habitación, lugar del yo que nunca antes había aparecido en pinturas de ningún tipo. Ahora, con el yo aflorando, las vírgenes aparecen en habitaciones, los santos y otros personajes. Comienzan a pintarse en habitáculos y también al aire libre, como hasta entonces se hacía. Un concepto que no me llevó a la exploración del otro en su día como así debía haber sido.

Es fácil hablar dando rodeos de lo que pasa en la vida o del último viaje porque hablar de lo esencial parece imposible por inabarcable. Entonces me entretengo con anécdotas o cuestiones intrascendentes. Tengo encima de la mesa un folleto explicativo de las Doctre Tibus. Al salir por la puerta de la estación de Pamplona una pareja de coletudos y barbudos me preguntaron si hablaba castellano. Les respondí afirmativamente y me entregaron el citado folleto, explicando que vivían en comunidad, en Donastia, y que tuviera la información por si me quería pasar. Uno lo recibe como quien recibe la cagada de una paloma con el pensamiento puesto en lo bueno que sería cambiar de vida. En el camino se producen estas cosas. Si hubiese decidido explorar aquella oferta hubiera caminado hacia otro lugar y así con todo en la vida. En la vida pasa un poco lo mismo, el meollo, que es a lo que nos debemos dedicar, parece inabarcable y por eso nos dedicamos a contar chorradas, a trabajar como si nos fuera el alma en ello y a dar rodeos mientras se pasa eso precisamente, la vida.

 

http://docetribus.com/web/

 

un prisionero romántico meditando su testamento

Mi viaje no pudo comenzar de mejor manera. Enseguida, mientras hacía escala en la estación de Vitoria,  me tropecé con un raquítico mercado. Era domingo. Titubeé pero finalmente caí en el anzuelo de “Cuando las horas veloces”, las memorias de Carlos Barral. No había comenzado y en el morral ya cargaba una pieza. Copio el final del primer capítulo: Se trata tal vez de una verdadera historia, cuyo sujeto, sin embargo, aparece sincopado, con muchas ocultaciones, como un monigote de movimientos inacabados. Soy todavía un sujeto múltiple y confuso de mi propia historia a lo largo de aquellos tiempos”. Y el final del segundo: “Recuerdo en lo alto de una escalinata a una hermosa mujer de negro que nunca he sabido quién era, modelada por el viento en una actitud de figura clásica. Me quité la capa. Nunca en aquellos años había sentido tan punzantemente la advertencia de la teatralidad de mi personaje”. Y así podía continuar y trasladar lo escrito por Barral a mi persona, un personaje de mí mismo. Es imposible escribir lo que uno ha sentido, visto y oído durante la última semana. Sólo se puede atrapar lo mínimo con un pequeño esfuerzo diario que no he hecho. Tal vez deba cambiar los hábitos en mis viajes y comenzar a reseñar lo vivido, nunca más novedoso e interesante. En el viaje se rompen las cuerdas y planos que nos llevan con los ojos cerrados. El horizonte se nos llena de gigantes, miedos y barreras que sólo uno ve. Prejuzga para sentirse seguro con algo, con el personaje que desarrolla en mitad de la muchedumbre. Tengo la sensación de haberme quitado un poco el polvo que no veía desde mi rutina ni sentía tan pesado como en realidad era. Además he abierto una nueva vía en el casco de mi barco, una vía para que entre un conocimiento básico, siempre básico. Allí, en aquel lugar donde he vivido, las personas eran amables y saludaban. Esto no fue impedimiento para estomagarme con una persona que se me representaba especialmente interesada y alejada de cualquier sensibilidad. Han sido cosas mías, sin duda y no voy a describir a las personas con las que he estado, en su mayoría de bien estar, cultas y de escuela humanista, salvando las distancias. Escojo otro párrafo de Barral: “Fueron unos días espantosos, diez quizás, o tal vez más. Frankfurt se había vuelto una ciudad hostil. Los hoteles, los restaurantes, los bares, vacíos de editores y de intelectuales, se habían poblado de gentes de una vulgaridad insoportable, de una ferocidad medieval y de una fealdad que parecía uniformada. Los Maitress y los camareros, atentos a otro modo de ser de su clientela, se habían vuelto antipáticos, casi policiales, y habían olvidado en casa los gestos amables y las sonrisas que parece que los letraheridos suscitan de año en año…” Esta es la realidad que me espera. Y pienso que el polvo me vestirá en breve y que mi trabajo no ayuda precisamente a guardar un buen carácter o desarrollar medianamente a gusto el personaje que aún no he conseguido descubrir pleno. Y pienso que mis hábitos tampoco ayudan. Algo debería cambiar. El morral no cargó más libros, sin embargo, los títulos apuntados me desbordan.

 

sosteniendo las piernas con las manos

Entono y leo un titular del viernes en El Norte de Castilla “Per Abbat es el único autor del Cantar de Mio Cid.

La claves está en los últimos veros del Cantar: “Quien escribió este libro del Dios paraíso, amén./ Per Abbat lo escribió en el mes de mayo/ En era d eMil, CC/ XLV años.

Su composición, siguen diciendo, rebasaría la fecha de 1178.

¿A quién me encontraré en mi periplo? ¿A estudiosos ligüistas seguidores de Per Abbat? Me resulta complicado entender que un anticuario sea tal sino le viene el negocio de familia. Con los lingüisticas estudiosos casi tres cuartas partes de lo mismo. Sé que estoy equivocado y parto.

 

http://www.elnortedecastilla.es/v/20110902/cultura/abbat-unico-autor-cantar-20110902.html

 

el amado y vacío sabor de la existencia

No hacen descuentos en el poblado porque el precio ya está basante ajustado. Nadie dice nada, el peligro no está en entrar ni en comprar. Está en salir. Aquello parece una feria, una selva con los cazadores esperando sus marfiles a la entrada-salida. Puede que ese día descansen.

Uno no ha sido adiestrado para el viaje, sino todo lo contrario. En el viaje están las dificultades, los peligros, lo que no se tiene en casa. En las casillas de la oca, está la cárcel, el laberinto, la posada, el pozo y la muerte. Y todas esas casillas se me pasan por la cabeza. Marchar de viaje es comenzar a tirar los dados, alejarse consigo mismo con lo que uno no podrá ir muy lejos. El absurdo, la idea de que no soy ningún santón que predica porque si lo hiciese sería a las piedras. El absurdo de repetir un camino que ya hice hace demasiados años. Dar pasos de ciego, creer que esto va a durar eternamente, que escribir se puede posponer, que uno quisiera vivir la vida creyendo vivirla. El tiempo de letra de imprenta es importante, el papel, su color, textura y cosido. Sé que hacen grupo los rumanos y atosigan para echar y coger un sitio haciendo el payaso, el payaso malo sin maquillar, con zapatos de tacón y vaqueros, inflando globos o tocando el clarinete o arrascándose los sobacos hora tras hora, día tras día. Son muchos y están donde se ganan la vida. En la calle. Uno, en cambio, no sabe donde está.

 

Del blog de Juan García Campal, Cuaderno casi diario.

hay humos blancos

“… En el banquete de bodas, el zar abrió con una daga dos pasteles y, de cada uno de ellos, salió un enano vestido con ropaje fastuoso. Juntos se pusideron a bailar un minué sobre la mesa. Al dia siguiente, Pedro invitó a sus huéspedes a una segunda boda, la de su enano favorito, a la cual asistieron otros cuarenta y dos enanos llegados de todos los rincones del imperio. Algunos invitados extranjeros advirtieron cierta simetría en la doble boda: una entre dos personas diminutas, la otra entre dos peones en el gran tablero de la política europea…”

 

“.. Los entretenimientos más espectaculares en la corte de Anna relacionados con bufones tenían que ver con bodas. Cuando el bufón Balákierev se quejó en público de que su esposa no se acostaba con él, Anna hizo que el Santo Sínodo dictase un decreto especial para el restablecimiento de las relaciones prematrimoniales. El bufón Pietro Pedrillo Mira –un violinista napolitano que llegó a Petersburgo con una compañía de teatro, discutió con el director y acabó por convertirse en bufón- alcanzó renombre porque su esposa era fea como una cabra; la broma llegó a tal extremo que se puso a recibir a sus vistias en la cama junto a una cabra adornada con un lazo y, al lado, un cabrito dentro de una cuna de mimbre…”

Pg. 213-214 “Los poseídos”, Elif Batuman

 

 

Un huevo son diez gramos. Las guardas de un libro, la restauración, el deseo de encuadernar libros con pieles de serpiente. La piel de cabra, a falta de pitón, puede valer. Quiero un palacio de hielo para el verano, soñar con Anna Ivanovna. La camisa de un libro, el lomo cosido, saber por donde crece el papel (humedecerlo). Cortar y encuadernar, proteger la encuadernación original. Mirar con lupa el tipo de letra impresa y de papel.

 

Anna Ivanovna

la dicha está en mis ojos

Un día rematado. La noche no fue para tanto pero el hecho de estar de pie, cansa. No me imagino siendo guarda jurado apostado a la puerta de un búnker. En el café la camarera le decía a uno de los parroquianos algo de experiencias y de haber vivido. Él respondía que sólo ha vijado y visto un poco de mundo tras la jubilación. Antes, sólo era cuestión de trabajar, ir, venir y estar con la familia cuando se podía. Tal vez se trataba de un vigilante que estuvo de pie la mitad de su vida.

En el periódico veo una fotografía de un señor arrojando al suelo un saco de patatas. En el pie de foto se lee: El líder regional de COAG, Aurelio Pérez, arroja patatas en Valladolid. La fotografía está escoltada por dos noticias. A la derecha un pequeño titular: Quema de patatas francesas contra los intermediarios. En la izquierda, UCCL anima a no arrancar patata y ASAJA  y La Alianza recomiendan que no se le secunde.

La Solución Independiente de Cervera, en otro titular, reprocha al equipo de gobierno la compra de un cuadro de 2.000 euros. El pintor es palentino, Miguel Macho y la obra se titula “Templo desconocido”. Una joven es captada poe el fotógrafo volando en una exhibición de baile. Está en lo más alto. Me cuesta creer que sin una pértiga pueda subir un centímetro más. Tal vez si entrena pero en ese caso será demasiado consciente de la competitividad, aunque compita contra sí misma. Es el final de una época y el inicio de otra. Un pequeño paso para un hombre pero un gran salto para la humanidad, podría seguir diciendo Neil Armstrong, como si todavía visitase la luna y sus frases permanecieran rayándole la cabeza.

En el concierto de anoche alguien me dijo que al cantante una señora le había regalado una casa en el pueblo. La sensación de zozobra y abismo es cada vez más latente. Acabo de leer el libro “El agujero de Helmand”, de Carlos Fidalgo. Se trata de una buena novela corta. Nos mete en la historia y, al contrario que en esas fortalezas absurdas que aparecen en El desierto de los tártaros o en el mar de las Sirtes, aquí sí que sirven para algo. Pero en el agujero de Helmand no hay fortaleza, sólo guerra, calor y locura. No es una novela de género fantástico pero ha ganado un premio de género fantástico. No importa. La vida cada vez se parece más a una novela de este género.

 

y era la vida cálida y violenta

Uno está enseñado a jugar con poco, con unas pinzas o unos cantos. Por eso cuando ponen casetas en la feria del libro hace castillos con un granito de arena y hasta le parece y le dan ganas de opinar sobre lo poco que hay. Uno tiene el alma enseñada a mirar por una rendija, tímidamente, a creer que una condena que rebaje la pena en unos días es una suerte y a disfrutar con el orín que uno deja en el desierto. Por eso tiene muy asimilado eso de disfrutar con las pequeñas cosas o la importancia de una sonrisa o mil diminutas cuestiones que los poetas y filósofos reclaman para cada cual. Nimiedades a las que la costumbre y la razón le acostumbró desde que en los juegos no eran sino amigos invisibles, cantos y cajas de cerillas sus mejores compañeros.

 

Carlos Fidalgo, premio Tristana de novela 2010

con las manos tendidas

Un desprendimiento de vítreo no es cosa que pueda trascender, sobre todo cuando uno no es el afectado. El cuerpo no entiende de fiestas. Tampoco de cursos ni de libros. En dos años sólo he de ver, abrir y cerrar libros. La escritura responderá por mí y viceversa. El proyecto es gigantesco. Consulto las obras enviadas al premio Café Gijón para este año y resulta que se han roto las expectativas habidas y por haber con un total de 1166 novelas. Bien pudiera significar un record absoluto en todos los concursos hispanos habidos hasta el momento, superando con creces Planetas y Nadales. Lo primero que se ha de hacer es buscarse un agente. Pero puede que el agente no desee hacerse cargo del embrollo o que sencillamente cobre unos cien euros para empezar, más porcentajes o lo que su ojo clínico le viniera a decir, con o sin desprendimiento de vítreo. Pudiera dedicarme a la tasación de libros pero tampoco veo mucha salida al tema como no sea algo estético colocando una placa a la puerta de casa como otros colocan la suya de abogado o notario. Las dos profesiones entrarían en la tasador de libros, la de abogado y la de notario, defendiendo al informe emitido y dictaminando que uno da fe del estudio ofrecido.

Para añadir lecturas uno piensa en leer este año las novelas de Sherlock Holmes en la edición que está sacando lentamente Valdemar. Una manera de paladear y olvidarse de novedades ensalzadas en suplementos. Una manera de dar la espalda a un mundo que no entiendo.

 

desde el dolor o la inquietud que soy

Seguimos con las fiestas aunque a mí no me lo parezca. En Torremormojón tampoco se lo montan mal, castillos hinchables, juegos populares, la representación de “Estampas de cuando la solana y la lumbre”, a cargo de Teatro del Limbo, discomovida, degustación de cava en el castillo, talleres, juegos, cine, disfraces, dulzaineros y una gran paellada.

En Palencia el escritor Jesús Torrellas lanza el pregón literario de fiestas. Es autor de varios libros localizados en el pueblo de Antigüedad. Un escritor, mal que nos pese, sirve para muy poco, y una de las cosas para las que vale es para hacer pregones. No lo digo por él.

 

El Museo Arqueológico expone sellos a tutiplén y para recordar el centenario del Puente de Hierro Correos emitirá en el mismo museo ese mismo martes 800 sellos con dos imágenes del citado puente. Más fiestas. Este museo ha elegido cerámica bucarina como pieza del mes en septiembre y octubre

 

En el norte de Castilla del domingo 28-8-2011 aparece el capítulo 19 de la ruta por el Pacífico Verde. Aparece la fotografía de Selma, se nos dice que vive sola, ha enterrado a dos maridos y a los 15 años decidió que nunca sería madre. El tiempo lo ha dedicado parece ser a fundar 44 ONG.

 

En prensa ha vuelto a salir la noticia de Ángel Alcázar de Velasco, doble agente del falangista español destinado en Londres en enero de 1941. Todo un personaje que los documentos desclasificados de los Servicios Secretos del Reino Unido. Siete carpetas para considerarle un bocazas con escaso talento como espía: lleva su insignia de la Falange en la solapa de la chaqueta y emite en público el saludo fascista.

 

 

subí hasta la colina

---

Mientras uno lee, un miembro de la familia política se pasea con una carabina para matar los gatos que no son de casa, dice. El pueblo se queda sin gente, al contrario que otros pueblos. Aquí nadie ha venido a levantar nada y menos una cosa donde pasar los días. Hay pocas codornices, la caza se da mal, al contrario que la pesca. Existe una báscula enorme para pasar las cargas y remolques de camiones y tractores. A partir de un determinado peso se enciende la luz que solicita monedas para poder pesar. El peso exacto son cuatro niños. El juego sólo tiene gracia cuando la noche cae.

 

Para una capea 60 euros, incluye comida y copas. Todo depende del número de personas. En el almuerzo los límites en la comida y bebida no existen. Es batalla tras batalla

 

He ido contrarreloj a la miniferia del libro. En mi ir y volver me he sentido como una bola de pim bal. La ida iba con prisa por la cosa de la hora, pensando en que podían cerrar ya que eran las nueve más o menos pero para la vuelta no tenía ninguna. Daba conversación según convenía a mis contertulios que enseguida me dejaban o se ponían a saludar a otros. Yo me acercaba al oír mi nombre, daba un poco de conversación y en mitad de la palabra rebotaba en dirección a casa. Demasiada gente, son fiestas.

