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su brillar no es vano

“… Quiere saber cuál es el secreto del éxito, Molteni?

-¿Cuál?

-Ponerse a la cola en la vida igual que nos ponemos en la cola frente a la taquilla de una estación… Siempre llega nuestra vez, si tenemos paciencia y no cambiamos de cola… Siempre llega nuestra vez, y el taquillero le da a cada cual el billete que le corresponde. A quien ha de ir lejos y puede en efecto, ir, quizás un billete para Australia. A quienes no tienen necesidad, un billete para un viaje mas corto… quizás para Capri.

 

                   “El desprecio” Alberto Moravia

 

 

En la cena campestre se presenta un vecino de mis padres y su novia. En realidad es el hijo del vecino que desde hace unos años ya no vive allí porque compró un chalet en las cercanías y se fue a vivir.

Su idea, evidentemente, era la de saludar a padres y marchar pero, tras el recibimiento y la comodidad con que se encontró, se quedó a un lado rodeado de pan y chorizo. Él y ella. La caja de uns saxofón en el suelo también influyó en su actitud. Resultó que en el pequeño círculo había un alto porcentaja de melómanos y gente que vivía, mas mal que mal, con la música. Acordes, lugares donde comprar instrumentos y un poco de filosofía puesta en común hizo que la velada fuera agradable e inesperada. La idea que él y ella tienen de mí se amplia y se diluye en sus cabezas, me da por suponer. ¿Quién soy yo? ¿Qué piezas imposibles de encajar componen mi ser? La de ese vecino con el que intercambiaba música y se movía de un lado a otro vestido de una manera gris y puede que pasiva. Uno es el que nunca viajaba ni se movía, el que tenía un trabajo relativamente cómodo y que no hacía nada por llegar a algo. Qué es llegar a algo, quiénes eran las personas que ayer me rodeaban, a qué me dedico, qué pienso, qué ideas políticas o filosóficas tengo y cientos de preguntas más que tal vez no tengan respuesta en sus cabezas por el pequeño quiebro que ayer, tonta e involuntariamente, les hice. Después de tanto tiempo cada uno sigue tímidamente fiel a sus sueños. Él está aprendiendo a tocar la batería y de hecho se ha comprado una. Aquellos intercambios de cedés que nos hacíamos y su querencia musical ha dado paso a esto. Yo, estoy aprendiendo a escribir y sigo con mis libros aunque él nada sabe de esto. Lo que se deja por el camino cada uno lo sabe. Él tiene pareja pero no hijos. Poco más sé de su vida privida y pública.

Las estrellas brillaban en lo alto.

 

07/08/2011 23:52 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

batir de alas

Sigo con el dentista. Tiene el disco rallado y me sigue mostrando los troquelados de muelas y dientes dañados. Así, me señala una y otra vez, así es tu caries. El martes continuaremos.

Mis visitas, bajo la anestesia, han hecho que esta tarde de San Juán pasara sin pena ni gloria. Hice una visita a J. Está bien parece. Luego a A. dentro de su propia bucle, como todos. Dentro de nuestra descomposición del lugar.

 

“… París parecía la ciudad alegre y confiada, la ciudad del amor, acaso porque sea Francia el lugar de la tierra en el que más vueltas se da a ese asunto. Se hubiese creído que impartieran en los liceos una asignatura sobre el Amor. Aunque las ciudades grandes no favorecen los enamoramientos. A las ciudades grandes es mejor llegar enamorado…”

 

         “Apenas sensitivo” A. Trapiello

 

Hasta el 18 de Septiembre, en el Museo de la Ciencia de Valladolid se puede ver la exposición ‘La magia tiene mucha ciencia’, compuesta por objetos de la colección de Carlos Serrate y Ana Mayoral.

23/06/2011 21:52 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

desmadejada vastedad de nubes

Hago bagaje. Las cosas buenas y las malas. Sé que mi cabeza no retiene ni la mitad de lo que se dijo. Los gestos y sobre todo lo que no se dijo. Me gusta estar rodeado de coleccionistas. Su mundo es mi mundo. Mi amigo O. colecciona muñecos de guerra. Son objetos bellos y su número supera con creces los cien.

Regalos: Un jersey para ocasiones especiales. Con él no quiero que me entierren aunque probablemente le quede mejor a un muerto que a un vivo. Una camiseta del Ché Guevara (Los tiempos parece que no pasan) y… libros:

“Nueva historia universal de la destrucción de libros”, de Fernando Báez.

“Pistola y cuchillo”, de Montero Glez.

“Historia de la literatura española: Derrota y restitución de la modernidad”, Jordi Gracia y Domingo Ródenas.

La montaña de los por leer crece. Forman una trinchera. Detrás, ya los veo, se apostan más de cien soldados dispuestos a todo. Incluso a leer.

 

Fernando Báez

15/05/2011 23:29 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Ya todo se comprende

Los acontecimientos suelen precipitarse. Esto ocurre, dicen, cuando menos se lo espera uno y, en algunos casos, cuando esperándolos la cita se viene encima sin ningún miramiento. La realidad es esa. La biografía lo que se escribe, con más o menos acontecimientos y uno, el protagonista, se deja dibujar los acontecimientos en forma de  marcas, señales o muescas .

El padre de A, está muy mal. El mundo se viene encima. Todos los mundos, tarde o temprano se vienen encima. Mi agotamiento de la semana es una minucia y una inmundicia microscópica. La semana que termina es una aguja que no buscaré en ningún pajar. Mañana celebraré mi cumpleaños. Algún día puede que no le celebre por falta de ganas. También pienso que un día llamaré a todos los amigos y me encontraré sólo entre ruinas y gatos. Es prácticamente imposible que a una cena o celebración estén todos los inbitados, es casi un milagro que esto ocurra. Sin embargo juntarse aún es posible. Dentro de muy poco, ahí radica la diferencia, la intención será un imposible que sólo se realizará en sueños. Las presencias físicas se habrán mutado en fantasmas, cada uno tendrá los suyos junto a ciertas molestias y pesares.

También, tengo todos los sueños por cumplir.     

 

Lynn Ward

15/05/2011 23:26 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Todo era extraño y por ello normal

Ayer brindamos en nuestro Andelkrag particular. No estábamos todos los que somos porque eso sólo se dará en algún entierro particular. La madurez produce amnesia y otras cosas que no recuerdo podría pintar ahora en la pared de un muro y así, cambiar ligeramente la frase célebre del graffiti (Leer drogas en vez de madurez).

Y el castillo, a pesar de ello, estuvo concurrido y feliz quiero recordar. Cada soldado con su mochila a cuestas, de una a otra habitación, vaso en mano a modo de vela con la que iluminarse entre las tinieblas, hasta encontrar acomodo, cada uno en su rincón favorito. Estábamos rodeados de libros y música. Supimos que tocar en el metro es duro ¿algo nuevo? Y que los mejores huecos son difíciles de ocupar pues apenas abierto ya están ahí los grandes aguerridos, jukebox carnales del asfalto. También hubo música en Andelkrag, parada de metro obligada para acudir al próximo año, y discursos pedagógicos sobre la maría, los soldados de la segunda guerra mundial y la salud, todo ello envuelto por el humo de unos porros naturales.

Somos un ejército heterogéneo que camina hacia el fin, dejando ruinas y, algunas veces, franquezas, adelgazando y engordando en Andelkrag, embotándonos dentro del silencio que dejan las palabras que no se dicen o, también con aquellas que pronunciamos de más. Un encuentro así jamás será igual, ya lo dije ayer y por meter algo de literatura para acabar el año copiaré el epitafio de la tumba de Gogol, no por nada, sencillamente por haberme tropezado tras la comida con él: “Se reirán de mis tristes palabras”

 

De entre los restos tras la batalla recojo algo de música: Nicolas Lens “Flamma, Flamma”, “Terra”, Ernest Ranglin, Louis Sclavis y Niguel Kennedy. Además de los consabidos Klaus Nomi y la mongola Sainkho Namtchylak.

