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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2010.

gozar un fondo de fantasma

He comenzado a leer todos los cuentos que empezaban por un hace hace mucho tiempo… y no he conseguido pasar de ahí porque mi cabeza se volvía loca de emoción. Esto no es cosa de ahora, viene de lejos, de hace mucho mucho tiempo. Con esas palabras he abierto latas de sardinas, cajas de galletas y bodegas de barcos a la deriva. Nunca pude seguir adelante, pasar la hoja y enfrentarme a la aventura con su trama y desenlace. No lo necesitaba, todo lo que quería oír estaba ahí, hace mucho mucho tiempo…

Ayer fue hace mucho tiempo y allí un acordeonista no paró de balancearse como si estuviera en la proa del mundo, sobre el océano de la vida. El tiempo se movía entre tangos, blues y cantatas, de un lado a otro, en mitad de ninguna parte hasta que todas las manecillas de los relojes salieron despedidas como si fueran pájaros con los picos bien afilados. Parpadeaba, tosía y respiraba sobre las olas misteriosas, en el interior de todos los túneles, en un infinito sonoro, alrededor de un campo concéntrico. Luego se paró la música y alguien contó una pequeña historia. Hace mucho mucho tiempo yo estaba en un jurado de acordeón y la mejor de las niñas bordó un tango de cabo a rabo. Imposible hacerlo mejor. El siguiente concursante, un argentino patrio, reumático y lánguido, apretó las gargantas y apostilló de forma ronca y pausada al público: No obstante está muy claro, el tango es como el whisky, los niños no pueden.

 

 

WHISKY

 

Letra: Héctor Marco
Música: Héctor Marco
Año: 1951

Yo sé que llorás por ella,
que estás enfermo de amor
y que no encontrás el beso
ni tan puro, ni tan dulce
como el que ella te dio;
yo sé que te estás matando
como un gil el corazón...
Lo sé porque lo he vivido
y, clavao en carne propia,
llevo tu mismo dolor.

¡Flojo! ¿Pa´qué andas pensando?
¡Flojo! ¡Cantale y viví!
¡Dále, que el mundo es un carro
tirao por, los sonsos
que quieren así!
¡Vamos! ¿No ves que ella ríe?
¡No es de este siglo llorar!
¡Vamos, mandate otro whisky;
total, la guadaña
nos va a hacer sonar!

Yo sé que del cuarto tuyo
vos arrancarla querés,
pero en cada rinconcito
flota algún recuerdo suyo
y entra en tu alma otra vez...
Lo sé porque de esos males
yo también sufro con vos,
pero es mejor que los calle,
porque en vez de consolarnos
vamos a llorar los dos...

Nick Veasey

¿Por qué buscar ajenas tierras caldeadas por otro sol? ¿Basta exilarse de la patria para huir de uno mismo?

Tengo yo el alma ronca

Primero fue un blues de despedida. Allí estaba, sentado en un viejo sillón de oficina desgastado y roído por el tiempo, al borde de su propio abismo, el definitivo que le dejará sin memoria, sin recuerdos ni vida. Allí se balanceaba con la mirada llena de hijos, susurrando a las pajaritas de papel que veía junto a él, en el centro del estercolero. ¿Qué hacía yo allí aparte de escuchar sus espirituales nostálgicos y evocadores?

Estaba de visita dentro de la botella donde duerme y construye sus ideas el mismísimo diablo, en una cumbre sin hollar, sin posibilidad de hacer cálculos sobre el tiempo de luz que pudiera restar para iniciar el regreso. El blues de la despedida decía que él había sido feliz. Tuvo cuatro hijos y algunos le arruinaron. Otros, ahora, actuan para él, que había sido, otra vez lo dijo, muy feliz. Y sus palabras siguen sonando como un blues en la boca de un esclavo que sobrevivía dentro de la plantación.

Eduardo Úrculo

02/05/2010 18:23 prision Enlace permanente. Música No hay comentarios. Comentar.

merodea sin destino

Las cenas, más o menos opíparas, dejan migas en el mantel. Y manchas y palabras tontas que se clavan en las alas de las moscas que recorren mis pensamientos el día después. Mientras escribo esto salto series de vallas y encajo como puedo las frases que abrieron el cielo como si fueran jabalinas, jabalís danzantes en un bosque con mucho musgo o malas cuchillas que hace tiempo perdieron buena parte del brillo de su filo. Las palabras pueden adornar el menú al decir carrillera de ternera con perfumes de la Ribera del Duero. Pero también puede suceder al contrario y que éstas, en boca de un dragón, ensucien la auténtica carta del menú, presencias flambeadas, revueltas, templadas y honestas. Nudos amigos que se aprietan y aflojan sólo con las miradas náufragas en la convención de la noche, bajo las estrellas.