Entre las mil y una dudas para comprar algo en la caseta de la editorial Menoscuarto al final me decidí por una antología de cuentos de Luisa Valenzuela. Nada sé de ella, pero decidí ir a lo que parecía seguro. En la recámara y una vez consultado el catálogo pueden entrar otros en la cesta, Clemens Meyer con “La noche, las luces”. Me echó para atrás su juventud pues nació en 1977, pero ahora, tras consultar algo, en todo caso endogámico en la red, puede resultar interesante. Manuel Moyano con “Teatro de ceniza” y el último premio Tristana 2010 del ayuntamiento de Santander, Carlos Fidalgo con “El agujero de Helmad”. También Mario Lacruz con “Un verano memorable y otras historias” (algo seguro). Una novela que deseché sólo por el nombre elegido por la autora fue “Donde hay nilad”, de Déborah Puig-Pey. Entre sus muchos méritos está el de ser antropológa social y cultural. Bueno, bueno… Tal vez al final me quede sólo con algo de poesía.

 

Clemens Meyer, en la foto de arriba y de abajo

 

despojado está el tiempo

Llegaron las fiestas y uno se ha recogido donde siempre. Los perros aúllan y el viento trae una música de alguna parte. Pincho al Cabrero, su último disco, de este años, lleva por título “Pastor de nubes”. El disco empieza con una canción dedicada a Miguel Hernández, “De cabrero a cabrero”. No me gusta y cambio a la que da nombre al disco. Con ese nombre uno espera mucho poesía, palabras evocadores y voces que ayudan al viaje. Con la novela “·El ciclista de Chernóbil” no encuentro grandes frases ni pensamientos metafísicos. Su autor describe y narra desde varios ángulos una historia llena de personajes. El lenguaje especialmente labrado está ausente y esto no quiere decir nada malo. Mi problema es querer encontrar transcendencias continuamente y no pensar que la vida también está en una novela bien escrita, una persona que nos cuenta su periplo y pregunta si le queda mucho para el próximo pueblo.

Apunto un diálogo sin importancia. Dos mujeres de la limpieza:

Es mejor dejarlo pues pasa como en casa que una lo deja porque si uno quiere nunca se acaba.

Un amigo me habla de su crisis de los cuarenta. Las chicas comenzaron a tratarle de usted. Él comenzaba a fijarse en las madres, no en las hijas. Lo próximo está al llegar, cuando sean las hijas las elegidas por su mirada. Las crisis hacen que algo cambie, se supone. Los ejemplos que salen a la luz suelen ser muy vistosos. El médico Pedro Cavadas parece uno de estos ejemplos con un antes y un después claramente diferenciados. Yo sigo siendo un pastor de nubes, tal vez ni siquiera haya cambiado tanto. Suena Maui y los sirénidos con su “Un ratito más”. Corte cinco, “Puedo creer”.

 

Tras la lectura del Ciclista de Javier Sebastián comienzo “Los poseídos”, de Elif Batuman. Unas líneas de esta autora me pueden valer para hablar de la buena novela de Javier Sebastián, salvando distancias y precisiones (primeras páginas o frases…):

 

“Me pareció que el dictado de la artesanía había transformado muchos de los relatos de la antología en una amasijo casi ilegible de verbos enérgicos y nombre vívidos, como si participaran en un concurso para identificar tantas entidades concretas como fuera posible empleando el menor número de palabras. Las primeras frases estaban saturadas de especificidades, excepciones, expectativas truncadas y coloisiones menores que uno casi esperaba que fueran acrósticos, o bien que hubieran sido redactadas sin usar la letra “e”. Todos comenzaban in media res. A menudo respondían a las “cinco “ (y una H)”.

Como se primaba la brevedad y la concreción, se otorgaba a los nombres propios un gran valor, así que aparecían escupidos como si salieran de una máquina lanzadora de pelotas de tenis: Julia, Juliet, Viola, Violet, Rusty, Lefty, Carl, Carla, Carleton, Mamie, Sharee, Sharon, Rose of Sharon (un nombre indígena norteamericano), Hassan. Cada nombre delataba un cálculo secreto, una ponderación de la plausibilidad con respecto a la precisión: por un lado, John Briggs y John Hillman… Por otro, Sybil Mildred Clemm Legrand Pascal, que invita al lector a llamarla Señorita Sibby. Por un lado, el gato llamado King Spanky; por otro, el gato llamado Gato…”

 

dejando abierta la celdilla

Sigo apuntando libros. Esto es infinito. “Purga” de Sofi Oksanen. Puede que ya le tenga anotado antes. Y este otro “Que de lejos parecen moscas”, de Kike Ferrari. Tiene un blog con ese mismo nombre, que de lejos parecen moscas. Pincho y ojeo sin mucho entusiasmo.

Vengo de una misa. Fulanita falleció hace unos días y me asaltaron para informarme que se daba una misa. Acudo, escucho y charlo a la salida. Fulanita era joven y ahora ya no es. Fulanita tuvo su momento de esplendor que yo conocí. Si me hubiese enrollado con Fulanita, cosa de la que nunca hubo intención, ahora mismo podría ser viudo y haber llevado un camino de lágrimas. Cierro los ojos y me veo viudo, recogiéndome pésames y diciendo lo que se dice siempre, no somos nada y tal y cual. ¿Cambiaría mi vida después de esto en el sentido de cogerme la mochila y empezar a estudiar medicina para operar a gente sin recursos o sencillamente darme una vuelta por el Tibet? Kike Ferrari tiene cinco libros publicados, si yo ahora fuese viudo probablemente tendría publicados los mismos que tengo ahora. Cero. Eso sí se merece otra misa.

 

Kike Ferrari

reclutada liga de los vientos guerreantes

Me han recordado la anécdota de una compañera de trabajo que saludó en la cola del supermercado a otra compañera. La pidió colarse porque sólo llevaba un paquetito de algo y cuando llegó la hora de pagar una empleada la pidió que enseñase el bolso. Lo abrió y sacó una bolsa de frutos secos. El bochorno de quien la había dejado colarse fue rotundo. La otra, en cambio, salió con la cabeza bien alta jurando para sus adentros que ya no volvería a ese lugar por el trato recibido ¿Y si hubiese metido allí a Gadafi y a su familia? Así me les imagino cruzando fronteras y carreteras, dentro de algún bolsillo en este supermercado que es el mundo. Señoras y señores, el mundo es así, boicoteen las patatas de origen francés nos dicen los de Asaja de Ávila porque el agricultor recibe entre 6 y 7 céntimos de euro por kilo mientras que en el super alcanza tranquilamente el euro. Mientras los agricultores sacan patatas se termina el verano y los editores colocan sus próximas novelas en la salida. Mengkell, Murakami, Joyce Carol Oates, Franzen, Foster Wallace (RIP. Publicarán su obra póstuma “El rey pálido” y reeditarán “La broma infinita”), Houellebecq, Carlos Fuentes con dos obras “Una clase magistral de Literatura” y y un recorrido por la novela hispana con la idea de la utopía de unión. Luis Mateo Díez, Jose Ovejero, Lorenzo Silva, Isaac Rosa, Ricardo Menéndez Salmón, Don Delillo, Marcela Serrano, etc. Veo a todos los motoristas en la pista de salida y grito NO FRACKING (técnica de extracción de gas que consiste en la inyección de agua, arena y productos químicos a gran presión en el subsuelo rocoso) una manera más agresiva de extraer energía y revolver las tripas de la dañada Tierra. Al parecer es práctica demasiado común hoy en día y ha pasado de EEUU a Europa recientemente.

 

 

un espíritu reinaba en todos

Mis pies se cansan. La sensación de que la plantilla restaurada va un poquito, sólo un poquito mejor, es grande. Son mis pequeñas cosas. No me impiden continuar andando por el alambre. Andando y leyendo. He empezado  “El ciclista de Chernóbil”, de Javier Sebastián. Vento de “El mar de las Sirtes” y nada puede ser más diferente. En el ciclista, el lenguaje es otro, nada poético y todo narrativo. Crea dos historias que se juntan y mete al lector tranquilamente en ella. De momento, me gusta.

Hace unas semanas me imaginé comprando un pan ecológico que venden los martes. Iba dando un paseo, rompiendo el ritmo de lectura o escritura, a la tienda. Hoy he vuelto y el paseo me parece una obligación y un poco coñazo aunque la tienda está a poco más cinco minutos de donde vivo. Más o menos me he borrado del tema del pan. La imaginación nos coloca y sitúa dulcemente en un modo de vida bonito y tranquilo. Luego se hace realidad y nos parece un coñazo, ya lo he dicho. Si me pagasen por ir a comprarlo sería como un trabajo y habría que formar un sindicato.

Pasado mañana se va un amigo al país que le dio cobijo y pan. Otro verano que se despide y con él se da el cohetón de ferias y fiestas. Apenas hemos hablado, menos que ningún año. Físicamente ha cambiado pues está más delgado, psíquicamente, quién sabe dónde. Dónde está, va o viene. Nada parece haber cambiado radicalmente.

He colocado los tebeos que compré ayer. Son “Chitos” con algunos de los grandes del comic americano. Empezé por algunos de Alex Raymond, dibujante de, entre otros, Flash Gordon, Secret Agent X-9 y Jungle Jim. Copio y pego de Tebeosfera.com, en concreto de su artículo sobre Rip Kirby, escrito por Eduardo Martínez-Pinna. (De alguna manera tengo un “amigo” J. que se parece a Rip Kirby pero sin gafas y curiosamente éste era uno de los pocos comics que le gustaban).

 

http://www.tebeosfera.com/documentos/textos/rip_kirby_y_alex_raymond

 

 La humanidad de Kirby se manifiesta en muchos de sus atributos entre los que destacan su edad algo madura, su sentido del humor -es un personaje que ríe- y en su empaque elegante pese al uso de unas coquetas gafas que representan su divisa más reconocible. Kirby es un hedonista de gustos refinados y culturalmente elevados entre los que destaca su componente científico, su capacidad literaria, el gusto por el arte moderno y su afición a la música y a tocar el piano. Curiosamente, Raymond lo distancia de un público de gustos populares al hacerle partícipe de otro tipo de apegos tan mundanos como el golf, los coches de marca (a ser posible elegantes cupés), su extraordinario fondo de armario y su gusto por el refinamiento en el vestir, los eventos sociales que rozan el esnobismo y las mujeres bonitas. Es un misógino vanidoso y ególatra que adora la soledad, o lo que es lo mismo, su propia compañía, porque lo que más quiere es a sí mismo y a su cuidado y ordenado entorno material con que rodea su sibarítico estilo de vida. Se trata de un personaje actual, ajeno al moralismo, inmaduro para el amor y el compromiso, ambiguo y distante en sus relaciones con las damas -siempre permanece frío pese al irresistible magnetismo que exuda- célibe convencido y solitario por elección.

 

en la fria Estotilandia

He comprado libros para todos, para mi y para mi ego. He hecho los encargos alegremente y apenas he ojeado todo lo que quería, la poesía, el comic y el cine no han sido tocados. Los libros se multiplican en los estantes de las librerías y uno, a no ser por una brújula absurda, montada a base de artículos, blogs y suplementos, apenas se entera de nada. Me gusta comprar libros y me cansa comprar libros. Pienso que un día será el último, que me dedicaré a leerles, por ejemplo, y a otros menesteres. Iluso.

Iluso por este entretenimiento con el que se me pasa la vida. Iluso porque no terminaré nunca de acumular para que una tormenta o una explosión se lo lleve todo por delante. Iluso porque encuentro sentidos a la vida que no van a ninguna parte o de ir, a un callejón solitario y de papel.

Mi amigo X ha terminado su periplo teatral tal como lo ha concebido hasta el momento. El final de una etapa a la que se agarrará si no encuentra otra cosa mejor. O tal vez desista definitivamente. Pocas personas encuentro que transmitan placidez o vida tranquila. La de mi amigo X no sé en qué momento se encuentra. Mi amigo X también ha comprado libros.

Cayeron “Los poseídos”, de Batuman, “El ciclista de Chernóbil”, de Javier Sebastián, “Sin destino”, de Imre Kertész ¿le tengo por algún lado? Probablemente pero hace tiempo que no le encuentro y le tenían en edición de bolsillo por siete euros. “Anuncio una casa donde ya no quiero vivir”, de mi Bohumil Hrabal. Éste último fue cuestión del azar. Además, cayeron algunos tebeos de los años setenta. Poquita cosa. ¿Qué sentido tiene todo esto? Muy cerca la gente se muere, se le mueren los familiares, los padres, los hijos y los espíritus santos. La presencia de la muerte es demasiado fuerte. Los libros no consiguen sortear ni burlarla de ninguna manera. Anuncio una casa donde ya no quiero vivir.

 

Javier Sebastián

su brillar no es vano

Nos preocupa o, mejor habría que decir, que de vez en cuando pensamos en la muerte, ese final de trayecto, como una línea que separa lo que hasta ahora tenemos de lo desconocido o del cielo para quien así lo piense. En realidad, más que ese pensamiento o preocupación, en el caso de que sea así, lo que debería preocuparnos es la forma y manera de atravesar esa línea, tranquila o intranquilamente, dulce o desasosegadamente, sufriendo o durmiendo feliz. Desconocemos el modo y el medio que utilizaremos para atravesar la franja y esa cuestión sí que debería preocuparnos o, en todo caso, iniciarnos en una ascesis de renuncia y dolor que nos pudiera valer de entrenamiento para una posible y fatigosa marcha atravesando un desierto o un mar helado en el que estaremos, de una manera rotunda, solos.

  

… pasados los sesenta había empezado a mezclarse en las intrigas políticas de la ciudad, a la edad en que los viejos hombres de Estado tratan más bien de justificar su actuación pasada con una biografía de Agatocles o Marco Antonio…

          Pg. 290

 … Sin esposa, sin amante, sin amigos, sin ningún vicio conocido, sin un pasado turbio, parecía no tener nada de esas cortezas cosidas de cicatrices con cuyo contacto le gusta tranquilizarse y estrechar su cerco familiar y canallesco a la mano algo cobarde de los políticos, aquella fuerza desnuda y lisa, pero tanto tiempo protegida y cuidadosamente envuelta, evocaba más bien, según me decía Orlando, una espada en su vaina…

         Pg. 290- 291

Me han recordado los lloros y lamentos de ciertas personas que han pasado de una vida de ensueño a una vida mal soñada. Se quejan porque incluso tienen que tender la ropa, algo que pensaban se hacía mecánicamente, junto con el primer plato y el segundo, mientras ellos intercambiaban pareceres y rondas en la barra del bar. También les hay quienes se quejan de lo mal que les va yendo sin que se les pase por la cabeza renunciar a su vajilla dorada o a llenar de restos la bolsa de la basura, igual que siempre han hecho ellos, no sus antepasados. Ha caído una tormenta. La vida sigue.

 

Raul Ruiz

de tus colmadas ramas

Por fin una cena en la que mi espíritu fluyó. Nunca nada fue más subjetivo y es que la percepción es el ama de la casa. Beber y comer en comunión cuatro cosas sin importancia para que la palabra se dejase hacer. ¿Se trata de un pozo en el desierto? ¿Las cosas, aunque que cambien, tampoco cambian tanto? Tener a todos en la cena es no tener a nadie. Las cabezas, salvo casos excepcionales, no estan para lanzar confidencias al aire. Y uno no entiende cómo pasaron tantas horas sin haber atrapado el hilo de prácticamente ninguna conversación. Como si el vino y el calor le hubieran dejado a uno agradablemente semiinconsciente y al igual que ese monje que durmió no sé cuantos siglos y al despertar regresó al convento como si nada, así llegué hasta la tarde, chorreante y sudada, deseando contradecir el buen consejo de los que saben, porque aunque el tiempo esté de tormenta, mejor que no estalle, pues las cosechas, los huertos y las vidas de muchos, podrían aparecer truncadas de repente por el granizo.

  

Nadie hubiera podido decir con precisión por qué habían cambiado, y quizá había que ver en ello, más que una frase insustancial, más que el reconocimiento preciso de una alteración en el orden de las cosas, la reivindicación de ese tacto infinitamente sutil que nos une a la implantación del viento, al aumento insensible del peso del aire, y, sin ninguna prueba material, nos advierte efectivamente sin vaciliación de un “cambio de tiempo”.

