
Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2011.
Se falla el Cervantes para Nicanor Parra. Antes el Premio Nacional de las Letras para José Luis Sampedro. Abel Hernández publica Leyendas de Alcarama en la editorial Gadir, una manera, nos dice, de cerrar la trilogía dedicada a las tierras sorianas. En el periódico se da la noticia de la aparición de un vehículo en la dársena del Canal. Un vecino vio asomar la antena sobre el agua. Lo que no dice el periódico es que ese coche, según la rumorología, fue el mismo utilizado para alunizar sobre la tienda Lobato, robada esta semana. Roberto Calvo gana el premio fotográfico de la Fundación del Patrimonio en Valladolid. El realizador británico Ken Russell, ha fallecido. El antropólogo colombiano Carlos Granés recibe en Guadalajara el Premio de Ensayo Isabel Polanco por “El puño invisible”.. Dice la nota: el libro recorre con agilidad cinematográfica las vanguardias artísiticas del siglo XX y defiende la tesis de que si bien las revoluciones políticas del siglo pasado fracasaron, las revoluciones culturales triunfaron y conforman nuestro presente. El finalista fue Fernando Sabater. Me pierdo con tanto premio y da la sensación que todo el mundo tiene uno menos yo.
La editorial Menoscuarto participa en la feria internacional del libro de Guadalajara.
Además el mundo ha dado un pasito más hacia la locura. Todo está revuelto. En realidad no quiero saber nada de los problemas de la gente. Muchos no me cuadran. Ayer habían comprado un dvd para el auto, un televisor para el cuarto de baño y además se fueron de vacaciones mientras uno leía un libro debajo de un árbol. Hoy han comenzado a cobrar el paro y ya están pidiendo dinero, ¿Para qué? Me pregunto. Algo no cuadra. No me importa. Hay para todos los gustos, familias que dicen no llegar con tres mil euros y familias que tampoco llegan con seiscientos. No lo entiendo.
Hay quien sin embargo sí lo está pasando mal. Habría que diferenciar entre los que ayer se burlaban de los que como yo leiamos un libro y los que siempre fueron austeros y hoy se encuentran en situación precaria. Si alguien dice que lo está pasando mal no es suficiente. No. Antes los tristes eran alegres y no me visitaban, tenían cosas que hacer, estaban ocupados, no me oían ni querían que les hablase de poesía. Hoy, espero que no vengan a quejarse o contarme lo mal que está la vida. Ellos eligieron otro camino.

Carlos Granés
Es imposible verlo todo, leerlo todo, vivirlo todo. Hoy ha tocado el turno a “De la guerra” de Bertrand Bonello. Dice la sinopsis: Narra los contratiempos que sufre un cineasta, al que da vida Mathieu Almaric, que tras pasar una noche encerrado en un ataúd decide reconsiderar su vida, y seguir a un desconocido a El Reino, un lugar aislado del mundo dominado por el personaje de Asia Argento, y regido por por una sola consigna “Alcanzar el placer es una guerra”. Al ser una película que habla del vacío del ser, encaja en el espectador que sufre de la psicosis de estar vivo y ser consciente de que este mundo no es el mejor de los posibles. Al final de la película hace referencia a Apocalipsis Now. Con esta película intento pensar en literatura. En mi obra. He visto cosas que encajarían allí, en ese lugar futurista y marginal. Tambien sé que somos muchos los que escribimos y pensamos lo mismo. Todos a la vez y separados, cada uno en su casa. El que primero dispare se llevará el gato al agua. En la película de Bonello los protagonistas que viven en El Reino se ponen máscaras de animales, tal vez para estar más próximos a la naturaleza o sencillamente para continuar con las máscaras que tanto se llevan en la ciudad.

Comida a gusto aunque sin marcar cotas históricas. Esmero, cuidado y puesta en escena como se merecen los amigos. Pequeños toques que hacen que el plato suba los suficientes puntos como para hacer ver el recibimiento y el plus que supone la visita. Por ejemplo, puré de calabacín con gambas y una hoja de canónigos en el centro.
Medios audiovisuales llamativos. Sistema Dolby o con altavoces o con blue ray. No sé, buen sonido, altavoces y aparato marca no sé cuentos. Luz y vistas preciosas. Sus cosas y sus muebles que representan lo que son o quieren ser. No entiendo a la gente que propone o critica mobiliario o distribución, no se dan cuenta de que les están mostrando lo que son y quieren. Todo perfecto. Charlas intrascendentes pero agradables. Buen vino, mejor pan. Un posible viaje en moto que empezaría en Melilla y terminaría en el Aaiún. Uno no tiene carnet de moto pero da igual, sería con una de 125 cc y muy despacio, a setenta a lo sumo. ¿Ves? Me dijeron una vez ya en la calle. ¿Ves esa estrella luminosa que hay en el cielo? Es Júpiter, respondió. No hace tanto tiempo todo el mundo sabía eso. Entonces apuntó el móvil al cielo. Allí dentro estaba el programa que había descargado y al poco se dibujó el mapa de estrellas que confirmó su afirmación. Sí, era Júpiter.

Juan Gatti
Podría continuar escribiendo sobre la palabra, pero no debo. Es un tema que me llevaría una vida. Y de momento sólo tengo ésta. He ojeado el blog de Gregorio Luri. En el Evangelio Juan, 8,1-11 se dice lo siguiente:
En aquel tiempo, 1 Jesús se retiró al monte de los Olivos. 2 Al amanecer se presentó de nuevo en el templo y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.
3 Los letrados y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, 4 le dijeron:
- Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. 5 La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras: tú, ¿qué dices?
6 Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.
7 Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:
- El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra.
8 E, inclinándose otra vez, siguió escribiendo.
9 Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos, hasta el último.
Y quedó solo Jesús, y la mujer en medio, de pie.
10 Jesús se incorporó y le preguntó:
- Mujer, ¿dónde están tus acusadores?, ¿ninguno te ha condenado?
11 Ella contestó:
- Ninguno, Señor.
Jesús dijo:
- Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.
A qué es debido esa actitud de Jesús y qué escribe sobre la tierra o la arena o lo que sea ese suelo. Mucho se ha hablado de la mujer adúltera y de este pasaje bíblico pero de lo que hace (escribir con un dedo en el suelo) yo creo que no tanto. Copio del blog de Gregorio las ideas y las secuestro. Tal vez cuando vea a un niño escribir o dibujar sobre el suelo a partir de ahora tenga otro sentido y vea otras cosas, un templo, un dedo acusador, una mujer en medio y esa extraña actitud en un adulto que deja las palabras o los símbolos en el suelo para que se borren.
El propio Gregorio ha clasificado en dos los tipos de personas, en un lado están los que quieren ser felices y en otro los que saben lo que quieren.
Okei. También lo copio.