Eduardo Arroyo

con sombras y con ropas anticipó su vida

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Todo el mundo siembra algo en el mundo, paz y buena voluntad, tomates y lechugas. Otros, cuando poco, dudas. La semillita puede ser un hijo, un libro y montar en globo antes de… Hay quien siembra la discordia, un alfa y el omega de lo que sea. Sembrar para recoger dice el refrán.

Escucho a Gil Scott-Heron. Tras su “The bottle”, el “The revolution will not be televised”

 

No te podrás quedar en casa, brother.
No podrás enchufar, encender y desenchufar.
No podrás perderte en la heroína y evadirte,
o ir por una cerveza durante los anuncios.
Porque la revolución no será televisada.

La revolución no será televisada.
La revolución no te será llevada por Xerox,
en cuatro partes, sin las interrupciones de los anuncios.
La revolución no te mostrará fotos de Nixon
soplando una corneta y dirigiendo una acusación contra
John Mitchell, General Abrams y Spiro Agnew con tal de comerse
unas morcillas confiscadas en un santuario de Harlem.
La revolución no será televisada.

La revolución no te será llevada por el
Schaefer Award Theatre ni por las estrellas Natalie
Woods y Steve McQueen o Bullwinkle y Julia.
La revolución no le dará sex appeal a tu boca.
La revolución no te quitará las agujetas.
La revolución no te hará lucir cinco libras más delgado
porque la revolución no será televisada, brother.

No habrá fotos de Willie Mays y tú
empujando aquel carrito de compras cuesta abajo en una carrera desesperada
o tratando de deslizar aquel televisor a colores dentro de una ambulancia robada.
La NBC no podrá predecir al ganador a las 8:32
o conectar desde 29 distritos.
La revolución no será televisada.

No habrá fotos de policías disparándole
a hermanos en repetición instantánea.
No habrá fotos de Whitney Young siendo
sacado de Harlem en un vagón con un nuevo procedimiento de etiqueta.
No habrá cámara lenta o fotografías de Roy Wilkens
patinando a través de Watts en un liberador mono deportivo rojo, negro y verde
que él había guardado justo
para la ocasión propicia.

Green Acres, The Hillbillies of Beverly y Hooterville Junction
no serán más tan puñeteramente relevantes, y
las mujeres no se interesarán más por sí Dick finalmente se enrolló
con Jane en Search for Tomorrow porque los negros
estarán en la calle persiguiendo un día más brillante.
La revolución no será televisada.

No habrá titulares en el telediario de las once.
Ni tampoco fotos de mujeres liberales con los brazos peludos.
Ni de Jackie Onassis soplándose la nariz.
El tema de la canción no será escrito por Jim Webb,
Francis Scott Key, ni será cantado por Glen Campbell, Tom
Jones, Johnny Cash, Englebert Humperdink, o los Rare Earth.
La revolución no será televisada.

La revolución no ocurrirá justo después de una nota
sobre un tornado blanco, un relámpago blanco o un hombre blanco.
No tendrás que preocuparte por una paloma
en tu habitación, un tigre en tu maletero o un gigante en tu inodoro.
La revolución no se hará mejor con Coke.
La revolución no luchará contra los gérmenes que podrían causar mal aliento.
La revolución te pondrá en el asiento del conductor.

La revolución no será televisada.
No será televisada, no será televisada.
La revolución no se postulará otra vez.
La revolución estará viva.

02/05/2010 21:12 prision Enlace permanente. Música No hay comentarios. Comentar.

gloomy sunday

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“Domingo sombrío” es una canción húngara que induce al suicidio. Pase lo que pase mañana será lunes.

Gloomy Sunday (“Szomorú Vasárnap") fue escrita en 1933 por el pianista y compositor húngaro Rezső Seress.

Caspar David Friedrich

02/05/2010 21:28 prision Enlace permanente. Música No hay comentarios. Comentar.

