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También las aves desobedecían sus convenios de clan
Es tiempo de berrea. Los machos imponen su presencia a base de berridos. Las hembras posan para los fotógrafos en la pasarela del parque natural de Fuentes Carrionas. Cada estación tiene sus particularidades. En mi caso, cuando llega el invierno, trato de hacer del aburrimiento un gran placer. Ojeo en el periódico las miles de actividades que se abren ante las narices, conciertos, exposiciones o teatros y, entre sorbo y sorbo, las aparto de mi carne como si fueran moscas del verano que sólo parecen querer molestar, una y otra vez posándose sobre mi nariz.
Ya no tiene sentido eso de “huir de la realidad” porque la realidad tiene la misma consistencia que el ya citado cuchillo sin filo que carece de mango. Según Pasolini no existía un realismo válido para todas la épocas pues cada una tiene su propio realismo, su propia ideología. Para Auerbach la representación de lo real está sujeta al modelo de mundo que describe cada cultura. A mí en estos tiempos me interesa el fake, la documentira que replantea ese espacio llamado realidad y desvela la mentira que existe, latente en muchos casos, dentro de la sinceridad que emite el supuesto realismo. Se trata de desmontar lo que se nos vende como verdad y realidad. El fake imita la realidad y el la realidad imita al arte. Los ecos de la berrea podrían muy bien formar los hilos de una realidad que, dentro de mis sueños, imitarían muy bien lo que habría de ser una vida plena montada gracias a las imágenes encontradas en un archivo misterioso.

ir explorando a tientas las estancias jadeantes del tiempo
El parque de aventuras “El robledal del oso”, de Cervera de Pisuerga se amplia con una nueva tirolina. Si alguien es amante de la aventura dispone de cinco circuitos para ponerse a prueba por un módico precio. A mi, en cambio, me bastan las aventuras de cada día, esas que me repatean y comprimen. Mis tirolinas se despliegan de la piel para dentro sin peligro de dar positivo por clenbuterol o romperme la clavícula. Como la mayor parte de los mortales que se ganan la vida en lo que pueden, asistiendo día a día, a la con-fusión de las ideas. Por eso se queja mi quioskera. Desde hace unas semanas viste y alimenta a un homeless algo tarado a la puerta de su casa. Ella es tan humana que no necesita las lucecitas de Navidad para hacer lo que hace pero ahora, resulta, que el sin techo va diciendo por ahí que ella le ha robado la manta que ocultaba en un seto del parque. Nunca muerdas la mano de quien te da de comer, me ha dicho indignada. Estará tarado la he dicho queriendo restar importancia al asunto y dando por hecho que nadie prestará atención a las quejas del vagabundo. En todo caso, ya no habrá más comida ni ropa ni sonrisas para el ofendido ofensor y en esto pensaba mientras descubría un montón de películas porno en los chinos de enfrente. Una gran equis decoraba la contraportada mientras que la portada era bastante comedida en posturas y títulos: “Zoofilia”, “Inicios perversos de una modelo”, etc. Las sonrisas de las chicas que ocupaban las portadas se parecían a las de la tendera china. Estuve por hablarle de los premios Ig Nobel. Sabe, usted no tiene ni idea pero Alessandro Pluchino, de la Universidad de Catania, ha demostrado matemáticamente que cualquier organización funcionaría más eficazmente si los ascensos se realizaran al azar. A usted y a mí probablemente nos iría mejor, no lo dude. Y mientras pensaba esto observé cómo sus piernas se cruzaban frente a mí, simulando una equis idéntica a la de las cajas que allí vendía.

Sostén máscara-antigás (Emergency Bra), presentado por la científica ucraniana Elena Bodnar
como flecha segura
He tenido un fin de semana familiar (algunas horas). Pero en este caso la familia éramos tres primos. Tres más dos. Reunión extraña y diferente, alejada de tíos, abuelos, padres y demás progenitores que siempre han marcado nuestros encuentros. Somos tres personas ¿sin nada en común? y la posada donde tuvo lugar la gran cena, un lugar donde las referencias y raíces han sido borradas por la clase y el estilo de una vida solvente y acomodada. Como siempre en estos casos los alcoholes sirven de aceite y combustible. Ningún descubrimiento nuevo. La familia en este caso servía de curso y comunión pero yo siempre he estado muy al margen de ella. Se me han quedado algunos nombres de bares, como el Tragos. Me gusta ese nombre para un bar. Me pregunto qué piensan de mí. Me pregunto qué piensan de ellos. Qué pensamos de nosotros, de nuestros padres y familia. ¿Una familia normal? ¿Quién es mi padre para ellos y para el mundo? Daría un caballo por hacerme invisible y visitar los lugares y personas que han compartido la vida y pensamiento de mi padre, ¿qué saben ellos que yo no sepa, qué piensan de todo esto? La resaca del domingo, el sueño y un paseo bajo el viento y la lluvia borraron de mi mente estas y otras preguntas. En el suelo tenía la hoja del periódico donde Antonio Lucas escribía sobre Miguel Ángel Velasco. Me resulta extraño que en el ABC del sábado no se recoja la muerte del poeta y en el Mundo le dediquen prácticamente una hoja. ¿Por qué? ¿Por qué estas diferencias? ¿Es momento de seguir el rastro del poeta? ¿De hacer un postrero y rutinario homenaje en mi tarde leyendo alguno de sus poemas? Miro por la ventana. Tal vez haya mirado mal el ABC, pienso. El invierno ha llegado y, nuevamente, la familia está lejos.
http://agustingarciacalvo.blogspot.com/

Agustín García Calvo, Isabel Escudero y Miguel
Ángel Velasco
Las garzas
Para Angelika
Las vi cruzar el puente, en un rasguño
de la noche cerrada: transcurrían
en formación precisa,
un sereno triángulo
como flecha segura que apuntara
al corazón del sol adivinado
más allá de la niebla,
tatuaje rojo inscrito en el calor
del territorio propio entre las alas.
Batían en la fe de un solo pulso
el plomo de los cielos, sacudiéndose
las bajas nubes tardas.
Volaban de memoria aquellos pájaros,
fantasmas de pureza con la mirada fija
en la línea de acero de una ancha tierra santa.
Quedé como imantado
en toda mi estatura a la alta aguja
de su navegación, mientras seguía
con los ojos errantes el vector de su rumbo.
Al cabo, la bandada
fue mullendo su esquema en una mecha
de bruma, hasta perderse
en la tinta del cielo.
¿A dónde irían
las garzas? Sólo sé
que algo de mi partió
como saeta fiel aquella noche
desde el arco del puente;
algo de mí se fue y boga dichoso
hacia algún sur de luz en la flecha del vuelo.
Miguel Ángel Velasco (de la miel salvaje)
Siento el furioso afán de haber vivido sin saber que vivía y no me pertenecen mis holocaustos vanos, ni las otras verdades, ni la fugacidad de tantos sueños.
Montones de papeles y libros, suplementos, recortes y algunas guías de viaje a lugares donde, casi con toda seguridad, nunca iré. Las he comprado porque estaban tiradas en un estante y ya las había echado un ojo. No importa que los idiomas en los que están escritas sean un tanto imposibles para mí. Reunion, Maurice et Rodrigues, Bhoutan, Fiji y Uganda se yerguen erectas sobre un lugar prominente de mi estantería. No sé qué les podrá decir estos títulos a los extraños. Imagino que algunas mentirijillas, pocas. Ahora sé que los caníbales en Fiji usaban tenedores. Canibal Forks – On display at the excellent Fiji Museum, se puede leer en la página 145 de la guía lonely planet, edición del año 2003. Son guias que hasta el momento sólo aparecían en mis sueños. Ahora, sustituyen al jarrón de porcelana que nunca tendré en mi habitación.
Me cuentan una historia. Él llega tarde a casa y la esposa le dice en broma que si ha estado con otra. Él responde completamente en serio afirmando lo que no era sino ciencia ficción. Por tanto, añade, lo mejor será que nos separemos. Ella, a cuadros, no entiende nada. La escena parece sacada de un viejo tebeo o un número mensual de la revista “El Promotor”.
Luego hay que quedar como amigos. Por eso ella acude a sus abogados y enseguida la quitan la venda de los ojos. Mira niña, la informan, no pienses en un arreglo y buen rollo. Piensa que lo que no te quedes tú se lo quedará la otra. Poco más hay que añadir.