 

         Pg. 285-286 “El mar de la Sirtes”, Julien Gracq

 

Raul Ruiz, cineasta recientemente fallecido

la calle ardiente, como una peluca roja

Mi ser se ha convertido en un tronco que no fluye por el río. Baja, sigue la corriente pero en seguida se atasca. Un tronco que escucha a Felipe Cordeiro. ¿Quién es este cantante? Parte de mi camino, ese por el que voy y del que siento desprenderse gentes y personas, células y nervios. Tengo la sensación de sujetar a personas a base de llamadas de teléfono mientras que otros, sencillamente, se dejan arrastrar y fluir, se encuentran y abrazan en armonía y feliz acompañamiento. Eso es porque están en el mismo camino o en el mismo cruce de caminos, tocando y escuchando melodías que les sabe a tango o a tengo o a soledades. Además tengo la sensación de que ellos no tienen tan presente el sitio al que nos somete la muerte, la gran señora de negro, y otras muchas cosas más que uno no se quita de encima.

Mientras tanto me paseo por la blogosfera literaria, poco a poco y sin quererlo uno ve un reducido número de blogs por los que se pasea todo el mundo interesado en la literatura. Y, no son tantos como pudiern parecer en el océano cibernético.

 

Maiakovski

caminando regios o reptando humildes

En el periódico cuentan resumida la historia de Neto Francisco para llegar a Madrid y ver al Papa. Tiene 21 años, ayuda a su madre a mantener a sus cuatro hermanos en Luanda (Angola) y se tuvo que costear un dificultoso viaje para ver cumplido su sueño. Es monitor de informática en el Centro de Formación Profesional Don Bosco y gana unos 50 dólares al mes que aporta a la familia, así que nos dice Neto, que tuvo que vender muchas cosas para pagarse el viaje, incluida la moto.

En otra hoja se nos cuenta lo que se puede contar sobre la muerte de un pastor. El titular reza: Una vieja riña entre familias deriva en la muerte de un pastor en Segovia. Castilla plena, oscuridades y pastoreo que son también ingrediente de lo que somos y es Castilla, en escombros siempre.

Fulano no paga el alquiler, lleva varios meses sin soltar un duro porque la cosa está mal. Además de abandonar el piso se plantea llevarse alguna pieza que le vendrá bien en su siguiente hogar puesto que, todo el mundo está de acuerdo, la vida está mu mal. La ley de la selva impera y cada uno se parapeta en su etiqueta, el de arriba más arriba y el de abajo más abajo. Imposible fusionar o mezclar nada.

Debería hacer un artículo periodístico sobre cada una de estas noticias. Acudir a los sitios y desarrollar las vidas que hay delante y detrás. Dedicarme a contar la vida de los demás mientras la mía se desarrollaría en eso, en contar la de los demás y no la mía.

Me apunto otro libro para leer, “Los poseídos”, de Elif Batuman. Copio y pego del blog de Álvaro Valverde:

 

Deslumbrante, es la primera palabra que anoté en mi cuaderno de hule a propósito de Los poseídos. Elif Batuman, una neoyorkina del 77 de origen turco, ha logrado un libro apasionante que, por otro lado, parece lo propio cuando de una literatura tan apasionada como la rusa se trata. Podía haber publicado una serie de sesudos ensayos propios de la profesora de la Universidad de Stanford que en realidad es (o fue); sin embargo, ha preferido, y sus lectores se lo agradecemos, decir acaso lo mismo pero de una manera más amena, menos académica. Eso no significa, puntualizo, que Los poseídos no sea un largo ensayo sobre cierta literatura rusa. Y casi siempre, de altura. Es eso, insisto, y mucho más. Es un diario personal (las memorias de una joven investigadora universitaria), un libro de viajes (por América, Europa y Asia, con parada y fonda en Samarcanda) y, ya se dijo, un tratado de crítica literaria de la mejor estirpe. Bábel, Dostoievski (de quien toma el título), Chéjov, Tolstói, Pushkin, Chéjov y sus respectivas obras son los protagonistas, aunque no falte Mann, que era alemán, y otros escritores rusos o uzbekos menos conocidos. Divertida, inteligente, irónica, fresca son algunos calificativos aplicables a la personalísima obra de Batuman. Buena prueba de ello es el relato por entregas (no hace falta decir que la narrativa, fiction, está en la base del libro) sobre su verano en la mítica y poética ciudad de Samarcanda para aprender uzbeko (por cierto, en el Hola ha aparecido un extenso reportaje sobre la guapa embajadora de Uzbekistan en España y su no menos preciosa casa), o el capítulo dedicado a la Casa de Hielo de San Petersburgo (ese "lugar espeluznante", según ella).
Las tres líneas finales del libro resumen bien la apuesta de Elif Batuman: "Si pudiera empezar hoy de nuevo, volvería a escoger la literatura. Si existen respuestas en el mundo o en el universo, sigo creyendo que es ahí donde las encontraremos". No está sola.

 

 

El viento, como una mano, penetraba voluptuosamente por entre mis ropas holgadas

Como dije y vengo diciendo X murió. Tomaba cafés de vez en cuando con X y charlaba en algo que se convirtió en un pequeño frontón con una sóla raqueta, la mía. Al otro lado, X, sin conectar del todo o desconectada sin más. En sus últimos años sólo había un proyecto, su vida limitada. Era absurdo comenzar a estudiar una carrera o a entrenar para nada a medio o largo plazo. Cualquier bajón la postraría y haría renunciar a esa quimera. Pero estaba y ahora ya no. Otro rostro menos al que saludar o brindar con una copa de vino. Rostros que se nos tachan en nuestro cerebro hasta que el paisaje se vuelve frío y solitario o con otros de generaciones a los que no entenderemos o no nos entenderán completamente y del todo pareciendo entonces que somos nosotros los desconectados.

 

 

Leo en el periódico las palabras lote ensalada: compuesto por lechuga, tomate, cebolla y pepino de la región. Una absurdidad más que me oprime el pecho, lote ensalada, otro lote más que nos hacen y preparan. Luego también sitúan lote pisto: formado por pimiento verde, zanahorias, calabacín y patatas de la comunidad. Chorradas y más chorradas. Epi y Blas no son gays, lo han dicho sus creadores. Ernie y Bert en inglés, Enrique y Beto en Latinoamérica sólo son amigos.

El cubano Jorge Tamargo ganó las justas poéticas de Dueñas, por su poema “Viaje al centro (de la tierra)”. ¿Quién es Jorge Tamargo? Copio y pego de “El diario palentino” del pasado 16 de Agosto: El escritor cubano afincado en Valoria la Buena (Valladolid), Jorge Tamargo González, se alzó ayer con el Botijo de Oro de las XLV Justas Poéticas Ciudad de Dueñas gracias a su poema Viaje al centro de la tierra.
Nacido en La Habana (Cuba), en 1962, es poeta, arquitecto y diseñador gráfico. Es coautor del libro Plástica del Caribe y en su haber están los poemarios Avistándome, Radiografía de la inocencia, Penúltima espira, Los primeros días de una casa y Contigo.
Su poema, definido por la organización como «un canto a Castilla», evocaba un viaje en el que se rememoran escenas y sentimientos unidos al Pisuerga o a Tierra de Campos, entre otros parajes castellanos. Suyo es el Botijo de Oro de la edición de este año de las Justas Poéticas.
 

Tal vez sea bueno a pesar de haber sido definido por la organización como un canto a Castilla. Quién sabe… pero uno ya no está para cantos a Castilla. Tal vez para abrir el ojo de buey y mirar lo que tiene en frente:

 

… Empujé el ojo de buey del camarote, lleno del placer incrédulo con que prueba un niño el mecanismo de un juguete; un chorro de viento marino me saltó a la cara y a los hombros, desbocado, como se atropella una jauría enfurecida tras la puerta; en la línea extrema del horizonte, a ras de la inmensidad de surcos negros que esparcían a mi altura sus lucientes terores, cercaba el agua vigilada un semicírculo desigual de luces apacibles, como la ristra de flotadores de una jábega; eran las suaves, las tranquilizadores luces de Orsenna, como los ojos abiertos de un muerto, que montaban su guardia frente al mar domesticado. Batió la hélice más débil; aulló sobre mi cabeza la sirena del Temible, tremenda y ridícula, en medio de aquella negrura vacía, como un elefante que brama solitario, alzada la trompa al aire, en un claro de la jungla…

 

         Pg. 193 “El mar de las Sirtes”, Julien Gracq

 

Y lo que tiene al lado uno es una novelita que le regaló su amigo A. el otro día, de la colección salvaje Texas, titulada “La muerte galopaba sin freno”, de Ralph Barby. Una de esas novelitas finas y desgastadas, una de tantas aunque ésta vez no fue escrita por Marcial Lafuente Estefanía. Su padre la leyó y ahora él me la da como testigo. Todo un tesoro. Su padre ya no está y el título de la novela le acabaría alcanzando este año como a todos nos alcanzará. Tal vez uno haga lo mismo un día, dar ese testigo, si tiene alguien próximo para que lo coja y siente el galope más cerca que de costumbre.

Oh cielos, Ralph Barby tiene blog:

 

 http://ralphbarby.blogspot.com/

 

 

Del blog encontretuslibros.blogspot.com copio y pego:

http://encontretuslibros.blogspot.com/2010/11/ralph-barby-un-matrimonio-bien-avenido.html

POR

 

JOSÉ CARLOS CANALDA
Y



Una de las firmas más populares de bolsilibros de ciencia ficción durante la década y media de existencia de la colección La conquista del espacio fue Ralph Barby, seudónimo tras el que se ocultaban en realidad dos personas en feliz simbiosis, Rafael Barberán Domínguez y su esposa Àngels Gimeno, un caso singular dentro de la literatura popular española ya que, aunque existió algún otro matrimonio de escritores de bolsilibros, por lo general éstos solían firmar por separado sus propias novelas. Éste no fue el caso del matrimonio de Rafael y Àngels ya que, según sus propias palabras, sin la unión total y permanente de ambos nunca habría existido Ralph Barby debido a que, haciendo ambos tareas diferentes, unas compensaban y complementaban las otras, y viceversa...

Estamos como en un puerto saqueado

Vivimos en un pueblo, eso lo sabe todo el mundo. Y no hay muerto que se nos escape, conocidos, familiares, compañeros que dejaron de serlo. Las rachas son cada vez mayores y las crisis, para algunos, terminan por fin.

El verano entra en su recta final (botella medio vacía). Las conversaciones, vinos, encuentros y reencuentros están un poco más descafeinados que de costumbre. Mi amigo W me sigue pasando hojas seleccionadas, suplementos y periódicos varios. Me ha recortado unas hojas de El Pais semanas titulado ¿Qué leen los escritores? Carlos Fuentes, John Banville, Tahar ben Jelloun, Marcos Giralt Torrente (reciente ganador del premio Ribera del Duero de relatos por “El final del amor”, editado por Páginas de Espuma), Juan Marsé, Chantall Maillard, José Emilio Pacheco, Lydia Davis, John Boyne, Ricardo Menéndez Salmón, Max, Cees Nooteboom, Antonio Gamoneda hablan de ello. Y el caso es que me aburre el tema, apenas me interesa. Me voy a la entrevista de mi primo, que se mueve como pez en el agua en el medio que sea. Los minutos que le podía dar a los escritores se les doy a la familia, aunque tampoco me importe nada lo que diga el primo en cuestión, pero la familia, ay la familia sea o no Corleone, la familia es importante y en estos días tan bíblicos y vaticanos más.

 

http://www.revistaclarin.com/57/en-la-ribera-de-las-sirtes/

 

De Chirico "Las musas inquietantes"

no de mar ni litoral

“… Más bien recordaba la estupidez fascinadora que da al semblante la vida concentrada en una interrogación orgánica profunda: la del médico que ausculta, la de la mujer que espía su embarazo o la del animal temeroso que incuba en el fondo de su noche cálida el oscuro vaticinio de un tifón o un maremoto. Ante aquella tensión casi prohibida sentimos que hay algo sacrílego en el simple mirar de hito en hito; un instinto nos advierte que el espíritu que, ante nuestros ojos, se va retrayendo más profundamente cada segundo que pasa se aproxima de manera alarmante a ciertos centros prohibidos en los que algo se está moviendo…”

     "El mar de las Sirtes" Julien Gracq

 

Sólo queda una calle apartada donde vive un vecino. Ese tampoco se puede salvar. El ejército de ovejas va dejando a su paso su rastro sobre el asfalto. Una auténtica alfombra de cagalitas que servirá para que las últimas legañas del vecino se caigan de espanto. Así empezamos el día. Hay que hacer algo de intención para pasar por esa calle. Y la intención no es otra que la de esquivar a una vecina que denuncia e incordia justo al otro lado, por la calle que quiere esquivar el pastor para evitar conflictos.

      

Mis lecturas no entienden de esas guerras bajo un sol de justicia. Regreso a la ciudad. Aquí las cosas no están mucho mejor. La gente reduce gastos paulatinamente, copas y chuches por supuesto. Visito a un amigo. Bajo su caso un bajo está en venta. Le expropió el banco me dice el amigo. Los autónomos tampoco andan a la zaga. Nuestro amigo X, hace horas los fines de semana en una empresa de seguridad con el fin de mantener su negocio de barrio. Intentará aguantar un poco más. Por de pronto volveré a ver el combate entre Manny Pacquiao y Antonio Margarito por el título mundial de superwelter. Manny Pacquiao, congresista por la provincia de Sarangani, es un fenómenos social e ídolo de masas que ha confirmado su continuidad hasta el año 2013. Confiemos en la política.

Copio y pego de:     http://www.tribunero.com/?p=6145

El sueño del campeón se construyó en las calles polvorientas de Kibawe, un barrio lleno de privaciones y violencia en las afuera de Mindanao, Filipinas. A los 14 años, el pequeño Emmanuel –su verdadero nombre– se fue de su casa y se metió en un gimnasio para vengarse de su padre, quien en represalia a sus ausencias le mató el perro y lo cocinó en un guiso que el propio Manny tuvo que comer. Ese hecho lo marcó y nunca más volvió a su casa. La calle se transformó en su hogar y comenzó a abrirse camino a los golpes en las peleas clandestinas de los barrios bajos. En apenas un par de meses, la fama de sus puños lo precedió. Fue tanta su popularidad que, cuando peleaba, la gente se agolpaba para ver a aquel muchacho apodado “El Diablo Tagalo”. Cuando debutó como profesional, en 1995, no necesitó de publicidad, pues los hechos y los antecedentes hablaban por sí solos.

 

senda abajo y en el monte asirio

de la ciudad, refluye, a mediodía, hacia el estrecho valle, el olor de los narcisos y los jacintos como un vértigo arremolinado, semejante al ataque contra el oído de una nota demasiado aguda, que ahonda, sin embargo, antes de colmarla acto seguido, la sed de otra nota más aguda y más desgarradora aún. En los últimos escalones de mármol, mordidos por aquella masa de flores como una escalera que se hunde en el mar, las hojas de un chopo forman esa sombra viva tan parecida al reflejo de un agua agitada en una pared, y el silencio brusco, al salir del estrépito de la calle, es como el de un lugar encantado, como esos cementerios abandonados en los que la inmovilidad ingrávida y sosegada da al zumbido de una sola abeja una plenitud de órgano y algo como el peso grave de una visitación.

 

         “El mar de las Sirtes”, Julien Gracq

 

El paso hacia mi torre, mi biblioteca o mi nido dentro del pueblo vendría a ser algo así. Quedan prohibidas todas las conversaciones pedestres (bursátiles incluidas) y de familia.

 

 

El problema soy yo. Cómo estoy, a dónde voy, qué preguntas debo hacerme para obtener o no respuesta. La mirada, mi mirada. Debo curarme yo y no el mundo. Para curarme tal vez deba acudir a un sanatorio en lo alto de unas montañas. En este mundo hay sanatorios y montañas. Hay otros mundos y maneras y uno debería curarse.