Todo es alacridad

Escucho. En la sociedad hindú el individuo es su profesión. Uno es sastre, soldado, maestro o cualquier otro oficio que sirve de  argamasa en la estructura del grupo. Para ser individuo como tal debe alejarse de su mundo, pensar por sí mismo. Sigo escuchando mientras hago que fumo un cigarro. Miro al suelo, muevo el zapato y piso una colilla que no es mía. Es curioso. Cuando no mato, me siento solo. Ahora es el Calígula de Camus quien me habla. Ya no disimulo el humo que me sale de dentro. Pero sigo sin fumar.

Curiosamente un ejemplar del libro “La caída” de Camus influyó en el espíritu de Marilyn Monroe. Ese libro fue uno de los míos. Tengo delante a una mujer gorda a la que mi imaginación representa con forma de ángel platino cantando el happy birthday to Mr. President. Ya queda menos para mi cumpleaños. El artículo de Vargas Llosa en el País del domingo día 2 de mayo sobre el libro “Piedra de toque”, escrito por la hija de José Donoso, impresiona. Son muchas cosas las que hay entre esas líneas para reflexionar un poco más. Una de ellas podría ser lo poco que sabemos de los que nos rodean. Tal vez poco menos que sobre nosotros. Me atengo a este último pensamiento y suspiro. No muy lejos alguien da una patada a una cajetilla de tabaco. En “El libro de los amores ridículos” Kundera escribió:

 

El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Sólo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo. Y después, cuando le quitan la venda de los ojos, puede mirar al pasado y comprobar qué es lo que ha vivido y cuál era su sentido.

 

Escucho el viento, la agitación de las hojas en las ramas de un árbol cercano.

Antony Gormley

03/05/2010 23:24 prision Enlace permanente. Literatura No hay comentarios. Comentar.

Mi ceniza es el olvido

He asistido a un recital poético de Antonio Hernández. El autor dijo, al iniciar su faena, que las consecuencias del vino y el flamenco de la víspera estaban ahora en su voz, rota y ronca. Tras la presentación no menos poética que le hicieron se estrenó en la plaza llenando los pañuelos de los oyentes con anécdotas y cuentos que hablaban de Borges. “El mar es una tarde de campanas”, “A palo seco” y un largo etcétera llenaban su mochila de hojas y cenizas convertidas en versos. Dijo que era del Betis y de Arcos de la Frontera y que para el final de sus días sólo aspiraba a que sus cenizas vuelen y regresen a los mismos lugares de la infancia sin que el odio le haya comido. Ese podría ser el fin y su última voluntad, más acá de tierras prometidas o cielos inexistentes puesto que, en todo caso, el mar es como el cielo con orillas.

 

Más acá de los versos recitados, durante la mañana, me encontré con una prosa extraña y cercana gracias a internet:

 

La operación fluídica a distancia es una intervención quirúrgica donde el paciente es operado y sanado de sus dolencias física y espirituales por famosos doctores ya fallecidos invocados por los monjes del Centro Espiritista Tupyara de Brasil.

Sin duda se trata de otro tipo de recital.

05/05/2010 00:25 prision Enlace permanente. Literatura No hay comentarios. Comentar.

Pájaros que desconozco se contestan de rama a rama

En las jornadas de poesía tocaba Esther Muntañola. He intentado recomponer su pasado, presente y futuro al hilo de sus versos y no he visto muchos metros más allá. Sólo nubes hechas con vacío y aire. El problema tal vez esté una vez más en la mirada. También he hecho lo propio con una serie de fotografías en las que aparecían pandillas y felicidad. Eran aves de paso que celebraban sus días como si todo en esta vida fueran vacaciones y amistad antes de iniciar el camino. Cada uno el suyo compitiendo con el viento.

De vuelta a casa he visto una zapata negra en mitad de la acera. Busco la unión en todo eso, los versos, las fotografías y la zapata maulladora de ausencia. Corazón impar a quien todo paseante preguntará por su compañera. ¿Qué hace en mitad de la acera tan sola? ¿Estorbando?

Dentro del bolso guardo otro librito de poesía de la colección Cuatro Cantones. Esta vez el autor elegido ha sido Manuel Carrión Gútiez. Parece que los errores de imprenta del número anterior quedaron olvidados. Los primeros versos del poema “Joven madre” dicen: Abro un rincón del tiempo. Dulce late una dolorosa cicatriz… Apenas recuerdo los versos de la tarde arrastrados en sillas de ruedas, mirándome, llamándome como si hubiera alguien dentro. El último verso con el que presentan a Esther Muntañola en el folleto de publicidad del evento pertenece a su único libro publicado hasta el momento, “A favor del aire”: Pero es cuestión de valentía.