Yo no me voy: me llevan; no he venido
He querido reininicar y retomar la rutina, esa que cansa y contraria al alma. He abierto los libros de estudio tras hacer la matrícula y sacarme el carnet de estudiante. He comprado otros libros. He pasado las horas frente a una mesa de estudio. Un poco más allá el mundo se mueve. La gente se divorcia o separa, enferma y se opera. Se producen cambios. Ellos añorarán la rutina, esa con la que he comenzado a vivir.
Raul Allen
cercado de aspidistras
Un niño al llegar a casa pregunta a su madre dónde están los codos. La madre le muestra sus propios codos y le pregunta a su vez por el motivo de la misma. Es que, dice el niño, la profesora me ha dicho que hablo por los codos. Y con estas cuestiones la madre alcanza el techo de felicidad. Luego compartirá ese estado repitiendo hasta la saciedad la anécdota. Y un poco más tarde comprará una bolsa de pipas moderna, o sea, con su pipelera incluida. Lo que llaman pipelera es una bolsa con dos senos para echar las cáscaras y así no ensuciar el ambiente. Me gustaría pintar mi mente como otros pintan su cuerpo, body painting que llaman. Pintarme el alma de niño que hace preguntas graciosas aunque sé que, de vez en cuando, lo hago. A veces ni yo mismo me doy cuenta, cuando meto la pata o saco un chiste de la chistera que dice pedo o mosca. Están varias moscas alrededor de una boñiga y una se tira un pedo y otra le dice en la mesa no, en la mesa no por favor. Para hacer buenos churros sólo se necesita agua, sal y harina. Pero todo el mundo sabe que no todos los churros saben igual.

El keniano Ngugi wa Thiong'o encabeza junto al novelista estadounidense Cormac McCarthy las quinielas para el Nobel de Literatura. McCarthy encabeza las apuestas de la casa británica LAdbrokes y Wa Thiong´o sube enteros.
http://desahogoboricua.blogspot.com/2009/04/ngugi-wa-thiongo-gran-escritor-africano.html

Brillan bajo la lluvia los troncos de las cepas
Las quinielas al nobel sorprendieron con uno de los fijos, Vargas Llosa, un escritor conocido y reconocido por estos lares. Habrá que leer al Ngugi wa Thiong´o o a algunos de los muchos poetas que sonaron estos días como candidatos. Evidentemente el día ha transcurrido a mi alrededor como si esto no importara. Los dolores, los cabreos, odios y amores continuaron su pulso, las mentiras de la realidad el suyo.
Ajenos también estuvieron todos a los efectos que ha dejado la muerte del poeta Miguel Ángel Velasco. La historia juzgará sus versos como si fueran crímenes o nada más y nada menos que versos. De la carta de presentación que hace Agustín García Calvo al poemario del poeta, “El dibujo de la savia”, se me han fijado algunas palabras:
… muchas de esas palabras se me han abierto como capullos imprevistos que me iban llenando de riquezas los ratos del verano…
… las lámparas votivas de la tierra ardiendo con nuestro turbio aceite; cada gota de rocío en que se copia entera la mañana; las coles que parecen el sueño de grandes mariposas; la vida presa en el arco-iris de la telaraña; también la roja madeja de mil lenguas cruzándote como un látigo la cara…
Y el huerto se me reproduce más bello que nunca con esas coles que parecen sueños de grandes mariposas. Siempre he buscado entenderme y explicar, con cierta metafísica (y sin acritud), los misterios de la vida desde el huerto familiar. Ahí está todo, los puerros que se entierran para que blanqueen, las semillas que germinan y las que se pierden, etc. Ahora, a la oda a la alcachofa que escribió Pablo Neruda añadiré, alguna que otra explicación hortofrutícola y versada:
Lombardas
Ebrio iba del mundo cuando vi aquellas coles
rizándose de plata como espuma del surco.
Diríase que públicas al par que pudorosas,
Absortas en su pompa de corolas atroces.
Tan pronto raso añil como seda violeta
o copiando del cielo el zafiro más puro
las coles se irisaban como si las bruñese
el tornasol profundo de una rosa secreta.
La savia dibujaba con pincel minucioso
en las sedas azules filigrana escarlata.
Honda lumbre encendía las coles cristalinas
de rosa madreperla cual lamparas sagradas.
Al punto la madeja delicada de hojas
se henchía sudorosa de una savia más viva
y aquellas hortalizas parecían de pronto
el sueño vigilante de grandes mariposas.
Largo tiempo el que estuve asomado a la huerta
pues todo se entendía junto a aquella verdura.
Eran la misma cosa su rica nervadura
que las venas azules de mi mano en la cerca.
Y cuando me alejaba de las coles, sabiendo
que mi vida más cierta se quedaba con ellas,
vi en sus hojas alzarse como enaguas y alas
de novicias y ángeles remontándose al cielo.
Miguel Ángel Velasco
Pero no, no pienso quedarme con ese poema para entender lo que veo y siento. He dicho entender como si eso valiese de algo con la cosa del sentir. Una tontería más que me digo como si estuviera hablando en un bar o ante la mesa de una oficina que soporta el peso frío y mortecino de los expedientes. Los expedientes, de abrirse, también lo harán como capullos imprevistos, pero su significado es otro y los ratos que se pasarán con ellos nunca se llenarán de riquezas.
Por lo dicho culmino la prosa y el día con la guinda de un poema iluminador:
Lázaro
Para Albert Hofmann
Mírales bien las cosas: reverberan
tocadas por el polen de la aurora:
la filigrana lenta de la svaia,
el trémulo rocío, cada gota
en que se copia entera la mañana,
la lumbre cristalina del racimo,
el zarcillo y su rúbrica menuda,
no menos soberana que el oleaje
del encinar; el iris de los ojos,
del mismo fino estambre que esa nube
que se desteje en hebras melodiosas;
el viento de oro en la vibrante rama,
la luz de la resina, el claro anillo
de esta mañana del milagro: toda
la noche cabe en una rosa blanca.
Miguel Ángel Velasco

Craig Tracy ( body painting)
El descenso seduce como sedujo el ascenso
Tengo un león enjaulado dentro de mi corazón. Vive y mastica chicle como si fueran las horas fieras que se me caen de los ojos. A veces el león, visto desde las estrellas, es un escarabajo y entonces…
Sesteaba a la sombra cuando vi
al vasallo esforzado. Trajinaba
con terco afán su miserable carga
por el camino tórrido. De pronto
tropezaba y caía; panza arriba,
las patas sacudía hasta poder
enderezar su paso. Mientras tanto,
yo contemplaba la paciente gesta,
compadecido del escarabajo.
Y cuando ponderaba la razón
de esa oscura tarea, su coraza
brilló al sol con destellos pavonados:
un monarca pasaba, indiferente,
con su pompa de estiércol.
(Miguel Ángel Velasco)
Me aterra mi alma de león enjaulado que siente la necesidad de rugir en una tierra sin paredes ni autos ni norias que suben y bajan las ideas como si fueran órdenes y contraórdenes de una Dirección tan loca como la vida loca. Me aterra mi pose de escarabajo del color de los heraldos de la muerte y mis historias locas que hablan de seres locos como aquel doctor nazi von Reichter capaz de producir criaturas en serie, todas sumisas… hasta que la serie Cyber, con 5000 niños producto del esperma y óvulos cosecha de 1968, salió defectuosa. A los nueve años fueron eliminados todos excepto una niña, la número seis, Cybersix, que luchará contra su padre desde ese instante. De día ella tendrá la apariencia de un profesor de literatura, traductor de Fernando Pessoa y de noche combatirá contra las fuerzas del mal y en especial contra los clones enviados por su padre para asesinarla, a los que acabará bebiendo su sangre… Mi alma de león, la cucaracha y Cybersix forman un animal mitológico que, las más de las veces, duerme entre paredes de hormigón y piel, conversaciones insulsas y sueños, hasta el momento, bastante profundos.