Copio del blog, El lamento de Portnoy, sobre Julien Gracq y la novela “El mar de las Sirtes”, a su vez de un artículo de Rafael Conte para el Babelia del Pais:

 

Como destaca Rafael Conte en un reciente artículo sobre Gracq publicado en Babelia, podemos destacar dos aspectos en la literatura del escritor francés:

Fondo:
“En cuanto a los temas obsesivos, se reiteran una y otra vez, "son" su mundo, sus bacterias, como podríamos decir: la espera, la frontera, el anuncio de una renovación que nunca llega, la iniciación, pues se trata siempre de una literatura "iniciática", y naturalmente la oscilación entre el secreto y una posible revelación, que, a través casi siempre del enfrentamiento con la muerte, resulta ser al final la revelación del relato en sí, la afirmación de la literatura sobre el mundo.”

Forma:
“No es una novela realista, o tradicional "a pesar de su forma de narrar", que podría inducirnos a pensar en cierto clasicismo, por lo que no se le pueden aplicar criterios tradicionales de análisis o exégesis. Su "formalismo" no es tan sólo precisión verbal y rigor de la lengua, extensión y riqueza del vocabulario, sintaxis implacable sino "esencial", esto es, que esta elaboración por medio de las palabras responde a un fondo concreto, a un pensamiento, a una concepción del arte. De ahí que tampoco quepa hablar de "elitismo", pues el verdadero arte siempre lo ha sido en el fondo, lo que sucede que al final termina como ha sucedido en el caso de Gracq perforando todas las previsiones y alcanzando a amplias masas de lectores...”

 

 Se me ocurre hacer algo así en un entorno laboral o una vida como la mía. Algo que podría empezar como un cuento.

 

Abajo fotografías de Julien Gracq

 

 

 

Se abre vasto todavía y amenaza devorarme,

  

http://www.elnuevoherald.com/2011/08/11/1001583/publican-imagenes-de-arresto-por.html

  

Cuando hacen un reportaje en verano pueden situar al personaje fuera del mundo. Eso es lo que está pasando con los maravillosos personajes que aparecen “Ruta por el pacífico verde” que publica Mercedes Gallego para el Norte de Castilla este verano. Secuoyas y tipos con otra vida, de espaldas al mundo loco o mejor dicho, enfrentándose al mundo loco con su propia vida elegida.

Debería someterme a un tratamiento para enfrentarme a mi mismo. Superar el miedo a la muerte y aceptar este hecho como algo persistente, a tenor de sus visitas repetidas y constantes. El hecho de no estar abrazando secuoyas lejos del mundanal ruido, me hace abrazar sombras y beber las lágrimas de los que me rodean, para bien y para mal.

La vida es un continuo fluir hacia la autonémesis. Cuanto más amas la vida más te acercas a su contrario. Leo en el blog de Vicente Luis Mora:

Autonémesis: Otra ley: quien peca en una dirección es castigado con ser precipitado en la dirección opuesta. Heráclito, que consideraba al fuego el primer elemento del mundo, murió hidrópico. Galileo, que quiso escrutar demasiado el cielo, se volvió ciego. Don Juan, después de haber desafiado al infierno, se volvió asceta y casi santo. Napoleón, que soñó con el dominio del mundo, tuvo que morir en una isla pequeñísima. Beethoven, que se esforzó por oír todos los sonidos del universo, se volvió sordo. Nietzsche, que siempre alabó la danza como síntoma de sabiduría liberadora, murió paralítico.  

Giovanni Papini, El saco del ogro

 

Leo el Babelia del  23 de Julio de 2011. En portada aparece V.S. Naipaul, con el subtítulo de Un hombre difícil. Han llenado tres páginas con nada. El entrevistador Walter Oppenheimer es periodista político. Todos parecen gilipollas, jugadores de nada, de nombres y vacíos. Escribo en Google quien es Walter Oppenheimer y me sale otra cosa bien distinta. Ahora me gusta un poco más el señor Walter.

 http://www.elpais.com/articulo/internacional/Revuelta/Londres/muchos/conflictos/solo/elpepiint/20110810elpepiint_7/Tes

 

… La protesta de ahora parece menos ideológica, menos política, que las del pasado. Las turbas se dedican sobre todo a asaltar comercios para llevarse lo que pueden. No asaltan supermercados para llevarse comida: el principal objetivo han sido las tiendas de teléfonos móviles, las de electrodomésticos, las de ropa y zapatillas deportivas. Eso denota quizá que es el ansia de consumismo, la frustración por no tener dinero para comprar lo que otros ya tienen, el principal motor de la protesta. O al menos uno de los motores. No siempre ha sido así: la violenta protesta del lunes por la tarde en Hackney tuvo sobre todo tintes políticos, con más ansias de enfrentarse a la policía que puro pillaje consumista o para revender el botín.

de herboso temple

Otra vez la idea de finitud. Una caida sin aparentes consecuencias puede dejar la tarjeta de visita de la señora Muerte. Coágulos en el cerebro, abolladuras que no se ven, fracturillas que no son nada, la mayor parte de las veces recuerdos y algunas veces lo dicho, la mota negra, esa señal que dejó Perro Negro al capitán en la posada del almirante Benbow. ¿Por qué la vida, de repente, se complica en demasía alrededor? Muchos enferman o mueren, se reproducen situaciones trágicas, dolorosas o de difícil maniobra. Los padres se quedan paralíticos, se van muriendo, los amigos se ven envueltos en situaciones rocambolescas, alguno muere y otros hacen voto de egoismo, etc. Tal vez hayamos estado demasiado ciegos y cómodos escuchando buena música y viendo buen cine.

Pienso en escribir. Hoy no he escrito ninguna línea pero me han llegado invitaciones para acudir a un concierto de campanas, otro de órgano y ver una exposición del fotógrafo Miroslav Tichý que me apete mucho, ah y tomar una cerveza para celebrar un cumpleaños. Al otro lado se sitúa la no vida, la escritura. Creo que tengo alternativa pero sé que no es así. Si acudo a las fiestas y conciertos nuevamene el vacío me vestirá. Eso es una realidad. El cumpleaños es otra realidad, la vida, aunque tal vez me inspire y ayude menos que cualquiera de las otras opciones.

 

fantasearán por no rendirse

Escucho a Kitaro, ese gran desconocido para el que esto escribe, aunque presente y misterioso. De él llegué a comprar un vinilo y lo que me contaban se difumina en un halo de estrellas. No conocí a nadie que me hablara profunda o al menos mínimamente de él o de lo que su música le había supuesto ¿viajes al interior o al exterior? Mientras escucho su música me entero de que los de la panaderia El Palomar ya no están. El matrimonio y el negocio se evaporaron. Ahora están los panaderos de Villasur de Herreros, en Burgos, otro negocio y otras personas. El pan llega a Palencia los martes y, dentro de un paño, por ejemplo, se puede conservar hasta el siguiente pedido. Es un pan para singles, se me ocurre, o parejas que escucharon a Kítaro, Mike Oldfield o Alan Parson´s Project. Es un pan para indigentes del asfalto que sustituyen el dinero del tabaco por el del pan, aunque éste es más barato que aquellos cigarrillos. Música, alimentos, un te  y puestas de sol. Una manera de intentar vivir fiel a algo y a uno mismo.

He leído algo sobre el bolígrafo de gel verde, las vicisitudes de su autor, Eloy Moreno, para autoeditarse, darse a conocer y saltar a la fama. En su web se explica, tesón, Facebook y colocarse el rol de comercial que cree en lo que tiene. Una posibilidad para el que la busca.

http://www.elboligrafodegelverde.com/

 

Sigo con Sergio Pitol, “Una autobiografía soterrada”:

 

22 de Julio

Sigo con el diario. Lo inicié hace treinta y cinco años, en Belgrado. Es mi cantgera, mi almacén, mi alcancía. De sus páginas se alimentan vorazmente mis novelas; desde hace un año lo he desatendido demasiado; las enradas han sido mínimas: unos pocos renglones que señalan el fallecimiento de algún ser querido, desde luego mi hermano, pero también Sacho, mi perro, otros amigos más. Escribir un diario es establecer un diálogo con uno mismo y, también, un conducto adecuado para eliminar toxinas venenosas. Quizás el abandono al que aludo se debe a que ese diálogo indispensable se ha trasladado a mis últimos libros, casi todos con un fuerte sedimiento autobiográfico; siempre ha estado presente en mis novelas, primero furtiva, luego descaradamente ha llegado a permear mis ensayos literarios…

 

Eloy Moreno

su yelmo astral deshebillado

El curso de cine de la Universidad de Valladolid celebra su 48ª edición. El otro día Carlos Fernández Heredero y Antonio Santamarina hablaron de William Chang y Wong Kar-Wai. Chang es el montador, el cerebro gris de las películas Wong, según nos dicen, su alter ego. Entre las características del cine de estos autores destacan la voz en off, la música y la emoción. Wong Kar Wai es un artística plástico porque rueda sin guión. Hacía mucho que no cogía periódicos para escribir algo y hoy me he puesto las botas. Bajo un sol de justicia he caminado en el desierto con la idea de cambiar de hábitos y uno de ellos bien pudiera ser el de bajar cada día a la misma hora al mismo lugar.

Han aparecido diecisiete libros de José de Cadalso robados a principios de junio junto a siete retratos de José Méndez y Federico de Madrazo. De estos libros poco se dijo en su momento pero no nos cansamos de ver cómo no sólo son códices lo que desaparecen. En verano ojeo menos periódicos, me mantengo al margen del mundo tanto como éste lo hace conmigo. En el Norte de Castilla comenzaron a publicar un viaje a cargo de Mercedes Gallego por la costa oeste de EEUU. Apenas los he ojeado pero me han parecido muy interesantes. Eso es, me han parecido porque apenas les ojeo y me pregunto si hay alguien que lea estas hojas o aquellas otras de relatos que son tan habituales en verano. ¿Hay tiempo? Se supone que es verano y el tiempo es otro, más dilatado o qué sé yo. En otro reportaje aparecen los paraísos nudistas, desde el único hotel nudista que tenemos en este país, el Vera Playa Club de Almería a algunas de las playas mas atractivas. Es época de Ramadán, de tomates, lechugas y pepinos. Veo a los amigos un tanto alejados, algunos como cansados del mundo, como si estuvieran practicando ese Ramadán del que hablo. Es época de conciertos y sobre todo de lecturas. Otras que no sean de periódico, novelas, ensayos, historias para dormir plácidamente tirado en el sofá.

 

 “La tarea que me he propuesto realizar a través de la palabra escrita, es hacer oír, hacer sentir y, sobre todo, hacer ver. Sólo y todo eso.”

 

                   Joseph Conrad

 

 

De El Cultural del 29.7.2011 publicado en  “La papelera”, de Juan Palomo:

 

… en Estados Unidos, que tienen estadísticas serias sobre casi todo, saben muy bien cuáles son los cinco autores/obras más robados en librerías y bibliotecas en los últimos años. El autor favorito de los letraheridos mangantes yanquis es Bukowski (en prosa y en verso, lo mismo da, empapados sus libros siempre en derrota); el segundo más robado, William S. Burroughs; el tercero es un libro, En el camino, de Kerouac, lo que confirma el carácter mitómano de los choriliteratos; el cuarto, la Trilogía de Nueva York, de Paul Auster, y el quinto, cualquier título de Martis Amis

 

José Cadalso según Castas Romero (1855)

de viable tránsito

Conciertos en tierra de campos. Todo depende del estado de ánimo. Que venga alguien de fuera y acompañar las vistas con actuaciones ayuda mucho. En invierno todo es diferente. El espíritu que llega en verano para disiparse y recrearse no podría sobrevivir una semana durante el invierno. No lo olvidemos. En invierno no hay violines, órganos ni cellos. En invierno, muchos animales, invernan.

 

en la multitud de los redimidos

 

Me dan envidia las personas que leen más que yo. Conozco quien ha leído a Moravia, Farrell y ahora se llega en Kertesz. Está bien, sólo le oigo decir, muy bien. Y mi envidia crece. ¿Remontaré?

Quien no remontará más es José Sanchís, el creador de Pumby. Yo tengo varios Pumbys en casa. En Palencia el grupo Muriel ha organizado una exposición “Del tebeo al comic” por la provincia. Miedo me da, horror y terror a tenor de la que ya hicieron en el salón hace unos años. ¿Conocerán sus organizadores Pumby? ¿Hacemos apuestas?

Es verano y tengo pereza por hacer nada. Otros años organizo cenas, meriendas y meriendillas. Como no lo hago nadie hace nada. Todo queda en el aire. Aún así este fin de semana comeremos unas pancetas. Todos los veranos hacemos parrilladas, con más o menos intención. Es una especie de rutina con vida propia que supera mi voluntad.

Sigo con Aby Warburg, ahora se trata del pequeño libro “Imágenes cifradas. La biblioteca magnética de Aby Warburg”. El libro tiene poco de biblioteca y mucho de conceptos e intinerarios. El autor nos subraya el paralelismo entre Walter Benjamin y Aby Warburg y en concreto entre dos obras “El libro de los pasajes” del primero y “El atlas Nemosyne” del segundo. Lo poco que he leído sobre ellos, siendo tan diferentes, guardan un sorprendente parecido en cuanto a pasadizos por los que pasar y pensar la vida y el mundo. En uno los pasajes llenos de imágenes marcan el ritmo, en otro las imágenes artísticas directamente. Aby Warburg estuvo con los Hopi, curioso. Hay una fotografía en la que aparece un indio hopi sentado junto a él, trajeado y con corbata.

 

 

 

 

“Necesito una biblioteca que me permita identificar a los personajes de un fresco de Ghirlandaio. Mediante monedas, árboles genealógicos, heráldicas palatinas, viejas crónicas e incluso ejcutorias e hijuelas testamentarias, hasta que los descoloridos fantasmas de las imágenes puedan palpitar una vez más y vuelvan a la vida en la obra de arte”, insiste Warburg, para la creación de su biblioteca.

Ghirlandaio

 

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Rober/pervive/alma/Porretas/

 

Ni ames ni la vida, ni la odies; más bien vive. Cuanto vivas y, si poco o mucho, el Cielo lo dirá...

X, me cuenta que está decorando y amueblando su segunda vivienda, poco a poco y en lo que va de año. La extra, supongo, merma en esa dirección. Ese poco a poco del que me habla sé que está hecho con paseos, buen gusto y pasta, mucha pasta que da forma a su buen gusto en un tiempo record. Lo difícil es dar al buen gusto forma con un sueldo ridículo. Y eso es posible, de lo que no estoy tan seguro es que se pueda hacer en un plazo breve. Mi biblioteca podría alcanzar cifras astronómicas si el buen gusto consigue dejarse plasmar con la ayuda del dinero. Siempre había tenido la idea de un habitáculo rectangular pero ahora me doy cuenta de que la forma ovalada tampoco iría mal. Un nuevo espacio que tendría cierta decoración inspirada en la biblioteca de Wolfenbüttel o la de Hofbibliothek de Viena.

Me llegan estadísticas sobre las marcas de leche que mejor y peor han salido paradas de un estudio reciente. Gana Pascual. Está bien, fueron charlas triviales del fin de semana que tienen su continuación en correos electrónicos. Cosas de estos tiempos, información y comunicación.

Continuo con mis lecturas, dentro, por dentro. Escucho el disco “Sao Paulo Confessions”, de Suba. Música tecno y samba. Disco póstumo del autor serbio Rex Illusivi, Suba, que falleció en un incendio en su estudio de grabación, según cuentan en la red.

 

 

 

http://www.flickriver.com/photos/tags/austriannationallibrary/interesting/

 

http://marfilesyrosas.blogspot.com/2008/05/las-bibliotecas-ms-hermosas-del-mundo.html

¿Cómo te has perdido?

“Su disposición en las estanterías era desconcertante: cualquiera que haya entrado en ella se habrá sorprendido de que Warburg no se cansase nunca de cambiar los libros de lugar para devolverlos luego al mismo sitio donde estaban. Cada progreso en su sistema de pensamiento, cada nueva idea sobre la interrelación de los hechos, los empujaba a cambiar la disposición de los libros correspondientes… Era una biblioteca pequeña, pero con una vida intensa, siempre remodelada a fin de expresar las ideas de Warburg sobre la historia del hombre…

 

         “Warburg continuatus. Descripción de una biblioteca”, Salvatore Settis

 

Así mi vida, como un conjunto de libros de los que no me quiero desprender, mal que me pese. Libros, estantes, pasadizos que conducen al mismo sitio. Una biblioteca viva, oscura en ocasiones, donde se puede leer y perder uno mismo. Donde Penélope sigue tejiendo, libro a libro, la espera de los días.