Cristo y la mujer adúltera. Aert de Gelder(1683)
He visto “Misterios de Lisboa”, la última película de Raoul Ruiz. Es todo un prodigio de formas en el tiempo. El amor y la vida de un muchacho que desconoce el pasado ocupa la historia. El padre Denis, hace de Dios. Todo son sentimientos encontrados, tristes historias de amor frustradas y pasados inconclusos. Al acabar de verla sólo hay una única sensación, la de volver a verla para apresar todo lo que se ha escapado por un lado y por puro deleite formal, estético y narrativo por otro.

Si vemos una película pero nos resulta complicado hablar de ella faltaría algo. Pero hay personas que la película, como la novela, terminan con la última página o se lee el The end en la pantalla. En la vida, todo, todo, es así. Si no encontramos con quien hablar de lo que nos importa poco podemos compartir. Porque se trata de ir más allá de lo básico, de la manutención, almacenaje, compras y esas cosas que soportan lo que vendrá después.
He terminado de leer “Nada es crucial”. Buena novela, excelente. Me gustaría que en la próxima se tirara al río y siguiese su autor, Pablo Gutiérrez, montado en un avión describiéndonos lo que ve alrededor, las personas, los quehaceres.
La prosa suelta y rutilante es un convite. Novela castellana del año (de las que he leído, las pocas, siempre pocas). Fue Premio ojo crítico de radio nacional el pasado año. Pincho en Google y así me entero de que este año se acaba de fallar ese galardón. Me llama la atención el jurado, Alberto Olmos, Rafael Reig, Rubén Abella, Eduardo Vilas, Modesta Cruz, Laura Barrachina y Manu Martínez. El premiado es Ignacio Ferrando por “Un centímetro de mar”. Editorial Alberdania. Con esta misma obra ganó el premio ciudad de Irún de novela este mismo año. Dar dos veces o dinero llama a dinero, aunque no tenga remuneración la cosa, que ni sé ni me importa ni es el caso.

Asientos calientes. ¿Qué es eso? Resulta que en determinados programas fantásticos, cuando los actores o protagonistas tienen que salir a recoger un premio y para que las imágenes sigan mostrando que el auditorio está lleno a pesar de que ellos acaban de abandonar su sitio para ir al escenario, hay unos invitados, extras o ciudadanos, que deben ocupar su lugar. De ese modo el auditorio seguirá lleno para los espectadores que todo lo ven desde casa. Los invitados que se encargan de esta función tienen que llevar unas prendas que no llamen la atención para evitar que cualquier mirada se fije en ellos y luego se den cuenta que ya no están, pues han de volver a desaparecer cuando las estrellas regresan a su asiento tras recoger el premio.
No entiendo nada.
Tampoco entiendo que un restaurante vietnamite que se precie no ofrezca gato o perro como su mejor carne. O que uno japonés no ofrezca el hígado de pez globo a pesar del veneno que tienen sus vísceras y la prohibición que existe al respecto.
No entiendo pero veo a Sharunas Bartas. Desolación a raudales y belleza para su primera película “Tres días”, de 1992. El mundo de Sharunas, a pesar de mirar un presente o un pasado desolador, tiene vocación de futuro.
Dia de niebla hasta que salió el sol. En casa me informan que se murió el pescatero de la plaza. De repente, en la lonja, entre peces. Sulfataron. El frío. Hay quien piensa en abandonar el pueblo antes de que él les abandone. Los años. Lo que no se dice y se negocia. La mente piensa. El cuerpo. La ciudad
-En este caso no podemos elegir –respondió con esa voz ronca que yo había llegado a amar tanto-. Hablas como si la elección fuera posible. No somos ni bastante fuertes ni bastante malos como para elegir. Todo esto forma parte de un experimento organizado por alguien, la ciudad quizá, o por una parte de nosotros mismos. ¿Qué sé yo?...
… Hacía frío en la calle, y eché a andar junto a las tiendas brillantemente iluminadas de la rue Fuad. En el escaparate de un almacén vi una latita de aceitunas con el nombre de Orvieto, y asaltado por una súbita nostalgia de estar en la buena orilla del Mediterráneo, entré en el almacén, la compré, la hice abrir y allí mismo, sentado a una mesa de mármol, en aquella luz siniestra, empecé a comerme Italia, su oscura carne abrasada por el sol, su suelo fecudno, modelado a mano, sus viñas consagradas. Sabía que Melissa no comprendería mi gesto. Tendría que pretextar que había perdido el dinero.
“Justine”, Lawrence Durrell

