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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2011.

recuerda que tuviste frio

Todos somos células latentes a la espera de una acción. En ocasiones la espera es activa y, las más de las veces, pasiva. Han llamado a casa, se ha muerto C. Tenía cerca de los cien años. Padres marchan al duelo no sin antes recordar aquello de mujer enferma mujer eterna. C. ha comenzado y terminado el año en apenas unas horas y sin esperar a las rebajas. Digo esto porque en ocasiones parece que la muerte también hace rebajas y el mundo entero acude a la cita del dos por uno, el 50% u oferta similar.

Miro por la ventana los restos de petardos y cohetes que ensucian el suelo. Hoy es el último día del cigarrillo en interiores y me digo, hay personas que se ponen tristes, otras que gritan y unas cuantas que se someten a un tratamiento de choque con la familia por ser estas fechas las que son. Sólo hay una manera de no respirar este empalago, huir a uno de esos pueblos que aparecen semiabandonados a un lado de la carretera o cambiar de registro y bajarse al moro, por ejemplo. Cuando no se hace ni una cosa ni la otra pero tampoco se somete uno por completo a los registros establecidos, se puede tocar el saxofón en la calle Mayor. Son buenos días para recaudar unas monedas entre los paseantes. He visto cómo un señor proyectaba su soledad en la del músico callejero y, con la mente sabe Dios en qué lugar, le introducía cuarenta euros en el bolsillo del abrigo al acabar la canción. Tal vez él pudo haber sido un buen músico, tal vez un día estuvo sólo o quiso imaginarse algo auténtico entre tanto escaparate. No hay que desesperarse ante tanta confusión y lucecita, simplemente desaparecer o camuflarse por las afueras, entre café y café, entre verso y verso, entre este y otro mundo que también está aquí. Somos células latentes mientras esperamos que la llamada del interior suene con la sufiente fuerza para actuar en una dirección, hacia nosotros mismos y con algo de música al fondo, por favor.

¿Qué es lo mejor para tocar? O algo así preguntaron a Tete Montoliu un buen día. Lo mejor para tocar, respondió, es volver a lo mejor, Thelonius, Charlie Parker "The Bird"…

 

 

Jazz Maynard

01/01/2011 15:07 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

La cuestión se reduce a estar vivo un instante, aunque sea un instante no más, a estar vivo

La canción del saxofonista callejero que sedujo al viandante momentos antes de la cena de noche vieja fue “Caravan”, de Duke Ellington. Un dato para subirla al pedestal de canción de Navidad 2010. Bajo su influencia además suena a canción de Cassavetes “Una mujer bajo la influencia”.

Y por estas fechas, pajes, reyes sin corona y sirvientes extraviados, me contaron un montón de historias ad hoc. Los protagonistas eran lesbianas y locas de atar. Mujeres que superaron el borde de un ataque de nervios para caer mucho más abajo, al fondo del pozo donde Papá Noel se masturba con una foto de la niña del exorcista. No muy lejos, una de las protagonistas acumulaba datos para una biografía que nadie escribirá, una de tantas. Su madre falleció cuando ella tenía dos años, su padre no estaba, el alcohol, las drogas, la calle y un largo etcétera. Tan largo que a uno le dan ganas de comprar un saxofón selmer marsais ¿se dice así? Y metérselo todo por la napia como si  fuera uno un artista que ha iniciado la caída sin nadie alrededor. Porque cuando uno cae se da cuenta de lo de siempre, que andaba sólo por el escenario y que los tonos y semitonos a los que se agarraba se deshacen entre los sentidos. Y entonces me contaron que es muy fácil ver a una artista sin bragas y con la bragueta rota llamando por las puertas de los conocidos, pidiendo sin pedir, mirando sin mirar, abandonada como un juguete roto, sin pilas, cuerda ni cerebro. Y nadie alrededor, salvo una madre sufriente en caso de tenerla, puede ayudarla. Y mucho menos ese camarero joven que todavía conserva parte de la hermosura, aquella que ofrecía al inicio de su andadura en los bares de moda y que ahora, en la tasca febril del centro, es uno más con los barrigudos de siempre, junto a su doble esquizofrénico. Porque no hace falta ser artista para que todo el mundo sepa, vea y recuerde cómo un día quiso ajusticiar a su hermano por el barrio sin venir a cuento, él que fue tan guapo y se dejó vivir bajo la influencia de nadie sabe qué. Tal vez de un viejo vals como esos de los que habla Inés Mogollón en su artículo del viernes 31 "Mi madre no me deja", en “El Norte de Castilla”. El conocimiento y el divertimento, volvemos a apreciarlo mientras la leemos, no están tan lejos.

 

http://www.nortecastilla.es/v/20101231/opinion/madre-deja-20101231.html

 

 

Eddie Campbell

 

02/01/2011 16:06 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

vendrán más años

Todo el mundo habla de lo mismo. Una gran paranoia cubre los cielos. Ya no se puede fumar. Ese es el regalo de Reyes para unos y el infierno para otros. La prohibición, orden o decreto ha caído sobre todos nosotros como un puño sobre la mesa. La gente tiene algo de que hablar y, una vez más, todo el mundo ofrece su opinión más o menos fanática. En el caso de los fumadores en contra por razones obvias, amputados de sus costumbres por considerarlas libidinosas. En el caso de los no fumadores parece que hubieran alcanzado por fin la libertad y, una vez ya, abandonadas sus catacumbas, han empezado a enarbolar cruces y banderas en una cruzada que saben victoriosa. Hace falta algo de fe parecen decir estos últimos dispuestos a denunciar con su mirada cualquier amago de encendido. Hace falta algo de sinrazón para no opinar sobre nada más. No deja de ser curioso cómo el mundo sigue funcionando y a no muy tardar veremos a alguna cabeza de turco recién denunciada y publicitado el caso en las primeras páginas de los periódicos. Imagino a los Reyes Magos cumpliendo con su trabajo, llevando los regalos a lomos de sus camellos y, simultáneamente, dependiendo del país o la zona de paso, con más o menos disimulo, delinquiendo a troche y moche sin ellos saberlo por el simple hecho de hacer una caricatura de Mahoma o fumar un porrillo de nicotina a la luz de la luna. Y luego, habrá quienes voten a favor o en contra de cada ejecución, vendrán más años malos y nos harán más ciegos; vendrán más años ciegos y nos harán más malos, que titularía Ferlosio.

 

andamios para las ideas

Uno despertó sintiéndose algo raro y con mucho sueño. Al poco de abrir las ventanas se dio cuenta de que lo suyo no fue sino un simulacro de lo que en realidad había pasado muy cerca de allí. La ciudad se había despertado con olor a pólvora mojada. Durante la tarde noche un famoso constructor adinerado se había liado a tiros dentro de su vivienda-búnker como queriendo ahuyentar de esta manera lo que queda de Navidad, o sea, la llegada de los Reyes Magos. Pero los que llegaron no fueran los Reyes sino los Geos de Madrid que no entienden de puentes, compras ni asuntos familiares. Puede, decían, que lo de la prohibición de fumar no lo tuviera muy asimilado y con los nervios del aguante traspasó sus límites. Eso, unas pastillas para dormir, unos parches para dejar de fumar, un par de juanolas, la copa de rigor y unas sensaciones sacadas de alguna película de Peckinpack.

Cuando me quise dar cuenta, traspuesto y con mi cabeza como si estuviera dentro de una bolsa, me encontraba en el centro de la plaza del barrio. Unas mujeres conversaban sobre relaciones y tipos de parejas que más bien eran tríos y tríos que eran cuartetos de cuerda con violines y sin violas ni violonchelos. Otro ejemplo, oí que se decían, el marido, sin necesidad de liarse a tiros, se había desplomado físicamente, no sé si como consecuencia de un accidente o de una enfermedad. El deterioro era patente y la mujer, por circunstancias, acabó echándose un bello amante para mitigar el dolor. Coincidió que se metía el invierno encima y, mientras caía la nieve, subían todas las facturas del hogar, incluída la de la calefacción. Esto puede que no tuviera mucho que ver con la historia pero ya se sabe, uno intenta ser un poco más fiel a la realidad de lo que parece. Finalmente el amante se va a vivir a casa del matrimonio y empieza a ayudar en las labores del hogar, incluida la de dar cariño y cuidados al marido ya por entonces paralítico, lavarle, peinarle... Ella trabajaba fuera, el marido cobraba una paupérrima pensión y el amante tiraba con lo que podía. Son maneras de vivir que cantara Leño. Maneras tiernas, cristianas y razonables.

También está el caso del otro, fulanito, continuaron diciendo por falta de pruebas, cuchicheos y más explicaciones. Era gay y se casó con una a la que propuso compartir con su verdadero amor, su novio de toda la vida, digamos que, para ella, hubiese podido ser un dos por uno. Lo que traspasó al exterior fue el escándalo y la herida de aquella mujer ultrajada. Lo que no se supo nunca fue el conocimiento que ella tenía de la situación antes de la boda, circunstancias varias y el alcance global de la propuesta, la libertad de unos y otros, los gastos, ingresos, etc. Luego vino la historia de un meteorólogo que vivía con dos mujeres enamoradas, la una de la otra como si fueran dos estrellas que en un principio se fueron enamorando del mismo sol.

Con estas historias cayendo bajo la lluvia y mi cabeza un tanto despejada continué la mañana acercándome a la farmacia recién abierta para comprar una cajita de juanolas y pensar en los Reyes Magos. Mañana nos traerán mas regalos me dije, vendrán en coches de época había leido en un papel. En coches de época se repitió en mi cerebro, sin camellos ni locomotoras a vapor como la del año pasado. El humo está prohibido, ya lo he dicho.