Mientras fumo filosofo
Hoy John Lennon cumpliría 70 años. Todo el mundo hace alguna reflexión y recuerda el acontecimiento. Se le imaginan abuelito, con los mismos discursos de haz el amor y no la guerra. Estaría a favor del nobel de la paz de este año. Todo el mundo apoya al chino Liu Xiaobo, preso en su país. Pero China no es Cuba y los gemidos no alcanzan el mismo eco a no ser que, como ha ocurrido, al preso le condecoren con el premio que hace un año concedieron a Obama. El de Medicina ha ido a parar a Robert Edwards por sus estudios sobre le fecundación in Vitro. Esto ha hecho ponerse de uñas a la Federeción Internacional de Médicos Católicos porque muchos embriones que fueron creados también fueron eliminados durante el proceso de investigación. Además los ganaderos blanden sus espadas contra Contador por sus filetes infiltrados de clenbuterol.
Debería mantenerme alejado de todos estos titulares y aniversarios. Cuentan que Vargas Llosa trabajaba como cualquier obrero con su máquina de escribir. Un horario estricto y continuado le ha forjado como escritor y admirador de Flauvert. Viswanathan Anand, que ha revalidado su título como campeón del mundo de ajedrez el pasado mes de mayo (En última partida ganó con negras a Topalov, en su propia casa), admite que sólo la ambición permite progresar. Y esa ambición viene también con el trabajo. Aviso para navegantes
Los poetas que admiro se lamentan
Me he trasplantado el pelo del sobaco al de las cejas. El procedimiento, ambulatario, se realizó mediante microincisiones. Mi rostro frankensteiniano está a la última en monstruosidad. Vivo despacio y dejaré un cadáver extraño. Mientras tanto, la izquierda latinoamericana critican el nobel a Vargas Llosa porque Borges se quedó sin él. Una razón sin peso que permite decir algo a la contra sin decir nada sobre su obra literaria.
Juan Marsé ha recogido el Gabarrón de las letras en Valladolid. El de las artes plásticas fue a parar a Alvaro Siza “al reconocer su magisterio, la relevancia internacional y la inspiración poética ejecutada en edificios como el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago de Compostela o la reconstrucción del barrio incendiado de Chiado en Lisboa”, lugar cercano a la Baixa, en donde me alojé unos días recientemente sin yo saber nada de esto y lo otro. A Javier Cercas le han dado el Nacional de Narrativa por “Anatomía de un instante”, libro que ha dado fruto como pocos habiendo pasado ya un tiempo desde su publicación y que recompensa sin duda el sacrificio proclamado por el propio autor. Desde que me fue regalado por mi cumpleaños hace dos años espera y duerme el reino de los justos en una balda de mi estantería. Las fotos en prensa que recojen el rostro del autor de entonces y ahora reflejan que el paso del tiempo no ha sido precisamente en vano. Ambas viven aplastadas dentro de mi ejemplar.
Sin estar a esas alturas me entero de que David Torres ha ganado el premio novela de Logroño por su obra “Punto de fisión”. Pienso que es un premio importante aunque menor si lo comparamos con los que acabo de nombrar. Pero rápidamente cambio de opinión cuando me entero del montante pecuniario que ha recibido por él, 90.000 euros y su publicación por Algaida. Me digo entonces que ya no es tan menor y que con esos mimbres uno puede ir tirando mientras escribe y se hace hueco a base de mandobles. Me digo entonces que el de Urueña sí que es menor de narices cuando pensaba que en realidad no estaba mal con sus 15.000 machacantes del ala. Al de Logroño se presentaron 136 originales, ¿Cuántos se presentarán a éste? Mejor que hacer cálculos absurdos debería continuar viendo películas de Fellini como la de “La ciudad de las mujeres”. Se trata de un juego de muñecas rusas realizado con la fantasía del director. Nos invita a entrar en su realidad interior habitada por mujeres, durante unos instantes, y a dejarnos ir tras la búsqueda de la mujer ideal.

David Torres
Nada se parece más a la noche que aquel día azul ceniza
El día está nublado. Miro hacia arriba y compruebo que el cielo también lo está. No es para tanto. El 7 de noviembre tendrá lugar la maratón de Nueva York y ese mismo día Maria Joao Pires regresará a Palencia para tocar en un nuevo concierto. El “Viaje de invierno”, de Schubert, compone el programa anunciado. Se trata de canciones inspiradas en poemas de Wilhelm Müller sobre el amor no correspondido. El tono es melancólico, sombrio y desolado en la voz del cantante que, mientras pasea, reflexiona y siente. Robert Walser también paseaba, en cambio ahora Murakami (“De que hablo cuando hablao de correr”) y Jean Echenov (“Correr”) van más de prisa con sus últimos libros.
El poeta Ludwig Wilhelm Mueller, “el griego”, fue un poeta e intelectual romántico al que no me imagino corriendo de ningún modo. Mis padres tampoco han corrido nunca porque no lo han necesitado. Han dispuesto del tiempo necesario para hacer cada cosa a su debido tiempo (Veldar cuando hace viento). Ahora lo que corren son sus consejos y advertencias apocalípticas tras mi pista. Soy presa fácil y seguir mi rastro no debe ser muy complicado. Eso es lo que ha hecho un viejo compañero que está organizando una comida de encuentro y celebración. Han pasado más de veinte años me ha dicho y uno piensa que se queda corto. Miro hacia abajo y mi figura se desdibuja. La chica del círculo de lectores me ha traído un libro, “La soñadora materia”, de Francis Ponge, donde se reúnen tres libros del autor, “Tomar partido por las cosas”, “La rabia de la expresión” y “La fábrica del prado”. De momento me quedo con el primer título dibujado entre las cejas y pienso que el único que sabe correr de verdad es el tiempo.

Friedrich
Pero no es un arbusto lunar
Mi gabinete de prensa me ha dejado, sobre la mesa, las noticias de la semana. Eso y dos petacas que, al parecer, le estorban. Entre los recortes han vuelto a mí las palabras sobre el nobel de Vargas Llosa, las copias de Fabio Filipuzzi, un artículo se Elvira Linda titulado “La tecla, el humo, el whisky” que apareció en el país del domingo día 26 de Septiembre, otro de Jesús Marchamalo sobre Miguel Hernández, publicado en el ABC del 10 de Octubre, también domingo y el pasado Babelia.
Pero mi sorpresa fue encontrármele, a ese gabinete en pleno, ojeando guías de viaje sobre Francia. La idea de coger una autocaravana el próximo año ha tomado vuelo en su cabeza. Un conocido le ha facilitado la dirección de alguien que alquila por 80 euros/día el vehículo en cuestión. Sale barato entre varios, me han apostillado.
Pensar en ese viaje me lleva hasta Julio Cortázar. Fue en 1982 y junto a su mujer, Carol Dunlop, recorrió durante 33 días los 800 kilómetros que hay entre París y Marsella sin salir de la autopista. El resultado quedó reflejado en su obra “Los autonautas de la cosmopista”. Y puestos a pensar así no estoy seguro de que me apetezca la idea de esa road movie por mucho castillo, paisaje y personaje que se me aparezca. Podría proponer ciento un viajes para contrarrestar la propuesta. Sin embargo y para continuar con la temática francesa mis horas culminaron viendo “La chica del tren”, última película de André Téchiné (Jean-Marie Besset hizo una obra de teatro partiendo de la misma noticia que lo hace el director de la película). En ella se cartografía someramente la sociedad francesa y cualquier otra por extensión, con motivo de un hecho que sucedió en la realidad. Una joven denunció el ataque antisemita al que había sido sometida en el tren, siendo todo ello en realidad una invención. La joven de la película nos embruja con sus ojos mientras se mueve en patines hacia un mar lleno de aristas, en un tono ligeramente poético y mientras su mundo se desmorona.

Espejos prensiles
¿En cuántas ocasiones un yonki ha creído en sí mismo? Millones de veces repitiéndose la misma canción de siempre, creyéndoselo, afirmándose con paso seguro por las calles vacías. Cada paso reclama atención, explica a los que todavía se le acercan cómo lo va a hacer en esta ocasión, poquito a poquito, pues se trata de una carrera de resistencia. Hasta que llega el día de las sombras y sus pretensiones se transforman en anodinos sermones que suenan a partes meteorológicos cuando se han terminado las vacaciones. Él ha vuelto al trabajo y entonces, después de tantos años, sólo un Dios o un viejo Tótem le puede salvar. Al otro lado está Alicia con un altavoz pegado a los labios. Es el eco mágico en el que cree porque… poquito a poquito… ¿Cuántas veces no ha comenzado a creer en sí mismo para continuar así, siendo un yonki que camina entre las sombras y las calles vacías?