 

Salvatore Settis

Aventa el aire dúctil

Si se deja de escribir, de tomar notas día a día, nace una laguna imposible de inmediato una laguna imposible de navegar. Ocurren cosas y cosas, le cuentan, lee uno, piensa y lo que ha visto u oido se extiende tanto que será imposible recoger una mínima parte el día que se vuelve a la escritura.

He visto libros. He comprado libros. He visto museos, gentes, vendedores de quincalla. He visto a un auténtico encajador de golpes. Colocado en posición de reptil fetal soportaba puñetazos, botellazos y patadas. Cuando nadie daba un duro por él se levantaba del suelo y como que no quiere la cosa se bebe otra cerveza. En su rostro ni un rastro de sangre o lágrimas. He visto a una pareja espectral. Él era un nórdico delgado, alto y con melena blanca y larga. Ella iba en silla de ruedas, era oriental. Conversaban, miraban contenedores, caminaban al unísono y parecían bien avenidos. He comprobado que los vinilos punk y heavy metal son objetos codiciados en el mercado de segunda mano. He visto más libros, muchos libros. Cuadros pintados por Antonio López, artistas rusos, pintores y fotógrafos, los restos museísticos de la ciudad de Teotihuacán. He visto mundo.

Son muchos los libros comprados y prefieron no enumerarlos. He empezado a leer “Warburg continuatus, descripción de una biblioteca”, de Salvatore Settis. Me introduzco en mi mundo de libros y bibliotecas ¿Afinidades entre Walter Benjamin y Warburg? El equilibrio lúcido está ahí, en salir y encerrarse en un paraíso particular ¿Ese es el equilibrio? Guardar silencio, practicar un vipassana particular para que las velas no se plieguen antes de tiempo. He comprobado cómo no escucha la gente y cuando a uno le preguntan interrumpen la explicación. Cualquier frase o discurso medianamente extenso aburre por antonomaxia. Es como si pensaran con la polla y, tras un primer coito, cayese el citado órgano a lo más hondo del pozo.

En otro momento explico que he visto un curso super interesante en Jaca. Lo primero que me responden, en vez de preguntarme por el curso en cuestión, es describir lo bonito que es aquel lugar. Tengo que soltar una obscenidad para retomar lo que quiero decir. A nadie le interesa lo que a mi me interesa. Lo que a mi me interesa cabe dentro de una biblioteca. La primera ley de Kepler dice que los planetas se mueven elípticamente alrededor del sol. El ruido, las palabras, de repente, se mueven elípticamente alrededor de mi ombligo. ¡Orden! O mejor, ¡Desorden para los bienaventurados que no quieran ver ni experimentar mi orden particular!

 

De la Wiki:

Mnemósine:

En la mitología griega, Mnemósine o Mnemosina (en griego antiguo Μνημοσύνη Mnēmosýnē, de μνήμη mnếmē, ‘memoria’), a menudo confundida con Mneme, era la personificación de la memoria. Esta Titánide era la hija de Gea y Urano, y la madre de las Musas con Zeus.

 

De prodavinci.com:

http://prodavinci.com/2011/06/25/arte/el-atlas-de-la-memoria-de-aby-warbug-por-alejandro-oliveros/

 

Mnemosyne

Mnemosyne fue una palabra privilegiada por Aby Warburg. A las puertas de su biblioteca, en Hamburgo, el nombre se encontraba inscrito en grandes caracteres.

 

Aby Warburg:

Sus obras completas se recogen en varios tomos, pero su más ambicioso proyecto, denominado Atlas Mnemosyne, lo constituye una colección de imágenes con nada o, en su defecto, muy poco texto, mediante la cual pretendía narrar la historia de la memoria de la civilización europea. Su pensamiento estuvo ampliamente influenciado por Friedrich Nietzsche, y a su vez, Warburg influyó en la obra de Erwin Panofsky, Ernst Gombrich, Frances Yates, Gertrud Bing y Edgar Wind entre muchos otros. Pero asimismo Walter Benjamin, Ernst Robert Curtius, y Ernst Cassirer se interesaron por su trabajo recopilador e intelectual.

 

"Memoria", Magritte

desalojados cráteres

Hace tiempo que no escribo. Me planteo y replanteo esta carpeta de notas. Ni siquiera es un blog como Dios manda. Sigo, de momento,

 

Sigo probándome botas para caminar. Estas botas están hechas para caminar. Nancy Sinatra me acompaña con su ritmo. Mientras me pruebo un par otros llevan cinco probados.

 

Cada uno va ganándose una fama concreta. Puede que de cotilla o macho o sumiso. Esa imagen que se proyecta y ese adjetivo que se nos pone, en muchas ocasiones, no es lo que somos, o al menos lo que creemos ser. Somos en sociedad y es ahí donde nos movemos y somos etiquetados. Una cosa es el sentimiento interior de lo que queremos y creemos ser y otro con el que nos tildan. En el medio tampoco está la solución. Ocurre, en muchas ocasiones, que nos movemos por lugares a los que no nos acostumbrados. Es más, el habitat sobre el que avanzamos no es el nuestro. Ese es el problema, poder moverse en un lugar que no sentimos como propio. Y es ahí donde debemos ser lo que queremos ser. El problema planteado es de difícil resolución si moralmente deseamos no engañarnos.

 

 

 

El más viejo del lugar ha dejado la casa a su hijo y ha partido hacia una residencia de ancianos. Son incompatibles. Siempre lo fueron. El hijo era el encargado de la intendencia. Él no sabe hacer un huevo frito. ¡Mi reino por un huevo frito! Dijo antes de partir.

Acabo de leer “Venian a buscarlo a él”, última novela de Berta Vias Mahou. Excelente. Nos pone la cabeza de Camus sobre una bandeja de hojas, durante sus últimos días. “Y el padre de Jacques, muerto en el Marne. ¿Qué queda de esa vida oscura? Nada, un recuerdo impalpable, la ceniza leve de un ala de mariposa quemada en el incendio de un bosque”. Jacques, alter ego de Camus en la novela, nos muestra el cerco de la muerte. Una persona de ideas comprometida e incomprendida. Su tuberculosis y el tabaco hubieran acabado con él a no tardar. Pero no, la historia eligió otro “infortunio”.

Mi padre se ha visto obligado a poner cuatro alambres para que no pase el perro vecino y le destroce la huerta. La hija deja al perro los fines de semana para marcharse de viaje. Es una manera de ser autónoma. Otros invitan a sus padres a comer a condición de que ellos lleven la comida. Los padres están muy contentos porque ven a sus hijos responsabilizarse de sus vidas sin contar con ellos. Camus viajaba como copiloto en un Facel Vega, estrella de la casa Chrysler ¿Manipulararon los frenos?

 

 

Mi prima tiene un perro tonto que muerde el pan aunque no tenga hambre. Luego se marcha corriendo, mira a uno y otro lado y entierra el mendrugo bajo la tierra. Nada extraordinario sino es que este perro vive durante la mayor parte del tiempo en un piso. Un perro es un perro.

 

Las nueces se cubren con un hongo. Cada 21 días toca sulfato pero el mal ahí está. Una nueva explicación cobra sentido en boca de mi tío. Los americanos están detrás de este mal, los americanos de California, los de las nueces. Ellos y las multinacionales de pesticidas. Por aquí no han llegado aún los otros demonios posibles, islamistas y terroristas en general. Por aquí siguen los americanos como el primer día, envenenando el mundo como ya lo hicieron hace tiempo con sus cangrejos. ¡Yanquis go home!

 

Una herencia se dilapida en menos que canta un gallo. Qué fácil es deshacerse del fruto cuando no se ha sentido el esfuerzo que ha costado cada bien. La globalización, la fluidez de caminos tiene estas cosas. Los hijos que permanecieron ausentes de un mundo de sacrificios sencillamente desean tener sin guardar absolutamente ningún recuerdo o sentimentalismo. La herencia es materia que les puede servir para hacerse con otra materia en la otra punta del globo. El pueblo, la casa, la cochera, es dinero. En el pueblo muchas de las construcciones fueron hechas por sus propios dueños, día a día, paso a paso. Un perra no es lo que ahora un euro. Y de repente aparece un solar o se crea un gran vacío. Nada por aquí nada por allá. Eso son los hijos, los imperios efímeros que se disuelven, las más de las veces, en la nada. Materia que se transforma, supongo.

 

 

 

Historia de terror:

Expolio de libros en Perú. Así reza el titular del País. Incunables, una obra de Erasmo de 1524 y un largo etcétera componen los 932 volúmenes que han sido dado como desaparecidos en el recuento. De uno en uno o en lotes, gota a gota el número es escalofriante. Libros legados por el historiador Raúl Porras Barrenechea, joyas bibliográficas, tres libros que fueron devueltos por el gobierno chileno y que fueron saqueados durante la ocupación de Lima en la Guerra del Pacífico (1879-1883) y que nunca se habían puesto a disposición del público ni habían sido catalogados…

El robo de libros nunca ha dejado de estar de moda.

 

Cuando el otro día llevé a mi tío al psicotécnico a un pueblo cercano me reconocieron. Es fácil que alguien conozca a alguien. Mi cara le sonaba de algo y ese algo era el colegio donde hice la EGB. A mí ella no me sonaba de nada, absolutamente de nada. Allí estaba su marido a la cola del psicotécnico y su rostro de señora con uno de los hijos dando vueltas alrededor. Aquella señora, aquella señora tan envejecida me había reconocido de aquellos tiempos antiguos. ¿No he cambiado tanto entonces? ¿No he envejecido tanto? No. No es posible. Ella tenía dos años mas y supongo que coincidiríamos en el colegio aunque me habló de hermanas o hermanos. El tiempo, el tiempo y el tiempo.

 

 

Cuadros de Antonio López

un cadáver sin dueño

He comprado unas zapatas retro. Me las he probado y he sentido unos dolores retro. Las plantillas nuevas y las zapatas nuevas me han hecho regresar al pasado. Eran baratas, las zapatas. Dinero tirado.

 

Es habitual que vayamos a los mismos sitios a las mismas horas. Entonces puede ocurrir que si cambiamos los hábitos nuestros lugares dejen de ser eso precisamente pasando a ser habitats extraños, con otro tipo de gente y ambiente. Y el lugar se transformaría en un sitio a donde no acudiríamos salvo por error. También puede ocurrir que nos movemos por la vida sin encontrar el lugar cuando lo único que solucionaría el asunto es una sincronización en los mismos lugares pero a diferentes horas.

 

A mi alrededor se siguen sucediendo noticias asustadizas y desesperanzadoras. No se trata de amigos ni familiares. Son gentes, compañeros y conocidos que se dan de camarotazos contras el aire porque la vida tiene sus quiebros y lamentos (todo el mundo puede intuir de que me refiero a temas de salud). Sus problemas no se arreglan con cambiar de zapatas o metiéndolas en la bolsa (no me han dado caja).

 

En el Diario Palentino del lunes 18 de Junio, entrevistan a Javier San Segundo, promotor de The Lemon Society. Nos cuenta cuáles son los proyectos y cómo entiende su negocio: Hacemos cosas difeentes y, para ello, nos basamos en tres pilares. Primero, el fomento de la cultura a través de las actuaciones que organizamos, que son de toda clase: música, danza, teatro… En segundo lugar, nos importa mucho la conciencia social. Entendemos que, como negocio, tenemos responsabilidad social corporaqtiva y desde que hemos abierto hemos desarrollado multitud de campañas solidarias: con organizaciones como la Fundación Hombres Nuevos, en colaboración el Oalencia Baloncesto… Ultimamente, hemos organizado un certamen de relato breve y otro de fotografía, en los que por supuesto no obtenemos ningún beneficio. Se trata, por tanto, de devolver a la sociedad parte de lo que nos da. Por último, nos interesa mucho la promoción del deporte, al que yo siempre he estado ligado…

 

En el norte de Castilla del domingo pasado día 17 de Julio aparecía en la contraportada a Jesús Solis. En el interior de su bodega Qumrán, en Padilla de Duero (Valladolid) colecciona facsímiles de códices medievales (4.300 ejemplares en estos momentos)

 

No es tan raro encontrar a gente cumpliendo sueños y proyectos. En estos casos están relacionados con el alcohol, curiosamente, un bar y una bodega. Lugares donde todo puede cambiar dependiendo de la hora en que los visitemos.

 

http://www.thelemonsociety.es/

 

 

un hilo de saliva

Debería montar una oenegé. Soy un nudo ferroviario, lazo entre lazos, veleta y espantapájaros que se mueve según dé el viento o el soplo de los amistades que van y vienen de un lado a otro mientras permanezco estático.  Si decido reinventarme tendría que empezar por organizar el tiempo. Lo primero dejar el trabajo. Esto no es posible luego entonces lo primero no es organizar el tiempo. Lo primero es organizar el tiempo que me queda disponible después de hacer las tareas imprescindibles. Una tarea imprescindible es trabajar mientras tenga trabajo. Me pongo malo. Anhelo y sueño con detectives solitarios, espías o santos que han entregado su alma a Dios. Sólo a él. Mi problema es que si fuera santo entregaría mi alma en una religión politeísta y me agobiarían todos los dioses, no sabría decir no a ninguno de ellos mientras que el resto de conocidos serían santos de religiones monoteístas y ahorrarían tiempo y dinero.

A mi lado hablan de novelas de verano, best Sellers, tochos descomunales y entretenidos. No digo nada. Al día siguiente escucho cómo van a ingresar a un familiar de ese alguien que lee tochos e historias para no dormir. Me enternezco y miro los libros de otra manera, qué mas dá lo que lea cada uno me digo. La vida es otra cosa, algo parecido a un derviche, por ejemplo. 

 

Retrato de El Fayum

sin un alma que llevar a la boca

Hablar de otros para no hablar de uno mismo. Decir cosas extrañas, preguntar por chorradas, opinar sobre anécdotas intrascendentes y tomar vinos con los amigos. Son cosas que, dependiendo de esos llamados amigos, van de la mano. El problema está en la mirada. Cuando alguien estudia o lee algo no se plantea que la mirada pueda haber cambiado. El fin del estudio, a pesar de los años, no se concibe sino como un fin material o de poder, nunca de conocimiento.

El pasado 6 de Julio falleció el escritor Miquel Pairolí. No conocía de su existencia de la misma manera que el mundo no tiene conocimiento de la mía ni las personas que me rodean saben quien soy o qué hago o cuáles son mis sueños. Hago el paripé y anoto algunos teléfonos de casas en venta. Resulta que sin quererlo, en el barrio, he visto cuatro carteles de casas en venta donde podría construir una biblioteca. Sería un plan B. En todas veo pegas. No tengo dinero para comprar nada salvo que se trate de chollos. ¿qué es un chollo? Son cosas que se pueden tratar con los amigos, eso y temas intrascendentes. Eso y cuestiones periféricas sobre el ser, que no sobre el tener. Todo el mundo es güeno. Una de las especialidades de Pairolí eran los dietarios.

 

Miquel Pairolí

 

quietud inanimada

Se cuentan casos y cosas de la pubertad. Grupos de niñas y niños que estaban por hacer. Ha pasado el tiempo y siguen por hacer aunque cada uno en una parte del planeta. Música. ¿Cómo es la ciudad?

Por la mañana temprano es conveniente tocar boleros para la tercera edad. Es conveniente si se quiere sacar pelas en esto de la música callejera. A la hora del vermuth lo mejor resulta música de cine, de los beattles o cosas así. Las tardes suelen resultar más flojas y es el momento de estirarse y lanzar algunos clásicos del jazz. Todo por la pasta, por las monedas y un seguir hacia delante mientras la mirada no se quiebre y las piernas lo aguanten.

 

Stan Getz

Aunque sea un instante, deseamos/ descansar

¿Conoces la historia del criado del rico mercader?... El criado ve en el mercado de Bagdad a la muerte, que e hace un gesto que él interpreta como una amenaza, así que corre a pedirle a su amo un buen caballo para escapar a toda velocidad a Isfahán. Más tarde, también el mercader se tropieza con la muerte en el mercado y le pregunta por qué le he ha hecho un gesto de amenaza a su criado. La muerte responde: Era de asombro. Me ha sorprendido verlo aquí, pues hoy mismo debo llevármelo en Isfahán.