 

 

"Quiero la cabeza de Alfredo García" Sam Peckinpah

Ser para el otro, ser por el otro

Es el día de los Reyes Majos, cabalgata y esas cosas, animales, carrozas, caramelos y confetis. Los niños ascenderán a los cielos y sus padres, habrán cumplido con su oficio. Uno, en cambio, lo verá todo desde un hospital mientras cuida del progenitor. Es cosa de poco, se supone. Mientras uno hará la guardia correspondiente pensará en los millones de ojos que le acompañarán pendientes de sueños y regalos. Entre las viandas que uno llevará a la clínica están los libros sobre África y Argelia. Unas explicaciones de Bordieu que van más allá de lo aparente. La cortesía, nos dice en su libro “Antropología en Argelia”, no es solamente saber vivir, sino también el arte de vivir. A la vez dignidad y reserva, prohíbe la exhibición del yo y de los sentimientos íntimos; todo transcurre como si las relaciones con el otro –incluso dentro de la familia- debieran ser necesariamente mediatizadas por la cultura, como si la persona, en su unicidad original, tuviera que disiparse tras la máscara de la convención, idéntica para todos, que anula individualidad en la uniformidad y la conformidad. En este convencionalismo se manifiesta una actitud concreta de esta sociedad con respecto al lengua; así como nuestra civilización utiliza el lenguaje de una forma demedida e incluso desconsiderada, la civilización del norte de África hace un uso parsimonioso y controlado de ésta, prohíbe que se hable de cualquier teme en cualquier situación, limitando las manifestaciones verbales a determinadas ocasiones e incluso ahí, elaboradas y moldeadas por la cultura. Así se traza un estilo de vida fundado en el pudor que disimula a los otros la naturaleza y lo natural, que otorga el placer del verbo y al gusto por el gesto mesurado preeminencia sobre la búsqueda de la expresión innovadora y la preocupación por su compartamiento…

Y nosotros, ya se sabe, habitamos en el otro extremo, un país deforme sin cortesías pero con decretos y opiniones para todo. Incluso uno mismo, tantas veces mal aullador y repetido que debiera cumplir la promesa realizada para que no entren moscas ni enfados tontos de una vez por todas. Esto lo digo mientras paso las páginas sin hacer amago de anotación, entre título y título a punto de cambiar los escaparates. El último de los últimos de Bolaño, una nueva novela de David Torres, “Punto de Fisión”, muy en sintonía con el 25 aniversario de Chernóbil por lo que leo en prensa, con la editorial Algaida. Otro blog que se imprime, en este caso el de Saramago “El último cuaderno”. Un libro sobre el fenómeno Wikileaks, etc. Estos dos últimos no me servirán ni para echar una cabezadita en el hospital. Aunque ya se sabe, nunca digas nunca jamás.

 

 

Pierre Bourdieu

la solución del sueño

He pasado la noche en vela como un niño en esta noche de Reyes. Me tocaba cuidar al enfermo, sencillamente. Las enfermeras eran unas niñas que deberían estar abriendo sus regalos pero tampoco estaban en esas, sino iniciándose en esa parte de la vida a la que aspiran, se supone que con ilusión y algo de ingenuidad. Una de ellas, rubia, regordeta y con coloretes hacía lo que podía y decía lo que sabía, qué le vamos a hacer, qué le vamos a hacer, amén de cambiar medicaciones y el resto de labores en una noche agitada. Finalmente todo fue bien y ellas se comportaron como profesionales. La niña rubia seguía las instrucciones de la otra niña, un poco más ducha en el asunto. Ellas, las dos, sabían lo que tenían que hacer y el médico que finalmente acudió se encontró con la labor realizada por lo que culminó la obra amablemente como uno de esos artistas que firman el lienzo y poco más sobre la obra, qué le vamos a hacer estuvo por decir. A uno en estos casos también se le ocurren cosas infantiles para con el enfermo. Por ejemplo repartir la molestia un poco a través del mentalismo o diluir la futura obsesión sólo con silencio y un plural mayestático capaz de espantar a los muertos que lleva dentro, qué le vamos a hacer.

Una vez pasado el rubicón y ya de camino a casa, con el relevo justo que el buen soldado espera, vio una gran cola en la churrería de la estación. Allí, con un orden y pulcritud casi espartano, estaban los unos detrás de los otros en perfecto silencio. Si el frío fuera otro y el suelo estuviese nevado pensaría que se encontraba en una cola del paro de Finlandia, si es que eso existe allí. Tras la cabalgata y la noche agitada para unos y otros, esperaban su turno sabiendo que habría para todos pues en el mundo churreril nunca falta cantidad alguna. Era una cola tranquila como digo, como será la que nos lleve al cielo o al infierno, como es la que imaginariamente hacemos los seres humanos, continuamente goteando bajas a través de este sumidero que es el mundo. Qué le vamos a hacer.

 

 

Ramon Masats

06/01/2011 13:38 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

las grades esperanzas que están puestas todas sobre nosotros, todas, y así pesan

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El premio Nadal rendía homenaje en la noche de ayer a Delibes, su cuarto ganador con “La sombra del ciprés es alargada” (1947) que falleció, como es sabido, el año que dejamos. Y la ganadora es… alguien dijo en alguna parte… Alicia Giménez Bartlett, creadora de la inspectora Petra Delicado. La novela ganadora nos sumerge nuevamente en las cosas de los maquis, en este caso con una mujer que además dicen, fue hermafrodita, Teresa Pla. Y, por tanto, seguimos con las novelas ambientadas en nuestra Guerra Civil o sus postrimerías, una fuente inagotable de recursos que algún día terminará para dejar paso a otra moda que nos aburrirá igualmente. No hay más imaginación ni personajes en el mundo nuestro y en las conversaciones nuestras que la prohibición del fumar.

Sigo con la literatura. El Ateneo de Valladolid convoca una nueva edición. El plazo de presentación termina el 9 de Abril. Número de páginas entre 150 y 300. Me lo apunto para cuando se me falle el anterior. Este Ateneo no se falla hasta la segunda quincena de Septiembre. Con lo que si uno se muestra legalista, tendrá a lo sumo una novela metida durante todo un año en un par de concursos a lo sumo.

 

Estos apuntes literarios no me liberan de mi pesar. La familia no anda bien y el cuerpo se resiente. Se hace una cura y a esperar. Las cosas están bien hechas o no. Escribo ahora, en un impasse y esta escritura de ningún modo sería igual a la que pudiera salir al final del día. En esos momentos las cosas irán mejor o peor. Ahora tengo esperanza. Más tarde tal vez sienta el cansancio y unos gramos de desesperanza sobre mis hombros. Tantos como ese señor al que oí esta mañana gemir con cierta parsimonia. Su mujer, una hermana y otro familiar cercano andaban bastante mal. Cosas de tumores y derrames, uno detrás de otro le originaban una especie de cataratas pesadas y nebulosas. Debía tratarse de personas que frisarán la cincuentena a tenor de quien así susurraba con cara ahíta y congestionada, pero no de catarro.

A veces, uno piensa, que hasta sacar una entrada para ver a Faemino y Cansado el próximo día 26 de Febrero, puede costar mucho esfuerzo. Todo depende de la congestión, su tiempo de espera y lucha, el peso y el nudo que tan pronto se cierra como se abre en el estómago.

 

http://www.ateneodevalladolid.org/?p=220

 

 

Alicia Giménez Bartlett

07/01/2011 17:43 prision Enlace permanente. Literatura No hay comentarios. Comentar.

en mundos amueblados con deslustrada loza sanitaria y cortinas manchadas de permanganato

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Los soñadores viven solos. Los soñadores beben en los bares, sólos, apoyados en las barras de su imaginación y fuman. Fuman sus sueños. Y miran las cenizas que no se ven en el suelo oscuro. Todos somos solos y formamos un grupo, nada cohesionado mientras escucha una música en la que apenas se reconoce. Hoy, sin embargo, me han contado que la Orquesta Mondragón sigue en los escenarios con un nuevo disco “El maquinista de la General”. A Javier Gurruchuga le imaginaba sólo, sin micrófonos, compañías o grupos a su espalda. No conozco de nada a Gurruchaga pero mi imaginación le construía vestido con un traje de colores, entrando y saliendo de edificios llenos de gente pero vacíos.

En soledad se ven microscópicamente los sueños derruidos, las esperanzas y la imagen aumentada de los que nunca han soñado. Ellos parecen más felices, compran abrigos el primer día de las rebajas y les entretiene leer un artículo cualquier del periódico, por ejemplo “El valor del regalo no es el precio”, por Reyes Mate, publicado el miércoles en el Norte de Castilla. Lo que viene a decir en él está bien porque es evidente. Pero todo en general está mal. La reflexión que hace sobre el regalo es simplón y falta a la verdad, pero no importa. Todos estamos de acuerdo en lo que concluye, la confusión entre el valor y el precio de cualquier regalo. Luego, hay párrafos nefastos: “… El regalo es eso, un gesto gratuito con el que se quiere simbolizar el cariño, Los antropólogos cuentan que, en los pueblos primitivos, el regalo es un mensajero o embajador de la propia persona. No se esperan contrapartidas, ni retorno. La gratificación consiste en contemplar la alegría de quien lo recibe que será tanto más expresiva cuanto más sorprendente sea el regalo… Al escribir eso de “pueblos primitivos” nos retrotrae a un lenguaje empleado en el siglo XIX. Ya no hay antropólogos que tengan una mirada tan ingenua sobre ningún pueblo. En el “Ensayo sobre el don” (publicado en 1925) Mauss se encargó de escudriñar esas cuestiones del don y el contradon convirtiéndose su obra en un clásico de referencia no sólo en la antropología. Tampoco conozco a Reyes Mate, profesor de investigación del CSIC que escribe el artículo pero no me le imagino sólo sino en compañía de una familia, entrando y saliendo del metro, con sus cosas en la cabeza, como la mayoría de las personas. Mi primo X-1 también podría ser así. Ha adelgazado bastante y tiene ojeras. Está en proceso de separación y esa es la causa de su levedad corporal, se supone. Todo un calvario para alguien al que no considero un soñador. Sin embargo, ahora ha pasado a formar parte de los solitarios fumadores de sueños. Aún así, océanos de distancia le separan de ellos. Océanos de distancia nos separan y unen a todos.

Escucho la canción con la que abre y da nombre a su último disco  Milton Nascimento “...E a Gente Sonhando”. Fue compuesta por el propio Milton hace más de cuarenta años.