Esther Muntañola

06/05/2010 00:34 prision Enlace permanente. Literatura No hay comentarios. Comentar.

y la noche atravesando

Isidro Ferrer, poeta visual, diseñador gráfico y en palabras de su hijo traducidas por el profesor, carterista (no cartelista), ha cerrado las jornadas de poesía. El público pagó en aplausos su entrega y las evocaciones con las que se dejó seguir la pista tras el vellocino de oro convertido en imágenes simbólicas, sugerentes y oníricas. Su animosa presentación estuvo rodeada de nombres y figuras universales. A esta hora del sueño en la que escribo sólo me puedo quedar con dos de ellas, Bohumil Hrabal, escritor mío muy mío, y Baltasar Gracián. De este último nos recordó las tres conversaciones que el hombre mantiene en vida. Primero con los muertos a través de libros principalmente. Después con los vivos, fruto de la experiencia y sociabilidad y por último tenemos la conversación que mantenemos con nosotros mismos. Estas claves puede que ayuden en algo o, en cualquier caso, sirvan para que el alma paste libre y fiera en el mundo salvaje que quiere vivir dentro de nosotros.

Cartel diseñado por Isidro Ferrer

07/05/2010 00:30 prision Enlace permanente. Literatura No hay comentarios. Comentar.

Llegó tan hondo el beso/ que traspasó y emocionó los muertos.

Diana Fletcher fue la primera mujer detective en la literatura hispana. Federico Mediante dio vida al personaje en “La señorita detective”. Corría el año 1943 y la guerra mundial no se había decidido. El libro, de pasta blandísima, seguramente se puede encontrar tirado en el suelo de un mercadillo o deshojado para siempre en algún estercolero. Ese lugar, en cualquier caso, a dónde van a parar los papeles y objetos que alguien abandona cuando se esfuma tras el último hálito de vida.

El martes pasado, en Valladolid, estuvieron Martínez Reverte, Lorenzo Silva y Alicia Giménez Bartlett con sus inspectores, agentes y guardias civiles al hombro. Ellos hablaron, firmaron y se fueron. Sus libros siguen ahí y en el rastro que ha montado la imaginación, un lugar donde sólo pasean señores con sombrero y damas rubias, marchitadas en el amanecer tras la noche loca que empezó en una velada de boxeo, acompañando a viejos millonarios ahítos de mierda bajo la camisa blanca, un traje beige rayado y los zapatos de color brandy con la puntera en blanco.

 

En un mundo paralelo los vecinos de Cevico de la Torre (Palencia) anhelan a su antiguo párroco y poeta para que regrese y toque nuevamente el órgano en la iglesia con motivo de la novena y fiestas de su patrona, la Virgen del Rasedo. Sólo hay un problema. El párroco actual se niega a ello aunque en prensa se desmiente y dice justo lo contrario: “No me opongo”. Esta circunstancia también es propia de un rastro necio, el del día a día, un lugar que a nadie importa, salvo a sus vecinos y al centro de iniciativas turísticas que pudiera ver en esto un reclamo, algo así como la última actuación del viejo domador venido a menos. No estoy hablando del desaparecido Ángel Cristo aunque su apellido sirva para conectar los hechos, la iglesia, el órgano y los cristos que se montan en la cruz o en la cara del pueblo.

El padre de Ángel Cristo fue el trapecista griego Christophol Papadopulos. La madre una contorsionista, Margarita Dordid, “La pequeña Carolina”, de ahí su nombre y apellidos. Esto tiene mucha más lógica que los 106,5 millones de dólares pagados por el óleo de Picasso “Nude, Green Leaves and Bust”.

Un rastro es un pecio al aire libre donde se pueden encontrar perlas, rubíes, zafiros, porcelanas de la china imperial, tornillos y sobre todo libros. Puede que otro ejemplar  de “La señorita detective”, algo que nadie mire porque se encuentra en las antípodas de cualquier Picasso, subasta o interés mínimamente comercial.