Raúl Allen
El necio se asesora de otros necios contiguos
Regreso a casa y aunque no es mi costumbre leo un pedazo de papel color violeta que alguien ha escrito a mano y colgado después en el tablón. “Señor presidente a ver cuando convoca una reunión para informarnos de las obras”. Al lado veo un folio perfectamente escrito a ordenador con la firma del presidente. Empieza aclarando la existencia de una administradora y la posibilidad de comunicarse con él pues todo el mundo sabe donde vive. Termina diciendo que las notas son para el colegio.
Nada más subir a casa pongo la radio. Están hablando de “La ciudad de las palabras”, una recopilación de varias conferencias ofrecidas en Canadá por Alberto Manguel. El punto de partida, nos cuenta Manguel, estuvo en su deseo por querer desarrollar por escrito la relación de la literatura con el mundo. Nos habla de la maravillosa literatura de Vargas Llosa y lo deleznable que resulta su pensamiento político.
Me abstraigo de lo que oigo y pienso en una estupendísima mujer latina que “se ha llevado” el marido de otra. La otra, lejos de olvidarse del asunto, cada vez que se tropieza con ella, le recrimina su acción. Ella es culpable y España es el primer exportador y principal mercado de Europa en aletas de tiburón, ¿tiene esto alguna relación? El líder de los treinta y tres mineros atrapados en San José (Chile) se llama Luis Urzúa. Él ha organizado la resistencia del subsuelo.
Kim Jong-nam, el hijo mayor del dictador de Korea Kim Jong-il, fue desheredado tras ser detenido cuando intentaba entrar en Japón con un pasaporte falso con la intención de visitar el Disneyworld de Tokio. Ahora vive en Macao, el único paraíso del juego legalizado en China, duerme en hoteles de cinco estrellas y cena en restaurantes de lujo.
Ahora Manguel habla del libro electrónico. Nunca abandonamos enteramente las tecnologías, los libros en papel y pantalla pueden convivir. Lo único que le preocupa es la demonización del objeto. Manguel no tiene internet.
Esto y otras cosas.

Mi peligro de estar destituyéndome
Una va con el ánimo plomizo, un tanto serio. Avanza hacia el destino y cuando llega, en pleno ring, le abofetean, ¿sabes que mi padre murió hace un mes? Con ese puñetazo uno queda desarmado y lo que iba a reclamar se deshace entre los labios, como si fuera mantequilla y desaparece. Da el combate por perdido y hasta la tarde si me apuran, con palabras tontas y filosofía barata. Mi mente repasa el archivo donde guarda la imagen de su físico. Junto a esa figura veo una revista Playboy. La cojo y abro pero no encuentro ningún desnudo. Y a su lado un esqueleto. La revista Playboy no enseña desnudos en Indonesia. La muerte, como ya se sabe, es la que es en cualquier parte del mundo.

Roídas de líquenes han caído las hojas bajas
Sábado. Amanezco con más premios. “El Planeta” para Mendoza. Valor seguro. Paso de hoja, Joaquín Díaz abre el curso de la Real Academia de las Bellas Artes de la Purísima Concepción en Valladolid. Otro escritor vasco, Ángel Lertxundi, gana un premio, en este caso el Nacional de Ensayo por “Eskarmenturaren paperak” (Vidas y otras dudas). El premio supone 20.000 euros con lo que no le alcanzaría para una Sarasqueta de Eibar, una de esas cotizadas escopetas que ya nadie encuentra.
Pienso en cambiar de vida sin moverme. También en ir a Senegal y quedarme allí para escribir una novela. No concederé entrevistas a la puerta del hotel hasta que no concluya algunas hojas deliciosas. Es mejor no decir nada, no hablar. Los procedimientos policiales y judiciales se basan en hechos. Allí, en Senegal, no sabrían lo que es tener una Sarasqueta entre las manos. Aquí, en cambio, llevar una de esas escopetas a cualquier cacería que se precie, supone decir muchas cosas.
Los hospitales de Castilla y León se han llenado de tailandeses intoxicados tras comer amanitas phalloides. ¿Haría yo lo mismo en Senegal? ¿Sería tan imprudente? ¿Qué hacían aquí esos tailandeses? El primer afectado fue trasladado al hospital de Soria. Dos horas después llegaron otros seis con los mismos síntomas. Luego otros dos. Al final llegaron a juntarse hasta trece pacientes (nueve de ellos tailandeses) y fueron trasladados a Burgos. Uno de ellos está pendiente de un posible trasplante de hígado en el Hospital Río Hortega de Valladolid (La amanita ataca principalmente al hígado y el mejor remedio, según dicen, es aplicar silimarina, una mezcla de tres isómeros extraídos del cardo mariano Silybum marianum, que actúa como regenerador hepático). Ahora ya sé lo que hacían por estas tierras, trabajaban en una finca de lechugas en Olmillos, provincia de Soria y entre lechuga y lechuga confundieron las setas con champiñones y se prepararon una sopica.
Un buen premio será cambiar, disparar mi escopeta en forma de novela, residir en Senegal y evitar las sopas que no conozca. Eskarmenturaren paperak.
Pongo algo de jazz. Tal día como hoy, un 16 de Octubre de 1990, fallecía Art Blakey, baterista de The Jazz Messengers”.
isómero, ra: adj. y s. [Cuerpo] que tiene la misma composición química que otro pero distintas propiedades físicas

Art Blakey
Ame la historia que quiera contar
Tres apuntes al natural:
Un concierto solidario también puede tener tintes decadentes. El toque definitivo no estaba, como casi siempre, en lo que rodea al acto, sino en el acto mismo. Tres de las seis actuaciones lo hacían como si aquello fuera un concurso de karaoque, sin orquesta ni músico alguno que les acompañase. Las voces, más o menos buenas, acompañaban al CD, con los cortes más o menos indicados para que el equipo de sonido pinchase el adecuado a cada momento (La de Sugar sugar era el quince o el diecisiete). El plato fuerte era Francisco, un cantante que hizo de tenor para gusto de las feligresas más tintadas y agriadas en esta parte del Carrión. ¿Qué pensaría mientras veía, desde bambalinas, esos karaoques solidarios que le precedieron en la actuación? ¿Qué cualquier tiempo pasado siempre fue mejor?
Me sorprendió que el cancerbero, tras cortar nuestras entradas, intentase explicar la manera de llegar hasta el lugar del acto, el pabellón de deportes de toda la vida. Como no entendíamos muy bien lo que quería decir, salvo que el concierto ya había comenzado y que todo estaba a oscuras, decidió acompañarnos. Luego supe que las entradas eran de dos tipos, a pie de pista y en gradas. Las nuestras eran de pista y eso quería decir algo por lo que el portero/acomodador actuó en consecuencia. ¿Qué hacía un chico como yo en un concierto como este? Dejemos que Francisco se haga la misma pregunta mientras veia y oía los karaoques de turno.
También supe que una vieja no necesitaba estar borracha para decir cosas de borrachos (nada nuevo bajo el sol) y así, cuando la banda municipal tocó magistralmente la canción que precedió a la actuación de Francisco, oí que decía en voz alta: “Bien, bien, ¡esta no es una banda es una orquesta!” y en estas se me imaginaba la señora sin enaguas y taconeando sobre la silla como una posesa que ha perdido el decoro emocionada ante lo que aún le esperaba, el plato fuerte de la jornada.
Patricia Gadea
En el Babelia de este sábado aparece un artículo de Juan Gabriel Vásquez que no tiene desperdicio. Le titula “Cinco notas conjeturales” Los premios Nobel Mario Vargas Llosa y Albert Camus tienen algo de almas gemelas. Los malentendidos por sus ideas políticas o el refugio en la literatura frente a las carencias del mundo son ejemplos de sus analogías.
Asumo y asiento. Sorbo el café. Nada más. Nada menos
“… En un discurso pronunciado en 1978, Vargas Llosa recuerda o parafrasea a Camus: La única moral capaz de hacer el mndo vivible es aquella que esté dispuesta a sacrificar las ideas todas las veces que ellas entren en colisión con la vida, aunque sea la de una sola persona humana, porque ésta será siempre infinitamente más valiosa que las ideas. Vargas Llosa no dice de dónde viene la paráfrasis, así que me pongo a buscar argumentos semejantes en El hombre rebelde. Los encuentro, y en varias páginas; y entonces encuentro también otras cosas.
… En la cuarta parte de El hombre rebelde, que Camus titula “Revuelta y arte”, leo una cita de Nietzsche: “Ningún artista tolera lo real”. Y luego la glosa de Camus: “La creación es exigencia de unidad y rechazo del mundo. Pero rechaza el mundo por causa de lo que le falta y en nombre de lo que, a veces, el mundo es”. La creación artística como manera de subsanar las carencias del mundo: eso lo he leído antes y en varios ensayos o conferencias de Vargas Llosa. En el epílogo de la verdad de las mentiras leo que “toda buena literatura es un cuestionamiento radical del mundo en que vivimos”, y también que la literatura “es un refugio para aquel al que sobra o falta algo, en la vida, para no ser infeliz, para no sentirse incompleto”, y también que la mejor contribución de la literatura al progreso humano es “recordarnos que el mundo está mal hecho”. El novelista que es Vargas Llosa siempre ha aspirado a compensar, mediante los poderes de la ficción, los defectos de la realidad; Camus, por su parte, dice “El artista rehace el mundo por cuenta”…
http://www.elpais.com/articulo/portada/notas/conjeturales/elpepuculbab/20101016elpbabpor_55/Tes

Ne change rien
Sueño y frío. La finalista del Planeta, Cristina Amoraga, también lo fue del Nadal en el 2007. Sé de alguien al que una mesa de quirófano le espera con las piernas abiertas. Ven aquí, le ha susurrado en sus peores pesadillas. Él ha asumido la invitación y por ello ha vuelto a fumar. Son ricos los cigarros que saben a despedida aunque puede que no sea tal. Un cigarro, el humo, el vaso de licor, los dedos huesudos de las manos llevándose ese cigarrillo a la boca mientras mira a través de la ventana.
Puedo conseguir doscientos libros sobre pensamiento y filosofía. Se trata de dos colecciones compradas pacientemente, semana a semana en el quiosco, durante la juventud de un amigo. Con este acto tiende al desprendimiento y en ello hay mucha filosofía. Le entiendo y no le entiendo. Le he dicho que lo que le ofrezcan por ellos así le daré yo. Me pido primer. Sé que no le darán mucho, que los libreros de viejo son avaros para este tipo de compras y que la crisis pinta cada negocio de gris, de principio a fin.
He visto “Ne change rien”, la última película de Pedro Costa en un blanco y negro tenebroso y bello. He caminado a través de las letras de las canciones, junto a un gato negro y hasta dejarme caer por un tobogán hipnótico. Sueño y frío.

Allí transita el mundo
He comprado algunos comics de superhéroes. Un género en el que nunca me he visto reflejado pero que ahora, de vez en cuando y si el precio es muy bajo, acopio para una futurible exposición de tebeos y filosofía que nunca haré. Ramón Gómez de la Serna coleccionaba objetos diversos en su torreón. Yo, papel básicamente en sus diversas posibilidades, invitaciones, esquelas, hojas, apuntes, comics… Tres “Spiderman” que parecen de diferentes épocas (uno de ellos en blanco y negro, otro un especial vacaciones), “G.I. Joe”, del que no conozco nada, un “Iron Man” (El hombre de hierro), un par de “La masa”, el número uno y el veinte, “La cosa del pantano”, un “Escuadrón suicida” y el número uno de “Savage”. Siempre veloz con la pistola ¿eh, Savage?, se puede leer en la viñeta. De todas las lecturas que pueda hacer de ellos, nunca será la que un día pude hacer. Ahora, evidentemente, veo y quiero ver otras cosas. Para ello es importante no tener prisa, dejar de correr.
He visto la película “Atletu” (El atleta) de Davey Frankey y Rasselas Lekew, premio del público en el festival de cine africano de Tarifa. Se nos ofrece un perfil de ese dios africano que fue Abebe Bikila. Bidila se convirtió en el primer africano en ganar una medalla de oro en las olimpiadas (Roma) y lo hizo descalzo. Su leyenda sigue viva y el nombre de Bikila, es el apodo con que se conoce a más de un tipo en esta ciudad. Demasiadas carreras para este cuerpo y esta mente, Murakami con su última novela, Echenov con su obra sobre Zatopec, “Correr” y ahora esta película. No, no quiero correr más.

La brisa del Atlántico era espesa y húmeda con el sabor amargo de la sal...
Hoy he visto “Imani” (La fe), película ugandesa de las directoras Caroline y Agnes Kamya. Todo lo que tiene de premios lo tiene de carencias. Aún así veo cosas interesantes y no tan lejanas.
He sentido las caricias de las manos negras dentro y fuera de un pequeño país llamado trabajo. Laborare stanca, que diría Pavese. Y cuando estaba como en una urna de cristal, torturándome, azotándome con más y más, quedé atrapado en una campana de cristal. Antes me habían hablado de burbujas, lámparas o jaulas también de cristal. Dentro había objetos, plantas y pájaros pero ahora, en la campana que había caído sobre mi, sólo estaba yo convertido en “La masa”. El gas de la campana dificultaba mi respiración y pensaba no oponerme, sólo guardar silencio. Pero tampoco fue posible, mi papel de “Increíble Hulk” acababa de comenzar. Ah, si pudiera no ofenderme por casi nada, mostrar indiferencia y sentir como siento, que los que siguen el único camino marcado y cómodo en realidad no existen. Porque en realidad no existen, parecen fuertes y mandan más que los que mandan. ¡Esta vez la Bestia ha escapado… pero en la próxima ocasión no tendrá esa oportunidad…

cera litúrgica que destilan sus ojos
En 17 meses se le han muerto dos hermanos y se ha quedado solo. Sus edades se situaban entre los cuarenta y los cincuenta. Fueron muertes naturales aunque no tanto como la de Johnny Sheffield. Se cayó de un frutal mientras le podaba y se murió. Estoy hablando de Boy, el hijo de Tarzán. Caso curioso, tanto o más como el de aquellos extranjeros que se enrolaron en las filas del maharajá de Lahore durante la primera guerra sig contra los ingleses en 1845. Domingo Urbón fue, además de palentino, el único extranjero que, según las crónicas, permaneció hasta el final al lado de los sijs. ¿Solitario entre los solitarios? Él probablemente sea la única pieza rescatada y con algún interés de la saga Urbón, natural de Guaza de Campos (Palencia). En este caso el árbol es genealógico y el propio tiempo es el encargado de la poda.
Ayer vi la película ugandesa “Imani”. En Uganda se encuentra el mejor hominido documentado, el Proconsul de Uganda (Napak). Cierro el libro y veo otra película, “Victoire Terminus”, del Congo. Un documental de Renaud Barret y Florente de la Tullaye, conocidos fotógrafos y productores de artistas en Kinshasa (Congo). Salen chicas boxeadoras pero a mí me gusta la pose de Julio Jiménez, campeón de España de fuerza, en plena acción. No es una pose. En la fotografía del periódico está lanzando todo a la mierda y gana, campeón.

Julio Jiménez, de Arévalo, nuevo campeón de la Liga Nacional de Fuerza 2010
La creación es exigencia de unidad y rechazo del mundo
Sorbo la vida. Ha sido una semana sucia. Boy, boy, Boy..."El vino en la fiesta de San Martín" de Brueghel vale siete millones de euros. Sorbo la vida y mi tío entra mostrando unos papeles del seguro. En su bloque tienen asegurado el ascensor por ochocientos euros y otras cosas que no entiende desde hace años. Parece algo agitado. Fernando, el camarero, le sugiere que informe primero del robo del ascensor a ver si saca algo del seguro. No es mala idea responde mi tío. Todos sabemos que mi tío vive en un piso sin ascensor. Sorbo la vida. Es viernes. Hablamos del dinero que sube y baja, de cuadros, de Brueghel el Viejo. Nadie entiende nada.

Mi voz es baja, se mantiene apartada/ como el conocimiento, como el miedo,/ tiene la misma intensidad de lo débil...
¿Cómo saber si uno es un fraude? Si lo fuera me inyectaría plasma rico, ricoen factores de crecimiento. Me lo inyectaría en la zona lesionada o deforme, en la herida, en la brecha y en el trozo de máscara que más doliera. No obstante, lo primero, sería romper los espejos, quemarme en la hoguera y renacer. No quiero leer interpretaciones nuevas o viejas, quiero interpretarme e interpretar a los clásicos. Escuchar la música y escucharme sin tener en cuenta a Ortega y Gasset o a Malcom X. Lars von Trier, siguiendo la moda lanzada por Naipaul lanza al mercado una biografía maldita y asquerosilla. En ella describe cómo abandonó a su primera mujer tres semanas después de dar a luz a su segunda hija. Se enamoró de la maestra de su hija y, aunque apenas se conocían, ni se habían besado, tocado o coqueteado, se declaró y ésta aceptó. Se lo dijo a su esposa que estaba enferma y se marchó. Su vida familiar era una mierda, nos cuenta. Y las cosas fueron claras desde ese momento o, mejor dicho, oscuras para la esposa abandonada.
Naipaul dejó vía libre a su biógrafo, Patrick French, para escribir “El mundo es así”, mostrándole cartas, cuadernos de notas, manuscritos y demás, sin ningún reparo. García Márquez, en cambio, hizo todo lo contrario según nos cuenta Rafael Reig, decidió de qué se podía hablar y de qué no, borró rastros, confundió pistas, fiscalizó el trabajo e inventó su propia biografía. García Márquez llegó a comprarle a su propia mujer cartas que le había enviado, para poder destruirlas. La biografía se titula “García Márquez, una vida”.
También creo que ambos tienen algo en común, el afán y la avaricia. Sé que sin violencia no se alcanza nada y, ojalá me equivoque pero estos o muchos de los que alcanzan el éxito, se sirven de algún tipo de violencia para alcanzar el éxito.

James Ensor
En mi ciudad, como en todas las ciudades pequeñas, nos alimentamos gracia a la endogamia. Leo en las cartas al director de “El Diario Palentino” un agradecimiento al grupo “Muriel” firmado por José Luis Ainsúa. La sensación se renueva con relativa frecuencia. Los mismos se besan y abrazan a sí mismos. Cuatro caras conocidas, que saben hablar en público, se reparten las alabanzas, gestos y actividades en una ciudad reacia a hablar en público e ir a contracorriente. El grupo “Muriel”, el antiarte (los auténticos dadaistas del siglo XXI con la única máxima de acaparar burocrática y mentalmente cualquier acción artística que surja, espontáneamente, en el páramo), hace algo por el arte o eso resulta si así nos lo parece, calle mayor abajo, calle mayor arriba. Luego reciben felicitaciones y subvenciones para continuar. José Luis Ainsúa, presidente de los afectados por la explosión de gas en la calle Gaspar Arrollo, imagen pública desde aquel instante, se añade a la fiesta del antiarte firmando una alabanza.

James Ensor
Eugenio Trías firma su artículo “Música de hoy”, en el ABC. En él hace elogios de Xavier Güell, pues gracias a él y a su proyecto Musicadhoy se ha dado a conocer la música contemporánea como antes nunca se había hecho en este país. Al respecto corto y pego del “ABC” del 7 de octubre de 2010:
"Un sueño -ha dicho hoy su fundador- que dice que la mejor música de nuestro tiempo es una aventura estética formidable que hace mejores a los seres humanos".
En este sentido, Güell ha destacado hoy las particularidades del "convulso" siglo XX, "una explosión" de "contradicciones creativas", del que somos herederos para lo bueno y para lo malo y del que ha rescatado a sus "héroes", los "mejores" compositores de su historia, como Helmut Lachermann.
El alemán protagoniza el concierto del próximo sábado con "Ausklang" (1984-1985), "su verdadero metaconcierto para piano y una de sus piezas capitales" -ha apuntado Güell-, que se escuchará por primera vez en España.
"Con Lachermann hemos aprendido a abrir nuestros oídos. Su música es el resultado de un poderosísimo razonamiento acústico que invita a encontrar nuevos horizontes musicales, pero que nos recuerda también el increíble desarrollo de nuestra música occidental, desde los corales gregorianos", ha dicho.
"Lachermann -ha relatado Güell hoy en presencia del mismísimo compositor, de 75 años de edad- ha comparado "Ausklang" con una ascensión a una gran montaña, que necesita primero de nuestras energías, para devolvérnoslas luego renovadas y permitiéndonos experimentar sensaciones como paz, serenidad e incluso alegría".

Helmut Lachenmann
Lachenmann
Y repito del anterior post:
"Con Lachermann hemos aprendido a abrir nuestros oídos. Su música es el resultado de un poderosísimo razonamiento acústico que invita a encontrar nuevos horizontes musicales, pero que nos recuerda también el increíble desarrollo de nuestra música occidental, desde los corales gregorianos", ha dicho.
"Lachermann -ha relatado Güell hoy en presencia del mismísimo compositor, de 75 años de edad- ha comparado "Ausklang" con una ascensión a una gran montaña, que necesita primero de nuestras energías, para devolvérnoslas luego renovadas y permitiéndonos experimentar sensaciones como paz, serenidad e incluso alegría".
De la Web:
http://www.tallersonoro.com/espaciosonoro/07/Articulo2.htm
Hace nueve años cerré una conferencia en Stuttgart con la siguiente frase: “Escuchar es vulnerable sin pensar”. Sonó sustancioso, pero la frase estaba en el fondo desamparada, y fue presuntamente víctima de su propia verdad. Escuchar, ¿vulnerable? ¿ante quién? Y, ¿qué quiere decir “pensar”? ¿Se dirige la música al cerebro o al corazón?
La última pregunta es reveladora: Allí dónde el pensar estorba al sentir, pierden ambas acciones la capacidad de alcanzar su pleno desarrollo. Escuchar es también vulnerable sin sentir. Sin embargo, no solamente existe el “sentir sin pensamiento” y el “pensar sin sentimiento”, pues todavía peor y más extendido es el “pensar sin pensamiento” y el “sentir sin sentimiento”. La música pone el pensar y el sentir en movimiento, no girando ambos más que alrededor de nuestras ansiedades y necesidades más profundas de felicidad, de conocimiento, de realización existencial-. La industria del entretenimiento vive de la traición a nuestras ansiedades, constituyendo ésta a su vez una traición a nuestros propios sentimientos y pensamientos; el aparato cultural filarmónico juega un lastimoso papel en todo ello, y comparte tal traición por medio del abuso que realiza de la tradición...
Por orden del "Yo no-mediatizado" y en nombre de una intimidad caracterizada por una realidad más profunda, debe abrirse paso el arte en un mundo establecido de intimidad públicamente administrada y belleza públicamente tabuizada. Dicho de otra manera: la intimidad, al manifestarse musicalmente, debe, mediante el medio público disponible, enfrentarse con lo Público aún a riesgo de conflictos, precisamente allí donde la sociedad espera armonía y empalago.
Detrás del aire, el aire
Es tiempo de nueces y castañas, cursos y conciertos. Es tiempo para pasar el tiempo, quien pueda, paseando entre los árboles en espera del frío y de eso que algunos llaman felicidad interior bruta. También es buen momento para cubrirse la cabeza con un sombrero diseñado siguiendo las imágenes del beato de Valcavado, códice del siglo X. La inspiración nunca se sabe de dónde puede partir y uno, que no padece el síndrome del savio o del savant (personas con desordenes mentales, como el autismo, que tienen grandes habilidades), busca, con los ojos puestos en el suelo, cualquier cosa que confirme un estado mimetizado con el ambiente.

Estoy bajando mucha música de internet (africana, latina, cubana y jazz), y mientras lo hago pienso que la vida es demasiado corta para escuchar tanta maravilla porque todo lo que escucho es eso, maravilla tras maravilla. Es increíble tanto acierto y lo que no lo es, esperará otro momento. Libros, películas y música imposible de escuchar a no ser que me retire del mundo forman una torre de marfil desde donde me gusta ver el mundo. Tal vez algún día me retire, pienso, y ese pensamiento me anima a seguir acumulando trastos, papeles y canciones, alimentos que no pueden faltar a cualquier espíritu que se precie. Luego está el hambre, es cierto, pero no me atañe de momento.

Han publicado en Astiberri “El Gourmet Solitario” de Jiro Taniguchi, el autor de “El almanaque de mi padre”. Me lo apunto. Hay títulos que ya consiguen llamar la atención, otra cosa será su contenido. Me estoy refiriendo a un libro de Shalom Auslander, “Lamentaciones de un prepucio”. Nada conozco del autor, salvo que es judio y que le publicitan para que la gente se ría. Me parece bien que la gente se ría cuando el cartel así lo prescribe. Me siento en la taza del váter y abro el cultural del ABC de este sábado porque había dejado una lecturilla de Andrés Ibáñez sobre Conrad. Aparece a continuación de otro artículo sobre Vargas Llosa y su próxima novela. Me salto éste y sigo con lo mío pues en el baño ya no suelo estar demasiado tiempo. Resume la vida y obra de Conrad en unas pocas líneas, dejándonos con el sabor de la miel en la boca. Ahora quiero leer todo Conrad, pero ya sabía quien era Conrad, quiero aprender malayo y navegar por todos los mares. Ahora el mundo está revuelto, visitar determinados países puede conllevar bastante peligro pero antes, ¿cómo era el mundo en la época de Conrad? Leo a Andrés Ibáñez:
En el centro de África, Conrad conocerá lo más horrible de la condición humana y verá su salud destruida para siempre. Sufre disentería, malaria y depresión. De nuevo la soledad, la horrible soledad. El horror. La esclavitud ha sido abolida oficialmente, pero los colonizadores tratan a los nativos como animales. Se les exige a los soldados que por cada bala disparada entreguen una mano humana, prueba de que no han malgastado munición. Para cumplir la orden, los soldados se dedican a cortar manos de hombres vivos. Hay un capitán de la Force Publique que tiene el jardín adornado cn cabezas humanas. De aquí surgirán “El corazón de las tinieblas” y el relato “Una avanzada del progreso”, obras maestras donde Occidente se mira en un espejo sin fondo.

Me desencajo de la taza y sigo con mi música por toda la casa, Ismael Lo, Ludovico Einaudi, Ballaké Sissoko…
Y te dices que el humo tiene un orden
Para acabar el día veo “Kárhozat” (La condena), película de Bela Tarr, de 1987 u 1988, depende de donde se mire. Con ella cambia su estilo y maneras, dejando atrás sus primeras tres películas con las que denunciaba y describía con primeros planos las injusticias de una sociedad húngara y comunista. A partir de ahí, coge vuelo y sus películas derivan en una filosofía y metafísica que trascienden lo que meramente se cuenta. Ahora se nota la huella de Tarkovsky, Antonioni y otros. Comparan este cine con las novelas de Dostoievski y Kafka, la música, los planos secuencias y las alabanzas que encontró en Susan Sontag hicieron el resto. La condición del abandono del hombre no puede ser tratada mejor y esto, para muchos de los que vieron la película, no tiene sentido. Su poesía es la materia y sus ideas caminan a cuatro patas, como los perros que salen en la película. Tienen suerte de pensar como piensan y ver lo que ven.
I
DE LA VIDA DAÑADA
ACERCA DE LAS HERIDAS DE LOS HÉROES
A Agustín García Calvo
En la Ilíada nos prende
esa intención precisa en la manera
de describir el daño. Cuántas veces
se demora el hexámetro en el sitio
de la quebrantadura,
en el fiel inventario del estrago:
el lugar que desgarra la espada, cómo hiende
la carne y desmorona ese cartílago;
donde triza el pedrusco
el hueso, el recrujir de sus astillas;
la trayectoria exacta del venablo
que atraviesa las chapas del escudo,
la coraza de bronce.
Y el estruendo que hace al derrumbarse
la torre del guerrero.
Y no hay buenos ni malos, todos son
feroces alimañas que se ceban
en la carne ensartada,
que la agonía infaman del contrario
con palabras de burla,
y que después arrojan los despojos
al festín de los perros.
…
“La miel salvaje” Miguel Ángel Velasco

porción de letargo en el bolsillo
Para hoy, para ayer, para mañana, para siempre:
“En otro tiempo no se me caía la libertad de la boca. La extendía en el desayuno sobre las rebanadas de pan, la masticaba todo el día y me refrescaba deliciosamente el aliento con la libertad. Asestaba esta palabra maestra a quienquiera que me contradijese. La puse al servicio de mis deseos y de mi poder. La murmuraba en el lecho, al oído adormecido de mis amigas y ella me ayudaba a dejarlos plantados. La deslizaba...Vaya, me excito y pierdo la medida. Después de todo también he usado desinteresadamente la libertad y hasta, vea usted mi ingenuidad, la he defendido dos o tres veces, sin llegar, claro, a morir por ella; pero sí corriendo algunos riesgos. Tiene que perdonarme esas imprudencias; no sabía lo que hacía. No sabía que la libertad no es una recompensa ni una condecoración que se celebra con champán; ni tampoco un regalo, una caja de golosinas para relamerse los hocicos. ¡Oh, no!, al contrario, es una penosa faena, y una carrera de fondo solitaria y extenuante. Nada de Champán, ni de amigos que levanten sus copas mirándote con ternura. Está uno solo en la lúgubre sala, solo en el banquillo, frente a los jueces, y solo para decidir frente a sí mismo o frente al juicio de los otros. Al cabo de toda libertad hay una sentencia; por eso la libertad es una carga demasiado pesada, sobre todo cuando se tiene fiebre o penas o no se ama a nadie."
“La Caída” Albert Camus

Se retorcía el alba como una rosa atroz
Escucho: Nunca tuve otra elección que la de ser artista. A continuación pinchan una canción de Vetusta Morla.
“… Y en esa pulcritud, en el registro
de la calamidad va una plegaria
por la carne solar, por el milagro
precario de este cuerpo…”
Miguel Ángel Velasco
Los fantasmas de cada uno duermen, viven su letargo hasta que un amigo repite las palabras mágicas y es entonces que Sésamo ábrete y se abre. Hay detalles que delatan continuamente el egoismo. Son como luces fosforescentes a un lado de la carretera y que indican lo que allí se encuentra. Me cansa el tema. Es preferible seguir con los versos
… La cálidad estructura bien trabada
que en la danza aligera su destino,
que se hace esclarecida geometría,
claro esquema en el nado, esa otra danza…
Miguel Ángel Velasco
El padre de A. parece que ha salido bien de la operación. El sueño se ha apoderado de la familia. Ahora, tras superar el paso por la mesa de quirófano, cosa harto complicada por lo que anunciaban, todos duermen. Tienen el sueño atrasado. He informado a los amigos y conocidos para que los vínculos no se disuelvan aún.
…Porque no hay canto alguno
sin el humor del cuerpo, aunque destile
ese licor amargo de la pérdida…
Hablo de las amistades no de las enfermedades. Aún es pronto. Debemos jugar a ser Dios y perdonarnos pero antes sí, antes perdornarnos a nosotros mismos. Tal vez necesitara pasear por lugares desérticos, caminar, dar pasos con los ojos mirando las piedras. A veces tengo fuerzas y en otras ocasiones lo siento así. Me gustaría limpiarme, humedecerme con la tormenta, subir primero para bajar después y ofrecer mi mano a Pierre Menard, el otro autor del Quijote.
Velemos por su gracia,
porque el cuerpo es un templo mientras arde
el resplandor de su desnuda gloria.
Miguel Ángel Velasco

que en tu puño apretado va una tregua de sombra con la vida
El enfermo va bien. Los calmantes son bombas que caen en el Vietnan de su cuerpo. El mundo sigue su curso sin contar con él. ¿Y el alma?
En la seminci vuelven a mal proyectar películas en dvd. Por lo menos informan en las taquillas antes de entrar.
Tal ve me toque ser presidente de vecinos. Se me ocurre escribir una novela sobre la experiencia inolvidable. Podría superar el trauma a base de capítulos desconcertantes y variopintos.
En una granja de Valladolid investigan para criar lechazos bajos en calorías y colesterol. Las ovejas escuchan música ¿Qué musica? Y tienen lámparas de calor. Los trabajadores visten de naranja y azul con el fin de que los animales no se estresen. A los lechacillos se les da leche de vaca desnatada. Además, otro granjero está utilizando un microorganismo zoosanitario para limpiar la lana de sus ovejas.
Me cansan estas y otras noticias. Ya no es que sepa, se trata de una necesidad, la de olvidarme del mundo por unos meses o años. Casi nadie es capaz de mantener una conversación sin incrustar alguna queja sobre algo o alguien. ¿Fue esto siempre así?
Un compañero llevaba la muñeca vendada y le he preguntado por la cuestión. Estaba quitando el polvo a los libros, me responde, y el esfuerzo le ha producido una tendinitis. Él cogía los libros que estaban encima de la estantería sin subirse a una silla y se los dejaba a su mujer cuando la muñeca hizo ploff. ¿Qué libros eran? ¿Enciclopedias? Encuentro algo de alivio en su historia pues hace años que no limpio el polvo a ningún otro libro que los utilizados y consultados. Otro compañero se ha dado un leñazo con la bicicleta cuando iba a trabajar y respiro hondo porque siempre pensé que debía comprarme una bici exactamente para eso, para ir al trabajo.
Escucho a Billy Bang, su disco “Vietnam reflections”. El sueño llama a la puerta. Leo un poema de Miguel Ángel Velasco:
LA TREGUA
… Llegan figuras ávidas
de hombres destruidos y mujeres ajadas.
Te observan extrañados los parias de este mundo
porque en tu rostro aún faltan los estigmas
del alma condenada a su veneno.
Pero esta noche eres
igual a todos ellos, sólo un grano
de este seco racimo que se agolpa en la acera…

Su luminosa grieta
Si me pusiera a contar la mañana del jueves sonaría el mismo son de tantos años que nadie lo soportaría una vez más. También he dicho que hay personas que no se soportarían así mismas. Sigo siendo yo el que cuenta lo mismo, ese yo que no soy yo. Y cuando creía haberme escapado de una comida la veo aún delante, pospuesta gracias a mí. Uno no sabe qué excusas poner para driblar nuevamente a los amigos porque tampoco quiere ser grosero con personas que le aprecian y a las que aprecia. Los disparates de mi vida suelen bastar para poner punto y final a este tipo de invitaciones pero, en ocasiones, me enredan un poquito más en la malla del tiempo sin tiempo. Uno se pasa la vida nadando sin saber nadar, asomando la cabeza y poniendo excusas para todo y para todos. Le parece que es imposible dejar de hacerlo sin tener que apestarse un poco del grupo. Uno va entrenando, poco a poco y espera que un día no le falten esos 400 metros que le faltaron al nadador Francis Crippen el otro día, cuando se ahogó en la competición de la Copa del Mundo celebrada en Dubai. Uno va posponiendo su ser pleno y se entretiene con lecturas variadas y algún que otro verso de “La casa del dolor”, de Miguel Ángel Velasco:
Esta vez te ha tocado estar a ti,
y no de visitante.
Y en tu carne compruebas la manera
en que el hombre administra el dolor de los otros,
cómo aquel santo arte de sanar
se acomoda servil a la ley del dinero,
en esa íntima hambre de dominio
que lleva al monopolio del calmante,
que trafica rapaz con el remedio…
Bonitos versos para iniciar una novela pendiente sobre lo que vivo, siento y veo.

Sellan las sombras sus litigios
Los viernes acabo cansado por costumbre. Una abuelilla echaba demonios por la boca esta mañana. La habían abandonado en mitad de un pasillo como viene siendo costumbre desde que inició su tratamiento. Yo era la señora y el agotamiento se recicló en rabia e impotencia. La señora iba en silla de ruedas y la silla, a pesar de las ruedas, no se movía. Ella también concluye cansada la jornada.
Literariamente hablando una ausencia en mis estanterías, la última novela de Piglia. Y de entre lo leído en prensa el artículo del filósofo y psicoanalista Sladoj Zizek, publicado en el país del día 23 de Octubre. Además, una audición pendiente, la de César Antonio Molina en la Fundación Juan March “El mundo a través de mi literatura”. Copio y pego del blog de Álvaro Valverde”:
"Gran parte de la poesía española actual -y no sólo de ahora mismo- es un grupo de plañideras que tratan de despertar a Lázaro. La poesía española encerrada en su sempiterno casticismo y neorrealismo, llevada en carros de bueyes sin saber que hay automóviles, e iluminada por velas sin conocer la electricidad, se contempla a sí misma en lo retrógrado, en el analfabetismo de quienes la corean desde su oficio de escribanos. Han destrozado las palabras y corrompido el gusto. Han llenado de trampas el claro del bosque para acallar el lenguaje de los pájaros que era la palabra de Dios, incomprensible para el común de los mortales, para quienes no tienen ocasión ni la suerte de ver cómo el cielo se abre sobre sus cabezas".

Ricardo Piglia
Objeto de coartadas es el tiempo
“A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco”.
Montaigne
Empiezo con esta cita para alumbrar los pasos. El día está nublado pero Montaigne nunca lo está. Mis pasos me llevan hasta Dakar, París y Cabo Verde gracias al disco “Lagóa”, de Boy Ge Mendes. Una manera de inventarme en otro lugar, sorbiendo una taza de café e imaginándome libre. A Manuel Galiana Ros le presentan en el periódico como escritor y ejecutivo de consultoría que acaba de publicar su nuevo libro “El nuevo orden mundial”. Al parecer existe una conspiración masónica y sionista internacional. También nos recuerda en la entrevista que Benazir Bhutto dijo en directo a una televisión americana que Bin Laden murió a finales de 2001 debido a una enfermedad hepática. A las dos semanas de hacer estas declaraciones la asesinaron. El personajes que ha salido en algunos videos haciendo de Bin Laden es un actor muy difícil de reconocer. Me doy cuenta de que es imposible relacionar tantas cuestiones. Me pasa en la vida y en el trabajo. Los hilos que mueven el mundo, próximo y lejano, son demasiados y mi cabeza muy limitada. Las historias son tantas que el bosque no deja ver los árboles y viceversa. Por eso creo que cada vez hay más personas que tienen su propio mundo aunque no nos lo parezca. Podemos pensar que sólo unos pocos pintan, juegan y sueñan despiertos mientras que la gran mayoría siguen las pautas de lo feo, encienden la televisión y se rigen por protocolos que tienen mucho de reclamaciones y lamentos.
Digo esto porque me entero de la existencia de un nuevo campeonato, el de la Copa Presidente de Armas Históricas de Tiro. Y se me llena la taza de café con preguntas y seres que se mueven de uno a otro lugar cargados con sus armas respectivas. ¿Qué dirán en el tren o aeropuerto cuando al registrar las maletas de estos competidores encuentren pistolas de duelo, fusiles de pedernal, colts, mosquetes de mecha o pólvora negra? Hacerme estas preguntas me tranquiliza bastante pues, evidentemente, cada uno está a lo suyo y mientras nadie se meta con nadie, cualquier cosa en su debido lugar es apropiada en este mundo. Así mi imaginación dentro de mi cabeza puede imaginar tranquilamente cualquier cosa pues ella, la imaginación, no sólo está en el lugar adecuado sino que nunca podría ser de otra manera. Un rémington, un mosquete de chispa y hasta un arco si me apuran están muy bien colgados en la pared pero también compitiendo en pleno siglo XXI.

Me entero de un nuevo escritor, Javier Montes (Premio Anagrama de ensayo junto a su compañero Andrés Barba por "La ceremonia del porno" y premio José María Pereda de novela corta por "Los penúltimos"). José María Pozuelo desgrana bastantes peros a ésta su segunda novela tras la publicada en 2008, “Los penúltimos”. La de ahora, “Segunda Parte”, publicada en Pre-textos, le ha resultado un poco larga a pesar de tener tan sólo 185 páginas. Varapalo para un autor (otro) a seguir en el panorama de la narrativa española.
Y mi cabeza, en todo este tiempo, sigue dando vueltas a la frase de Montaigne:
“A quienes me preguntan la razón de mis viajes les contesto que sé bien de qué huyo pero ignoro lo que busco”.


Ex aequo
Se han fallado los premios de la SEMINCI. La espiga de oro, compartida, fue para Abbas Kiarostami “Copie conforme” y Miguel Cohan “Sin retorno”. Mi paso por el festival (decirlo así suena grandielocuente) fue breve. Una película del ciclo de cine brasileño “Eu tu Eles”, de Andrucha Waddington y otra de la sección oficial que no acabé de entender por motivos personales (y esto suena ahora a dimisión de algún cargo), que es decir nada al respecto. “Eu Tu eles” es del año 2000 y se desarrolla en el Sertäo, una región semiárida del nordeste brasileño donde se han grabado otras muchas películas como por ejemplo aquella “Dios y el diablo en la tierra del sol”, segunda película de Globar Rocha y en la que se mejor se representa el llamado cinema novo.
“Eu Tu Eles” cuenta la historia de una mujer con sus tres maridos y se inspira en hechos reales. En los años noventa se conoció una historia similiar. Según las críticas Andrucha Waddington intenta impregnar la película del espíritu de Jorge Amado, en cuyos libros las desventuras del mundo no son suficientes para quebrar la voluntad de superviviencia, el humor y los placeres del cuerpo. Sus personajes, y, sobre todo, sus heroínas, emanan una cálidad y saludable moral, que se identifica de manera general con el espíritu brasileño, y que está presente en la película para reconciliarnos con la vida y con nuestros semejantes. (“Cahiers du Cinema, Beatriz Navas).
Leyendo esto me quedo con las ganas de leer, ahora, ya, la novela de Jorge Amado “Doña Flor y sus dos maridos”. Sé que en realidad no guarda relación con el tema de la película pero es una manera de dejarme llevar por mi camino, más de allá de suplementos u opiniones. Una forma que pudiera seguir cualquier otra persona y hacer del mundo una diversidad y no la unidad que a veces parece nos aplasta y abruma con cada gusto y opinión.