 

Son dos las microhistorias árabes que me encuentro en mis lecturas.Son historias que sirven para explicar pequeñas cosas sin importancia, incluso anécdotas. Ahora es “Venían a buscarlo a él”, de Berta Vias Mahou. La otra historia está en “El lecho de Procusto”.

 

Las ramas de los tomates están fantásticas. Lo único que las falta son tomates. No hay como se supondría que debería de haber y los que hay tampoco maduran. Tiempo al tiempo. Arranco una lechuga que dicen ayuda al buen dormir y a tranquilizarse. En algunas tumbas egipcias del siglo V a. C. se han encontrado grabados de lechugas. Para los romanos eran el digestivo ideal tras la cena copiosa. La lechuga tiene lactucina, una sustancia sedante emparentada con los opiáceos. Todo esto leo en el Norte de Castilla de ayer. Datos que no importan allá, en el pueblo. Las lechugas sientan bien hasta a las gallinas que es donde terminan muchas de ellas, subidas y “echadas a perder”.

Me entero de que existe un concurso de microrrelatos con motivo de los San Fermines pamplonicas. Este año ha revalidado el título una palentina, Mireya, que reside en Tarilonte. El título de la obra “La embestida”. Los veranos son pródigos en premios y fiestas, en lechugas y tal vez en tomates.  Algo de música por favor, bien, “Buen soldado”, de la chilena Francisca Valenzuela puede valer…

 

acercándome olores

“El desierto de los tártaros” no es una lectura para vacaciones. Tampoco es difícil ni peca de alardes. Confirma lo que ya sabemos. La vida es absurda,  el tiempo pasa y los sueños sueños son.

Estamos en pleno verano y apenas me he enterado de nada. Comparo una playa abarrotada y asfixiante con mi trabajo donde los guiris son los de siempre y algún añadido salpimentando la temperatura.

Durante la semana he acudido a ciertos negocios, una ortopedia, una librería y un bar. En todos ellos trabajaban parejas sentimentales. Una manera de compartirlo todo. Una prima mía achacaba a esa horrenda costumbre una vida de enfado e insoportabilidad en el matrimonio.

En un pueblo del norte ha aparecido una familia judia. El varón, con la barba hasta los tobillos y su gorrito judío, habla perfectamente castellano. La mujer y el hijo no lo sé. Tampoco sé a qué se dedican pero la vida en pareja consiste en eso, en hacer una nueva vida y un frente común frente al mundo y en cualquier parte del globo.

 

 

Ron Jeremy "El puercoespín"

no hay infinitud

El filósofo Clement Rosset se ha pasado media vida dando recetas para salir del paso hasta que cayó en un depresión. Él creía en él y otros muchos se sentían amparados con su filosofía de vida hasta que se derrumbó de un soplido. Se debe aceptar la realidad tal como es, sin sueños ni expectativas alocadas. Su lema para sobrevivir basta y sobra: “Tranquilícese, todo está mal” ¿Cuál es mi lema? ¿Postergar, siempre postergar-me? ¿Podré entender-me?

Entre las 50 ciudades más caras del mundo se encuentran once africanas. ¿Puede entenderse esto? Encabeza la lista Luanda (capital de Angola), le sigue Tokio, N´Djamena (capital de Chad), Moscú, Ginebra, Osaka, Zürich, Singapur, Hong Kong y Sao Paulo cierra la lista de las diez primeras. ¿Qué mundo es este? “Tranquilícese, todo está mal”

Preguntas necesitadas de respuestas. De momento me digo que tengo que escribir y apenas escribo. De momento me digo que mientras escribo me acerco a mí, a eso que creo soy o quiero ser y me alejo a la vez. “Tranquilícese, todo está mal”.

 

un rebaño de sueños

Recibido. Cambio. Uno que vino y se fue. Hoy no, mañana. Los emigrantes, inmigrantes vuelven, revuelven y se van. Vienen mientras tengan casa y tienen casa mientras tengan padres. ¿Después? Los primos que sus padres tienen casa en el pueblo van de vez en cuando. Puede que incluso les llegue a gustar ir a un lugar recóndito donde no existe nada, donde no hay nada salvo la espera del enemigo, algo así como eso que cuentan en “El desierto de los tártaros”. Allí un régimen militar dentro de una fortaleza permanece ajeno al mundo y al tiempo. El enemigo nunca llega pero las esperanzas y, sobre todo, la desconexión con el resto de personas, amigos, familia y demás, hará que los soldados queden atrapados en esa jaula tétrica y sin solución. Algo así a un trabajo extenuante, un trabajo que chupa la sangre, la vida y las ilusiones. Se van los amigos con su mirada tal real como irreal. Ahora, mientras escribo esto, he oído saltar al saltamontes. Ha caído en una bolsa de plástico.

Es importante tener algún sitio donde nos de la impresión de la que las cosas son como siempre, donde aún existen personas con las que hablar, amigos, librerías y, todavía, alguna tienda de discos donde pasar el rato.

 

Dino Buzzati

la noche se afianza, sin respiro

Día de tránsito. “El desierto de los tártaros” me ha acompañado tras la tormenta, en mi fortaleza de cristal. Un saltamontes vigila mis gestos, ¿Se puede amaestrar un saltamontes? Los saltamontes son herbívoros por lo que repartiré la ensalada diaria en partes proporcionales.

Aby Warburg renunció a su primogenitura a condición de que siempre dispusiera de dinero para adquirir los libros de su agrado. Su biblioteca fue famosa y misteriosa. Diversos libros citan a este creador y a su obra. Apunto, “Imágenes cifradas, la biblioteca cifrada de Aby Warburg”, de José Francisco Yvars, “Warburg continuatus: descripción de una biblioteca”, Settis Salvatore. Luego, “Bibliotecas llenas de fantasmas”, de Jacques Bonnet. Del libro de Yvars, escribe en un artículo (El Pais, 29-1-2011) Rafael Argullol: “… En el centro de la telaraña, el hombre, Aby Warburg, continúa siendo un misterio, alguien mucho más evocado que leído, a pesar de que últimamente crece la edición de sus escritos, incluido su crucial Atlas Mnemosyne (Editorial Akal), comparado, con razón, por Yvars con el Libro de los pasajes de Walter Benjamin…”

“El libro de los pasajes”, de Benjamin, es otro de los elegidos. Los pasajes las galerías acristaladas donde se exponen para la venta los productos y tuvieron su nacimiento y esplendor en el siglo XIX. Se trata de un libro fragmentario que hace ideal el título dado, toda una reflexión sobre la humanidad y la modernidad. El precio supera los cien euros.

Este laberinto que me he construido durante la tarde serviría para huir de las infecciones, resacas y muertes que han precedido a la tormenta desatada a las tres de la tarde, minuto arriba minuto abajo. Ha muerto una “compañera”, alguien con la que apenas tuve ningún contacto. Una más que llegó a trabajar cerca, en otro pasillo del laberinto. Su presencia, hace años, fue suplantada por otra persona, un rostro más que hacía el trabajo. La vida se va llenando de ausencias y suplencias. Detrás de unos vienen otros y la memoria falla más de lo habitual, confunde los vivos con los muertos, no distingue las arrugas ni las enfermedades que van asomando y floreciendo alrededor. Mi fortaleza tendrá la forma y el contenido de una biblioteca o no será. Aby Warburg puede inspirarme.

 

incomunicación

España es diferente y los lectores también son diferentes. La mirada es lo que importa, una mirada que puede estar dirigida desde la infancia, desde las primeras amistades, desde la diosa fortuna, desde los vinos con los amigos y la desconfianza, fácil y compasiva compañera. Han caído vinos, tópicos y palabras. Han caídos palabras y la mirada se ha nublado entre los vinos. Nada de cena. Todo es efímero. Sé que hay gente sin amigos pero sin familia y viceversa. ¿Es tan difícil tenerlo todo? ¿Es imposible tener una mujer y alguien con quien confesarse? ¿Es obligado viajar y hablar con el desconocido para sincerarse? ¿Para ser y dar un poco de sí mismo? He comido banderillas y huevos cocidos. He visto la noche y mañana, una vez más, me levantaré sin ganas, anhelando vivir en una isla sin prisas y sin pausas.

 

Miroslav Tichý

las horas no han pasado, todavía,

Nada más llegar, a puerta gayola, me informan del último gran robo. “El Códice Calixtino” que se guardaba en la Catedral de Santiago ha desaparecido. Todo son quejíos y lamentos que muy  bien podría cantar el Capullo de Jerez, otro que asume la máxima de “El Sordera”, quien explicaba que “para saber de esto, hay que trasnochar” en palabras que recoge el Norte de Castilla del pasado sábado y a propósito de su concierto. El robo del Códice, es comparado por el antropólogo Manuel Mandianes, con el del tren de Glasgow. Es momento para que salgan a la palestra los libros más caros “económicamente” del mundo: “Códice Leicester” de Leonardo da Vinci, se vendió a Bill Gates por 30,8 millones en 1994, “Birds of América”, de John James Audubon, se vendió por 1,5 millones de dólares, “Los evangelios de Henri Le Lion”, por 8,5 millones de libres en 1983, “Comedias”, de William Shakespeare, se vendió por 5,6 millones de dólares. Ni que decir tiene que todos estos libros se han revalorizado con creces en el día de hoy. Según Fernando García de Cortázar el robo es comparable a la desaparición del Museo del Prado, El Escorial, La Alhambra o la Mezquita de Córdoba. La novela de “El nombre de la rosa” sube enteros como lectura para el verano, las de intriga y policiacas también. Se ha abierto la primera página de la intriga. A través de las imágenes y la prensa el lector irá interesándose por los detalles. El Códice tiene 225 folios de pergamino, numerados y en un únco volumen aunque en su orígen eran cinco libros. ¿Cuántos serán a partir de ahora?

 

ojos de solitario

-Escribo, me paseo por casa, pienso, me tumbo en el diván, fumo, vuelvo a escribir… Es un placer que no puede referirte. Me aclaro conmigo mismo y, vistas así las cosas, inclso las penas del pasado se suavizan de tal forma que resultan soportables. Un dolor contado es un dolor no disminuido pero sí armonioso, como una operación para la que te hubieran preparado con cocaína. El placer de escribir es más fuerte que la propia heroína – y hasta por teléfono le noté la voz rota, como si le hubiesen dado una cuchillada-. ¡Ay, ojalá pudiera contarse todo!

 

         Pg.383 “El lecho de Procusto”, Camil Petrescu. Editorial Gadir.

 

 

En un retel 19 cangrejos. Cuestión de cebo y lugar pero recordemos que el río cambia de año en año.

Del nogal casi centenario se han caído varias ramas como consecuencia de la tormenta y el peso de las nueces. Un buen saco de nueces a la mierda. Tan pronto como se vienen las cosas se van. Nada permanece.

 

Miroslav Tichý

un rebaño de sueños

Vivir en la calle y de la calle es duro, todo el mundo lo supone o lo sabe. Seis meses de vida en la calles son suficientes para desenchufar para siempre. Quiero decir que ese es el tiempo para que el regreso se convierta en una idea imposible y olvidada. Unos meses durante los cuales el tiempo tendrá otra definición y la personalidad se transformará en algo oscuro, una masa de carne sin importancia para uno mismo. Tiempo para no distinguir incluso el día y la noche, el frío y el calor. Pero no hace falta esperar tanto, en muchos casos con cinco semanas será suficiente.

La vida en la calle se puede alternar con los oficios en la calle. Ser música en el metro o en la calle resulta duro. Uno puede levantarse para estar a primera hora en el metro y no encontrar sitio. Vagar de un rincón para otro hasta dar con un rincón y proceder bajo la rutina y la indiferencia. Si viene bien la mañana a eso de las dos de la tarde se puede dar por finalizada y tener en el bolsillo poco más de veinte euros. Veinte euros por tocar un instrumento y dejarse el cuerpo en ello. El cuerpo y la vida. En provincias, si la cosa no está saturada, el bolso se puede llenar mejor y reducir el número de horas. En provincias desérticas como en la que vivo uno se puede sacar treinta horas en tres horas. Suficientes para dar la murga al comerciante de al lado o al del negocio que no se entiende con el cliente por el ruido ensordecedor del teclado, guitarra o saxofón.

La vida, con todo lo que digan, está en la calle. Allí se viven las fiestas, se comparte la vida y también, está el peligro. El peligro de vivir la vida.

 

soldado de la guerra perdida de la vida

Comida con “amigos”. Habría que decir más bien conocidos de buen querer o algo parecido. El uno cuenta batallas y la otra se recicla en dama sin rey, alfil o peón que se mueve por el mismo tablero de siempre o al menos esa sensación me da.

Hace muchos años proyectaban una película en el cine y el técnico llamó a X a su vera mientras proyectaba la película para el público. Entonces le puso otra película allí arriba, pero porno. Ninguno de los dijo nada. Con el tiempo un tipo le llamó a este amigo porque quería verle en tal sitio a tal hora. Acudió movido por la curiosidad y cuando se iba le abordó, le rogó que subiera al coche y le explicó que dejara de ver a su novio, el proyeccionista, porque no le quería perder. Nuestro amigo se encogió de hombros porque comenzaba a entender algo de la historia. Por entonces era muy joven. Años más tarde el proyeccionista murió de sida.

También habló de un compañero con el que va a andar. Él está sólo en el mundo, sin padres ni hermanos. Tiene horas fijas para todo, quehaceres y diversiones. He pensado, algo más tarde, que más terrible que estar sólo es estar solo y ciego. Hay ocasiones en que todo te abruma, el tener que hacer unas simples plantillas para los pies cavos, otras gafas con otra graduación, la vida en sí y en sao y esa manera de dispersarme entre las horas tontas del día. Luego, la cosa tampoco mejora cuando alguien te cuenta la vida de fulano, con quien jugué a baloncesto hace cuatro días. Resulta que está en tratamiento de quimioterapia. Ah, claro, cada vez resultaba más difícil confeccionar un equipo para hacer algo de deporte porque todos tenían sus cosas y tratamientos. Debería sentirme mejor con mis minucias al compararlas con estas desgracias pero tampoco. Veo a otros conocidos con sus barriguitas, delante o detrás del coche del bebé. Veo las sombras a pesar de todo, A la gente sin proyectos ni apenas ilusiones, recordando, contando batallitas antiguas o enfermedades presentes. Veo y espero mientras otros sólo piensan en sobrevivir o cambiar de porche. Veo veo, ¿qué ves? Nada por aquí nada por allá…

 

Mi rollo no es el rock

Mi rollo ya no es el rock. Mi amigo M. disfruta como si el tiempo no pasara. Tiene un lugar paradisiaco donde nunca pasa nada o así se lo parece. Un sitio donde apenas cambian calles y casas, donde hasta las alcantarillas destilan esencias pastoriles y fraternales. Ahora, la vida le maniata y limita para realizar sus más fieles costumbres como la de visitar ese paraíso en verano o incluso la de disfrutar con la música cualquier día de la semana. Mi amigo no es W. E. Henley, el amigo de Stevenson que fue considerado por muchos como un gran conversador. Henley inspiró el personaje de Long John Silver, en “La isla del tesoro” y su hija sirvió de modelo para la Wendy de Peter Pan (James M. Barrie). Mientras estábamos en una terraza y escuchaba tranquilamente las palabras de mi amigo observaba al público que nos rodeaba. Gente, sin más, gente relajada y en apariencia superficial incapaz de inspirar nada. Cierro los ojos para viajar a Samoa.

William Ernst Henley ha pasado a la historia de la literatura inglesa como poeta, autor del poema “Invictus”, publicado en su último libro “In hospital”, en el año de su muerte (1903). El poema “Invictus” (escrito en 1875) es el que Nelson Mandela se recitaba a sí mismo en los peores momentos de su cautiverio y dio título a la película de Clint Eastwood.

 

INVICTUS

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma

 

W. E. Henley

la distorsión de uno mismo

Sigo embelesado con el reverendo Muluken Melesse. Elimino el mensaje de Dios y veo a sus feligreses bailando al son de su voz, con la música, sólo con la música. Así quiero al mundo.