 

Jewel of the collection: Christie’s is expected to sell Picasso’s "Nu au Plateau de Sculpteur (Nude, Green Leaves and Bust)" for more than million

Hay un rumor de fuente vigorosa

A Fernando, el camarero, le habían hecho abuelo. Sus palabras, tras el anuncio de la noticia, se volvieron ininteligibles. El ángel Gabriel me anunció la buena nueva que, para mí, no era otra sino la de que estaba invitado al café. Él siguió con sus palabras ininteligibles. Yo le respondí que lo importante era que las dos estuvieran bien. Dios te salve, lleno de gracia, el Señor es contigo, bendito tú eres entre todos los camareros. Y diciéndole esto me volví hacia la mesa donde me esperaban algunos periódicos atrasados de la semana.

La Anunciación (1440), de Fra Angelico

Obra maestra del Cinquecento italiano en la que se representa a la Virgen María y al arcángel San Gabriel, junto a ellos, la primera mujer y el primer hombre, según el Génesis, arrojados del Edén.

Madrid, Museo del Prado. Arriba, a la izquierda, Adán y Eva expulsados del Paraíso.

 

 

 

recóndito

El vigente campeón del mundo de ajedrez, vecino de Collado Mediano (Madrid), Viswanathan Anand, se enfrenta al búlgaro Veselin Topalov, residente en Salamanca, en el campeonato que se está celebrando en un salón rococó del Club Militar Central de Sofía (Bulgaria). Tácticas, estrategias, espías, hipnotizadores, yoghis y gurús planean sobre las partidas. Topalov, tiene un estilo que él mismo denomina “callejero”. Un buen día abandonó su país en un viejo coche y se vino a España para jugar un torneo. Desde entonces se ha ganado la vida con su estilo salvaje. Anand, el monarca actual, ha demostrado absolutamente todo gracias a su talento natural para este juego. Ellos, sin que nadie lo sepa, también juegan dentro de mi cabeza una partida extraña.

Me veo de repente

“Era una mujer normal, pero vivía sola, sin familia y con el paso de los años fuimos viendo su proceso de deterioro”.  Así se abre la noticia bajo el siguiente titular: “Retiran tres toneladas de basura de una vivienda de 40 metros de Valladolid”. Entre eso que llaman basura también hay libros pues más adelante se puede leer: “Las vecina, afectada por un evidente síndrome de Diógenes, acumulaban en su interior tantas bolsas, libros y maderas recogidas por la calle que apenas se podía mover por el pasillo…” Junto a la noticia aparece la fotografía de un empleado municipal en una aptitud extraña. Tiene el pelo largo y una mascarilla, se supone, que para poder respirar entre ese marasmo de bolsas y objetos.

Es muy fácil que las malas vibraciones vuelvan a mi como si la noticia me hubiese tocado un interruptor invisible. Unos cuantos metros de cable de cobre, robados en mi pensamiento por unos jóvenes búlgaros, comenzaron a transmitirme un cierto malestar.

Un resplandor de huesos liberados

Cuando llegué al pueblo el panorama no era muy alentador. Me refiero al paisaje natural, su atmósfera resfriada y algunas almas erráticas que en breve adorarían a San Miguel. Ayer se paseó al santo. No fui a verlo pero me contaron que las piezas de la figura, desencajadas por golpes y caídas, apenas se mantenían juntas sobre los hombros de los cuatro jóvenes que le sacaron en andas. Mis ojos prefirieron quedarse con los efectos de las heladas, viñas arrasadas, cerezos, nogales y el resto de frutales que ahora parecían sostener en vez de flores cenizas dormidas sobre la hoguera. Todas las higueras se habían secado y por ello se encontraban taladas o cortadas por el tronco. Los gatos, silenciosos, desfilaban ante mi presencia y enseguida pensé en espíritus de mis antepasados a los que nunca conoceré. Todavía no me habían regalado las “Memorias de ultratumba”, de Chateaubriand. Ese sería el presente con el que los amigos  brindarían, a la tarde, por mi aniversario. Yo les quise recibir con un fragmento del discurso del jefe del clan de las Serpientes, de la tribu sioux Winnebago, con el que recibía a sus invitados. Ya en la mesa y antes de servir las sopas de ajo leí:

 

“Yo os saludo; está bien; ¿Qué otra cosa podría hacer? Soy un pobre hombre que no vale nada y vosotros os habéis acordado de mí; está bien… Habéis pensado en los espíritus y habéis venido a sentaros conmigo… Vuestros platos van a ser colmados y yo os saludo una vez más, a vosotros, humanos, que vais a ocupar el lugar de los espíritus, etc.”