 

 

Isidro Blasco

31/12/2010 17:09 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

la noche se afianza sin respiro

Se acerca el final de año y las propuestas, ausentes o presentes, aparecen en la orden del día. Mientras, el camararero, camina y se desespera porque sus varices, como las chicas de la canción, son guerreras. Sí, muy bien, pero tenemos piernas y no raíces. Quiero decir, que el movimiento se demuestra andando. Por eso, esta noche toca cena con los amigos de siempre y, supongo, que algunos más. Sorpresas nos da la vida… o tal vez no. Decir que este encuentro será diferente tampoco sería decir mucho. Cada momento lo es, cada día y esas cosas que se dicen en los manuales para levantar el ánimo. El encuentro, por ser quienes somos, tendrá algo de asamblea futbolística. Digo esto por titular del pasado martes en “El Diario Palentino”, en relación con la asamblea de socios del equipo de la ciudad: “Asamblea morada surrealista”. Pero en nuestra asamblea particular no habrá voces ni propuestas para convertirnos en sociedades anónimas pues de alguna manera todos los somos. Sociedades con nuestros propios encuentros y desencuentros, paradojas y contradicciones que hacen lo posible por ser. Tal vez el alcohol aclare las dudas. He elegido unas viñetas del Príncipe Valiente para inaugurar la sesión. Se trata de unos dibujos y palabras bien conocidas en este rincón del planeta. La fortaleza de Andeldrag está sitiada por los bárbaros y los víveres escasean. Sin embargo se está celebran un último banquete como habitualmente se viene haciendo desde hace años. Val, sin comprender por qué no se racionan los alimentos para poder resistir más tiempo el asedio, pregunta a Camorán “No sería mejor conservar nuestros suministros, Camorán?” y éste responde: “¡Sir Valiente, ningún enemigo alterará jamás la forma de vida en Andelkrag, viviremos, lucharemos y moriremos como caballeros!”. Me pregunto cuántos de los que acudieron a la asamblea de socios celebrerá una reunión parecida a la nuestra. Me pregunto cuántas auditorias se realizarán para con uno mismo de aquí a final de año. Me pregunto ¿hasta cuándo es posible resistir ante los bárbaros o, si acaso, cuánto de bárbaro ya hay dentro de mí? Ese es el objetivo del enemigo, pasarnos por el filo de sus cuchillos o ser como ellos.

 

 

Y en el desquiciamiento de estos días observé, desde la columna derruida del castillo cómo un tipo se acercaba a varios soldados vestidos de uniforme y les decía: he dejado la cárcel no hace mucho y aquí les entrego esto. Se trataba de una caja de bombones y una botella de vino dentro de una bolsa plastificada con motivos navideños. Por Santiago, pudo decir, ustedes se lo merecen y mi padre, mi padre, fue quien me sacó del agujero.

 

30/12/2010 20:18 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

vivo sin vivir en mi

El sueño me atenaza. Pasa por hacer cenas entre semana pero las situaciones mandan. Todo resultó muy agradable y las conversaciones se cruzaron como si aquello fuera una melé perfectamente organizada. Cada emisor tenía su receptor y a cada palabra seguía su contrapalabra cordial. La mejor morcilla es la de Villada. Añadir en el revuelto unos piñones en este tiempo es algo prohibitivo pero no importa, lo realmente suculento es otra cosa y todos sabemos de qué se trata. El tiempo pasa a cuchillo por nuestras vidas. No hay Navidad en la que un cortador de jamón deje de acudir puntualmente con el rutinario corte de tendones. Esto no lo dije en la cena, entre trago y trago. Van a cerrar el Trompi, me informaron. Parece que el jefe se jubila. Lo mismo pasa con el autor del Profesor Cojonciano, Óscar Nebreda. ¿Y nosotros? ¿Y para nosotros? El vino y el humo y nosotros… nos alejábamos de las peticiones que este día hizo el obispillo, cargado con sus nueve años, arreglar el velódromo, una zona wifi en la ciudad, un “skate park”. Y este obispillo me hizo recordar al otro obispo que nos abandonó, el de Carnaval, alguien que, por la edad y los paseos, también pudo estar en nuestra cena.

 

este despedazado anfiteatro de las nostalgias

Ayer hubo champán antes de la cena. El tiempo hace mella en los cuerpos y mentes. La pequeña duda entre acudir o no a la cita siempre se resuelve de la misma manera, lógica y necesitada. El tiempo con sus enfermedades y ausencias se encargará de tomar ese tipo de decisiones por nosotros. Somos hijos de nuestro tiempo, filósofos de primera y segunda que cada vez decimos menos con la palabra y más con el acto. Hay una hipótesis según la cual el origen del arte y el del lenguaje están relacionados. El dibujo, que necesita una comunicación previa, transforma la comunicación en lenguaje. Para Davidson y Noble la pintura de un bisonte no es un bisonte y la palabra bisonte tampoco es ni ese bisonte ni la pintura de un bisonte. La pintura y la palabra representan la realidad. El lenguaje no puede parecerse a lo que representa excepto mediante onomatopeyas y el dibujo puede hacer esa traslación por lo que se encontraría a medio camino entre la realidad y el lenguaje.

Todos los que brindábamos éramos siluetas desdibujadas y utilizábamos el lenguaje para abrazarnos sin necesidad de explicaciones. Estábamos presentes y la mayoría de nuestros padres, en casa, también. El tiempo tiene su propio lenguaje y éste se traduce en ausencias y estaciones. Un código morse muy fácil de traducir desde que uno es consciente de que la realidad, igual que un bisonte dibujado, no es lo que parece, por muy pintada y definida que nos pudiera parecer. La pintura de un bisonte no es un bisonte y la palabra bisonte tampoco es ni ese bisonte ni la pintura de un bisonte.

 

“… hoy estamos en una nueva forma del cogito interruptus que consiste en deshidratar lo más sabroso para poder hacer un menú delirante y, si se tiene pretensiones, deconstructivo. La pose pop no cambia sustancialmente las cantinelas académicas y, a fin de cuentas, la aproximación entre una concepción estrechísima de la filosofía y los Simpson o los superhéroes es tan estéril como lo sería si se ocuparan de las películas de David Lynch o de la natación sincronizada…”

 

         Fernando Castro Flórez “En el liceo aristotélico”. Cultural ABC, viernes 24 de Diciembre de 2010.

http://www.filosofia.mx/index.php?/perse/archivos/en_el_liceo_aristotelico

 

 

Copio de http://60pop.com/johnny-cash-ring-of-fire-1963-

 

Aunque a Johnny Cash se le vincula con la música Country, de la que fué uno de los artistas más valorados, su influencia en la música pop es innegable, y en no pocas ocasiones sus canciones fueron éxito tanto en las listas de country como en las de pop. Es el caso de Ring Of Fire , el mayor éxito de toda su carrera, y en cuya composición participó la que más tarde sería su esposa, la cantante June Carter .

Johnny Cash, el hombre de negro

Aunque para el público hispanoparlante la figura de Johnny Cash es poco conocida, en el mundo anglosajón es toda una institución más allá de las fronteras del country, en el que obtuvo sus mayores éxitos. Fichado en 1955 por Sun Records (la mítica discográfica de Sam Phillips , en la que Elvis Presley realizó sus primeras grabaciones), sus primeros discos flirteaban con el rockabilly, produciendo varios clásicos de todos los tiempos como Folsom Prison Blues , I Walk the Line o Cry, Cry, Cry . Tras abandonar Sun, su carrera durante las décadas siguientes siguió los senderos del country, hasta que a mediados de los 90 su figura es reivindicada como una de las más influyentes de la música americana contemporánea. A Cash se le conoce como el hombre de negro (the man in black) por vestir habitualmente de este color, lo que encajaba a la perfección con su habitual gesto serio y su voz grave, entre bajo y barítono.