Mi amigo M. viene de otros mundos y cuenta su quehacer en el hogar. No está casado más vive en pareja y con una niña. Su mujer, chica o lo que sea quería una niña y así ha sido. No son almas gemelas aunque intuyo que estuvieron enamorados o algo así porque hubo un tiempo en que prácticamente no necesitaban palabras para adivinarse el pensamiento. Ella vive de alquier y él tiene un piso, pequeño pero en propiedad. Ella no quería ir a ese piso. Él le dijo que sin problema se iba al suyo pero que no pagaba una peseta del alquiler. Y así fue. Mundos de pareja que me llegan en estos tiempos de rebajas. Las calles viven alegres la crisis, las terrezas están llenas y las almas viven como las calles, alegres aunque en crisis. Es sólo una impresión. La vida en pareja es bonita mientras es bonita. ¿Qué me diría el reverendo Muluken Melesse?

 

la ceguedad profusa de otro libro

He abandonado los cantos de los pájaros y un paisaje idílico sólo en apariencia. Lo idílico pudiera estar, de estar, dentro de cada uno. Allí, en cierta manera, soy un paralítico que no puede actuar por sí mismo. Allí, también soy eso. Aquí ojeo periódicos y sigo con una vida de rutina que ya empieza a romperse con la llegada de los emigrante. Uno tras otro regresan a este para ellos idílico lugar donde crecieron y se armaron de valor para ser lo que son.

Ayer fue el aniversario del suicidio de Hemingway. Loa al héroe americano y novelista más traducido tras Mark Twain y Jack London, termina el artículo. En fin, escucho al etíope Muluken Melesse, alavado sea el Señor.

 

“Toda mi vida he sentido la pasión e intranquilidad de los cambios, de las transformaciones. Así pues sabía que ahora iban a hacer una calle nueva, seguro que igual que cualquier otra de las nuevas, pero dejaría de existir la antigua para poderlas comparar, porque, de lo contrario, estaría en lugar de esta y las imágenes, como los objetos, son impenetrables. Y la novedad del momento inédito consistiría precisamente en el examen comparativo de las dos imágenes simultáneas.”

 

         Pg. 53 “El lecho de Procusto”, Camil Petrescu.

 

Velázquez - Vista del jardín de la Villa Medici en Roma

Todos los días pasan y yo los reconozco

Se abre la veda del cangrejo y la mañana amanece más temprano con sus reteles y cebos a discreción cosiendo las riberas del río. Los signos y temporadas, en su repetición, marcan el paso del tiempo. Parece mentira. Es increíble que esto pueda variar algún día después de tantos años… Y sin embargo hay quienes ya no están y otros que no estaban y están.

De entre las últimas muertes se cuenta una historia. La de un hijo perdido, casado y con descendencia. Podía tener una vida cómoda pues trabajo no le faltaba, pero… vive atrapado en un pozo sin fondo acompañado de una mala mujer. Ahora, la parte de la herencia que caerá en sus manos como consecuencia de la muerte de su madre, desaparecerá sin ciclo ni estación repetida. Será un paso más en la caída. Son historias que oigo entre el ruido que hacen los cangrejos en la pila, parecen el cerebro del mundo en funcionamiento. Son muchos y enormes. Hay que conocer el río, sus remansos y tojos para buscar el lugar ideal de tal manera que en poco tiempo se haga el cupo y concluya la jovial jornada.

Al regresar me he dado cuenta de que la cancha de baloncesto y futbito sirve ahora como pista de motocross. Han colocado neumáticos y tablas de tal manera que puedan subir y bajar por las pequeñas rampas construidas entre las dos canastas. Las motos son más divertidas que el balón por lo que parece.

Bajo un sol de justicia escucho a los pájaros cantar, observo las plantas de tomates, pimientos, patatas, pepinos, alubias, berzas, cebollas y lechugas. Los ciclos se suceden en la naturaleza. El ser humano ha inventado su propia contabilidad del tiempo y me gustaría prescindir de ella. Vivir en algún sitio a la antigua usanza o siguiendo las horas de algún reloj de sol tan antiguo como el lugar donde tuviera el hogar. Mi tiempo es de otro tiempo.

 

Head of an Old Man

1592 - Annibale Carracci

tentando las palabras

Se acerca el final de la semana y mi cuerpo, vuelve a estar plof como lo estuvo al final de la mañana. Leo a dos carrillos. Mi avaricia no tiene límites, “El desierto de los Tártaros”, de Buzzati y “El lecho de Procusto”, de Camil Petrescu. Pero no son las únicas piezas.

De entre todas las cosas que buyen y fluyen alrededor de mi cabeza podría elegir cualquiera pero no lo voy a hacer. De repente he recordado el viaje que me mostró una compañera. La semana que viene se marcha a Nueva York hasta casi un mes. El viaje hace tiempo que lo inició con los planes y proyectos. El mapa lo tiene muy claro, alquilarán un coche y visitarán a los Amish, les darán la brasa puesto que parece típico y así hasta cerrar un rectángulo geográfico lleno de estímulos y enigmas. Sentir, viajar y conocer. Tal vez habría que decir más bien engullir, pues como suele suceder, son demasiadas cosas para tan poco tiempo. Demasiadas cosas para una sóla vida me aplico y pienso en verso. Sé que otros ven capítulos de Poirot y seguramente habrá quienes hagan lo propio con las películas del oeste.

Copio del blog de Jorge Ordat:

 

"En estas tieras un hombre es una de estas tres cosas: rápido, duro o cadáver."

(George Montgomery en Masterson de Kansas, de William Castle, 1954. Guión de Douglas Heyes)

 

Somos destinados al olvido

Las calles huelen a saxofón. Dos caballeros fotocopian las partituras y las monedas caen por su propio peso. Una a la alcantarilla.

Sigo con el dentista, diente a diente me voy dejando los cuartos. Lo que parecía un solo agujero se ha multiplicado por cinco. Las revisiones anuales nunca son anuales. Mi dentadura es una alcantarilla.

Sigo con la poesía. Sigo a cuatro patas maúllo. Guillermo de Miguel Amieva escribe su periplo cerrateño. No me gusta cómo escribe pero leo y anoto, mesón Los Torreros, en Cevico Navero, parada y fonda.

 

Demasiadas cosas

                   Para Christian

 

El asceta es consciente de demasiadas cosas.

Un exceso de amor lo amarra al mundo.

Cada casualidad se convierte en un vínculo.

Siente cada palabra, cada letra.

Se puede enamorar de una definición

encontrada al azar en cualquier diccionario.

A veces tiene miedo de que su corazón alcance el tamaño

                                                                  (del cosmos.

Por eso con paciencia va deshaciendo nudos.

Corta ataduras. Se le va la vida

en desentenderse.

 

          “Eros es mas” Juan Antonio González-Iglesias

 

Gabriel Pacheco

el fluir de los versos constantes

Debería contabilizar las semanas en las que no recibo alguna mala noticia. Aquellas en las que alguien no me dice alguien que sufre, enferma o padece una enfermedad física. Me limitaré a lo físico pues de lo contrario la cuestión podría ser eterna. Esto lo digo porque hoy un conocido me ha contado que su madre tiene un tumor. Y me doy cuenta de que mi vida transcurre entre noticias de este calibre con más asiduidad de lo que la sana razón debería permitir. La enfermedad vive continua y constantemente a mi alrededor. Es imposible desprenderme de ella por estas razones. Las palabras se repiten, los ánimos, esperanzas y nerviosismos. Somos autómatas que se miran el ombligo a cada momento y que se desviven como pueden o saben.

Hoy he recurrido al título de un libro de Ciorán para buscar un verso, “En las cimas de la desesperación”. Qué tiempos aquellos en los que compraba como podía y leía a salto de mata este tipo de escritura amarga, fatal y bella.

Ayer me hablaron de la última subasta de armas que se ha celebrado hace poco. Había escopetas por seis euros. Podría juntar todo lo que he puesto en este post. La enfermedad, el título del libro y la escopeta por seis euros.

En realidad estas y otras mil cosas han llegado a mí de diferentes maneras y por distintas causas. Luego, mi cabeza las ha seleccionado y archivado en el mismo cajón a la hora de escribir. Curioso.

 

José Maria Moro

El destino está en la esfinge de una moneda

He visto al marido de una conocida, alguien del barrio al que, más o menos, perdía la pista en la juventud. Sabía que estaba casado con esta conocida, tenía dos niños y eran felices, comían perdices, segunda vivienda, pelas y tal. Hoy me le señalaron con el dedo. Ese es, añadieron. Nada que ver con nuestro último encuentro, echando barriguilla incluso. Ahora su rostro era la muerte, alguien completamente desconocido, imposible de reconocer por la calle, esquelético y mortal de necesidad. En lo que va de año he tenido dos visiones, contando esta, similares, la del padre de un amigo y él. No sé cuánto tiempo tardaré en volver a mirarme en el espejo.

También he visto a un viejo camarada del colegio. Me ha recordado mis pasos atinados por la vida. Cuando él inició su carrera de historia uno divagó con estudios fáciles y tontos que le acabaron llevando, me recordó, a donde estoy, vía INEM. Su camino profesional es una incertidumbre constante, con saltos y vacíos y no tiene nada a qué agarrarse. Eso sí, su mujer labora y las dos niñas sonríen. Pero eso es otra historia. Puede que tenga razón y un azar melancólico me haya llevado a donde sigo estando, mal que me pese en tantas ocasiones.

 

“Varias veces me hablaron del hombre que en una casa del barrio de Flores esconde la réplica de una ciudad en la que trabaja desde hace años. La ha construido con materiales mínimos y en una escala tan reducida que podemos verla de una sola vez, próxima y múltiple y como distante en la suave claridad del alba…

No es un mapa, ni una maqueta, es una máquina sinóptica; toda la ciudad está ahí, concentrada en sí misma, reducida a su esencia…

El hombre dice llamarse Russell y es fotógrafo, o se gana la vida como fotógrafo…

Russell cree que la ciudad real depende su réplica y por eso está loco. Mejor dicho, por eso no es un simple fotógrafo. Ha alterado las relaciones de representación, de modo que la ciudad real es la que esconde en su casa y la otra es sólo un espejismo o un recuerdo…

El hombre ha imaginado una ciudad perdida en la memoria y la ha repetido tal como la recuerda. Lo real no es el objeto de la representación sino el espacio donde un mundo fantástico tiene lugar.

La construcción sólo puede ser visitada por un espectador por vez. Esa actitud incomprensible para todos es, sin embargo, clara para mí: el fotógrafo reproduce, en la contemplación de la ciudad, el acto de leer. El que la contempla es un lector y por lo tanto debe estar solo. Esa aspiración a la intimidad y al aislamiento explica el secreto que ha rodeado su proyecto hasta hoy…

La lectura, decía Ezra Pound, es un arte de la réplica. A veces los lectores viven en un mundo paralelo y a veces imaginan que ese mundo entra en la realidad…

 

         “El último lector” Ricardo Piglia

 

Antonio López

fugaz como un reflejo

Llama M. está de visita camino a Asturias. Nos ponemos al día. Yo la ofrezco el mundo a través de un embudo y ella a través de un telescopio anárquico y lejano. En realidad cada uno tiene bastante con ponerse al día de sí mismo. En la vida se trata de eso, actualizarse no con respecto al mundo, sino a uno mismo, al proyecto que se desea de uno mismo y, esto, no tiene por qué seguir el mismo ritmo que ofrece el mundo. Por ejemplo, Sor María Leticia de Cristo Crucificado, nacida en 1977, es maestra de novicias en el convento dominico de Lerma. Antes de eso fue campeona de esgrima de España en tres ocasiones. El periodista Jesús García ha escrito un libro al respecto ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? El título nos trae a la mente la canción de los Burning y la película de Fernando Colomo. Es conveniente, cambiando el sexo si fuera menester, aplicarse el título a cada uno. ¿Qué hace un chico como yo en un sitio como éste? La filosofía me ha de servir como andamio para algo práctico ¿tomar los hábitos? Por ejemplo.

Ayer madre se enteró de la muerte de Peter Falk, “Colombo”, el de la gabardina, y así lo transmitió a padre. La información no le distrajo de su quehacer en el huerto. Colombo era un filósofo práctico, como mi padre.

 

y dices que envejezco

El otro día dieron de alta a J. y como agradecimiento a mis simpatías, me regaló unas novelillas de aventuras que en su día repartió el colegio antes de cerrarse. Las novelillas son de 1957 más o menos y sus títulos son gloriosos, “Sidya o le dechado de amor filiar”, “Los hermanos Yang y los bóxers”, “Los pequeños estancieros”… El de Sidya es un título que me parece sublime por lo anacrónico y las resonancias que producen al leerlo en voz alta. Todas las portadas están en color y su interior merecen un poco más de toqueteo que aquellas del oeste de Marcial Lafuente Estefanía o de guerra que todavía se encuentran fácilmente en algunos puestos del rastro o incluso quioscos. Está bien que alguien se acuerde de alguien a la hora de deshacerse de objetos sin otro valor que el sentimental. Está bien que alguien sepa de su amor por esos objetos y que, por tanto, se les entregue en mano sin ninguna remuneración porque entonces, quedaría todo muy sucio.

Hace mucho que este blog no tiene sentido. Ni hablo de mi ni hablo prácticamente de nada de lo que me rodea. Está el blog como estoy yo, medio perdido y dando vueltas a las cosas para al final, ver cómo han crecido las cebollas de mi tío o los tomates de padre. Pero el huerto también hay que cuidarle y regarle y quererle como a uno mismo en ocasiones no se quiere.

Escribe Trapiello en su “Apenas sensitivo” que acabo de terminar, la anécdota que un amigo fotógrafo le contó, entre “un deje de fatalidad y humor”. Al estudio del fotógrafo llegó una modelo para hacerse unos retratos. La modelo, nos cuenta, le llegó a pedir unos hielos cuando sus pezones comenzaron a flojear por la dura jornada, al terminar le pagó y así quedó la cosa hasta que unos meses más tarde comenzó a revelar las fotos:

“…se encontró con una que le dejó asombrado, perplejo. Frente a él, la modelo, de pie, desnuda, apoyada en el quicio de la puerta como una diosa, sin arredrarse, con un brazo por encima de la cabeza y el otro a lo largo de un cuerpo que parecía estar ofreciéndose tal cual era, lo miraba fijamente, los labios entreabiertos y húmedos, la mirada llena de deseo, parecía estar esperándole. La mirada le decía que se acostara con ella, pero él, fotógrafo, no lo vio sino cuando positivó esa foto. Trató de recordar cómo había sido hecha aquella instantánea especial que se parecía muy poco a todas las demás. Recordó que, en efecto, la joven se había quedado junto a la puerta. El fotógrafo la seguía de cerca haciéndole fotos por la casa, mientras ella caminaba, o se sentaba, o se quedaba de pie, y buscando un nuevo ángulo para aquella toma concreta el fotógrafo precisó cruzar la puerta. En ese momento, ella le cerró el paso. Ese es el momento que captó la instantánea. Y recordó que le había pedido incluso excusas por haberla rozado, al pasar a su lado. La modelo se apartó, y siguió la sesión. Sólo unos meses después advirtió el fotógrafo que en aquel momento la muchacha estaba esperando que la tomara en sus brazos, que la besara, que se rindiera a su belleza, a su juventud, a su deseo. Cuando lo advirtió, ya era tarde, ya había sucedido todo.

Mi amigo recordaba aquel día con un deje de fatalidad y de humor, como si por ser fotógrafo, por estar presente como fotógrafo en el instante decisivo, llegara como ser humano mucho tiempo después, cuando todo habái sucedido de modo irrmediable. Como si el sujeto de Cartier-Bresson, ese que siempre está en el lugar adecuado y en el momento decisivo, fuese incompatible con el fláneur de Benjamin, que llega tarde o se va demasiado pronto del lugar de los hechos. Fue el precio del arte, dejar de vivir para sacrificarse, como un zarramplín que no sabe nunca estar a la altura de las circunstancias…”

 

Y en eso pienso ahora, en el precio del arte y ese dejar de vivir que podría ser lo que me espera (perdón por la grandiosidad de la frase) para… perderme definitivamente en el fondo de vaya usted a saber qué pozo. Me gusta pensar en que voy a hacer un máster de misantropía.

 

Hannsjörg Voth

Las ciudades en las que se oyen mucho las campanas de la catedral acaban volviendo tarumba a la gente...

Padre alcanzó los 15 por hora y un peatón tuvo que pararle en seco a falta de frenos. Rápidamente se puso en contacto con su mecánico particular. Se supone que la avería tiene arreglo, con más o menos líquido de frenos o con otro pedal de freno.