 

polvo de mariposa entre los dedos

Argelia también está de moda. Distintas revueltas enfrentan a los jóvenes con la policía. Los motivos que encendieron la mecha, nos cuentan, son la subida del aceite, el azúcar y otros productos básicos así como la fuerte tasa de paro existente. Esto coincide con mi lectura de Bordieu, “Antropología de Argelia” y la compra del libro “Venían a buscarlo a él”, de Berta Vías Mahou, donde el protagonista Jacques es un alter ego de Albert Camus, que como se sabe nació en Argelia.  Además, arrastrado por la melancolía y un azar venido a espaldas de las rebajas escucho “Pianoriental”, de Maurice el Medioni, pianista de jazz, rumba, raï y boogie-boogie nacido de Orán. Esta moda sólo existe dentro de mí y de una manera liviana. No estoy obsesionado. Es curioso sencillamente, tal como me resulta ver a personas en las puertas de los bares, como esperando algo o alguien. Me cuesta entender que dentro tienen su consumición y que están allí echando el cigarrillo. Esto último será más que una moda, como tantos otros temas. En la ciudad han editado un cedé bajo el títiulo “Ponte de su lado”, fruto del concurso organizado por el Espacio joven y con el objetivo, leo en el periódico, de rechazar la violencia de género y potenciar a jóvenes formaciones musicales invitándoles a desarrollar su creatividad y sensibilidad. Son varios los grupos que figuran en su interior: Excomunión y su tema “Eterna lucha”,  Larah Femina y su tema “Cómeme el cerebro” o, por ejempo, Macías con su “+ ovarios y – cojones”. Me gusta el título de este último tema aunque no sé si responde a eso de la creatividad y sensibilidad. El de “Cómeme el cerebro” tampoco está mal.

Hoy es un día de lluvia, el llamado atracador de la bicicleta ha sido detenido y he dado una vuelta a una de las exposiciones que concluían hoy, la del “Neolítico”, por razones de estudio.

El atracador de la bicicleta, como aquel violador del ascensor o tantos otros nombres dados para identificar al enemigo, golpeaba el mostrador de las tiendas con un hacha y pedía la cuenta aprovechándose de la oscuridad, un gorro, una braga y mala hostia. Luego huía en bicicleta sin necesidad de seguir el carril bici porque su casa siempre le quedaba cerca del Aldi, el Schlecker y otras tiendas del barrio de Eras del Bosque. Este “atracador”, de alguna manera, también le sitúo en Argelia. Las razones de estos actos puede que tengan más de un punto en común incluso con algunos homínidos del Neolítico. Con estos más. Mientras escribo, El Medioni sigue sonando.

 

 

Piedra de Rosetta

09/01/2011 16:08 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

Cómeme el cerebro

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Larah Femina. No sólo de jotas vive el presente.

 

09/01/2011 16:25 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

La cuestión se reduce a estar vivo un instante

Seguimos de consultas. Este año empieza como acaba, quién sabe lo que dará de sí. El tiempo, la vida, el paso de todo esto, tiene estas cosas. Hay otra opción que es echar el cierre pero eso se lo dejamos a la tumba de Tutankamón. Demasiados turistas para tanto estupor. Nosotros también somos turistas de lo que nos pasa. Nos visitamos, acudimos al médico y esperamos treguas o sentencias del monumento en ruinas al que nos vamos pareciendo.

Para hoy me quedo con un par de frases y la historia de un tipo que un día conoció a la suerte. En el blog de Sánchez Ostiz. Habla del estado cada vez más policial, de las cosas de los cigarrillos e incluye esto: … en esta planta baja (del gran manicomio) donde todavía hay quien escribe o habla con palabras de este mundo.  No es lo más importante evidentemente, pero me gusta cómo lo ha dicho lo que ha dicho. Una tontería que no está al nivel de lo escrito por Maruja Torres en el suplemento de “El País”, este domingo. No suelo leer ningún suplemento pero hoy ha caido en mis manos éste con una marca en el lugar apropiado. Se titula “Del amor y del tiempo”. Casi al final:

Va a ser verdad lo que decía el personaje de H. G. Wells en Los pasajeros del tiempo (versión de su novela La máquina del tiempo, dirigida en 1979 por Nicholas Meyer), una frase que repito cada vez más a menudo: “Todas las épocas son infames. Sólo el amor las hace soportables”.

 

El tipo suertudo podía describirle con ganas y buena prosa pero me faltan ganas. Un día fue al bingo y canto siete bingos. El inspector se acercó a su mesa y le invitó a un par de cartones y también cantó bingo. A continuación ojeó el periódico que tenía dicho inspector y comprobó cómo era su décimo de lotería el que había sido premidado con el gordo. Apenas lo celebró pues era tarde y muy sonriente marchó a casa con los bolsillos a rebosar. De ese día, dijo, sólo lamentaba no haber continuado en el casino. Cada uno que saque su moraleja, la típica de la avaricia rompe el saco o la contraria, un día es un día y jamás volverá a ser igual.

 

 

También echó el cierre Juanito Navarro

 

andamios para las ideas

El día comenzó con una cifra. C. había descubierto el verdadero precio de un jersey tras la etiqueta, ochocientos euros. Su hija lo había conseguido en un outleet para trabajadores de una afamada empresa de moda. Luego vino J. y a propósito del tener y no del ser se afianzó en lo que ya sabíamos. J. es de los pocos que trabaja pero no por dinero. Él puede vivir de las rentas pero una patología difícil de explicar le hace trabajar más que nadie, eso sí, siempre con buen talante y ganas de ayudar. Una rara avis que fuma puros de 22 euros y es capaz de gastarse ochocientos euros en una cena. Otra vez vino la misma cifra a nuestras cabezas. Son cosas del azar y buscar explicaciones, además de resultar algo estéril y aburrido, pudiera ser cosa de locos. Mejor le dan ganas a uno de introducir la cabeza a ochocientos metros de profundidad, dentro de un mundo de zooplacton, donde poder inventarse olores que le recuerden a miel de romero, azahar y mil flores. La cosa de la miel también está en crisis, las abejas se suicidan como lo ha hecho Alberto León, excorredor de mountain bike y acusado de ser correo en la operación Galgo.

Es martes y ya estoy cansado. Mi amigo A. está siendo estrangulado por la falta de tiempo. A su alrededor florecen ortigas y enfermedades. Aspirar a vivir en paz puede ser un deseo difícil de realizar. Llega un momento en la vida que su secreto parece residir en eso. Vivir en paz. Decir esto suena a cura, sepulcro y ese morir en paz que tanto se escucha. Ha muerto en paz, ha vivido en paz, ¿con quién? ¿con qué? ¿se puede firmar la paz con uno mismo?

Ayer escuché que el trompetista de jazz Lee Morgan fue tiroteado en el escenario o en sus inmediaciones por su esposa. Hasta ese momento parecían felices. En la Wikipedia dicen que le pilló con otra. En otras páginas, sin embargo, añaden posibilidades. Ahora ya no es su mujer sino su ex novia la que le pilló con otra y le mató durante una actuación. También dicen que forcejeó con él disparándose el arma. Intento terminar estas líneas con la cifra ochocientos a propósito de alguna razón interesante pero no encuentro cómo. Contaré ovejitas hasta llenar la tenada, ochocientas bastarán.

 

soñamos con dejarnos

Hemos hablado de un libro por hacer. Se trata de celebrar el 50 aniversario de una institución no oficial. Somos varias personas y la estructura no es consistente. Todo está en el aire, incluso el tiempo que se llevó la tarde mientras estaba con ellos, los creadores de…

Somos lo que somos porque estamos contagiados por el ambiente. Esta mañana me hicieron sentir cotilla en un círculo reducido. Hay temas personales que no se deben mencionar, por ejemplo lo que le han diagnosticado a alguien por todos conocidos. Mi intención no era difundir un rumor o alimentar malos vicios. La opción de ser un caballero consiste en eso, guardar las formas aunque uno esté rodeado de mugre y ruido. Ser un antropólogo con chistera paseando por un poblado africano de finales del siglo XIX.

Me interesa más la historia de Morcas, personaje de bestiario de ese mismo siglo. Copio y pego del blog de Ferrer Lerín:

Morcas: Servidor mulato del príncipe Juan. Según cuenta Borsilao en su “Historia de Brasil” Morcas era el paje perfecto; nunca dio la espalda a su señor porque carecía de ella. Es Lavedán quien decide averiguar el significado de esa afirmación. Llega a San Pablo en 1821 y tras sobornar al encargado del cementerio y contratar a dos falsos sepultureros exhuma el cadáver. De haberlo sabido antes ninguno hubiera participado en la ilícita faena. Morcas era doble, un Morcas pegado a otro Morcas configuraban un individuo de dos caras. Nunca dio la espalda porque sus espaldas anidaban en su interior - un caso espantoso de auténtica simetría acoplada en siameses-, pero uno de los Morcas –imposible decir cuál- estaba vivo, arrastraba a su hermano putrefacto como un petate deshilachado y con esos jirones, como a mandobles, atacó hasta matar y arrojar a la fosa a los que él creía enviados del príncipe; quien lo había mandado enterrar en semivida, en cuanto no pudo desempeñar satisfactoriamente el gracioso empleo.

Por la calle, en cualquier trabajo, en las orillas de los ríos, metiendo mano a las papeleras, con prisa o con rabia, me encuentro fácilmente personajes de bestiario.Todos ellos están sentenciados y tienen basante de hápax imaginario. A partir de hoy, en mi tarjeta de visita, se leerá buscador de hápax. Así se designa la palabra que sólo fue registrada una vez en el idioma que sea.

En el otro lado de mi mundo se encuentran activistas que en vez de idear un libro piensan en desarrollar actividades o sociedades que luchan a favor del medio ambiente. Probablemente es una empresa más loable y práctica que lo del libro. Pero, no obstante, es importante que uno mismo se defina para seguir el camino que lleva dentro.

Dos recomendaciones: El libro de Moravia “El desprecio” y la película basada en el mismo, de Godard, con idéntico título.

 

rumor de pasos y batir de alas

Se ha muerto B. o F., no, B., sí, B. Llevaba varios años con la cosa pero no es eso lo que quiero decir. Los pésames, dice padre, son por internet, ¿cómo es eso? añade. Le pregunto si tenía hijos y que si es así tal vez sean drogadictos y de ahí la relación entre el pésame y el cibermundo. Padre descarta lo de la drogadicción y me da tres o cuatro oficios para al menos un par de hijos. Tal vez, me digo, le entierren en un cementerio virtual y se puedan ofrecer flores por ordenador, etc. Lo que sea con tal de no ver las caras de los allegados y que el muerto esté siempre presente en la inmensidad de los océanos.

Ya en el pueblo hice los deberes correspondientes. Saludé a las gallinas y gatos, recogí un par de berzas, desenterré unos puerros como si fuesen culpas, crímenes o cadáveres exquisitos y me dejé llevar por el deber del hijo todavía no descarriado. Los puerros están buenos cocidos aunque mi tío les prefiere en el puchero, con las alubias o lentejas, o mejor aún, a pelo y con sal a la hora que sea. Es una lástima que sus dientes ya no estén para hincar demasiadas cosas y sobre todo que tenga restringido el consumo de sal. Está asediado con prohibiciones y recomendaciones. De esta manera prolonga su estancia en la planta baja del manicomio (ya dije que me había gustado la expresión). Aunque allí, en el pueblo, no parecen tal los cimientos de este mundo. Así, un pensamiento durante el viaje de vuelta ha recorrido mi mente, a modo de satélite o bucle eterna: el de la necesidad de residir allí sin saber nada del mundo (al menos durante la mitad del año, en los meses primaverales, veraniegos y otoñales, quise reducir una vez ya en casa). Luego vendrían los viajes, las playas y montañas, las distancias para con el frío. Desde aquel lugar daría el pésame general, a través de ordenador, a todo aquel que no pudiera hacer lo mismo.

 

 

http://www.publico.es/culturas/328831/el-arte-de-meditar-a-120-por-hora

y el ritmo ondulará

Ya no somos jóvenes, ¿alguien lo ha dudado? Ya no somos los que éramos ¿alguien lo ha dudado? ¿puede ser de alguna otra manera? Pero todavía hay padres que llevan perdices, ranas y codornices a sus hijos recluidos en la pequeña ciudad. Ellos, los hijos, verán siempre un mundo en decadencia, el que les toque. Hace falta tanto respirar el crepúsculo que acuna a cada generación como someter al cuerpo que nos mantiene junto a nuestros pensamientos, tan cambiantes como humanos. Esta mañana me contaban el caso de un tipo que no pagaba la factura del dentista. Era el presidente de la federación de caza de una pequeña ciudad de provincias. Su rostro, al parecer, bastante conocido. Debe 4.000 euros y no le sale lo pagar la deuda. El dentista le mete a juicio y cuando está a punto de finalizar el plazo para saldar, ingresa trescientos y pico euros. Esto hace que el proceso finalice al interpretarse que ya ha iniciado el pago. Pero no es así. Esto es una técnica que responde a un puteo por causas desconocidas. El deudor le gusta ir de caza y entre sus camaradas de correrías se encuentran, entre otros, algunos amigos dentistas. ¿Por qué no acudió a sus consultas? ¿Por qué no paga? ¿Está vengando a sus amigos dentistas-cazadores? Lo mejor es reducir el pensamiento a lo sencillo. Quiere putear porque su sistema e ideología consiste en eso. La ley le ampara. Ese tipo es un cazador y la idea me trae a la memoria la extinción de los onagros en la península ibérica allá por el siglo XVI. El tipo, con su actitud, ayuda a la extinción de la moral y la sociedad. Aún así quiero pensar que se trata de un ajuste de cuentas entre sus amigos dentistas-cazadores (me imagino que entre los trofeos de estos últimos decoran sus estanterías caninos y muelas de humanos junto a colmillos de elefantes) débiles y abandonados y un dentista soberbio y maltratador. Sé que es mentira esto que digo. Es más fácil que a uno le estalle el coche porque le ha caído un cohete en el motor estas navidades que sea verdad eso que escribo. De este último bombazo automovilístico (seguro a todo riesgo establecido) se ha levantado acta en una conversación sana y veraz. ¡Me cago en sus muelas!

 

 

La Marvel anuncia el sacrificio de uno de los integrantes de los cuatro fantásticos. Es un síntoma de lo que pasa, un paralalismo brutal. El despido del superhéroe supondrá su muerte. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia. El despido de un trabajador supone su muerte, es evidente, aunque no siempre se cumpla la predicción. El objetivo de cualquier empresa es ese, reducción de gastos y plantilla. De este modo, con el bombazo que supondrá la tragedia, la Marvel calcula que reflotará las ventas. Nada más parecido con lo que ocurre en la planta baja de este manicomio.

15/01/2011 18:54 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

los ojos me dolían de esperar

Se juntan las citas con los amigos. Sólo con algunos de ellos. Son breves a fin de cuentas y mis estudios, en esta recta final, se demoran entre charlas y cafés. De esta forma me entero de que José Luis Pablos  presentó el pasado jueves en la biblioteca pública su segundo libro. ¿Quién es José Luis Pablos? Alguien que le gusta ver en papel sus pensamientos o los de otros redactados por él. A su primer libro “Versos y versículos, textos… y demás” le ha seguido ahora “Ex citaciones”. Un “libro recopilatorio de pensamientos, frases y citas de humor inteligente seleccionadas de entre más de 1.000. El 90% propias y algunas escuchadas o leídas en las redes sociales”. Un título el de este nuevo libro que podría valer mejor para un Servicio de Citas o Citaciones en la seguridad social ¿ex citaciones dígame? Evidentemente no me interesa lo más mínimo estas cuestiones y reflexiones habiendo tantas por leer, clásicos a la cabeza y sin haber concluido con las más evidentes de Pascal o Montaigne. Me temo que este libro no tiene nada que ver con esas profundidades, aunque lo de las reflexiones puede despistar un poco.

 Mi amigo dice que ha engordado ocho kilos desde el verano. Teniendo en cuenta lo delgado que está no me quiero imaginar lo que podría parecer su figura etíope de corredor de fondo. La culpa de ese engorde la tiene su rodilla. Pero ahora, me dice, ha vuelto a los entrenamientos. Por mi cabeza se pasa la muerte del excorredor de mountain bike y algunos términos sacados a la luz por la llamada operación galgo (siberias eran las bolsas congeladas con plasma enriquecido, pienso, los fármacos prohibidos y rotuladores, las dosis de EPO). Supongo que alguien tenía que morir ahorcado, dando lustre y razón al nombre de esa operación y teniendo en cuenta lo que hacen al final de temporada algunos de sus dueños, se deshacen de ellos ahorcándoles. Él ha cambiado de tema y en el horizonte, además, me dibuja cómo es la playa medio nudista que hay cerca de Liencres. Un buen momento para estar allí sólo es a primera hora de la mañana, a eso de las nueve o nueve y media. No hay masificación. Mientras me habla huelo las hojas de los periódicos pasados y las arranco para poder leerlas tranquilamente en casa. Hace un rato que dejé a un lado la portada del suplemento Salud del ABC. Ahí están los propósitos saludables, cogidos ellos por unas pinzas de la ropa. En las notas que pinzan cada una de ellas encontramos los susodichos: “encontrame bien”, “hacer deporte”, “comer sano” y “dejar de fumar”. Trucos para cumplir con cuatro propuestas básicas de salud. Para que de este año no pase, se lee en la portada.

Cuando nos despedimos del café y voy a pagar me comenta la camarera que han subido el precio del café diez céntimos. Más tarde, por la mañana y una vez en casa, por fin me encuentra la chica del Círculo de Lectores. Entre sus manos trae el pedido de antes de Navidad,  “La piel” de Curzio Malaparte, con un pequeño descuento, me dice. Cuando leo la factura y compruebo las vueltas veo que la rebaja, en neto, se traduce en mi mano en cuatro céntimos. Ayer compré en el supermercado una lata de Pepsicola por 39 céntimos. Dí a la cajera 50 céntimos y me devolvió ocho. Tal vez estas mordidas de céntimos que me han hecho no respondan sino a otro propósito fundamental del que se olvidaron hablar en el suplemento de salud.

 

Recibo la llamada de Dios. El Boggie de  Madrid, tras más de dos años cerrado, parece que va a abrir nuevamente sus puertas. Me lo apunto. ¿Otro propósito?

 

El jueves pasado un hijo asestó tres machetazos a su madre en el rellano de la escalera. Los periódiodicos informan que vivían en un quinto sin ascensor, en la calle corta de Valladolid. Una foto del Google Earth dibuja y ubica exactamente el lugar. Primero salió su madre a trabajar y a continuación el presunto como para querer darle el mensaje in extremis. “Jonathan es un chico muy cariñoso y puede que discutiera alguna vez con su madre, pero mantenían una buena relación”, se lee en el periódico, por boca de sus vecinos. A continuación el Jonathan cogió el autobús de siempre para ir a Palencia, ya que estudiaba allí. La víctima (que no ha fallecido) tuvo fuerzas para confesar el crímen, ha sido mi hijo debió decir, que me mata a disgustos. Los familiares de la mujer llamaron al chico por teléfono y le pidieron que regresara a casa, que esas cosas no se hacían así que el Johnatan cogió otro autobús desde Palencia y regresó a Valladolid sin tener en cuenta las fechas de exámenes. ¿Otro propósito a principios de año por parte del Johnatan? “encontrame bien”, “hacer deporte”, “comer sano” y “dejar de fumar”.

 

Norte de Castilla, viernes 14-1-2011

15/01/2011 19:09 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

Pero también la vida nos sujeta porque precisamente no es como la esperábamos

Mañana de niebla, tarde de niebla. Esto contradice el refrán, “mañana de niebla, tarde de paseo”, que viene a ser otra clasificación del ying y el yang. Lo bueno y lo malo en disquisitiva meditación para Asterios Polyp, el personaje que da nombre a uno de los comics del año.  Ánimo esponjado, aceptación estoica, corazón sin cercas, gratuidad del paisaje, permanente silencio son algunas de las expresiones con las que intentan acercar la obra de Fernando Zamora al lector del periódico en el Norte de Castilla de ayer. Tiene amigos y le escriben con cariño la presentación de sus obras. La excusa es una nueva exposición con la última creación “Piezas de cámara” de este poeta-hacedor en el palacio Pimentel de Valladolid. Fernando crea con los desechos, con el despojamiento, clave estoica para ser y no tener, nueva maniobra organizativa para dividir en dos a los humanos.

En el café hablaban del frío. De pequeña, decía ella, no pasaba frío. Al menos no lo recuerda en su memoria grotesca e inventora. Tampoco le daba mayor importancia a la comida o al vestido. Me siento y abstraigo como si todo alrededor, incluso dentro del bar, fuera niebla. En Paredes de Nava el pasado dos de enero tuvo lugar una carrera popular. Hay premios para las categorías inferiores, para hombres y mujeres. Las diferencias entre estos últimos reside en el lechazo. Ellas sólo tienen trofeo. En cambio a ellos se les acompaña con un lechazo, un jamón y una selección de vinos en su primer, segudo y tercer puesto. Una carta de Amaya Méndez al Diario Palentino así lo denuncia. Curiosamente la alcaldesa, que es una mujer, se encargó de la entrega de premios. Me hace gracia, no obstante, la insistencia de Amaya para querer hablar con la dirigente, sin haberlo conseguido. Entendiendo que ellos, los que están arriba, deberían tener tiempo para estos melindres y como si el hecho de escribir al periódico no bastara. El bien y el mal también lo dividimos así, el que me coge el teléfono y el que no, independientemente de que, imaginemos estar en Río de Janeiro, las inundaciones se hubieran cobrado más de 400 vidas y la autoridad tuviera que pensar en lechazos, sexismos y catástrofes al mismo tiempo y nivel. Así es nuestro mundo e indignación. Equiparamos lo nuestro a lo de los demás porque sabemos que los dirigentes sólo escuchan a los pesados y a los medios de comunicación independientemente de la razón y la justicia.

Cambio de cadena, me olvido de la niebla, cierro los ojos y coloco el cedé  grabado por Asunción García Antón (mañana es San Antón, ¡felicidades por adelantado a todos mis animales!), conocidísima cantora y panderetera del norte de la provincia dentro de lo que se llama archivo de la tradición oral de Palencia.

 

“Lo oculto es lo que nos completa”

 

         Lezama Lima

 

Robert Longo

16/01/2011 23:41 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

cuando saben los dientes a madera

San Antón, hace frio y mi ánimo persigue a los homínidos del plioceno para bendecirles con mis babas y lecturas. Familias, géneros y teorías. La de Dart se aferra a la bipedia y el uso de herramientas, para colonizar las sabanas abiertas en Sudáfrica. Exactamente a la bipedia, la cultura, dentición y la sabana abierta. Antes, Darwin señaló los cambios evolutivos en los homínidos de una manera muy parecida, primero bajaron de los árboles, luego vino el bipedismo, el crecimiento cerebral, el lenguaje y por fin surgió la cultura. Para Vrba un cambio medioambiental en África hace 2,5 millones de años produjo la extensión de las sabanas y fue responsable de la separación de los linajes australopitecinos y Homo. Dejando a un lado el fraude que supuso el hombre de Piltdown y siguiendo las huellas de Laetoli, de hace 3,5 millones de años he llegado otra vez hasta la carrera de Paredes. La atleta que denunciaba el sexismo en la entrega de trofeos ha creado en Facebook el grupo “Por la igualdad en el deporte”. Espero que dentro de diez años siga manteniendo el mismo grupo u otro similar. Por de pronto “El Diario Palentino” se hace eco en una hoja a modo de crítica y denuncia. Sangre, manteca de cerdo, arroz, sal, pimentón dulce y picante, harina tostada, ajo, orégano, clavo, canela y comino para esta morcilla hipócrita de un periódico que, aunque no cambie la situación del deporte femenino ni las páginas que le dedica, al menos pondrá su razón evidente en cualquier competición que se precie de ameteur.

 

This post was getting long so I googled 'curator' and this is what came up first

 

 

Tierney Gearon, Untitled 2001, c-print, 20 x 24 inches- Curator Women In Photography

Una profesión: CONTENT CURATOR:

http://tristanelosegui.com/2010/11/17/content-curator-tu-referencia-del-buen-contenido/

17/01/2011 15:06 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

Para que una herencia sea realmente grande, no debe verse la mano del difunto

Por fin A. ha acudido al médico. Lo que me ha dicho que le han dicho tal vez es lo que han dicho. El estrés prolongado tiene la culpa. Eso y vivir en una etapa bisagra. Sus padres están a punto de cerrar la puerta, previo aviso y salutación. Estoy estudiando cosas de la hominización y allí todo es cuestión de millones de años, unos cuantos arriba o abajo. Para el caso suyo y el mío y el de todos nosotros, el tiempo que nos toca vivir y, sobre todo, la desaparición de los nuestros por muy dilatada que ésta nos parezca, no es sino un momento, una gota infinitesimal en el calendario astral. Esto no es ningún consuelo.

He visto “De dioses y hombres”. Hay una serie de películas con temática religiosa que consiguen proyectarse en las salas comerciales. “El gran silencio”, del director alemán Philip Gröning y “La última cima”,  de Juan Manuel Cotelo, fueron otras. Uno, cuando ve este tipo de películas, le da por pensar y hablar en un plano trascendente. Me vienen a la cabeza ideas sobre la libertad y la muerte como no podía ser de otra manera. Como dice uno de los monjes trapenses,  no tengo miedo a la muerte soy libre. Y así uno se viste de miedos antes de acostarse pues ni es monje ni es libre aunque siga con la moda argelina ya que está película está basada en hechos reales ocurridos en Tibhirine. “Libertad y cerebro” es el especial de la revista de Occidente de este mes. Podía unirlo todo y comprar, consumir y no leer. Abrir el folleto publicitario del Lidl en el que informan de ¡Lo mejor de la semana!, lomo adobado a 2,39, pimiento rojo granel a 1,49, gel de baño XXL a 1,69 y, entre otras muchas cosas, a partir del jueves día 20 de Enero “Salaal”, que lleva el subtítulo de “Más allá del tiempo”. ¿Qué es Salaal? Libro ganador del II Certámen de Novela de la ciudad de Almeria, 275 páginas, unidad 6,99.

 

http://www.elalmeria.es/article/ocio/781682/silvia/estevez/gana/ii/certamen

 

No te quejes por vivir más cerca de la muerte que los mortales

Quiero acabar bien el día. Me dejo llevar por el azar y pesco a Brenda Fassie, diva del pop surafricano. No es mi estilo pero me dejo estar. ¿Quién es Brenda Fassie? Brenda ya no es porque fue. Falleció en 2004 por una sobredosis de cocaina. Al parecer estaba adulterada con veneno para ratas. Tenía 39 años. Una manera como cualquier otra para poner punto y final. Indagar un poco es lo que tiene, de repente la cabeza de uno coloca la música de fondo y sueña con veneno para ratas. Brenda puso la directa sin dejarse oír dentro de mí. ¿Cuánto tuvo de huída este hecho para la cantante? Si algo caracteriza a buena parte del cine francés actual es eso, la huida, como en los cuentos de Munro o en los de la vida diaria. Leo en la revista Cahiers de este mes el artículo “Los reyes de la evación”, de Stéphane Delorm, a propósito de la película “De dioses y hombres”. Nos sitúa un poco en el panorama “A un cine a menudo cerrado sobre sí mismo, que mostraba las histerias contemporáneas bajo una capa de realismo, le sustituye finalmente un cine… ¿Qué muestra las histerias contemporáneas bajo una capa de utopía? Resulta tentador poner cara a cara estos dos momentos históricos, puesto que las histerias simplemente han cambiado de nombre (ahora son sexo, mística, búsqueda de felicidad, fobia de lo real…). Pero lo que hace a los reyes de la evasión aún más sorprendentes es su manera de correr hacia delante, sin que se sepa muy hacia dónde se dirigen. La taquilla se mueve, la audacia es mahor, y tenemos curiosidad por ver en qué terminarán estas huidas desesperadas”. Con o sin ratas en la cabeza uno sabe muy bien que mucho de lo que hay en él tiene bastante de eso, utopía y huida. El problema es que no ha perfeccionado la profesión de escapista, única manera de solventar el dilema que ya se presentaba en la infancia ¿Pero quién no vive en en otro mundo durante aquellos años? Entonces no había huída porque se vivía huido, como todos los mortales afortunados que pudieron y pueden vivir así durante esa época esencial. El presidente de Túnez también ha huido a pesar de que el piloto con el que en principio debía despegar se negó a ello. Ahora el piloto es un héroe, casi tanto como Mohamed Bouazizi, el joven que se quemó a lo bonzo e inició la revuelta en un país que sólo ha conocido a dos dirigientes desde que se independizó en 1956. De alguna manera todos nos quemamos a lo bonzo en la vida diaria, lo que pasa es que lo sabemos hacer muy lentamente, vuelta y vuelta y no a la manera tunecida que al parecer ha contagiado a los países de alrededor, Egipto, Argelia, Argel… Todo el mundo quiere huir o empezar de nuevo que en muchos casos viene a ser lo mismo. Estamos en crisis y Vila Matas nos lo recuerda en su artículo de ayer en el país. De eso eso escribimos y hablamos mientras podemos, nos acercamos al prójimo y sustituimos el saludo por una diatriba a propósito del tema. Cualquier cosa hasta cerrar el día y pensar, tal como escribió Umbral, que cada español deja al morir dos novelas: la de su propia vida y la que hubiera querido escribir. Esto lo recojo del blog “Vivir de buena gana”, de Miguel Sánchez Ostiz. Esto y otro autor por leer, Nicasio Pajares. Esto y que el precio del trigo sigue por las nubes, padre dixit.

Y mientras escribo el sabor del veneno se aleja para dejar paso en el horizonte a la fotografía de un loco bueno que lleva su osito de peluche ante el obispo en el día de San Antón.

 

http://www.elpais.com/articulo/cultura/fuera/crisis/elpepicul/20110118elpepicul_6/Tes

 

Que codicina el porvenir

Vuelve el frío y lo digo como si estuviera conversando con mi propia sombra dentro del ascensor. Se nota que el mundo se mueve crispado. Hace un rato me contaron que a un presentador le amonestaron burdamente por excederse en las explicaciones. El caso no tiene la mayor importancia sino se le añade que esa presentación fue donada voluntaria, gratuita y cortésmente por el citado presentador. ¿De qué era la presentación? Da igual, de las gallinas por ejemplo y su vacunación contra la salmonella, la peste, la coriza, la bronquitis y la enfermedad de Marek. Esto no ha sucedido hoy aunque pudiera ser lo suyo puesto que las personas, sus piernas, brazos y bocas parecían moverse irritados o alarmados por la fuerza de la luna. Hasta el punto de recibir varias llamadas por el móvil cuando lo normal es lo contrario. El uno reclamaba una comida, el otro una información variopinta sobre una empresa que me roza mínimamente y el otro sencillamente devolvía por teléfono la felicitación que le hice por Navidad. Con éste último apenas tengo palabras en común. Me refiero a cosas del arte, del pensamiento, ideas o filosofía de andar por casa. Sencillamente nos conocemos desde hace siglos y con eso, en ocasiones, basta para retomar un contacto aunque sea por unos instantes. En la radio habla Michael Rowe, el director de “Año bisiesto”, película mejicana premiada en el pasado festival de Cannes con la cámara de oro, reconociendo de esta manera a la mejor ópera prima de un director. Entre los seleccionados al premio de la Crítica de novela están, entre otros muchos, los castellanoleoneses Rubén Abella, Gonzalo Calcedo, Martín Garzo, Ana Merino y Javier Villán. Pulso el off. Mi jueves está a punto de concluir.

 

El camino del secreto baila en el calor

Nadie busca remanso en el pueblo pero cuando se encuentra, al sol, uno se deja estar pensando en las lagartijas domidas o en las sombras que ya no nos acompañan. No hay tiempo para contemplaciones porque cuando uno se acerca a las gallinas éstas reclaman su parte de grano, ese tan caro por el que protestan en ciertos países del Magreb. Mi tio se acerca para preguntar por el hombre y ya todos sabemos quién es el hombre. Ayer tuvo algo de fiebre, parece que está mejor, le informé. Él tampoco anda muy bien porque a sus ochenta y un años se cansa como nunca mientras poda y hace labor. Mal de viejo, dice. Es época de poda, pienso, con la espalda apoyada a una pared, dejando al viento frotarme la piel de lija. Dentro de poco cosecharán la maíz, dentro de poco se pudrirán las berzas, las escarolas y las cenizas que han traido sin decir nada a nadie. Tampoco nos interesa, oí que decían. Ahora, las llaves del cementerio las tiene cualquiera. Y mientras se dejaban decir me agaché para recoger los huevos de una pata. Estaban calientes y mis manos lo agradecieron. Un día también lo estuvieron esas cenizas de las que hablaban y el cuerpo del que salieron. Fue cosa de un segundo lo del calor, como lo fue el paso de mi mirada, ya a la tarde, sobre los ojos de Sabino Ojero Romarate, retratado por Asterio Mañanós. Hace ya un buen rato que me alejé de ese frío invernal a la intemperie y la siesta apenas me sirvió para soñar con un galgo llamado Judas. Se trataba de una noticia que había leido en prensa el día antes. El galgo palentino, llamado Judas, ha alcanzado la final del campeonato de galgos en campo a nivel nacional. A pesar del frío, llegada la noche, siento como aún conservo parte del calor de aquel de huevo de pata entre mis manos.

 

 

Asterio Mañanós "El salón de conferencias del senado" (1904)

21/01/2011 23:43 prision Enlace permanente. Pueblo No hay comentarios. Comentar.

en las acometidas del rocio

La hipótesis del hombre cazador, recolector y la del carroñeo con las que se explicaba la adaptación cultural de los homínidos podría muy bien servir de metáfora en esta cultura donde se mueve el homo sapiens actual. El más listo de todos, el sapiens sapiens, sapiens al cuadrado.

Con el hombre cazador la caza tenía un papel fundamental en el modo de vida, cooperación y división de roles y obtención de proteínas animales. La idea de que los primeros fabricantes de herramientas eran carnívoros que cooperaban entre sí dejó paso a la hipótesis del carroñeo ¿y si las proteínas eran obtenidas aprovechando la caza de otros animales? Seguimos. ¿Y si la alimentación de esos seres estuviera basada en hierbas y plantas de la sabana fundamentalmente, dejando a las proteínas animales en un segundo orden de importancia? Los homínidos eran omnívoros oportunistas y ¿el homo sapiens actual?

 

Horacio Walpole, autor de "El castillo de Otranto", con la que se inició oficialmente el género Gótico en novela. Nunca contrajo matrimonio y fue descrito por algunos como asexual.

  

Sigo con el mismo tono carnívoro carroñero dentro de mis ojos,  acudiendo esta vez al artículo de Luis Alberto de Cuenca en el ABC de las letras de hoy, sobre la obra “La novela gótica en España (1788-1833)”, de la profesora Miriam López Santos:

 

“Me he pasado la vida escudriñando viejas novelas de terror, sobre todo de esa parcela temporal, para mí apasionante, que media entre 1764, fecha en que aparecieron en las prensas domésticas de Strawberry Hill los primeros de El castillo de Otranto, de Horace Walpole, y 1820, año en que vio la luz la última de las grandes creación góticas inglesas, Melmoth el errabunjdo, de Charles Robert Maturin…”

 

Miriam López Santos

 

El mundo como una gran novela gótica cazadora carroñera. El mundo sirviéndose de Roberto Bolaño. Nuevo libro publicado por el difunto “Los sinsabores del verdadero policía” y nueva obra magnífica.

 

Rafel Reig ha leído “Leer y escribir” de V.S. Naipaul y nos dice que cuando el nobel aprendió a ser novelista tuvo conciencia de que la novela no era la forma apropiada para expresar la experiencia. Era insuficiente tanto social como literariamente. Según Naipaul, en pluma de Reig, el género ha llegado al final de sus posibilidades: escribir novelas, digamos, tendría ahora tanto sentido como escribir autos sacramentales o poemas épicos. Para él la novela alcanzó su plenitud en el siglo XIX. El libro se cierra con una pregunta, sigue Reig: Y he de preguntarme si el talento que antes iba a parar a la literatura de imaginación no habrá ido a parar en este siglo a los primeros ciencuenta años del glorioso cine”

Nueva teoría, hipótesis post lo que sea, cazador, carroñero o lector de prensa gore-gótica ¿quién lee? ¿quién? Pueda que Leila y otros como ella, cazadores... Leila Trabelsi, la consorte del expresidente de Túnez y peluquera modesta en sus inicios tiene una biografía  escrita ad hoc. Parece ser que, entre otras cuestiones, le atribuyen una licenciatura en Derecho y un diploma en Literaturas Contemporáneas. ¿Por qué eligió este último título y no otros?

 

Id a lo esencial: ¿no necesitáis árboles jóvenes para repoblar vuestro bosque?

En la calle se habla de ola siberiana de frío. Pero en la calle no saben cómo hace realmente en la ciudad siberiana de Norilsk. Allí no es extraño que el termómetro marque 50 grados bajo cero. Sin embargo allí no falta trabajo. En su subsuelo se encuentra el mayor yacimiento de níquel y paladio del mundo, además de miles de huesos, restos y recuerdos de prisioneros de lo que fue un campo de trabajos forzados. A la vista de esto es mejor no quejarnos y seguir, quien lo desee, excavando fosas de la memoria histórica.

Lo que no sé es si existirá allí algún monasterio para retirarse durante un tiempo, al calor de las letras. Tomás Pollán, el filósofo, es lo que hace cada verano en un monasterio alemán. El frío, durante esa época del año, se habrá olvidado de las piedras y las celdas del lugar. Ayer, en “El País”, nos contaba ésta y otras cosas. Por ejemplo:

Mientras el pensamiento occidental se centraba en dialogar con la física y la matemática, la biología le adelantaba por la izquierda a toda velocidad. Si la filosofía se resiste a asimilar del todo la lección de Darwin es porque, por remoto que parezca, existe un vínculo entre la vieja doctrina de la unicidad de Dios y la de la excepción humana. Esta, dice Pollán, tiene "el estatuto de una trascendencia". Liquidar esa teoría es liquidar el antropocentrismo, el esencialismo y la teleología (la creencia en la existencia de una causa final). A algunos les produce "zozobra" reconocer que el cosmos no emite señales, que es mudo e indiferente, dice Pollán. Lo mismo que admitir que la evolución no supone necesariamente progreso: "No se supera nada con el hombre".

En una entrevista que le realizó Mariana Bernárdez en el 2008 y que se publicó bajo el título “Para vivir hay que olvidar” entresaco unas líneas, intrascendentes, a propósito del público:

A veces el auditorio encumbra a alguien a ese papel de maestro porque requiere que se le diga cómo son las cosas. Ello responde a una necesidad mal entendida de tener un vínculo con lo sagrado y de atribuirle la facultad de revelar el acceso a alguna esfera profunda del mundo o de la realidad, lo cual les ahorra el esfuerzo y la preparación que se requiere. En cierto modo, al igual que esos pájaros profalácticos que le dan masticada la comida a sus crías, el auditorio demanda un bolo prácticamente digerido y en su voracidad piensa que habrá de librar cualquier exigencia de ascesis sin reparar que por lo mismo no habrá de merecer privilegio alguno. Una preparación desvirtuada no otorga la comprensión para acceder a estos grados del saber.

Pájaros profalácticos. Pájaros profalácticos. Pájaros profalácticos. El Word me corrige una y otra vez. Cambia profalácticos por profilácticos.

 

Esto, lo otro y lo demás allá podría ser el preámbulo de una conversación pero prefiero cerrar la boca y constatar cómo un poco más adelante y sin pasar la página del País (vuelvo al principio) se nos dice que Pollán también leyó la biografía de Naipaul. Parece que sólo falto yo en hacerlo. Otro libro más al carro de variedades.

 

Cuando uno tiene un martillo ve clavos por todas partes, dixit Ferlosio. También me lo quedo. Cuando uno tiene un martillo ve clavos por todas partes…

 

 

Dos años de cárcel para un celador por corrupción de menores. La secuencia de los hechos relatada en el “Diario Palentino” de ayer es la siguiente:

El día 13 de enero de 2007 se personó en dependencias de la Guardia Civil de Santa Pola un ciudadano que denunció que el día anterior, ubscando música de internet de un autor llamado Ben Harper, descargó a través de la red Emule/Edonkey el archivo en formato comprimido Ben Harper N Live From Mars N Deluxe Edition.rar, que contenía una carpeta den la que halló 4.442 fotos de personas menores de edad, posando desnudas o semidesnudas en diferentes poses de contenido sexual. El 10 de Junio de 2008 la Benemérita efectuó un registro en el domicilio del acusado y se incautó de un ordenador, además de múltiples CD y DVD apilados en diferentes estanterías que contenían miles de películas y discografías y, fruto de un análisis más pormenorizado, de 4.297 archivos fotográficos de personas notoriamente menores que el acusado guardaba en los referidos discos duros y compartía con otros usuarios.

Ben Harper

 

Creo que uno de los últimos CD que compré fue ese que citan de Ben Harper. Ya no volveré a oír el disco de la misma manera. Ahora se me representarán menores, lolitas y pedófilos con cada rasgueo de guitarra. ¿Por qué Ben Harper? Su primer disco se titulaba Welcome to the cruel World (Bienvenidos a este mundo cruel). Paso de página. La escritora saldañesa Rocío Rueda Sastre ha tenido un encuentro con alumnos de Íscar. Rocío, nacida en 1978, es fisioterapeuta y ¿también novelista? Su primera obra fue “El escarabajo de Horus”, a la que ha seguido “El brazalete mágico” (Editorial Oxford, 2010). En ella describe cómo  la protagonista recibe como regalo un brazalete (de ahí el título) de un anciano en una tienda de antigüedades de Atenas, hasta donde viaja para visitar a su padre que se encuentra trabajando en unas excavaciones arqueológicas. La conecta con uno de los secretos mejor guardados de la humanidad, como es el de la poderosa espada con la que luchó Alejandro Magno y con Elisa, una de las sacerdotisas de Atenea en la Antigua Grecia.

Basta. Stop. Sí. Basta. ¿Y la literatura? Puede que sea buena pero... la biografía de Naipaul, su ensayo, “Leer y escribir”… Los caminos del Señor...

http://www.elpais.com/articulo/cultura/retorno/gran/teoria/

 

 

Tomás Pollán

Imita lo menos posible a los hombres en su enigmática enfermedad de hacer nudos

Me preparo para contar cosillas sobre los hermanos Dardenne pero el foro hace mutis. De vez en cuando pasa, cuando uno quiere las circunstancias no se dan y viceversa. Minucias que permiten plasmarlo por escrito. Los Dardenne comenzaron haciendo documentales. Su manera de hacer cine viene de ahí, diálogos funcionales, ausencia de música, la cámara muy cerca del protagonista, normalmente sin maquillaje y al que perseguimos en sus dilemas continuos y constantes por el lado oscuro de la vida. El cuerpo del protagonista juega un papel fundamental en la acción hasta el punto de sustituir buena parte del diálogo. Los Dardennes pasean por Cannes como si estuvieran por su propia casa pues fue en ese festival donde se dieron a conocer llegando a ganar dos palmas de oro en 1999 y 2005 por “Rosetta” y “El niño” respectivamente. Recurren a los actores normalmente (Olivier Gourmet y Jéremie Renier) y al mismo director de fotografía (Alain Marchen), etc.

 

 

En una entrevista a Luciano G. Egido en el “Diario Palentino” de ayer se puede leer este titular: “Los best Sellers son una ofensa para el lector”. Como autor señala a Faulkener y elige el último de Ricardo Piglia de entre los libros, “Blanco Nocturno”. Es uno de los que tengo ya apuntados. Recojo las dos hojas del periódico, las doblo e introduzco dentro del único libro que tengo del autor “La piel del tiempo”.

 

 

El sábado se clausuró el simposio internacional de abonos y abonadores en Palencia. Creo que la noticia no alcanzó la importancia que merecía. Tampoco la tuvo Celine en Francia. Este año se cumplen los 50 de su muerte y, al menos de forma oficial, no se celebrerá ningún acto que le recuerde. Esto da más importancia aún si cabe al propio autor. No puede haber mejor piropo que lo oficial haga oído sordos al talento. Eso es lo que pasa actualmente, ha pasado y pasará hablando en términos generales. De la basura he rescatado el cultural “La sombra del cirprés” del Norte del Castilla del pasado sábado. Sus hojas huelen a tabaco. Las primeras hojas están dedicadas a Dostoiewski. La última película de los Dardenne, “El silencio de Lorna”, tiene algo de este autor, cosas de crímenes y culpas.

 

No más que este pequeño esfuerzo por vivir

El frío continúa peinando nuestras canas. De aquí a nada mi caballera se convertirá en un archipiélago de pelos, calvas o nieve en el mejor de los casos. Es un buen momento para marchar de vacaciones a un lugar cálido y dejar que estas apariciencias de archipiélago cercano al Polo Norte (franquicia imaginaria del archipiélago de Svalbard o de Zemliá Frantsa Iósifa) se pierdan en la memoria.

Rápidamente uno entra en calor cuando se le recuerda lo lejano que puede estar de esos lugares polares de verdad y lo cercano a un menú de tres euros y medio. Ese es el precio de una comida en el Trompi, uno de los pocos lugares donde siempre se combatió cualquier tipo de crisis. Sus menús no son impedimiento para seguir riendo, llorando y filosofando, entre estudiantes, obreros, parados, matrimonios tranquilos, nómadas cazadores del viento o solitarios artistas desfasados que nunca dejan propina (Un día, por increíble que parezca, vieron cómo una mujer dejó dos euros de más sobre la barra). De repente alguien citó a Tomás Pollán y sus palabras sonaron dentro como el eco propio del frío:

  

“Si de lo que se trata es de que a nadie le interese en cuanto tal nada de lo que aprende o investiga, es natural que en esas condiciones nazca, como en la tierra más apta para su monstruoso crecimiento, el temible y numerosísimo batallon estatal de pedagogos y psicólogos, cuyo objetivo es conseguir que los estudiantes se interesen, por razones extrínsecas, por lo que en sí mismo no les interesa. Por eso, como el contenido no interesa, la tarea del pedagogo-´psicólogo es motivar o –por utilizar otra expresión horrorosa- incentivar para que el joven compita con sus compañeros en el aprendizaje de lo que no le importa…”

 

 

Celine se queda sin homenaje oficial en Francia

Uno sale a la calle y besa a una muchacha o compra un libro,

¿Bipedia o encefalización? Esas fueron las bifurcaciones teóricas a la hora de abordar en su día el proceso de hominización. A todo aquel que me pregunta le digo lo mismo, son demasiadas horas frente a un libro para tan poco provecho. Camino exhausto y lo que es peor, apartandome de libros y lecturas que me seducen. Esta semana podría ser la semana de la filosofía, José Luis Pardo, Pollán y García Calvo imponen su presencia tímidamente en mi pobre espíritu. Pero no les concedo tiempo. Apenas he ojeado algunas líneas perdidas de Pardo y Pollán y parece que ahora es el momento de paladear con gusto sus reflexiones, convirtiéndome así en un pájaro profaláctico. Pardo tiene publicadas sus últimas obras en la Galaxia Gutemberg Círculo de Lectores (“La regla del juego”, “Esto no es música”, “Nunca fue tan hermosa la basura”) y uno siempre anda perdido a la hora de hacer el pedido a la susodicha empresa. Para los próximos meses uno no tendrá que pensar mucho a la hora de hacer el pedido, sólo falta que aparezca su agente, perdido al otro lado de un mail que no llegó. Mientras tanto, sueño con un mundo donde existen rincones diarios para charlar sobre estos temas, bares, descansos de bocadillos y paseos académicos de un lado a otro de la calle. Ese mundo es mi mundo y me muerdo la lengua para no decir aquello de, mi reino no es de este mundo.

 

José Luis Pardo

 

Copio y pego de: http://www.otrastardes.com/

 

Una polémica se ha desatado en Estados Unidos debido a una nueva edición del clásico libro de Mark Twain, de la que la palabra nigger (negro) ha sido extirpada. Esta aparece en la novela 219 veces, por lo que su desaparición supone una gran diferencia en esta versión políticamente correcta.

La editorial estadounidense, New South Books, lanza una nueva edición de sus dos obras más célebres, las protagonizadas por Tom Sawyer y Huckleberry Finn, esta última en una versión que elimina la despectiva palabra y la reemplaza por “esclavo”, para no ofender a los lectores.

Alan Gribben, lector de Twain y profesor de la Universidad Auburn, le parecía racista. Fue él quien propuso la versión “adecuada” e inofensiva. Publicada en 1885, la novela narra la huida de Huck junto al esclavo Jim por el río Mississippi. Y una de sus virtudes es su reflejo del lenguaje popular.

El libro saldrá a la venta en febrero, en un tiraje inicial de 7.500 ejemplares. “No estoy de ninguna manera expurgando a Mark Twain”, dijo Gribben a la revista Publisher Weekly. “Las críticas sociales agudas están ahí. El humor está intacto. Simplemente tuve la idea de alejarnos de la obsesión con esta palabra, y dejar que las historias se mantengan por sí mismas… Las razas son importantes en las tramas de estos libros. Es una cuestión de cómo expresarlo en el siglo XXI”.

 

con un prognatismo muy acusado

Hacía bastante tiempo que uno no se quedaba seco. He dado explicaciones y me he abrazado a las columnas cual Sansón en un templo donde falta algo de fe. Los rostros y, sobre todo, las palabras de los se me venían en procesión, dejaban adivinar el tipo de personas a las que me enfrentaba. Es fácil saber quien se está mordiendo la lengua, quien tiene prisa de verdad, lo está pasando mal o está de vuelta  en un mundo que es el suyo. Ahí está la diferencia, este es su mundo, a pesar de las críticas, engaños y demoras que se construyen a su pesar. Uno en cambio, a base de mandobles, ha cogido un poco de experiencia e intenta transformar la misantropía en una piedad mal entendida. Porque, fundamentalmente, este no es su mundo y como ese orangután exhibido en un centro comercial de Bangkok y recientemente fotografiado en periódicos y revistas, estira también la mirada entre las rejas de una jaula que nadie puede ver. En esta posición el pensamiento de primera hora de la mañana fue diluyéndose como el azúcar en el café, a base de revolver las ideas con diversos preludios, tocatas y fugas, musicalmente hablando, sólo o con leche.

Antes me contaron un cuento que no era tal. ¿Es posible cambiar radicalmente sin moverse del lugar? Una persona prepotente, arisca y cínica se ha convertido en todo lo contrario. Pero esa persona se ha granjeado odios y enemistades, entonces ¿es posible su readmisión como ser común y social?  ¿Es posible ser otro sin mover un pie? ¿Cambiar de vida, hábitos, temple, corazón y mirada sin un movimiento físico o geográfico? ?Cuántas novelas y películas no han tratado la cuestión alejando al protagonista del lugar donde se había construido su personalidad o convirtiéndole en un peregrino errante? Piensa uno que lo más difícil es el cambio sin obrar movimiento, la resistencia en el mismo sillón de siempre y el viaje interior en correspondencia con la vida interior. El problema, en ese caso, estaría en los demás. ¿Es posible dejarse visitar  como si realmente fuese un extraño que llamara a la puerta? Evidentemente, no. No salvo que a pesar de nuestro estatismo consigamos ver lo que no queremos ver. No, salvo que ese nuevo personaje consiga hacernos ver con sus actos lo que realmente se cree que es.

De momento y uno que es un brutólogo, se dice para sus adentros: si eso es verdad y la persona de siempre es un desconocido, puede pasar dos cosas, está enamorado o tiene cáncer.

 

 

la lira pitagórica vibrando

He visitado las entrañas de un museo fantasma. Uno de tantos y tan pocos que adornan la ciudad sin que nadie se entere.  Los museos en provincias sirven para dormir y, a la hora de hacer un curso de lo que sea, ampliar la oferta del mismo con una visita oficial. Podría seguir por ahí y terminar hablando con mi propia sombra, entre fotografías de Ramón Masats y piezas recogidas en el sótano del edificio, a la espera de un momento que tal vez nunca llegue. Se me vienen a la cabeza pinturas tan importantes como olvidadas en museos de gran enjundia o fósiles como los de la cueva de Zhoukoudian que se perdieron en 1941, ya comenzada la segunda guerra mundial.  Tal vez en lo encontrado y perdido esté la clave, la otra cara de la interpretación. Tal vez en lo que nunca vemos porque siempre estuvo perdido esté la clave del entendimiento, en lo que no aparecen y palpita a espaldas del mundo.

Allí, en el almacén del museo, junto a piezas varias, capiteles y otras piedras de difícil interpretación para un lego a pesar de su clasificación, se acumulaban decenas de cajas de farias. Dentro de ellas habían colocado otras piezas, diminutas muchas, invisibles completamente para el ojo inexperto. Esas cajas estaban en el lugar adecuado, en un museo, y como pasa con muchas fotografías que son valiosas por el objeto que se traduce relevante al fondo, fuera de todo objetivo inicial, así ellas para el ojo del paseante que de nada entiende salvo del paso del tiempo, del suyo y del que toca vivir.

Antes de esas cajas y las fotografías que sí eran objeto de la exposición (cosas de Ramón Masats) quiero dar fe de mi paseo emulando a tristes y a veces sucios viajeros que sumergen la mano al fondo de las papeleras para sacar, en el peor de los casos, un sugus. En mi caso, unas entradas de descuento para el circo que se convirtieron en un regalo y el regalo en una sonrisa y la sonrisa en un acto de agradecimiento. No importa de donde vengo, ni de donde vienen. Tal vez no importe a donde vamos, ni quienes somos y si estamos solos en la galaxia...

 

 

Y mucho antes también mis ojos tropezaron con el nombre y apellidos de una antigua compañera de instituto. en un papel que bien pudiera haber estado en una de esas papeleras. Algo de su vida ya sabía de una manera tonta, difusa y seguramente caricaturizada gracias a las lenguas que me humanizan alrededor. Me habían contado que se había casado para tener un hijo y que al poco se había separado, cumplido ya el deseo. Me habían contado que ella no andaba muy bien por la vida a pesar de haber conseguido una posición laboral envidiable y poco más salvo la existencia de unos padres que se me imaginan más castradores de lo habitual. Y allí estaba ese nombre y el de su hijo enfermo crónico. Y allí estaba aquella mirada fría, gris y bella a pesar de todo. En una caja de farias, entre las sombras y las clases  que seguramente sólo viven en mi memoria.

 

 

Ramón Masats

28/01/2011 21:37 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

Visibles y lejanas permanecen intactas las afueras

Es fácil que se le revuelva a uno el estómago cuando se entera de cuestiones sucias, injustas o deleznables. ¿Llegará un día en que esto deje de pasar? Si con la edad y salvo excepciones las noticias y situaciones casi no consiguen que cambiemos el rictus de nuestro rostro, ¿qué no hará el timepo con nuestro estómago ante la barbarie que nos llega en grajeas, cada día, antes y después de las comidas?

Todos tenemos algo de información aberrante, nos manejamos con ella gracias a nuestra mano izquierda y damos muletazos a la vida como si aquello no viniera con nosotros. ¿Pero y sin un día decidimos quemarnos a lo bonzo? ¿Y si un día ponemos los datos sobre la mesa adecuada? Uno, por de pronto, va a hacer lo mismo que hace el resto de los mortales, oídos sordos y mirar hacia el otro lado. Uno, como tantos otros, se apunta determinadas cuestiones para, en una quimérica posibilidad, chantajear a la persona afectada en concreto, si ésta viniese a mí o hacia los míos. Y como he visto demasiadas películas no dudaría en que desde ese mismo instante mi vida peligraría. Y desde ese mismo instante llevaría un arma entre los calzoncillos para reventar los sesos a todo aquel desconocido que me pidiese hora o limosna. Eso es lo que parece que han hecho los dos pesonajes que tengo en la mesa de al lado. Han pedido dos cortados y mientras sorben su oscuridad recuentan infinidad de monedas hasta llegar al euro. Luego, nuevamente empiezan a contar otras. Ellos, yo, los malos y los buenos, todos deberíamos prácticar Reiki y así sanarnos y a la vez hacer lo propio con el mundo. Alejar el odio y el retortijón de estómago de nosotros para que la energía fluya liviana y cordial, sobre todo cuando el profesor de Reiki sea el que esto escribe y reciba algo más de 60 euros por clase y cabeza. La ayuda que recibe cada persona, provenga de donde sea, para ser realmente plena, nunca podrá ser manchada con el delito del cobro y el honorario. Esto son palabras y esto es occidente, ese becerro que todo lo ensucia con su brillo dorado.

Muchas veces le dio la impresión de que su vida estuviera embarcada en un tren distinto de la historia y el presente, escribió Claude Lazmann en sus memorias  (“La liebre de la Patagonia”. Seix Barral). Hoy, con el País y por 2,95 euros más, vendían un dvd incompleto de su documental “Shoah”. ¿Sacarán el resto el próximo sábado?

 

Claude Lanzmann

se estremece la eternidad del tiempo allá en el fondo

Malos entendidos bajo un cielo gris. Nieva mientras las gallinas ponen huevos y los gatos dicen miau y la araña es una capulla. El pueblo no está lejos. Mi alma tampoco. En diciembre se fallaron los premios del certámen de relatos breves “Cristina Tejedor”. And the winner is… Raquel Lozano Calleja. Ganadora y animada en consecuencia a dar el salto a la novela. Su mejor crítico es su marido, a quien lee lo que ella escribe.

Lo mío es la poesía deconstruida. Miro al cielo y espero la llegada de una paloma llamada ciencia infusa. Fue Adorno quien dijo “Ante la obra de arte goza sólo el ignorante”. Luego, Kapuscinski añadió que el turista no viaja porque se siente obligado a hacerlo, ni por razones profesiones. Lo hace buscando el placer. Estas razones sobre el placer me hacen pensar. Hasta ahora uno hablaba con la boca bien grande sobre este término, placer. Leer, ver películas, cuadros, etc, con el fin de disfrutar y dar un sentido a la vida podía ser el monotema con el que daba vueltas a las cosas y a las cucharillas de café, cosas para hacer más vivible el día a día. Ahora más que nunca desearía tachar esas ideas y acogerme fundamentalmente a Adorno pues lo dicho por Kapucinski ya pesaba en mi mirada durante los escasos viajes que he realizado. El arte proporciona conocimientos y verdades y los que así interpretan las obras se alejan del consumidor y del turista que ni digiere, ni ve, ni es capaz de hacer un mínimo de arte con su triste vida, siempre con ánimo de rebajas y con el discurso fácil que proporciona cualquier folleto recogido en el mostrador de la entrada... “pero la muestra es, asimismo, una oportunidad de que sus visitantes conozcan mejor este sedimiento de la historia local y a la vez disfruten del arte incluido en esta singular colección, con la diveridad de disciplinas, ténicas, estilos, tendencias e inspiraciones propias de cada época y cada autor, cuya identidad a veces no nos ha llegado… (Del folleto “La colección de arte del ayuntamiento de Palencia, pintores palentinos. Fundación Díaz Caneja, del 17 de diciembre de 2010 al 27 de enero de 2011)

Miro a la gente pasar. Los unos gimen y los otros beben para sus adentros. Chateaubriand, en sus memorias de ultratumba, dejó escrito:

 

Il y a des temps où l’on ne doit dépenser le mépris qu’avec économie, à cause du grand nombre de nécessiteux.

Hay tiempos en los que no se debe gastar el desprecio más que con parsimonia, de tantos necesitados como hay.

 

No está mal para encabezar un blog de notas, memoria, diario o ir un poco más allá de este cielo gris.

 

 

Escucho a Ive Mendes, conocida como la ’Sade brasileña ’. Ive hace "Nu Brasil ", transición entre el Bossanova y las influencias del Soul Moderno, Smooth Jazz y Pop.

zarpan las nubes veloces

“El orígen del mundo”, el cuadro de Courbert (1866), recorre de cabo a rabo la película “La humanidad”, de Bruno Dumont. Pero ningún pubis es el protagonista de la misma sino otras cuestiones más filosóficas o temblorosas con respecto a eso mismo, a la humanidad. Aún así recojo una nota sobre el cuadro y Román Gubern, éste es revolucionario por dos motivos: el sacrilegio del título y exponer de relieve el orificio sexual y eliminar el rostro de su propietaria, inicio de una mirada pornográfica.

 

Para sentirse fuera de este mundo no hay como introducir el cuerpo, que no la mente, dentro de una tienda de móviles. Las jovencitas/os que rápidamente te atenderán dejarán bien claro cuál es tu mundo, en este caso el mío. Es fácil cambiar de planeta y observarles a ellos. Los dependientes, con la mirada muy limpia, rápidamente deducirán por tl eipo de móvil que se les presenta, quien es su dueño, qué es o para qué está en este mundo, el suyo.

Luego hay otra cuestión relacionada con estos artefactos. El otro día una señora, repolluda y funcionaria según se identificó a no sé qué ton, preguntaba por un papel en un mostrador. Como le faltaba algo de información no dudó en ofrecerse para llamar a otra persona/familiar. No pasa nada dijo e insistió, llamo gratis. Y la persona que le atendía le decía una y otra vez que no hacía falta llamar a nadie de momento, que esperase un poco. Esta actitud económica tomada por la funcionaria, ese no pasa nada que es gratis y puedo llamar me aturdió soberanamente. Esa funcionaria en ningún momento pensó en la otra persona que se pondría al otro lado, en el incordio o molestia que le podría producir por una pregunta tonta. Es gratis, dijo la homo económicus porque la otra persona estará allí, al otro lado, haciendo no sé qué y, quise traducir, los dos estamos apijotados, estresados y completamente incomunicados.

 

El orígen del mundo



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