Camino. Encuentro. Primero a una vieja amiga. Charlamos y en seguida comentamos cuestiones del paso del tiempo. Los padres se vuelven chochos. Se va tirando. El trabajo cada vez más duro. Las condiciones de esclavo, por objetivos y agresivas. Depende del rendimiento que consigas en ventas te renuevan o no. Debes vender tu alma al pan de cada día. Esas son las reglas. La familia va envejeciendo. El peso de las cosas recaen sobre la espalda más de lo debido.
Sin terminar la charla aparece un familiar, centro de dimes y diretes en los últimos meses. Me lleva a casa, dice, tiene el coche ahí mismo. Me despido de la amiga y continuo con él. Trabaja en lo mismo que la amiga. Me confirma con dos palabras lo que ya me han dicho. Va a ser niña, añade, ¿lo sabias? Algo había oído, responde. Has ido deprisa, sigo diciendo. Estamos en edades, responde, no estamos para juegos. Esta expresión, no estamos para juegos, me resulta muy familiar. Exactamente, la vida va en serio y los túneles en los que nos metemos y salimos y todo en general. El juego también es serio estoy por decirle pero me callo. Me mirará como están los contratos de Adsl. Bien, bien. Tiene a la mujer malilla pero tirando, trabajando en lo mismo que él, en el alambre. Adiós, adiós. No me le imaginaba tan entero aunque tal vez no esté muy allá. Qué me va a decir, tampoco se me van a desmayar y caer en brazos los viejos amigos y la familia. Hace meses o años que no hablaba ni con la una ni con el otro y cuando me llegaban noticias no eran muy boyantes que digamos. Entonces uno les imaginaba atravesando un ejército de langostas o algo así. En concreto, al familiar, haciéndose paso o queriendo ser hombre o persona de una vez. Serio porque la vida va en serio. Y muchas otras cosas. El caso es la deformada imagen que me llegaba hacía que me le imaginase prácticamente con harapos y en cualquier caso, iniciando el camino por un túnel. Quien sabe hacia donde, de momento, a mi lado, terminando el paso y trayéndome hasta casa.
Dejo para el final la obra del escocés de 43 años Martin Boyce “A library of leaves”, nuevo premio Turner de arte contemporáneo. Consiste en un parque escultórico elaborado con árboles de cemento y hojas de papel, ideado a partir de una mesa de trabajo diseñada por el francés Jean Prouvé para la Casa del Estudiante de París en los años 20 del siglo pasado, dice la nota de prensa.

Ni encerrado soy una pantera. En un lugar leo una cita a Rilke. La traducen como Todos los dragones de nuestra vida quizás sean princesas afligidas deseosas de ser liberadas. Voy a la fuente, a las Cartas a un joven poeta. En concreto a la octava. Leo: Quizá todos los dragones de nuestra vida son princesas que esperan sólo eso, vernos una ver hermosos y valientes. La diferencia es clara.
El otro día estuve hablando de “El Gran vidrio”, la obra de Duchamp. Curiosamente ahora llega al Reina Sofia una réplica realizada en 1991-1992 procedente del Moderna Museet de Estocolmo. La obra de Duchamp está inspirada en Raymond Roussel. Leo del ABCD: “… Se trata de una condición –la de artesanos alquimistas- que fue compartida por tantos inventores de artitificos, letras, textos e imágenes de las máquinas a la poesía, de Roussel o Flammarion a Verne, apasionado de la Hypnerotomachia Poliphili de Francesco Colonna (Venecia, 1499); o Duchamp, que también debió saber del sueño erótico y artístico de Polifilo, y cuyo Gran Vidrio (1915-1923) acaba de incorporarse a la exposición en forma de réplica realizada en 1991.1992 y procedente del Moderna Museet de Estocolmo.

El Gran Vidrio
Busco El sueño de Polifilio. Reeditado por Acantilado. Copio y pego de El pais (12-11-1981): un texto cuya comprensión se hacía prácticamente imposible al que no fuera especialista muy cualificado en la materia.La Hypnerotomachia Poliphili, que así es su título original, está redactada en una jerga que mezcla las lenguas clásicas con variantes dialectales del italiano moderno, galimatías que no sólo respondía a la afectación literaria típica del Quattrocento, sino, también, en buena medida, a una premeditada oscuridad de ese «lenguaje de misterios» que entonces predicaron los neoplatónicos.
A pesar de las tremendas dificultades de carácter filológico, a las que hay que añadir otras muchas que, emanan de las claves simbólicas con que está revestido todo el relato, El sueño de Polifilo ha ejercido desde siempre una secreta fascinación, que tiene que ver directamente con la fuerza arquetípica que poseen tanto su forma como su contenido. Es una novela de enredo amoroso, pero sobre cuya elemental trama argurnental -la desesperada búsqueda de un joven amante de su amada y su feliz encuentro final- se diseña toda una iniciación en la sabiduría.Este carácter iniciático está claramente apoyado, mediante el recurso de utilizar el sueño y el viaje como soportes básicos de la acción. El texto posee una rica variedad de niveles de interpretación, desde el más superficial de la ingenua trama amorosa hasta el más profundo que descifra las claves filosóficas que contiene, todo un conjunto riquísimo de referencias muy reveladoras para la iconografía, la historia del arte y la cultura del humanismo renacentista.
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Publicada/primera/

Embarque para Citerea (1712-1719), de Antoine Watteau
Aquí hacen una comparación entre La Citera de Watteau y Polífilo
http://www.liceus.com/cgi-bin/ac/pu/LA%20CITERA%20DE%20WATTEAU%20Y%20POL%CDFILO.pdf
Debería de hacer alguna reflexión sobre el cine de Eugene Green. Es una apuesta por lo humano y la palabra como medio de distancia y acercamiento. Las artes del espíritu definen su cine. Ver a Eugene Green me animan a escribar. Cada uno tiene su estilo y sus cosas, si son verdaderas, deben plasmarse. El cine de Green suena a verdad. Una verdad cada vez más lejana a estos tiempos.

Eugene Green
Va a comenzar una exposición “Los tebeos de posguerra”. Afortunadamente no la organiza el grupo Muriel pues todos sabemos lo que han hecho con la cultura del tebeo, mancillarla con sus expos. La exposición estuvo en Salamanca y viene organizada por el Ministerio de Cultura. Del 12 de Diciembre al 15 de Enero.

Leo de una exposición recién inaugurada: … ya sean en sus figuraciones o en sus abstracciones, y la acompaña de una paleta cromática muy viva, intensa y enérgica, colores que se distribuyen en planos y superficies que se van ensamblando en una red seriada muy creativa… Y termina, una exposición… que resultá coherente, está muy bien planteada y con una sugerente riqueza conceptual.
Glub. Me lo apunto para cuando tenga que decir algo de pintura.
El escritor Santiago Peral Villafruela ha presentado el libro “De Aquitania a Carrión” en la sala del Museo de Arte Contemporáneo.
El escritor Francisco Martín Moreno hizo lo propio el sábado en la librería Entrelíneas con su obra “Cartas a las dos en punto”.
http://cuadernodebitacora-barrufet.blogspot.com/
El miércoles se cumplirán 100 años de la llegada de Amundsen al Polo Sur. Si me acuerdo lo celebraré con un par de cubitos en la copa. De momento, he conseguido salir a andar. No es tan difícil, sólo es cuestión de superar la pereza. Veo películas, leo y escribo, como si viviera en una extraña ciudad, una Alejandría con la que no conecto, llena de gentes mayores. Yo soy mayor, en ocasiones me lo recuerdan algunas personas con traje que se ven obligadas a saludar porque son los guardianes de las oficinas o museos. Fernando Colina nos habla de las amistades antiguas en el Norte de ayer. Dice que se suponen, los amigos, mejor entreverados en nuestra propia urdimbre… y termina con lo siguiente: A fin de cuentas, las nuevas relaciones sólo podemos alojarlas en estancias ocupadas por las más antiguas, pues son esos amigos los encargados de mantenerlas limpias y habitables. Y si estos nos fallan, se ausentan o los abandonamos, algo queda siempre enturbiado en el fondo del alma.

Juan Gatti
Veo una película y aullo. Mala. Pero los que tengo alrededor ladran. Buena.
Yo, mi, me conmigo. Voy a la exposición sobre el tebeo de posguerra. Todo son fotocopias, en color eso sí. Sin originales, ni dibujos, ni firmas. Nada más que una breve descripción de cada tebeo, que no es poco. Y una breve ilustración de la época dividida por décadas hasta los años 60 prácticamente. Héroes, mitología e ideología para meterte y sacarte de la realidad. El tema se merece más. Tampoco tenían los catálogos que se suponen se venden. Trajeron nueve para los organizadores. Seguro que tienen algun sobrinillo, habrán pensado.
Abro conversación con un viejo que tiene historias que contar y animoso me da su tarjeta, nombre, apellidos y teléfono. No hay problema. Antes he charlado con un amigo. Sus conversaciones se van reduciendo, palabra a palabra, a las propias de una Maruja, víctima de sus circunstancias.
… Comprendí en ese momento la verdad del amor: un absoluto que lo toma o lo pierde todo. Los sentimientos restantes, compasión, ternura, sólo existen en la periferia y pertenecen a las estructuras de la sociedad y la costumbre. Pero ella, la austera e implacable Afrodita, es pagana. No se apodera de nuestra mente o nuestros instintos, sino de nuestros huesos, con su tuétano…
"Justine" Lawrence Durrell

Alain Delon (Esta película sí me ha gustado) "El silencio de un hombre"
Cierran blogs todos los días, es normal, por malos, por desgaste o falta de tiempo. Si el mío fuera un blog ya estaría cerrado. Entro en tertulias como un elefante, como uno de esos invitados a programas televisivos a los que se les paga por las maneras y no por el fondo de lo que digan. Ese no quiero ser yo. Tal vez sea la ciudad, una Alejandría en pequeñito, de juguete y provinciana.
He ojeado artículos de un lado para otro. He leído. Copio:
Es como un perfil de protozoario en la lluvia y la niebla, porque lleva siempre consigo una especie de clima británico y sólo se sitne feliz cuando puede instalarse en invierno junto a un microscópico fuego de leña y charlar. Uno tras otro sus recurdos se van filtrando a través de la defectuosa maquinaria de su mente, hasta que al final no sabe cuáles son los propios y cuáles los ajenos. Tras de él adivino las largas olas grises del Atlántico que rompen sobre sus recuerdos, ahogándolos en espuma y dejándolo ciego. Se refiere al pasado con una serie de telegramas breves y confusos, como si las comunicaciones fuerna precarias y las condiciones atmosféricas desfavorables a la transmisión…”
“Justine” L. Durrell.

L.Durrell
Llega la Navidad y con ella los lechazos traídos de Francia. La Biblioteca Nacional celebra su tercer centenario con una expo. Se exponen, creo, obras importantes, libros, dibujos y grabados. En Palencia tenemos otras, por ejemplo la llamada “Los tebeos de la posguerra”. En las fotos de los periódicos salen los próceres y políticos inaugurando la cuestión. Al verlo me entran ganas de vomitar pues sé que para ellos eso es algo minúsculo y mierdoso. Si mañana tuvieran que hacerse sitio en su despacho y tuvieran que arrojar cajas de tebeos a la basura no dudarían. Hoy es el día en que televisan “Urtain” en la dos. Símbolo y combate. Todo uno.

Mañana día de cenas. La noche se llenará de vulgaridad y ruido. Las bocanadas de un dragón en peligro de extinción serán gloriosas. El dragón se llama crisis y familias que han vivido por encima de sus posibilidades. También las hay que vivieron como pudieron y el cordel les ahoga. Estoy viendo a una familia que lentamente se va apretando la soga al cuello. Siguen con su ritmo, dispuestos a no renunciar a nada porque a nada se puede renunciar. Coches, teles, hijos (no se puede renunciar al sueño de dos o tres, depende), cenas, ropas, etc.
La Junta acude a la ayuda de los empleados de SEDA. Sólo transluce el fondo económico que regala. Se supone que habrá condiciones y que también podría haber devoluciones en función de las ganancias futuras. Sólo he leído el titular. Quién sabe qué.
He conocido la felicidad. Es cosa de la química. De repente la realidad no importa, sólo el sueño placentero y el recuerdo elegido para marchar. Este recuerdo puede ser igualmente muy tonto, por ejemplo, daba una vuelta con Lemmy, el cantante de Motorhead.

Noche de cenas, me repito a falta de ideas. Se siguen intercambiando participaciones y décimos para el día X. Amor y odio. No debo hablar de la crisis. No debo dar mi parecer sobre lo que creo que veo y menos sobre los malos hábitos de los otros. La paja y no la viga en todos los ojos. Las listas de los mejores del año. Los mismos propósitos y la que se nos avecina. Por de pronto una cena en la peor de las fechas. Hagan juego, beban, quítense la máscara y compórtense como lo que son.

Día comiquero pero sin esperanzas. Los artistas, como todo el mundo sabe y como pasa en cualquier gremio, también viven del humo. Hacen humo y hablan de humo. Convocan reuniones, charlan sobre el humo que les parece menos frívolo o aquel otro trascendente, se abrazan, conocen y se sienten menos solos. Puede que algunos acaben juntos. En el comic no hay tanto nivel como parece. Se publica mucho y el listón de lo que es bueno depende de muchas cosas. En general, he leído muy pocas historias completas con enjundia e interés. El dibujo y el guión resulta un matrimonio complicado. Y sin ambos el comic nunca podrá ser bueno. Será un buen álbum de fotos pues cada vez hay mejores dibujantes a los que les falta swing creativo o pésimos guionistas a los que le falta más de lo mismo. El envoltorio, eso sí, en el mundo del cómic, es muy bueno. Tapas duras, hojas estupendas, buenos colores, etc. A pesar de todo uno va tomando notas de los autores que le sugieren algo y espera a que acabe el año para que al menos una lista de fin de año confeccionada por los críticos y bloggers reputados en el mundillo, pueda decir las cosas con algo de claridad. Es decir, sin que aparezca el humo o tanto humo como nos tragamos durante el año. Es lo que tienen de diferente las listas de los mejores en el comic a diferencia del de las novelas. En las novelas siempre faltan muchos que deberían estar. En el cómic apenas faltan.

Me entero de que la frase acuñado por Cortázar y a él adscrita no era de él ni tampoco de Paul Eluard: Hay otros mundos, pero están en este. Tampoco creía que se atribuía a Eluard. En cualquier caso ni el uno ni el otro sino el filósofo suizo Ignaz Paul Vitalis Troxler. La frase de la que partió todo es: Hay otro mundo, pero ese mundo está en este. Otra frase de éste filósofo es: la naturaleza de las cosas y su unidad primera no pueden captarse sino en el último escondrijo del alma humana. El interior de la naturaleza exterior está íntimamente relacionado con el interior de nuestra propia naturaleza… De ahí este hecho maravilloso: que mientras más nos adentramos en nososotros mismos, apartándonos de las apariencias, más penetramos en la naturaleza de las cosas que están fuera de nosotros”.
Copio y leo del artículo de Andrés Ibáñez en el ABCD de ayer. Con esto habría que tener para un tiempo. El que le falta al inventor de la fregona, Manuel Jalón Corominas, fallecido el viernes. Gracias a la fregona, nos recuerdan, contribuyó a erradicar lesiones y enfermedades que sufrían quienes fregaban de rodillas en el suelo. También inventó la jeringuilla desechable y que acabó dejando fuera a la anterior, de cristal. También dá para pensar un rato.
Entre los que nos han dejado está Joe Simon, coautor junto a Jack Kirby de El Capitán América y autor de Sandman entre otros.
Vaclav Havel también se une a la cuenta de los que se fueron. Murió mientras dormía. Estaba afectado de una enfermedad respiratoria.
Viajar, me dijeron algo así, para mirar el mundo desde otra ventana.

Vitalis Troxler
Parece mentira pero hasta uno se puede contagiar de un espíritu algo tonto y navideño. Cambia el canal de sintonización y percibe que en el fondo, en el fondo, la gente no es tan mala. Veía a los que me rodeaban y veía su mundo, sin padres pero con hijos. Veía su recta más final que la mía y más mal que bien, la botella de champán en la mesa. A un lado Keat, el poeta. No sabía que había muerto a los 25 años, pobre y enfermo. Olvidado. Todas las características del romántico eterno.
Los lunes tienen mucho de lunes, de alguien que te corta el aliento o de algo que se repite y aprieta hasta el final. Sigo con mi Cuarteto de Alejandría y tengo para rato. Una buena promesa o intención sería la de bajar el consumo de cultura. Menos compras y menos descargas. Las mismas lecturas y visionados. Arrojar lastre y un un lastre fatídico es el de la avaricia. Es cierto. Desprenderme del ansia por tener y adornar eso que dentro de poco voy a dejar en este mundo. Llevo mi propio lastre conmigo. Forma parte de mí, de mi acumular trastos, objetos y mierdas sin sentido.

La atmósfera se va contaminando de malos presagios, desastres y desánimo. Eso es lo que nos espera. Dicen que hay menos luces de Navidad, afortunadamente añado. Nuevamente dan ganas de desaparecer. El día que no tengamos a nadie alrededor estaremos desaparecidos y las luces seguirán encendidas, pocas o muchas.
“… como refleja la colección de cromos Las plagas de la humanidad, editada por Chocolates Amatller en Barcelona hacia 1932, en la que junto a la guerra, la usura, la miseria, la tuberculosis o la pobreza se reserva un lugar como nueva peste del siglo XX al folletín. Tras una ilustración en la que aparecen dos enmascarados, uno a lo Fantomas y otro ataviado de chistera y frac, el texto acusa a la literatura popular de… lanzar a borbotones la hiel y el veneno sobre las jóvenes generaciones y sobre la más tierna adolescencia con olas de libros, de folletines, de novelas cortas y largas… en sus páginas las descripciones más detalladas, las narraciones más completas del crimen, de amores enfermizos, del robo organizado y casi elevado a la categoría de ciencia y arte, de aventuras en las que la inmoralidad y las lecciones perniciosas obran sobre el sentimiento y la inteligencia como un taladro o como un corrosivo. Acusaciones semejantes son las que años más tarde se vierten sobre los tebeos y animal la creación de Juntas de Censura de la prensa infantil y juvenil…
“Tragados por el abismo” Pedro Porcel

He visto La jungla de asfalto, de J. Huston. El complemento adecuado a “El círculo rojo”, de J. P. Melville. Atracos que acaban mal y personajes en el lado oscuro con los que nos solidarizamos. Ellos, en realidad, no son malos. En la jungla, al final, el pistolero regresa a su sueño, una granja de Kentucky donde muere junto a un caballo.
Leo en el periódico que Juan Martín Salamanca ha presentado su libro en la biblioteca pública “En busca del hogar”. Se entreteje, nos cuenta el periódico, con las aventuras de un joven malagueño que es capturado por los turcos durante la batalla de Lepanto. No le recordaba pero hace unos días recogí la misma noticia de presentación pero en Valladolid. He puesto voluntad y aún así me ha costado llegar a saber que se trataba del mismo. ¿Qué quiere esto decir? El autor tal vez no venda nada pero no se puede quejar del espacio en la prensa local que ha tenido. Muchos la quisieran.
En la Gran Depresión el cine y el folletín lleno de fantasía y humor subió enteros. El pueblo necesitaba huir de la realidad. En estos momentos vamos camino de ello. Se podría plantear la necesidad de describir la realidad pero no tendría éxito. Si en cambio lo llenamos de absurdeces, monstruos y curiosidades daremos vuelta a la tortilla. Tal vez en busca del hogar tenga algo de esto.

Es imposible de escapar de la Navidad. Salvo que uno se marche a Marruecos. Cada cosa tiene su tiempo y edad. La comida está bien. La gente no tanto. Sigo con la mirada, el mundo parecía más alegre de lo habitual. No hay museos, conciertos ni espectáculos donde dejar la mente perdida a la hora de la siesta. Sólo escuchar y coger palabras al vuelo para dejarlas marchar rápidamente. El sistema está mal, el mundo y la atmósfera en general. Hay que leer cosas sobre la gran depresión, informarse sobre lo que hacía la gente, lo que leía y veía. Hay que echar mano del pasado para mirar el futuro. Un amigo está en contacto con lo soviético. Una espía rusa quiere solventar un caso, el suyo propio. La guerra fría sigue en pie pero a nivel individual. Tal vez conozcamos a la espía que vino del frío. Ni lo sé ni me importa. Lo mejor sería apagar el móvil y dejar pasar estos días de reencuentros y desencuentros.

La Navidad también tristura. He visto cómo varios jubilados del mismo equipo no tardan en padecer un cáncer en su reciente jubilación. He visto a una vieja queriendo llamar por teléfono para informar a su hija de la situación del padre, moribundo y sin remedio posible. Todos las cabinas estaban averiadas. He visto la primera película del precoz Xavier Dolan, canadiense que escribió la obra Yo maté a mi madre es un film a los 16 años y la filmó a los 19. El título de la película “Yo maté a mi madre”. Buena película con influencias descaradas a Wong Kar Wai y Gus Van Sant. También de Cassavetes y Almodóvar. Seguro que no le importa porque lo deja bien claro. Copio y pego del dia.com: Premiada en Cannes y preseleccionada por Canadá para los Oscar a mejor película extranjera del 2010, "I Killed my Mother" (mejor, "J'ai tué ma mère", dado que procede de la parte francesa canadiense), se la considera una revelación no sólo porque se trata de la primera película de su joven realizador, Xavier-Dolan Tadros, sino -más que nada- porque parte de la crítica señaló al nombrado como de los creadores de cine más interesantes del panorama mundial actual.
He visto cómo un loco puede descuadrar y amenazar el orden y quedar impune porque no ha habido bajas de ningún tipo. He visto la fotografía de empleados públicos en el acto donde fueron homenajeados. Mierda pura. Allí tambien había vagos. Estaban todos mezclados, tristes y alegres. Muy ordenados y agradecidos todos. Esclavos. Marta Domínguez ha declarado sus bienes ante la Cámara alta. Tiene, entre otras cosas, tres coches. Es curioso que obliguen a informar de los coches y no de los cantorales, por ejemplo. Cantorales escritos en pergamino, ilustrados con letras iniciales mudéjares, escritos en rojo y negro. Las lágrimas en Navidad, limpian mejor el alma.

Xavier Dolan
Excesos y sentimientos enfrentados. El de la huida y el reencuentro con los otros. No debería quejarme. Mi mundo aún no se ha vestido en ruinas y mi cuerpo y el de los míos, se sostiene más mal que bien. Ojeo las listas de los mejores libros, desconfío de ellas pero aún así, apunto algo. No debería mirar las listas ajenas sino las mías, las de mis días. Quien soy. Y la botella de champán seguirá ahí, al otro lado de la barra, ajena a los hijos corajes y a las madres corajes. Otros se están despididiendo, cierran negocios y ponen rumbo a lo desconocido. Pero sin posibles, en una balsa y en un mundo que ya nunca volverá a ser el de antes.

Malevich "Hombre llevando un saco"
Leo a Javier Aparicio su artículo sobre Justine en Letras Libres de Octubre de 2007. Uf, 2007 y está ahí, a un click. Leo, decía:
… Justine es narrativa de vanguardia après la lettre, efectivamente. ¿Acaso no es vanguardista su narrador autoconsciente Darley, profesor y escritor que narra su historia mirando de reojo al lector por medio de una retórica del apóstrofe constante? ¿No remite a Proust su empleo poderoso de la primera persona al servicio de la más meticulosa introspección, del tiempo suspendido en la memoria (“Esos momentos son los que colman al escritor […] y perduran para siempre. Podemos evocarlos cuantas veces queramos o utilizarlos como fundamento para construir esa parte de la vida que es la tarea de escribir”)? A Darley le halaga la impostura literaria, detiene su discurso para justificarlo, afila el lápiz con el que escribe las palabras, se escucha escribiendo. De ahí el manierismo de sus descripciones plásticas (“en verano había un tenderete abigarrado donde a ella le gustaba saborear tajadas de sandía y sorbetes de colores brillantes”), su codicia lingüística (tiene párrafos, reconozcámoslo, de lo que a Marsé le gusta llamar “prosa de sonajero”) y su sofisticada imaginería (“yace Melissa respirando levemente, como una gaviota, mecida por los esplendores oceánicos de una lengua que no conocerá jamás”).
Siempre es buen tiempo para leer el cuarteto de Alejandría igual que siempre lo es para leer a Conrad. ¿Qué hace que un escritor perdure, guarde frescura o conecte a pesar del tiempo? Muchos de nuestros escritores más relevantes y que consiguen vivir de la literatura están desconcectados del mundo porque su mundo ya pasó. Muchos son buenos, Marías, Reverte, o malos, según la opinión. Pero ya no están en este mundo, van despidiéndose porque lo que tenían que contar ya lo contaron. Como tienen oficio pueden seguir contando historias pero nunca nos hablarán de lo que está pasando. Lo que está pasando lo escribirán otros, esos que han nacido con lo digital entre las cejas, la crisis y un mundo diferente. Pero todo puede pasar, incluso que se vuelva a poner de moda el gin tonic, ¿quién lo iba a decir? Esto que digo también suena a viejo, antiguo. Es complicado ser un escritor de este tiempo porque de repente, zas, se trata de otra cosa. Pero, ¿importa?
http://www.letraslibres.com/revista/libros/justine-de-lawrence-durrell

Del blog de José Barriga:
Aunque la película lleva por titulo “La Vida de Jesús”, no existe ningún personaje con ese nombre, y tampoco Dumont hace referencia al personaje religioso. Entonces, es muy factible creer, que este titulo funciona de manera metafórica, ya que así como Jesús “llego” a la tierra como un ser cualquiera y sufrió según la religión cristiana para redimir a la humanidad, así mismo Freddy es una persona ordinaria que sufre “a su manera” y que si bien no redime con su sufrimiento a la gente que lo rodea, si intenta hacerlo consigo mismo
He leído y lo que podía escribir otro lo ha escrito mejor. L. Durrell en Balthazar:
“… Y me citó en griego esta frase: Primero los jóvenes trepan, como las viñas, por los melancólicos soportes de sus mayores, que se complacen en sentir sus dedos suaves y tiernos; luego los viejos se apoyan en los hermosos cuerpos de los jóvenes para descender a sus propias muertes”.
Y esta otra verdad que uno ya encontró hace tiempo. Pero mucho antes fue escrita:
¡La manía de perpetuar, de registrar, de fotografiar todo! Supongo que eso nace de la sensación de no gozar plenamente de nada, de sentir que la flor de todas las cosas se escapa con cada soplo de aire que exhalamos…
También hay mucho de eso en el arte de escribir.
Encontrar a un director que te gusta y ponerte al día con su obra es una manera de avanzar. Esto conlleva desechar un orden cronológico o historicista de la historia del cine. Sigo con Dumont. Encuentro pintura, fe, religión, sexo, sufrimiento y muerte. Copio y pego de númerocero.es:
Se ha señalado con respecto a las imágenes de Dumont que revelan un sentido superior de la existencia. Los personajes aparecen reducidos a su esencia, reflejo exterior de su espíritu, de ahí que desde el plano de la narración se manejen términos absolutos tales como el Bien o el Mal. En la filmografía del francés podemos distinguir dos etapas: una que iría hasta Flandres donde no se trata lo espiritual directamente pero está implícito. Y otra etapa iniciada a raíz de Hadewijch (y que parece continúa en ‘Hors Satan’) en la que los asuntos del espíritu son el tema central del relato. En ambas etapas las películas adquieren la estructura de una road movie interior: los personajes están continuamente en movimiento dentro de los límites de su entorno, cambiando de localización una y otra vez ya sea en moto, bicicleta, andando o en coche, quizá expresando así su propia agitación interior.
Con Hadewijch lo místico se trata sin ambages. El mismo título y nombre del personaje protagonista, Celine vel Hadewijch está tomado del personaje real, la poetisa mística amberina del siglo XIII. La película explora los conflictos espirituales de Celine que vuelve al mundo real al ser rechazada en un convento por su excesiva devoción
El empleo de actores no profesionales (que Dumont encuentra en las oficinas de empleo o a la salida de los juzgados) es quizá la característica más superficial de su conexión con el cine de Robert Bresson, comparación que al director particularmente molesta.
. Sin embargo no es necesario escarbar demasiado para encontrar paralelismos: En ‘Mouchette’ (Robert Bresson, 1967) al igual que en ‘La Vie de Jésus’ y en ‘L´Humanité’, la naturaleza es testigo y cómplice de la crueldad humana. Si bien ambos autores comparten su capacidad para generar imágenes espirituales con estrategias formales semejantes (por ejemplo mediante la depuración estilística del plano) sus posiciones religiosas son muy distintas (Dumont por ejemplo es ateo).

Escucho a Hiromi en radio tres, concierto de San Javier. Verano de este año que está a punto de terminar. De nuevo la mesa llena de libros hace trinchera contra el frío. ¿Me estomagarán algún día? Libros, libros, libros… Necesito pasarme al cómic. Jau. Tengo para leer unas cuantas vidas. Parada y fonda. Debería vivir durante unas temporada en un rincón africano, dejar que la crisis pase y volver el día en que los libros sólo sean electrónicos. Pero no, ni me voy a ir tan pronto ni nunca serán así todos libros. Muchos sí, pero todos no creo.
Hoy me he tropezado con las “Memorias de un setentón”. Tras las dudas oportunas cayó en el saco. Hace tiempo que me he propuesto leer memorias y diarios y esto supondría dejar de leer todo lo demás. El caso es que el proyecto quedó sólo en idea, salpicada algunas veces de realidad. El que le haya comprado no quiere decir que le haya leído. Espero cumplir. Y cumplir volviendo a Flaubert. Y vilver con clásicos, filósofos y obras que me saquen a pasear como si estuviera en silla de ruedas.
Quedan pendientes de compra Plaza elíptica, cómic y algún otro. También he visto cuentos rusos publicados por Alba, “Un siglo de cuentos rusos De Pushkin a Chéjov”. Impecable edición. Y las obras del nobel de este años y Naipaul y mil y una noches leyendo y no acabaría nunca. Jaume Cabré "Yo confieso"...

Mesonero Romanos
Uno hace planes porque quiere vivir en su torre de marfil. Leo “El silencio de los libros” de Steiner:
Es tal vez en este sentido, paradójico, en el que el culto y la dedicación a las humanidades, la frecuentación del libro a grandes dosis y el estudio son factores de deshumanización. Pueden hacer más difícil nuestra respuesta activa a una intensa realidad política y social, nuestro compromiso total con las realidades circunstanciales. Un vientecillo de inhumanidad sopla en la torre de los libros de Montaigne, en las reglas decretadas por Yeats de que el hombre debe elegir entre la perfección de la vida y la del arte, en la certidumbre de Wagner de que nada debe a quienes le han ayudado en su vida porque su sola presencia en las notas de su biografía los hará inmortales.
Y antes de leer eso, esto:
De manera similar a las artes de la memoria, a la gimnasia de la concentración, al cultivo del silencio (se calcula que el 80 por ciento de los adolescentes americanos son incapaces de leer sin un acompañamiento musical de fondo), el lugar de la lectura en la civilización europea está destinado a disminuir.. Es posible (y esta perspectiva está lejos de ser motivo de consternación) que el tipo de lectura que he tratado de definir y que he descrito como “clásico” se convierta de nuevo en una especie de pasión particular, que se enseñe en “casas de lectura”, y a la que nos entregaríamos como Akiba y sus discípulos tras la destrucción del Templo, o como se cultivaba en las escuelas monásticas y en los refectorios de los conventos de la Edad Media. Una forma de lectura que culmine precisamente en ese ejercico de acción de gracias y en esa música del espíritu que es aprender “de corazón” (reparemos en la afortunada paradoja de la palabra “cordialidad”, que contiene la palabra “corazón”)…
Y luego, tras Steiner, nos añade Michel Crèpu: … El material está ahí inmediatamente, puedo ir de mi silla al Museo del Orado, zambullirme en la biblioteca de Ixford, volver dando un rodeo por la rue de Richelieu; lo que falta es la paciencia, el silencio; lo que falta es, sencillamente, el tiempo, es decir, además, el aburrimiento…
Termino con Crèpu:
… Ha entrado una sombra en el caos. Antaño, un augusto profesor habría hecho sin duda las presentaciones, como aquel viejo jesuita que decía a sus alumnos que había que leer a Baudelaire de rodillas.
Tal vez, tal vez

George Steiner
He visto Twentynyne Palms (2003), de Bruno Dumont. Bestia, muy bestia. El ser humano es lo que es. Hacer una película así te tiene que dejar muy a gusto. Y uno pensaba que en el fondo estaba viendo una película de amor pero no, o sí, hay amor, mucho amor en un paisaje desolador. El paisaje de dentro y fuera de los personajes. Las esencias y una sociedad retratada o sin retratar porque no hay sociedad en la película. Hobbes, Nietsche y otros según dicen podemos ver en el cine de Dumont.
Un recluso se ha fugado mientras visitaba la biblioteca pública en Segovia a plena luz de día y cuando participaba en un taller terapéutico de lectura. La literatura nunca fue más de evasión que ahí. Eso es tomárselo al pie de la letra. Un punto para el prófugo que estaba a punto de seguir el segundo grado. Estaba.
Y sigo con Boecio:
… Quería el primero cerciorarse de si era verdadero filósofo, pues entonces toleraría humilde y pacientemente las injurias recibidas. El falso filósofo aguantó con paciencia la injuria durante un momento. Después, con sangre fría y como insultándole, le dijo: ¿No te das cuenta de que soy un filósofo? A lo que el otro contestó: Me habría dado cuenta si te hubieras callado (Anécdota transmitida por Plutarco en Moralia. De vitioso pudore: El insensato se ríe de su vecino, el sabio guarda silencio.
Aquí, de aguardar silencio, te llamarían tonto.

Se acaba el año. Las mejores lecturas recomendadas aparecen. Más títulos y uno por encima del resto “Yo confieso”. Un buen tocho del que todo el mundo habla maravillas. La moda de las memorias tampoco desmerece, el último libro de Pérez Andújar “Paseo con mi madre” y el de Giralt Torrent. Sigo y sumo. Leo, escribo, veo películas y además, se quiere vivir. Incompatible a todas luces. Champán para todos. Uno en el fondo quiere desconectar pero no lo hace. Es más, tiene la sensación de que todos verdaderamente lo desean con mayor fuerza y que uno es quien somete al grupo al ritual de jugar a ser una especie de familia. De esta manera, cuando escriba las memorias, podrá hablar una gran familia, sacar un montón de cadáveres y quién sabe, vivir de las rentas.

Jaume Cabre
La brutalidad del ser humano es el poso que dejan las películas de Bruno Dumont. La violencia gratuita y un cerebro más animal que humano. El sexo es una continuación de la guerra y entre ambos, la lucha por la superviviencia. El sexo en Dumont no hace concesiones. Echan un polvo sin champán ni cama que soporte ningún cuerpo. En muchos casos es la tierra y el cielo en lo alto. Los rostros muestran el goce, efímero, tonto y animal. El ser humano tiene una bestia dentro, el siglo XX lo ha demostrado, nuestros vecinos, la familia. El lado oscuro y cotidiano que normalmente no se nos muestra o cuando lo enseñan tiene una duración limitada en Dumont invade toda la película. Lo que se dice y no se dice. Los primeros planos del rostro de un soldado que acaba de ver una violación lo dicen todo. Porque los rostros de sus actores lo dicen todo, están sacados de la calle, de lo más duro incluso. Termino el año con la filmografía de Dumont en la mochila. ¿Cuánto hay de eso que he visto en mí?

Mosaico robado en Baños de Valderados (Burgos hace unos días). El antes y el después.

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