June Carter y el anillo de fuego

En 1956, Johnny Cash conoció a la cantante June Carter (miembro de la Carter Family) entre bastidores en el Grand Ole Opry, el templo de la música country de Nashville, y durante los primeros años 60 Cash y la familia Carter fueron compañeros de gira. En 1962, Cash y las hermanas Carter iban de gira junto con Merle Kilgore , otro artista country, y June y Merle empezaron a escribir canciones juntos, lo que convirtieron en una costumbre1. June sabía que su tío A.P. Carter solía componer canciones inspirándose en poemas de la época isabelina, y en un libro que había pertenecido a A.P., June encontró subrayada la frase “Love is like a burning ring of fire” (el amor es como un ardiente anillo de fuego). Esta línea fué la que inspiró la canción, compuesta por June Carter y Merle Kilgore .

Aunque otra versión más romántica de los hechos (como la descrita en la película Walk The Line , de 2005) afirma que en 1962 June Carter empezó a desarrollar un intenso sentimiento hacia Cash, sentimiento que debía sin embargo reprimir debido a que este estaba casado (con Vivian Liberto ), y que se mezclaba con la preocupación y el desasosiego causados por la mala vida de Cash (drogas, alcohol, etc). Este tormentoso sentimiento fué, supuestamente el que inspiró a June Carter a escribir la letra de Ring Of Fire , describiendo la atracción irreprimible que sentía hacia Cash:


“El amor es algo ardiente
y crea un anillo de fuego.
Empujado por el deseo salvaje,
caí en el anillo de fuego.
Caí en el anillo de fuego.
Descendí y descendí
y las llamas crecieron.
Y quema, quema el anillo de fuego.
El sabor del amor es dulce
cuando corazones como los nuestros se encuentran.
Caí por tí como un niño,
pero el fuego se extendió.”
2

Finalmente, según una tercera versión, en realidad fué el propio Johnny Cash quien escribió la canción con Kilgore, pero cedió los derechos a June Carter . Así lo sostenía Vivian Liberto en su libro “Walked the Line: My Life with Johnny”3

Tras el divorcio de Jonny Cash y Vivian Liberto en 1966, la relación con June Carter acabó en matrimonio en 1968, y se prolongó hasta la muerte de ella en 2003.

La versión de Johnny Cash

Ring Of Fire fué grabada inicialmente por la hermana de June, Anita Carter , y lanzada en single en 1962 con escaso éxito. Tras escuchar la versión de Anita, Cash tuvo un sueño en el que imaginaba la canción con acompañamiento de trompetas al estilo de los mariachis mejicanos4. Para no competir con la versión de Anita, Cash esperó unos meses antes de grabar su propia versión, con sus peculiares trompetas mejicanas, su rotunda voz grave, su tic-tac bass y un acertado arreglo con cambios de compás (4/4 y 6/4).

Publicado en mayo de 1963, el single alcanzó el nº 1 en las listas de country, y llegó al nº 17 en las listas pop, donde permaneció 13 semanas5.

Otras versiones

Pero la influencia de Ring of Fire en el pop vá más allá de su paso por las listas. Son numerosos los artistas que han mostrado su reconocimiento grabando diferentes versiones y reinterpretaciones de este tema. Así, podemos citar las de Tom Jones , Country Joe McDonald , Blondie , Wall of Voodoo , Frank Zappa , Social Distortion o los Leningrad Cowboys .
Debemos destacar, sin embargo, la realizada por Eric Burdon & The Animals , incluida en su álbum Love Is (1968), no solo por realizarse en la década que nos ocupa, sino también por su muy acertada reinterpretación, convirtiéndo Ring of Fire en un atormentado canto con tempo lento, una prueba más de su condición de clásico de todos los tiempos adaptable a múltiples estilos y tendencias musicales.

25/12/2010 16:40 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Sobre un mar de cabezas estaba suspendido

Un día dije: no volveré a hacer colas para nada, ni para entrar en museos ni a ningún otro lugar o infierno parlante salvo que el tren o el avión no haya llegado a su hora. El arte tampoco merece tanta paciencia. Hablaba con la boca pequeña puesto que en la seguridad social todo son esperas. Hoy, una vez más, me he desdicho mientras hacía cola a la puerta del teatro. Daba el relevo a X y de esta manera me obligaba a culminar el tramo final hasta la taquilla. La gente se desesperaba educadamente y una chica agotada y solitaria, unos puestos más atrás, desistía justo en el momento en que abrían dos taquillas más. La cola comenzó a avanzar y parecía que la duda se despejaba por momentos. Finalmente el café con los amigos culminó con éxito la batalla y subrayó la necesidad de tener a alguien al lado para que el tiempo, cuando se hace cansino, no resulte tan castigador.

Hablamos de pequeñas tonterías y a la despedida recordé que no les había informado del último deceso ocurrido. Joaquín Soler Serrano ha muerto y con él un capítulo fundamental dentro del género literario de las entrevistas.

 

09/09/2010 20:18 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Estás soñando despierto

El único acto festivo al que me rendí con plenitud fue el de subirme al monte. Lo demás se llenó de multitudes y, por lo tanto, de aturdimiento y cierta desgana. Moverme entre la masa, saludar y apreciar el arte de un graffitero en la calle mayor le quita a uno las fuerzas y le hace sentir que lleva de fiestas un mes entero, de la plaza a la verbena y de la verbena a la caseta/castillo de los horrores.

Chris Stewart

 

Ayer, entre la aglomeración, atracaron dos personas nuevas en el grupo que celebraba un cumpleaños. Nuestra amiga X, en una de sus extravagantes y económicas actitudes, se trajo a dos desconocidos a la fiesta. Uno de ellos, mostró cierta cordura y desapareció al verse rodeado de extraños. El otro, hizo de su capa un sayo y se adaptó como si hubiera llegado al local de la peña o la embajada, invitado como estaba por su amiga X. Ese individuo aprovechando la desidia con la que fácilmente envuelve la fiesta a las primeras de cambio, lejos de sumirse en la desgana del grupo, pasó a dirigir sus pasos, informando y aclarando las dudas que nadie tenía sobre las tapas y pinchos que ofrecían en las casetas. Mientras nos explicaba sus razones celebramos el cumpleaños, de manera tranquila y plácida, en la mesa de una taberna. Allí entregamos el presente “Tres maneras de volcar un barco”, de Christ Stewart y al poco, deambulamos como una caravana de borrachos, recorriendo el centro histórico de la ciudad, pensando en que lo que se podía volcar de verdad era otra cosa, por ejemplo un vaso de vino en la camisa de nuestro Friki recién adoptado (aunque la culpa no fuera de él). La imagen en el pasear se me parecía a la de los galeotes con los que se tropezó Don Quijote y con esta idea me evadía y esperaba pudiera llegar la liberación. Pero junto a la libertad se nos robó el queso de cabra en la única caseta a la que al final fuimos llevados, ayudados también por el viento y las corrientes de agua que debían correr bajo las alcantarillas. La tapa estaba hecha con un filete de bicho, cebolla caramelizada y ese queso de cabra con el que dejamos a la imaginación volar y, por segunda vez en el día, subir al monte, que es donde siempre tira la cabra.

En muchos casos la enfermedad empeora y un número notable de lectores famosos se volvieron ciegos con el paso del tiempo, desde Homero y Milton hasta James Thurber y Jorge Luis Borges. Borges, que empezó a perder la vista poco después de cumplir los treinta años y a quien en 1955, cuando ya no veía, nombraron director de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, comentaba acerca del peculiar destino de un lector al que le falla la vista y al que un día se le concede el reino de lis libros:

 

Nadie rebaje a lágrimas o reproche

Esta declaración de la maestría

De Dios, que con magnífica ironía

Me dio a la vez los libros y la noche.

 

Borges comparaba el destino de ese lector en el mundo borroso de “vagas cenias pálidas semejantes al olvido y al sueño” con el del rey Midas, condenado a morir de hambre y sed rodeado de comida y de bebida.

 

Pg. 514 “Una historia de la lectura”, Alberto Manguel

 

Sí, la atmósfera es mi estilo

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Como casi siempre que uno vuelve de Madrid retiene con cierta pena algunos de los libros que allí dejé sin comprar in extremis, por diversas razones. Esto hace tiempo que se convirtió en una norma y así, las piezas que no me traje pasan a formar parte del próximo tesoro que un día nuevamente habré de buscar. Este sistema forma lo que habitualmente se denomina la pescadilla que se muerde la cola. Algunas revistas de FMR, pequeñas novelas sin mayor importancia, las memorias de González Ruano, etc. Nunca es suficiente lo que compro y eso que mis brazos, en el viaje de vuelta, siempre pueden competir con los de cualquier musculado gimnasta de los de camiseta con tirantes. Entonces, los que me acompañan me dicen que estoy enfermo y yo no lo desmiento pues tengo algo de eso y me sobran las razones, tal vez de loco al que nadie quiere escuchar. ¿Cómo decir que en cada uno de mis viajes acabo comprando un libro de Julio Verne y que éstos en mi biblioteca enumeran muchas de mis visitas a Madrid? Ellos son el billete, la estampita y el papelito que se introduce dentro del libro que se está leyendo, en este caso mi biblioteca. Y allí se queda a vivir para siempre jamás, tal vez hasta que alguien acabe comprando ese mismo libro en un rastro o mercadillo, una vez ha pasado a ser difunto su propietario. En esta vez fue “Una ciudad flotante” y el hecho de que fuera esta obra la elegida de entre las que allí había tal vez estuvo relacionado dentro de mi subconsciente con la exposición sobre las ciudades sumergidas en el mundo del tebeo que se ha realizado en el salón del comic de la Coruña. Con estas pesquisas y aclaraciones podría continuar hasta el día del juicio final y esto no haría sino confirmar la locura en la que me hallo.

Y esa locura me viste de prisas absurdas, de platos vacíos y conceptos equívocos que sólo valen para mirar al cielo y esquivar las placas pegadas a algunos edificios. Luis Rosales escribió y pergeño  “La casa encendida” en esta casa, rezaba más o menos en un cartel de mármol. “Y puede ser que estemos todavía unos dentro de otros,/ y puede ser que habitemos aquella casa de la infancia/ donde el latido del corazón tenía las mismas letras que la palabra hermano;/… En la otra casa encendia de cemento y ladrillo que pertenece a Caja Madrid los carteles invitan a pensar otros espacios, salas donde el torete comparte vicio con el vaquilla entre carteles, entrevistas, periódicos y fotografías que rememoran una generación perdida y quinqui.

Fuera de nuestros espacios cotidianos nos conocemos un poquito más, atribuimos hazañas a quien fuimos y visitamos algunas estancias que creemos más alejadas de nuestro ser y estar. Fumamos en pipa, bebemos tés y caminamos de libro en libro como si así las horas que pasan pudiesen cobrar un sentido especial. Algo que queda en nada cuando al otro lado del móvil suena la voz de un viejo amigo que, animado por su paternidad, resucita viejas creencias y sentimientos que nunca pasaron página.

 

 

"Arenas de Calais", Turner

 

"Las espigadoras", Millet

Pero la razón no da fruto

Estaba ligeramente somnoliento pero el timbre y sobre todo el murmullo al otro lado de la puerta me animaron a caminar como Lázaro y responder a la llamada. Lo que me ofrecían se resume en una receta mágica para acabar con el sufrimiento. Supuse que el fin del mundo andaba muy cerca y que las dos mujeres, heraldos del Apocalipsis, habían dejado sus caballos atados a la verja del portal. Me entregaron la receta pasada a máquina y en color y con una sonrisa se despidieron.

El día tampoco había sido para tanto aunque mi cabeza elucubraba con ciertas cuestiones, entre página y página del “Troppo vero”, de Trapiello. Estaba uno con el pensamiento organizando viajes, comidas de confraternidad o un simposio sobre la resurrección de los justos siempre con la suficiente antelación. Esto puede provocar quebraderos de cabeza en muchos sentidos al buscar un lugar adecuado, contar con las personas apropiadas o queridas sin olvidarse de nadie o viceversa, etc. Una manera de atajar los impedimentos más habituales es zanjar el asunto en el mismo instante y decidir hacerlo como si realmente el fin del mundo fuera a llegar, con o sin folleto de los testigos de Jehová. Eso es lo que hoy ha pasado con un viaje del IMSERSO al que me había apuntado con la suficiente antelación pero, al parecer, sin la correspondiente reserva de plaza. Las cosas no tienen más importancia que las que uno quiere dar y así me digo que debería castigar con mi ausencia a aquellos que obraron “buenamente” de esta manera. El viaje, si se le puede llamar así, ni estaba pagado ni supone ninguna catástrofe puesto que en cualquier momento se puede repetir, aunque dudo mucho que con la misma compañía. Esto me decía y más cosas porque si hace unos días me entusiasmé con la posibilidad de viajar a San Francisco mientras escuchaba el hilo de voz con el que una amiga conectaba las impresiones de su viaje a ese lugar con mi rostro, hoy me ha dicho que precisamente esa es la ciudad del programa “Españoles por el mundo”. La he respondido que no veo mucho la tele pero que ya que se ha acordado nuevamente de mí y de mis suspiros mientras la oía contar lo que fue su viaje, de una manera tan ronca y sin voz, intentaré hacer una excepción en eso de encender la caja tonta ¿hay alguien que todavía la llame así? Mi entusiasmo por ese viaje tiene mucho de niño, de piruletas y de otro juguete porque ese que está tras el escaparate también le quiero para mí.  He recordado una frase del diario trapiellesco: la materia ni se crea ni se destruye sino que sólo cambia de dueño, como decía Quintana… (Pg. 526). Estas cosas se venían a la mente mientras esperaba al perito en el taller. Tuve la suerte de que mi padre me acompañara con su presencia y parloteo pues gracias a él se deshizo un pequeño entuerto que me hubiese obligado a volver otro día. Decir las cosas con simpatía o incluso con algo de pesadez es una manera correcta de comunicarse y trasladar las inquietudes al otro lado. No importan las razones pues ya se sabe que cada uno tiene las suyas y en nada vamos a cambiar las de los demás. La pericia está en la forma como se dicen, los gestos y la riqueza con que se adornan las palabras, independientemente del país habitado por la razón.

 

Barceló

11/08/2010 00:14 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Estimadas sirenas así debió suceder

Se ha celebrado el cónclave de la logia “Los hijos de la humanidad”. En realidad íbamos a visitar al amigo enfermo del síndrome “niño Torres”. Ese que rompe y rasga las piernas a los cinco minutos de entrar en juego. Él también estaba jugando al fútbol con su hija cuando notó algo extraño que le impedía seguir. Ahora un vendaje adhesivo oculta su muslo y los pelillos que le harán gritar cuando desnuden nuevamente la herida, invisible a simple vista.

El enfermo casi imaginario, rodríguez y dj nada frustrado, nos sedujo con un repertorio sólo por él conocido. Pretendía así curarse y que nosotros enfermásemos o viceversa, sirviéndose de unos grupos y canciones sólo por él conocidos.

Tal vez gracias a esos temas y cedés, una vez más, hemos arreglado el mundo y de eso se trataba.

 

Satoshi Kitamura

06/08/2010 00:05 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Viajar siempre implica renunciar

Fuego y frío para una noche de Julio. Así se podría titular la novela de ayer, una cena agradable en el patio de una casa no menos agradable. Junto a los pequeños muros que nos encerraban se atisbaban otros algo más elevados. Eran los de la casa de al lado, una nueva construcción que aislará un poquito más a la isla de este amigo. De cualquier modo siempre serán casas y no bloques. Así está estipulado por la ley del hombre en esa parte de la ciudad. Los gatos, eso sí, siguen maullando bajo la fuerte luz de la luna. Estábamos de paso, tranquilos, duchados y a la espera del próximo tren. Paul Theroux escribió: “Si un tren es grande y confortable, ni siquiera necesitas un destino”. En la entrevista publicada hoy en el periódico ABC añade: “Las personas de cierta edad suelen parece cínicas, misántropos, pero no, únicamente son personas que al fin han oído la música callada y triste de la humanidad, solo que interpretada por un grupo de medio pelo que no hace más que dar alaridos en pos de la fama”.  Así en la cena de anoche. El patio era un vagón de tren y, entonces, los viajeros no estaban tan de paso como lo pudiera parecer. Habían acudido a la cita anual. Theroux dice: “Si viajas tienes que llevarte bien con la gente. Necesitas ser optimista y educado. No puedes ser cascarrabias o impaciente…” Tendríamos que aplicar las palabras al marco diario de la vida. Eso, en muchos casos, conllevaría volver contra nosotros mismos algunas creencias. Necesitamos ser optimistas y educados, no hay alternativa en el vagón. El humor añadía llamaradas a la hoguera porque hubo fuego, sardinas y la carne de costumbre, chorizos, pancetas, morcillas y costillas. No hubo necesidad de que nadie dijera en alto la frase: Si viajas tienes que llevarte bien con la gente. La evidencia de su significado se cumplió con los actos, el vino y la sidra.

También subrayo junto a la leche con galletas del desayuno una frase de Gregorio Marañón rescatada del artículo “Evocando a Marañón”, de Julio Cruz y Hermida en el mismo periódico de hoy: “La rapidez, que es una virtud, engendra un vicio, que es la prisa. Entre ambas existe una frontera marcada por el momento en que hace su aparición el estrés. Yo me atengo siempre a una peculiar máxima: si quieres que te hagan algo, pronto y bien, encárgaselo a una persona ocupada”. Respigo el pensamiento. En el mismo artículo vuelvo a leer otra verdad sobre la idea de suerte que se repite una y otra vez:

 

“Sí, me han dicho muchas veces que he tenido buena suerte, y lo dejo decir sin desmentirlo, pero sólo yo sé las horas de insomnio y trabajo con que he comprado los favores de mi buena suerte. La suerte no existe; no es otra que la forma que la vida tiene de responder al esfuerzo y al sacrificio que, a lo mejor, se hizo mucho años antes”.

 

 

La suerte se busca, la amistad y el vagón del tren confortable gracias al que ya no necesitamos otro destino que el evidente.

 

 

Concluyo escuchando  "Mbube", de Solomon Linda y algo más de la entrevista hecha a Theroux:

 

“La pornografía te da un acceso directo a la cultura de un país. Si solo tuviera treinta minutos para saber cómo son las personas que viven en una ciudad iría a una tienda porno”

 

Último libro publicado en España de Theroux

24/07/2010 17:39 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Mis no añoranzas un aria antigua

Regresan los amigos o mejor habría que decir, vuelven sin  Navidad a la vista. Es verano, gotean abrazos, sudor y desventuras. Todos somos Quijotes anónimos que llegan a la venta del señor. Se habla de canciones, conciertos de órgano y obras de pintura o literatura en general. Los molinos siguen estando ahí fuera, los sueños y las pesadillas. La vida fluye y empapa las paredes hacia fuera y hacia dentro, lugar donde sólo existe el reencuentro. El último verso decía “Está en venta el jardín de los cerezos”.

 

Turner

23/07/2010 00:48 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

La curva del abdomen sin embargo respira

Tras lo escrito ayer sobre los pasatiempos en el periódico ahora creo firmemente que no es lo mismo hacerles en la mesa de un bar que en el fondo del dormitorio, ausente del mundo y de uno mismo. En el bar se ve la vida pasar, los autos, saludos y ruidos que tanto concentran como desconcentran en la labor paciente del pensador. Estoy con el hacedor de crucigramas de bar en cuanto que no dialoga con el mundo y deja su tiempo pasar ejercitando la mente con flexiones y reflexiones de poca monta. Una manera de observar desde la atalaya, en primera fila, a pie de calle, respirando la vida de lo cotidiano y el movimiento de los que pasan por allí.

 

Rusiñol

 

Ayer hubo reunión de pastores. Un cumpleaños que no se iba a celebrar y que al final se celebró con éxito de público tuvo la culpa. En estos casos es inevitable hablar del paso del tiempo. Ninguno de los que estábamos es ni será un héroe, nuestros cadáveres exquisitos y futuros no serán exhumados para analizar la verdadera causa del final. Nuestro particular arsénico no deja otras huellas o marcas que las propias del tiempo en el cuerpo y en el rostro. La familia y sus enfermedades, los callejones sin salida y el árbol de la esperanza que nos vendieron como una secuoya siendo en realidad un bonsai embriagan la conversación, las cervezas y las tablas de picoteo en la cervecería. Brindamos por cada año pero también asistimos al cortejo fúnebre del año enterrado. Parece que son escasos los movimientos de cuerpo y espíritu que se producen entre los amigos pero todos sabemos que no es así. Dentro de cada uno se publican antologías, cuentos y tradiciones que nadie quiere leer. Somos un libro que a veces se abre y unos miran y otros se dan la vuelta para no convertirse en estatuas de sal.

 

 

Cezanne

 

ELEGÏA

 

Los osos de trapo. Los caza-mariposas. Los erizos en cajas de zapatos. Los amigos invitados a comer por primera vez. Cómo ha pasado el tiempo. La noche de Reyes. Expulsado fuera del colegio. No podrá ingresar en ninguna otra escuela. Me pregunto dónde estará aquel traje de Arlequín, que llevé a la fiesta de disfraces. Cómo ha pasado el tiempo.

Noemí. El mundo del espejo. La libertad. El otro Sol. El Oro. Más allá del mar, las Indias. El hombre llegará a la luna, pisará las inmensas praderas nevadas de Venus. Los computadores nunca se equivocan. Luces rojas, blancas, verdes. Subir por el arco iris, conquistar Eldorado.

Destrucción. La emboscada, los disparos, la sangre. Los cuervos heridos bañados por la luz de los relámpagos. La noche sin fin.

 

          L. Mª Panero

 

Nilbar Güres

18/07/2010 16:50 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Considéralo en frío

Me esperaban en el café. Agazapados estaban todos los kilómetros de un corredor a las tres y media de la tarde. La vida de cualquiera también puede estar definida por un grupo de música, por ejemplo AC/DC. En Bilbao finalizaron gira y conciertos. Su último espectáculo en directo, vuelven a decir. Más el grupo nunca dejará de sonar en las biografías de los que así lo sienten.

Luego vinieron a la conversación un matrimonio funcionario, concienciados con el medio y la salud. Acuden en bicicleta al trabajo y suben las escaleras hasta las plantas donde están sus oficinas. No consumo, no contaminación, ahorro de energía. Es evidente que si tuvieran que moverse, subir y bajar plantas y pasillos, pronto se olvidarían de su entusiástica actitud. Sorbo el café, está caliente, como el asfalto de fuera.

Entre los estatutos que forman las bases de una cooperativa de consumo muy bien podrían estar ciertos artículos para regular una comisión de bienvenida y otra de espionaje para comprobar, in situ, los productos ecológicos seleccionados. Pienso en una biblioteca donde pudiera tener esta misma conversación, ecológica y refrescante.

 

“La Biblioteca es la no man´s landa de todo aficionado a los libros, de todo encadenado, sean los grilletes de locura, de amor o de presidio: es la topografía alternativa que asegura que nos abramos de nuevo al infinito desde el universo personal finito (nuestra casa, nuestra ciudad, nuestro país, nuestra geografía) generado en la inmensidad del Universo que nos rodea. Allí, nuestra Imaginación crea un mapa completamente distinto.”

 

             “Las bibliotecas de Dédalo” Enis Batur

 

Enis Batur

 

09/07/2010 00:35 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,

Y miramos a uno y otro lado del andén y con un sombrero de paja se nos acercó. Sí. Queda inaugurado este verano 2010.

 

06/07/2010 00:00 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Un resplandor de huesos liberados

Cuando llegué al pueblo el panorama no era muy alentador. Me refiero al paisaje natural, su atmósfera resfriada y algunas almas erráticas que en breve adorarían a San Miguel. Ayer se paseó al santo. No fui a verlo pero me contaron que las piezas de la figura, desencajadas por golpes y caídas, apenas se mantenían juntas sobre los hombros de los cuatro jóvenes que le sacaron en andas. Mis ojos prefirieron quedarse con los efectos de las heladas, viñas arrasadas, cerezos, nogales y el resto de frutales que ahora parecían sostener en vez de flores cenizas dormidas sobre la hoguera. Todas las higueras se habían secado y por ello se encontraban taladas o cortadas por el tronco. Los gatos, silenciosos, desfilaban ante mi presencia y enseguida pensé en espíritus de mis antepasados a los que nunca conoceré. Todavía no me habían regalado las “Memorias de ultratumba”, de Chateaubriand. Ese sería el presente con el que los amigos  brindarían, a la tarde, por mi aniversario. Yo les quise recibir con un fragmento del discurso del jefe del clan de las Serpientes, de la tribu sioux Winnebago, con el que recibía a sus invitados. Ya en la mesa y antes de servir las sopas de ajo leí:

 

“Yo os saludo; está bien; ¿Qué otra cosa podría hacer? Soy un pobre hombre que no vale nada y vosotros os habéis acordado de mí; está bien… Habéis pensado en los espíritus y habéis venido a sentaros conmigo… Vuestros platos van a ser colmados y yo os saludo una vez más, a vosotros, humanos, que vais a ocupar el lugar de los espíritus, etc.”

Géo Ham

 

Este inicio tuvo su culminación con la lectura de otro pequeño fragmento entre el café, las copas y el bizcocho:

 

“Os agradezco que hayáis venido a ocupar este asiento, os estoy muy reconocido. Me habéis dado valor… Las bendiciones de vuestros abuelos, (que han tenido revelaciones y a quien vosotros encarnáis), son iguales a las de los espíritus. Está bien que hayáis participado de mi fiesta. Así debe ser, como han dicho nuestros antepasados: “Vuestra vida es débil, y sólo os puede fortalecer el consejo de los valientes. Me habéis aconsejado… Eso es la vida para mí”.

 

El punto final lo puse con un proverbio maorí que, tras la lectura, permaneció durante unos segundos en la atmósfera, haciéndose hueco entre el humo, vaciando las ideas y miradas de los presentes:

 

Ko Maro Kai atu

Ko Maro Kai mai

Ka ngobe ngobe.

 

Da tanto como coges y todo irá muy bien.

 

Pronto, los malos augurios y sensaciones habían quedado olvidadas. El día, que había estado dedicado a la preparación de platos y platos, se transformó en un hermoso acontecimiento.

Géo Ham

09/05/2010 16:14 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

hija al fin destas arenas

Llamo a una amiga de la que no sé nada desde hace un montón. No contesta. Para continuar con la intención envío un sms sin mayor interés, nada qué que tal y esas cosas.

Termino de leer la primera parte de “Una vida errante”, de Yoshiro Tatsumi, padre del Gekiga, un tipo de comic diferente al manga y que según reza en la contraportada, puede considerarse el equivalente de la actual novela gráfica. En esta obra se desarrolla pese a todo-s, el empeño por ser uno mismo, o sea, un dibujante de comics.

 

De inmediato me entra un sms de la amiga. Está en Marruecos, en un pueblo bereber de adobe, con una cascada tremenda, literal. Vuelvo a coger “Una vida errante” entre mis manos. En la portada el protagonista yace tirado  con los ojos cerrados, soñadores, junto a su mesa de trabajo y algunos dibujos.

Tatsumi

Una copa con alas

Se terminan las fiestas y se alcanza el éxtasis con los veinte pasos que forman la llamada procesión de la Pasión y Santo Entierro. Aunque uno, no sé cómo lo hace, pero no ha conseguido oír ni un tachín y menos aún el eco de un tururú. Tal vez porque mi espíritu se lanzaba desde el Cristo del Otero en parapente y sólo pensaba, allá en lo alto, en aterrizar lo más tranquilamente posible en el interior de un cuadro de Rothko, eso sí, lo más alejado posible del tono creado en su etapa final. No obstante, planeando como un pollino al que hubieran lanzado desde un campanario y de repente, con ese método de sálvese quien pueda, hubiese aprendido a flotar en el aire gracias a las condiciones innatas e instintivas, no tardé en abrir los ojos.

Frente a mí y sin saber distinguir el título ni la fecha, vi a un viejo amigo farfullando y repitiendo lo mismo de siempre. Se encontraba en un rincón oscuro, cuadro o lugar, rodeado de huesos, vino y contradicciones que servían para adornar y ofrecer en el altar de las conversaciones, el sacrificio de un pequeño dolor, la consulta médica siempre postergada o la explicación de una molestia perenne y obtusa a la diosa Soledad. Y es que estos pequeños dardos que alcanzan nuestros cuerpos se añaden, en unos casos más que en otros, a la erosión y deterioro de las mentes que tantas veces se ven entre la espada y la pared. El amigo, aún así, tenía a alguien que le escuchaba, últimos de Filipinas todos ellos que bastante tenían con lo suyo. Juntos me imaginaba que aún pudiéramos volar a otro cuadro, obra o pensamiento fresco y rico en matices, con la palabrería repetitiva dentro de una jaula, alejándonos de esas conversaciones tan habituales y que una vez más derivarían hacia el sexo de los ángeles.

04/04/2010 16:46 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Mi alegría es mirarte cuando escuchas

La especialidad de la casa: arroz con cangrejos. Sofreír el pimiento, añadir los trocitos de chorizo, un par de cucharadas de tomate. Echar el arroz y al poco, el caldo que previamente se ha calentado en otra cazuela. Dejar quince minutos y colocar encima los cangrejos ya hechos (ver receta de la abuela). Esperar cinco minutos y decorar con los huevos cocidos y troceados. Servir y brindar por algo o alguien que no sea el profesor Talc:

 

“Su total ignorancia de lo que profesa enseñar merece pena de muerte. Dudo que sepa usted que a San Casiano de Imola le mataron sus propios alumnos atravesándole con sus estilos. Su muerte, un martirio perfectamente honorables, le convirtió en santo patrón de los profesores.

Encomiéndese a él, tonto extraviado, pseudopedante que se dedica a decir “Alguien para el tenis?” y a jugar al golf y a trasegar bebidas alcohólicas, pues necesita usted realmente un santo patrón. Aunque sus días están contados, no morirá usted como un mártir (pues no defiende usted ninguna causa santa), sino como el perfecto imbécil que en realidad es.”

 

                                      EL ZORRO

J. K. Toole

 

Este profesor de “La conjura de los necios” descansa en la estantería de mi casa junto a “El profesor del deseo”, de Philip Roth, en una ordenada clasificación que sólo mira la profesión de algún protagonista extraviado entre las páginas o los títulos de determinadas novelas.

 

Pero la comida y el vino pronto nos llevaron a otras disquisiciones propias de un imperio no siempre en decadencia. Es poco habitual que una sobremesa se prolongue hasta la hora en que las carrozas se transforman en calabazas y mucho menos que el camino seguido para ello sea el dejado por una lectura en el corazón. Pero exageraría si dijera que fueron más de cuatro o cinco páginas las causantes de esa epopeya con la que disfrutamos tres personas, dos de las cuales se acababan de conocer. Mi posición de árbitro quitaba y ponía cada razón sobre un púlpito de licor. Dejemos hablar a las pasiones, me decía, y sobretodo oigamos las palabras intentando cazarlas al vuelo en un salón de pasos encontrados y no perdidos, donde ellas, las palabras, fueran los animalillos tantas veces perseguidos por mi imaginación.

Adriano

 

“… Pero ninguno de nosotros osaba recordar al emperador que la sucesión seguía pendiente. Quizá, como Alejandro, había decidido no nombrar en persona a su heredero; quizá tenía con el partido de Quieto compromisos que sólo él conocía. O, más sencillamente, se negaba a admitir su propio fin; así es como en tantas familias se ve morir intestados a tercos ancianos. Para ellos no se trata tanto de guardar hasta el fin su tesoro o su imperio, que sus dedos entumecidos ya han soltado a medias, como de no ingresar prematuramente en el estado póstumo de un hombre que ya no tiene decisiones que adoptar, sorpresas que dar, amenazas o promesas que hacer a los vivientes…”

 

Y con estas palabras escritas quién no es capaz de traer hasta su pensamiento el momento pasado, presente o futuro al que nos habremos de enfrentar en ese difícil trance, si aún no le hemos hecho ya. Para Adriano el imperio estaba en juego pero para nosotros no lo estará menos. Nuestros padres aún viven, pero ya se atisba el filo de la navaja con el que el tiempo nos muestra la realidad. ¿Y nosotros? ¿haremos lo mismo? ¿pensaremos así? ¿Solos? ¿Sin nadie a quien poder agarrar la mano en el postrero instante…? ¿Qué imperio es el nuestro? Podría, para entenderme mejor, escribir una novela al estilo de Dickens, otro “David Copperfield” copiando su inicio: “Escribo para saber si he sido yo el protagonista de mi vida. De no ser así: ¿quién es el propietario?”

La tarde de ayer daría para una novela. Sólo diré que cuando se fueron y se abandonaron a la noche, cada uno a la suya, en la televisión echaban “Jeremias Johson”. Una película con la que millones de personas, románticas, indómitas y aturdidas nos hemos identificado, incorporando pasajes y escenas a ese imaginario de cabañas, nieves, indios y tramperos que habitarán siempre dentro de nuestros sueños.

07/03/2010 13:51 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Y hablo desde la carne de la carne

Oh rey Moka de la isla de Bioko, por ti he brindado. El placer que da un vino y otro y otro tras el examen alcanza tu gloria. Sé que esto es tan efímero que lloro. Lloro porque algún día ya no será así. Y todos serán fantasmas en la noche porque soy optimista ya que doy por hecho que sobreviviré al resto de los mortales. Y en mi diario quedará escrito al menos un aprobado, una isla, mucho frío y una desaparición misteriosa.

"QUINCE HOMBRES VAN EN EL "COFRE DEL MUERTO"..."JA, JA, JA! Y UN GRAN VASO DE RON! QUINCE HOMBRES VAN...JA, JA, JA!

                 "La isla del tesoro", adaptación de las Joyas Literarias y Juveniles - Robert Louis Stevenson

 

27/01/2010 23:47 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Tu lenguaje inclinado en los recuerdos

Esta nochevieja robaron en el museo d´Orsay. “Les choristes”, de Degas, comenzó el año cambiando sino de vida al menos de lugar. No sería mala idea escribir una novela sobre la pintura en general siguiendo los robos que se producirán en los muesos durante el año. Año nuevo, novela nueva. Habría que empezar contando los entresijos del cuadro, el motivo, la inspiración, los personajes en que se basó, el mecenas, las manos por las que pasó hasta su última ubicación y con todo ello, perejil, cebolla, ajo y aceite, situar la época con sus costumbres y barbaridades bien picaditas.

Ha comenzado el año jubilar y mi espíritu, apático, sonríe hacia dentro. Allí, en el volcán que duerme para que yo viva, hago elucubraciones sobre los asuntos de mis amigos. Me invento todo para situarles en el centro del mundo durante estos días. Somos urnas cerradas que acumulamos polvo y silencio entre tanta palabra. Somos, para cada uno, lo que fuimos y a esa certeza nos aferramos para querernos. Resulta imposible palparnos en una mínima parte de nuestra extensión y hace tiempo que he renunciado a un peritaje sobre cualquier tipo de autenticidad. Esto lo dejo a las series televisivas y documentales donde se muestran las caras reversibles de la realidad. Absurda quimera. La poesía tiene más verdad que todo ello. He vuelto a ver “Síndromes and a Century”, la película de Apitchapong Weerasethakul. Es un poema biográfico que quisiera comprender de los pies a la cabeza. Una intención estéril esa de afrontar así un poema, la de querer alcanzar todo su significado. He tardado tiempo en comprenderlo. Ahora guardo imágenes evocadoras de la película en el interior. Comparo sus dimensiones con las del cuadro robado, 32 x 27, caben dentro de mi abrigo. Yo también he robado libros de ese tamaño y nadie ha dicho nada.

Syndromes and a century

02/01/2010 21:57 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

El residuo que sólo nos deja lo que ha sido llama

Afortunadamente toda la lluvia tuvo que caer por la mañana. Un parabrisas gigantesco  despejó la tarde y el paseo entre amigos, libros y adoquines. ¡Qué bello es vivir! podría haber gritado mientras peinaba librerías y páginas que me descubriesen algo que sólo puedo encontrar dentro de mí. Somos adornos navideños, más o menos horribles, inundando las calles con los ojos y la calderilla suficiente para comprar pequeñas cosillas, pecios hundidos en una estantería, títulos olvidados y las más de las veces reediciones de clásicos que vuelven por Navidad. Para leer al anochecer es el título de una selección de cuentos fantasmagóricos escritos por Dickens. Para leer durante el viaje, dormido y entre esas uvas que nos muestran el camino del año nuevo.

La mañana me despertó con una espantosa y no menos sobrecogedora noticia. Si en Enero de este año que ya concluye aparecía en los medios la muerte del historietista, guionista, redactor, organizador de salones de cómic y editor entre otras cosas, Claude Moliterni, ahora son unas imágenes espantosas las que nos ofrecen y transmiten una buena parte de ese terror que Dickens recogió en sus cuentos de fantasmas. El pasado 8 de Diciembre aparecían tirados en la calle, documentos, objetos y tebeos pertenecientes al finado. Toda una vida arrojada a la basura y al olvido que muy bien podría culminar esos cuentos publicados ahora por la editorial Impedimenta.

Si Flaubert respondió, Madame Bovary soy yo, un temor de vísceras y vuelos bajos me hace pensar en mí como un alter ego anónimo y desconocido de Claude Moliterni.

http://www.bdgest.com/forum/urgent-choses-privees-de-claude-moliterni-jetees-dans-la-rue-t41931.html

29/12/2009 23:15 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Ser o no ser

“Yo sueño que estoy aquí

destas prisiones cargado,

y soñé que en otro estado

más lisonjero me vi.

¿Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño;

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.”

 

         “La vida es sueño” Calderón de la Barca

 

 

Ya está aclarado lo de las puñaladas que hace unos dias se repartieron en el Cristo. Si al principio no me pasaron inadvertidas porque recogí como mero juego los recortes del periódico para entregárselos a una vecina hacendosa de dicho barrio, ahora, con grandes focos deslumbradores y muy poco etílicos, entre plato y plato, el juego se abrió de labios para narrar la verdadera historia. Debo aclarar que estas cuestiones suelen ser tratadas y desentrañadas desde hace siglos en las cenas con los amigos, como si hubiésemos estado allí para contarlo que se dice. Tres puñaladas a un rumano fueron recogidas por la prensa como un ajuste ideológico entre dos muchachos extranjeros. Pero aquello no fue sino la conclusión de un ataque racista culminado por algunos neonazis menores de edad residentes en esta ciudad y la cercana Valladolid. Al principio parecía que pegaban mal, en los costados de la cazadora, hasta que un pequeño empujón en el pecho hizo caer a la víctima sobre el asfalto. Fue allí donde se dio cuenta de que esos malos golpes no eran sino puñaladas rojas y arrebatadoras de vida. Los versos de Miguel Hernández descorcharon otra botella en aquellos instantes y hasta el techo llegaron sus versos “Un carnívoro cuchillo/ de ala dulce  homicida/ sostiene un vuelo y un brillo/ alrededor de mi vida./ La víctima, días antes, les había reprendido cuando en un bar del barrio se encontraban montando escándalo. No necesitaron más. Plataformas de izquierda y derecha quisieron reivindicar la paz y el rechazo de semejante conducta en una manifestación, algo que, hubiese podido revolver aún más las aguas y una vida presa de su destino. En el hospital se lo dijeron, muchacho, has salvado la vida y con ella a cuestas no le ofrecieron oro, incienso y mirra sino un chupete y un babero porque aquel niño había vuelto a nacer.

 

 

Frente a la bandeja de nueces que traje del pueblo, nuestro sumo sacerdote hizo el oficio con una casulla morada sobre el jersey, fruto de la abundancia y torpeza del momento. Con gesto solemne recogió una nuez y la elevó entre las manos. A continuación recitó a Hamlet:

 

 

¡Dios mío! Podría estar yo metido en una cáscara de nuez creyéndome rey del espacio infinito, si no fuera por las pesadillas que tengo.

Pierre Gonnord

27/12/2009 11:20 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

la firme aceptación de la existencia

Antes de que me regalasen un libro mientras recomponía las tripas con un efímero aunque certero misil que alcanzaría siete veces la velocidad del sonido dentro de mis oídos. Mucho antes de que Pier Paolo Pasolini empinase mi último trago de café para decirme que puede haber un hombre honesto, el cual, a los sesenta años, lleva a cabo un delito: tal acción reprobable, modifica todas sus acciones pasadas, y el se presenta por lo mismo como alguien diferentedel que siempre ha sido. Mientras que yo no haya muerto, nadie podrá asegurar que me conoce verdaderamente, esto es, que puede dar un sentido a mi acción… La muerte lleva a cabo un fulminante montaje de nuestra vida…” Antes de que me dijeran si no te gusta lo puedes cambiar o de que esta tarde empezasen a caer los primeros copos sobre la ciudad yo me convertí en un moro clásico venido del sahel. Detrás de mí caminaba dolorida en su carne femenina una joven sin la sonrisa podrida, incapaz de hacer un mal pisto con rencores, venganzas u odios de tres al cuarto. Pero no temáis, todo se andará ya que de momento ella practica y aprende en horario de mañana, tarde y noche. Pienso en mi silencio y actitud envuelta en el turbante. En mis pasos adelantados y la mala educación por no ofrecerme a acompañarla hasta casa. Ella hubiese dicho no, no hace falta y uno, incapaz de insistir, hubiese esperado la nieve que me llevara en procesión hacia casa, con el libro bajo el brazo cerrando el movimiento que se inició por la mañana, circular, errático y blanquecino.

Conozco el motivo de que mis pasos no fueran acordes con sus pasos. Sé que me estaba moviendo nuevamente entre dos polos, si pero no, mal y bien, etc. El de una mirada turbia y de reprobación con que me saludaron antes de interceder por la víctima y el de un deber al que nunca di la mayor importancia ¿A dónde estoy yo?

Thomas Demand

16/12/2009 23:21 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Llueve en hebras doradas

Estar y no estar hasta dejar que el cuerpo adquiera su propio peso en plomo. Esa sensación consiste en un discurrir ultraorgánico e indescifrable. Sin embargo debería sentirme alegre y jovial puesto que me han hablado de historietas, comics, indicios y recorridos por los que algunos, en el mundillo, hacen camino al pintar y escribir. Me faltan horas de sueño y en la puerta de la soledad unos puños de hierro han vuelto a golpear, como sólo ellos saben hacer de vez en cuando, de forma intermitente pero puntual a su cita. Cuando abro no estoy sólo y eso ayuda a sentir que mi figura no resulte tan difusa entre la minoría. En el arte todo son minorías que a diferencia de las étnicas sí tienen su propio territorio remarcado y subrayado por los que viven dentro, con sus empalizadas teóricas y retóricas correspondientes.

La necesidad de saber y fundir en un mismo cuerpo corrientes y géneros mengua mi espíritu cuando está al lado de otros muchos que saben todo lo que su arte es capaz de desarrollarles dentro y fuera. Intento construirme como si fuera un edificio hecho de cartas y siempre me veo en las primeras plantas, con cuidado para no soplar, respirando con mucho cuidado. Arriba, en la azotea, hoy estuvieron Paco Roca, Pepo Pérez, Santiago García y Koldo Azpitarte entre otros muchos, Jesús Redondo Dios mediante. El edificio del comic, con sus vecinos, tiene vida propia y alguien que se asome a su interior en estos días puede creer ver lo que sus anhelos hayan querido hacer con su mirada. Sé que mi color vital ha ganado en brillo pero también en lejanía. Muy pocos aceptarían una conversación adornada con viñetas, filosofía, metafísica o cualquier otra cosa que no sea el contenedor donde, a fuerza de costumbre, arrojamos los gozos del polvo y las sombras del ruido con las que venimos construyendo la rutina. Mis inquietudes son objetos extraños incrustados bajo la piel, lejos, en un planeta desconocido llamado SER.

"El vecino" Pepo Pérez y Santiago García

12/12/2009 22:23 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

A mi espalda está la noche

Alguien con un abrigo, como poco ridículo, pero seguro que a la moda, me ha traido una botella de vino. Con ella ha querido agradecer supongo la gentileza y los versos cotidianos que envuelven ese tipo de favores que, digamos, no tienen importancia. Estaba en deuda y me ha ofrecido un micropotlach particular. Ahora yo soy el que está en deuda. Dentro de la botella hay un mensaje. De entrada me beberé su mar antes del posible naufragio.

“Esencias de Varal” Concours Mundial Bruxelles. Medailla d´Or 2009 -  Gold Metal. De nuestros más antiguos viñedos seleccionamos…

Nijinsky

11/12/2009 18:28 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

Nodriza ¿soy bella?

Disfrutar sin nada más que disfrutar, como si estuviera en el patio de la cárcel o jugando al corro de la patata. Correr, saltar lo justo y sudar hasta inundarme de bacilos, gota a gota porque el día no ha sido nada espectacular hasta llegar a ese momento donde el tiempo un día se detuvo. Éramos encuentros, viento y juncos, ahora viejos amigos entre minúsculas, de alguna manera troncos de árbol, esquinas y edificios que persisten a los avatares y los planes de urbanización. En un café se rifa un gato al que le toque el número cuatro y ahora en casa algunos tienen quien les maúlle mientras otros nos servimos el café mirando las esquinas de una cama sin angelitos, el uno, el dos justicia y ladrón.

Los misterios que nos juntaron fabrican intermitencias para hacernos sentir menos sólos en el océano, gota a gota sin lágrimas porque no quiero contabilizar las hazañas del día, aquellas que nunca existieron salvo un análisis tonto, sin importancia, rutina que alcanza el éxtasis de un cuerpo tantas veces ajeno a las inclemencias de mi mente. Hoy he visto golondrinas sobrevolando el espacio sideral de mi ciudad, algo extraño para estas épocas puesto que deberían descansar en África. Nómadas ellas tienen alas, nosotros piernas, sedentarios, a veces tristes, sin embargo en ocasiones jugamos pese al calentamiento local. Disfrutar, hoy he visto golondrinas. Eso también es relevante.

10/12/2009 23:23 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

sentí los dientes del alcohol y la respiración de la tristeza

Brotes de soja, alfalfa y germinados en general bajo una capa de piel y hiel se enfrentan a una tacita de café. En frente de un apostólico vegetariano me dedico a pasar hojas y hojas, de periódicos, con las que no hago sino abanicarme las chichas, pues lo reseñado y ocurrido durante este tiempo de puente, para poco o nada más me puede importar. Es curioso que cuantos más días disponga para descansar, mi consumo de prensa o gente descienda en esa misma proporción, a más ocio menos contacto externo en forma de carne y papel. Supongo que de alguna manera, amigos, conocidos y rostros que son noticia, todos son para mí lo mismo durante el resto de los días y eso, cortocircuita mi interés produciendo chispas de melancolía. Pero para bien o para mal el puente termina y las obligaciones me arrastran hacia las viejas costumbres en rebaño casi siempre, hoja va hoja viene, donde vuelvo a encontrar esos reportajes o artículos que ni me importan ni interesan puesto que las verdaderas noticias son las que me transmiten los amigos y conocidos. En el caso de hoy, como digo, hablándome de inmensas ensaladas, sustitutos de la carne, cebada malteada, pasas, apio y un compromiso con el propio cuerpo que por nada del mundo se podría echar a perder en huelgas de hambre, reinvidicaciones por el Sáhara o penas moras cortadas como si fueran filetes.

De esta ensalada que se dispuso sobre la mesa acabé picando un titular, “La Antropocultura”, utopía literaria y disparate de las letras españolas. La obra y autor rescatado por la editorial Berenice, Silverio Lanza, reunía ingredientes suficientes para acabar con un buen sabor de boca, antropológica, literaria y vegetarianamente hablando.

09/12/2009 21:21 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.


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