Los amigos no sé donde están. Cada uno hace su vida y cada uno baja o sube, con o sin freno. Cada cual debe ser mecánico de sus propias averias. Sigo con Trapiello. Hoy me ha desmontado a Gamoneda.

 

“QUIEN hablando de libros viejos quiere dárselas de entendido y saca a colación el olor y mete sus narices entre las páginas como un fetichista de ropa interior, malo. Lo probable es que en su vida diaria los libros viejos ni los huela”.

 

         “Apenas sensitivo”, Andrés Trapiello

 

El pastor luterano Kevin Fast, de Cobourg, bate records de forzudos

crece la sangre

Hoy dentista. Para el dolor un pinchazo de anestesia. Y a tapar el agujero. Hacía más de dos años que no le hacía una visita. ¿Qué ha pasado desde entonces? Él fue el único que apreció un agujero. Cada profesional a lo suyo. Al oftalmólogo sólo le interesó el precio del empaste. Lo demás, ya sabes, el cristalino tampoco es lo que era.

 

y melancólicamente salí al balcón

Hace mucho que no hablo de mí. No tiene sentido.

Escribo poemas y les lanzo al aire. Luego me pego un tiro de gracia y sonrío.

He vuelto a pasear por los mismos lugares de siempre, como hacía tiempo. Pero el tiempo es otro y mis paseos me expulsan del lugar porque ya estuve allí y ahora, mi tiempo por aquellos lugares, repito, ya pasó. Esa es la sensación.

Recuerdo que hace ya mucho tiempo hice lo mismo. Entonces volví no sobre un camino sino sobre una cancha de baloncesto para tirar unos tiros, sólo, driblando como siempre, sólo, pero con unos años más. Y tuve la misma sensación. La de un tiempo pasado y una sombra que busca a su dueño en el lugar equivocado.

 

Iban Barrenetxea

Para asegurar mi ardua existencia no ingresaré muchas letras de cambio en el Banco del futuro

Uno sabe que no es poeta y por eso mismo escribe versos. Para exorcizar el puchero con forma de cabeza que descansa sobre los hombros mientras las certezas huyeron a lomos de insectos nuevos para mí. Se trataba de una migración de bichos.

El dolor no huele y el alcohol no sabe sino a patada de vigilante a la puerta del bar. Pero he comprado un regalo para un amigo. Algo tonto para ahogar las penas, un álbum de cromos. Nada que ver con las cosas del fallecido José María del Arco. José María coleccionaba orinales. Tenía más de 1.300. Y no me imagino a la mujer que le ha podido acompañar en ese trayecto tan particular o tener que planear las vacaciones en función de los orinales que se podían encontrar por el mundo. Pero ahora, mientras escribo, me da por pensarlo al revés. Me paro y vuelvo a plantearme la cuestión. Aunque seguramente la vuelta al mundo alrededor de un orinal sólo podría ser cuenta suya y de nadie más. Los azares le sitúan a uno coleccionando momentos, libros u orinales. Y qué bonito sería para un coleccionista de orinales encontrar a alguien que coleccionara orinales. Un amor a primera vista no puede ser de otra manera.

Soy un soldado harapiento que prescinde de cualquier munición que no sean los versos de costumbre o alguno nuevo, pisado, sin rima. Es domingo. Tengo las labores por hacer y la vida medio hecha. Vuelvo de un viaje antropológico hecho un Ulises cualquiera. No tengo un perro que me lama las heridas para cuando llegue a tierra pero sí una Ítaca imaginaria en esta cabeza de orinal. Tan bella como triste.

 

Vivimos y concebimos la vida en una cama; pero morir, se muere siempre en un lecho

He compado una colección de libros a un amigo. Cien libros cien de pensamiento universal, según ponía en el catálogo y encabezaba cada libro. El amigo leyó una buena parte de ellos, aunque parezca increíble, a la edad de veintitantos. Leía y leía, compraba y compraba pues su madre velaba por ello con ideas y sueños. Un hijo leyendo. Según me les iba acercando a la mano me contaba la historia de cada uno. Con este me dije, no volveré a aburrirme en la vida. Y así fui, desde entonces, desde aquel libro de Erich From, no me he vuelto a aburrir. Éste le leí pegado al radiador del comedor de mis padres. Este otro, de Marcuse, me inició en lo que soy. Este de Unamuno y este de Ortega, fueron interpretados a mi manera, pajísticamente. Y así hasta cien. Leo en “Apenas sensitivo”, de Trapiello, lo siguiente:

“DEMASIADOS libros para un solo hombre”, le dijeron los milicianos que entraron a registrar la casa de López-Picó durante la guerra. Se esquivocaban; nunca son demasiados los libros de un hombre solo.

 

Página 154. Editorial Pre-textos.

 

Eso y más. Una prima, la misma del otro día, recita durante el café: nadie hace nada por nada. Siempre existe un interés. Me hierve la sangre y le digo que ella tiene un hijo de casi dos años. Porque me interesa, porque me da algo, responde. Pues prostitúyele exclamo, saca más y no seas tan mediocre. Y entonces me muerdo la lengua. Y entonces me doy cuenta de que no vale la pena hablar. Que el silencio es el único que me tranquiliza.

 

desolación de la quimera

No he dicho nada pero todo el mundo ya sabe que Semprún ha muerto. Los medios recogieron la noticia. ¿Qué quedará de él en la historia de la literatura? Y qué más da. Qué más dá esa trascendencia que siempre buscan los que se visten de ego y pasean por los sueños como si fueran fantasmas venidos del más allá. Tal vez ahora el tiempo sea otro para leer las hojas de los periódicos que me interesan, esas que hablan de hecatombes literarias, aniversarios voluptuosos o tonterías varias. Poca cosa en cualquier caso y muy aburridas. Debo volcarme en la literatura. Debo escribir y leer sólo mis noticias, aquellas que nunca publico. Esas líneas que voy haciendo con mi vida o esa vida que voy haciendo entre líneas. En Fortunata y Jacienta está eso de “Por doquiera que el hombre vaya lleva consigo su novela”.

El paciente que vive dentro permanece estable dentro de… de… No he dicho nada pero todo el mundo ya sabe que Semprún… también murió el pasado día 15 de Junio, Roberto González, cantante de Tabletom.

 

la cara de la hiena es fea pero todos la miran

He estado fuera durante unos días. En un lugar donde no había conexión. No la había para mí porque mi mundo no la precisa con la misma inmediatez. Sucedían las escenas, veía películas y mi cuerpo se paseaba entre surferos y vientos de levante y de poniente. Son vientos que a uno le pueden volver más loco de lo que está o decir como la máxima sensatez, que quien suscribe se ha ido a tomar viento. He visto cine y directores engatusadores, musinas, embaucadores y cobras que miraban fijamente a su pareja mientras ésta seguía el guión. Me quedan dos películas pendientes, “Sacrificio”, de Moussa Sene Absa y “Venus negra”, de Abdellatif Kechiche. Me gusta pensar que un día viajaré como viaja un escritor, sin prisa, escuchando y robando las conversaciones ajenas. Queriendo pasar desapercibido y buscando allá donde sólo existe el peligro de vivir de nuevo. Me gusta pensar que una señora ha marchado desde Huesca a Tarifa con un libro bajo el brazo, sin prisa y sin ánimo de compañía. Sin tener que resolver cuestiones pragmáticas, sin desear mal a nadie. Pongamos que el libro pudiera ser “La máscara de África”, de Naipaul.

 

 

Mack Magagane

el espacio viudo

Es hora de pasar página. Creo que he finalizado con este ritmo. El paisaje epigenético me conducirá por valles y colinas hasta el destino. Soy una canica en el borde de la cordillera. Las lecturas me conducirán a buen puerto. Hoy he comprado la prosa y poesía completa de Gil de Biedma para celebrarlo. Los vinos completaron la jornada. El tiempo favorecía la pausa y la demora. Es momento de iniciar un nuevo camino.

 

Genbaku bungaku:  “literatura de la bomba”, subgénero literario japonés que recoge testimonios, más o menos novelados, de supervivientes de la catástrofe causada por el lanzamiento de la bomba H sobre la ciudad de Hiroshima.

 

Tamiki Hara

que llena un cielo

Me hablan de parar la vida. La cosa consiste en conocer personas. Se trata de imponerse un número mínimo de personas nuevas para conocer al año. De entre ellas hay que buscar el diamante. Es la manera de que el otro se acerque a ti, a ese tú que los demás, los de siempre no ven porque no pueden o no quieren.

Me concentro en la epigenética y en el programa EVO-DEVO, biología evolutiva del desarrollo. Me concentro en el paisaje epigenético, la canalización y las teorías de sistemas. Estoy de exámen. He sustuituido el conocimiento o acercamiento de personas por el de ideas. Sé que no es lo mismo ni se trata de cosas incompatibles. Paso a paso. Esta noche será larga.

 

luz celeste vuela sin trasponer umbrales

Escucho la radio. Hablan de los mejores discos de músicos ciegos.  Los sistemas vivos se caracterizan por su ecoorganización constructiva y no por su ajuste al entorno. El organismo no es un ser pasivo sino que construye activamente su entorno. El acoplamiento estructural del organismo con su entorno busca viabilidad, no adaptación óptima. ¿Eso es también para mí?

Me hablan de un gran libro,”Disturbios”, de J. G. Farrell, recientemente reeditado por Acantilado. Estoy completamente descolgado en lo referente a lecturas y desventuras que me abran al mundo. Por otro lado alguien dijo un día que mi cabeza, mentalmente hablando, está jibarizándose a pasos increíbles. Varios estudios sobre la actividad visual y la actividad motriz neonatal han mostrado una estrecha relación neurológica y sensoriocorporal. Pero el cerebro humano  está siempre en desarrollo, siempre crea nuevas conexiones y patrones neuronales. El dinamismo cerebral  y la plasticidad relativa no son signos de inmadurez neuronal permanente. Su maduración es esculpida desde la relación con un entorno sociocultural. ¿Cuál es mi entorno micro y macro? ¿Mi cerebro es cada vez más mío? ¿Cuál es mi canción favorita de un cantante ciego?

 

J. G. Farrell

el mundo es todo cauce

Quedan dos días para el exámen y he ido al cine. Tengo que colocar algunos temas y he optado por lo de siempre, el cine. “La cinta blanca”, de Haneke. Esto lo justifica todo. Prefiero no pensar en que este exámen podría ser el último. Antes visité a mi amigo A. Vive el luto en el hogar de siempre. Falta alguien. Lo malo de estas situaciones es que pronto a uno le tocarán vivirlas y dará comienzo ese mundo de sombras con el que sé que un día me tocará vivir entre extraños. Mi mundo, el mundo de cada cual, nace y comienza su fin desde el mismo momento en que nacemos. Pienso en el pueblo, en familiares con los que he compartido horas y minutos. No sé qué se esconde bajo su piel. Esa piel que un día dará de comer a los gusanos.

 

Ahora siento la pureza de los límites

He lanzado un libro contra mi mismo en un triste arrebato de jueves. Pienso que la única manera de volver a hacerlo es marchándome a un lugar donde el otro sea realmente otro y no yo mismo. La razón es autónoma por sí misma y con esto nada digo. Vivo sin resolver las tragedias de mi voluntad, mis disonancias trágicas que hacen al ser que soy no ser en todo lo que soy. Sí. Es fácil filosofar, más fácil que cumplir años. Bob Dylan cumplió 70 y Gamoneda 80. Pasen y cuenten. Una prima ha tenido un niño. No sé qué decirla y rebusco en el bolso las frases que siempre se articulan a poco que hunda mi mirada en él. Bueno, pues… una responsabilidad… sí, responde, pero una responsabilidad buscada. Es la segunda o tercera vez que se lo oigo con lo que me da por pensar que es la segunda o tercera vez que me repito con la cuestión de la responsabilidad. Supongo que habrá sido en los pocos encuentros que tuvimos durante su embarazo. Podría cambiar el tono y la conversación para afirmar, copiando a Husserl, que no hay vida sin amor. Toda vida sólo llega a ser consciente en unidad con una conciencia de amor. Si dijera esto bien pudiera vestirme con un hábito de fraile o monje budista con el fin de dar más plenitud a mis palabras, pero no puedo hacerlo, ni quiero. Prefiero seguir lanzándome libros contra mí mismo aunque al poco me arrepienta. La razón es autónoma por sí misma y con esto nada digo.

 

El baño de Betsabé - Artemisia Gentileschi -

lo que eres y no eres te lo has buscado

La temperatura ha sido de bochorno. El cuerpo, a media mañana, no podía más. Como vivo donde vivo he soñado en algún elixir curatodo del tipo própolis, ginseng o echinácea. Hoy no he llamado a mi amigo A. para preguntarle por su padre. Sé que recibiré la llamada cuando todo termine y tampoco es cuestión de ser un pesado. De repente recordé a las dos plañideras que me encontré ayer en la habitación cuando hice la visita. Desde que dijeron nos vamos hasta que se fueron transcurrió media hora. Una de ellas, de pie, tenía fija su mirada en el rostro cadáverico del enfermo y hasta en dos ocasiones se desdijo de su intuición cuando sintió que la respiración del enfermo cesaba. Se quedó, decía, y tras esperar unos segundos añadía el monosílabo negativo, no. Se quedó. No. Hay cierta necrofilia en esos gestos.

Todo cansa y en ocasiones me parece que la necrofilia es el único acto posible entre los vivos-muertos. El ciclista Xavier Tondo falleció el lunes pasado de un accidente cruel y absurdo. Murió degollado por la puerta de su coche. En pocos días han muerto dos ciclistas en plena ebullición. El otro, Wouter Weylandt, bajando una montaña en el Giro de Italia.

Mientras tanto se anuncia a bombo y platillo la inminente restauración de “El calvario”, la enorme obra (244 x 193 cm) de Van der Weyden, en los talleres del Prado. A veces la vida es eso, o, cuando menos ciertos días que podríamos juntar en un gran retablo de similar tamaño. Hoy no ha sido para tanto.

Aunque tal vez no venga a cuento me quedo con una frase de El Sordera que repite El capullo de Jerez: Para saber de esto hay que trasnochar.

 

La colectividad no puede ver nada, vemos cada uno de nosotros

La muerte sigue presente. Dos beatas y planideras hacen compañía al agonizante. La persiana está bajada. Los tiempos no pasan tan deprisa. Cuando se marchan mi amigo abre la ventana. Entre las ramas de los árboles parpadean al otro lado de la calle unas luces de neón verdes, azules y rojas. Seguramente más de uno esa será la última imagen que se lleven de este mundo, las luces de neón del puticlub que está frente al hospital.

Hoy cumple Bob Dylan 70 años y todo son anécdotas de vida y obra. El primer disco doble editado en la historia del rock es obra de su labor y tiene su historia. Se trata de “Blonde on blonde”. El título tiene entrada en la Wikipedia.

El marido de una conocida no llegará ni mucho menos a los 70. Su físico da miedo y al parecer ha tenido una recaída. Dicen que será la última recaída. Apenas pasa de los cuarenta años o tal vez llegue a la mitad de esa década. Me le imagino pensando y mirando a sus hijos pequeños. Me le imagino cerrando los ojos con todos sus pensamientos dentro y la imagen de sus hijos revoloteando triste y dulcemente en la oscuridad.

Ahora junto las imágenes reales de las luces de neón y las propias de cada moribundo que mejor pueda retener en su memoria. La vida humana es tal que en su ser le va su ser.

http://es.wikipedia.org/wiki/Blonde_on_Blonde

 

Sad Eyed Lady of the Lowlands (en español, "Señorita de ojos tristes de las tierras bajas")

 

corre la forma quieta que te inventa

Me gusta Arnaud Desplechin. Cine de teatro y vida. Sus personajes amenizan el mundo. Están locos o medio locos. Viven. Su manera de filmar y montar los planos es muy ambicioso y arriesgado. Puede resultar cansino el ritmo trepidante de diálogos, personajes y escenas.

Me gustan las cajas de membrillo llenas de fotos antiguas, esquelas y recuerdos. Hoy me han ensañado una. Eso es lo que queda de otro tiempo. Imágenes y recuerdos de gente que nadie conoce, medallas, postales llenas de amor... Me miro dentro porque soy una caja de membrillo y mi alma es una postal que viene de muy lejos. Dentro están todas las fotografías que me han hecho a lo largo de mi vida. Dentro hay alguien que mira.

 



Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris