y los crisantemos
Doy una vuelta por el barrio. En el café, ya lo he dicho, han suprimido una suscripción de periódico. Ahora sólo está el Palentino. En una de las páginas de ayer aparece la noticia de la famosa escultura de Marta Domínguez. No es como ella, declaró la atleta. Tras sus más y sus menos se mantendrá aunque puede que haya cambios. No entiendo nada y dan ganas de hacer lo que hicieron con la televisada estatua de Sadam Hussein. Para eso sirven las estatuas, para marcar un antes y un después.
Sigo paseando. En la misma calle han cerrado unas cuantas tiendas, una de cuadros y marcos, una de fotocopias, una de viajes, un bar y una de ultramarinos. Demasiadas para lo que son ¿cien metros? Me comentan que la tienda alemana de Schelecker también tiene problemas ¿suspensión de pagos? La gente de edad que aún no se resigna a dejar de hacer deporte practica el padel, un conocido me lo asegura. Es lo último, eso y andar. Llego a casa, estoy tranquilo, pensando en las películas que voy a ver, una de Alexander Kluge y otra de Straub y Huillet. Abro el Frigo y descongelo el pan.

De libertaddigital.com: No es el primer obstáculo con el que se encuentra la escultura. El homenaje del Ayuntamiento a su deportista más importante fue paralizado en diciembre de 2010, en pleno escándalo de la operación Galgo en el que se vio implicada la atleta.
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