Géo Ham

 

Este inicio tuvo su culminación con la lectura de otro pequeño fragmento entre el café, las copas y el bizcocho:

 

“Os agradezco que hayáis venido a ocupar este asiento, os estoy muy reconocido. Me habéis dado valor… Las bendiciones de vuestros abuelos, (que han tenido revelaciones y a quien vosotros encarnáis), son iguales a las de los espíritus. Está bien que hayáis participado de mi fiesta. Así debe ser, como han dicho nuestros antepasados: “Vuestra vida es débil, y sólo os puede fortalecer el consejo de los valientes. Me habéis aconsejado… Eso es la vida para mí”.

 

El punto final lo puse con un proverbio maorí que, tras la lectura, permaneció durante unos segundos en la atmósfera, haciéndose hueco entre el humo, vaciando las ideas y miradas de los presentes:

 

Ko Maro Kai atu

Ko Maro Kai mai

Ka ngobe ngobe.

 

Da tanto como coges y todo irá muy bien.

 

Pronto, los malos augurios y sensaciones habían quedado olvidadas. El día, que había estado dedicado a la preparación de platos y platos, se transformó en un hermoso acontecimiento.

Géo Ham

09/05/2010 16:14 prision Enlace permanente. Amigos No hay comentarios. Comentar.

He hecho de mi lo que no sabía

La octava montaña más alta del mundo es el Manaslu, de 8.156 metros. Allí es fácil olvidarse de todo. Me imagino en su cima, tomando fuerzas y ojeando un articulillo sobre la masonería con el que venía envuelto mi bocadillo. Para esta orden iniciática la escuadra significa rectitud, el compás universalidad y los guantes el trabajo. Luego haría una bola con el papel del periódico y me tiraría un pedo con todas mis fuerzas. A continuación me dirigiría al campamento base a través del walkie talkie y preguntaría por las fechas del próximo examen en la uned.

Pero estar allá arriba no significa que uno haya tenido que iniciar un ascenso lento y pesado junto a los sherpas. Hay días en los que uno, al despertarse, se sabe en lo alto de algún extraño lugar, rodeado de nieve, formando parte del envoltorio de un bocadillo, oliendo a fiambre y literatura barata.

Nacho Criado
Homenaje a Rothko

1970 (1994)
Escultura / Madera de cedro de Brasil pintada

 

En los condenados Isaki Lacuesta pone sobre el tapete los efectos de las ideologías que creyeron en el hombre nuevo mediante la lucha armada. Hubo un tiempo en que muchos intelectuales (Nunca Albert Camus) apoyaron la idea. Presente, pasado y futuro para el pensamiento del espectador.  

Pocas cosas ofrece la Naturaleza tan hermosas y majestuosas como las montañas de los Alpes.

El cumpleaños pasó. La lluvia, una vez más, cayó por dentro. Lo efímero y eterno se abrió de piernas. Las incomodidades son una nube. Yo soy ellos, la gente y el adoquín. Courtney Love ofrece consejos a su hija ennoviada Frances Bean Cobain. Esa es una noticia del día. Entre los libros que me regalaron destacan algunos viejos y desechados. Títulos de obras clásicas en editoriales desaparecidas. La cuarta edición de “Heidi”, escrita por Juana Spyri, en la editorial Bruguera, destaca por haber sido publicada en abril de 1969. Un mes antes de que yo diera a luz. Este detalle que sólo yo he rescatado me hace reflexionar. No basta con regalar un libro sino que se debe aproximar al amigo o familiar con alguna fecha clave en su vida. Del citado libro faltan al menos las catorce últimas páginas. La quince y final está construida con viñetas. El rostro sonriente de Heidi me da las buenas noches. Bajo su busto una palabra, FIN.

Paseo mi mirada materializada

Es fácil aunar con gritos e indignación las bolsas de basura que cuelgan de nuestros ojos. Motivos, en estos tiempos, hay más que suficientes. Un artículo bien escrito y dirigido contra el espejo del mundo basta para levantar tantas pasiones como cenizas un volcán. Pero si las pocas ideas se quedan ahí pronto nuestro ánimo se volverá contra nosotros, ésta vez en forma de anciano negro y desdentado, cepo fatal con el que deberíamos sobrevivir en mitad de la semana.

No obstante cada uno hace lo que puede y mi espíritu, un año más envejecido, se adormece pronunciado repetidas veces el nombre con que la guardia civil ha denominado una de sus actuaciones: “Operación Editorial”. Los detenidos se hacían pasar por trabajadores de una editorial y, tras la firma contractual del cliente, cargaban los dineros en sus cuentas bancarias. Mientras escribo esto pienso en mis padres y me da la risa puesto que el “negocio”, sin lugar a duda alguna, levanta desde el inicio todas las sospechas del mundo. La ecuación libros + pasta, sólo tiene una solución que ahora se define con la palabra “Operación Editorial”.

Pero los desastres, economía incluida, también hacen que durante cuatro días se exponga por primera vez al público, en Barcelona y Madrid, “El bautizo”, un cuadro que Sorolla pintó en 1900 y que hasta el momento había pertenecido a una colección privada. “Procesión de Semana Santa” de Gutiérrez Solana, “Romería en Pollensa” y “Flores” de Anglada Camarasa, “Jardín de la casa del artista” de Mir y otros cuantos acompañaran la subasta de Sotheby´s.

 

"Autoretrato" Joaquín Sorolla

 

“Al superar por fin una de esas escarpadas pendientes que hay en la vida y conseguir salir un poco a campo abierto, surgió cierta confianza en mí mismo que me decía que, si había logrado llegar hasta allí, aunque en adelante me topara con alguna que otra dificultad, sería capaz de capearla. Respiré profundamente, miré lentamente a mi alrededor, volví la vista hacia el camino que había recorrido y pensé en la siguiente etapa que debía acometer. La treintena estaba ya ante mis ojos. Me aproximaba a una edad en la que ya no se puede decir que uno se joven. Fue entonces cuando decidí (y lo cierto es que no lo tenía previsto) escribir una novela…

No ambicionaba convertirme en novelista, ni nada parecido. Simplemente, quería escribir una novela, sin mayores pretensiones. No tenía ninguna idea concreta sobre qué podría escribir, pero sentí que, en ese momento, sería capaz de escribir algo con cierta enjundia.

 

         “De qué hablo cuando hablo de correr” Haruki Murakami

"Autorretrato con muñeca" Gutiérrez Solana

Mis sueños y la noche atravesando

La nieta de Fernando, el camarero, vino con una cesta de empresa bajo el brazo. Pañales, colonias, toallitas y patucos formaban parte del regalo. Los clientes asentimos y condescendemos con una sonrisa de beatitud. Le pregunto si han incluido también una caja de galletas como la que acaba de lanzar Gullón. Se trata de un estuche colorido con dibujos, personajes y el relato anunciado “En busca de la galleta mágica”. El título me recuerda otro más literario “En busca del tiempo perdido”. Me da por pensar en magdalenas mientras llevo el café a la mesa de mármol blanco. Leo que Anand ha revalidado el campeonato mundial de ajedrez. Es de mi quinta, nació el 11 de Diciembre de 1969. Conservo una entrevista que le hizo Eduardo Scala para la revista “El Europeo” en 1993. De entre las un tanto pedantes y bellas preguntas recojo una al azar con su correspondiente respuesta:

 

Su juego es gandhiano. Quiero decir que está basado en la paz. Usted sigue la tradición de los Rishis, sabios quietistas o magos. En un momento crítico de la partida, desaparece del tablero, crea el vacío que devora al adversario y lo deja solo con el peor de los enemigos, es decir, consigo mismo. “Deja que el otro juegue solo, y vencerás”, dice un viejo proverbio.

-Funciona a veces; de hecho, muy a menudo. Por ejemplo, en una posición crítica, de enorme tensión, entro profundamente en ella, pero no puedo desenmarañarla, por lo que, en un momento dado, me digo: voy a mover esta pieza y que el adversario resuelva lo que está sucediendo. Hay que tener en cuenta que en la partida se trata de esperar a que tu adversario cometa un error; si juega correctamente, es imposible vencerle. Pero no siempre es correcta esta intuición, a veces es un arma de doble filo

Doris Salcedo

No poder viajar al pasado

La Virgen de Fátima decidió aparecerse los días 13 de Mayo, Julio y Octubre de 1917 a tres pastorcillos. A Lucía, Jacinta y Francisco les fue revelada su profecía dividida en tres partes:

 

En la primera se anunciaba la muerte prematura de Jacinta y Francisco, hermanos y primos y de Lucía.

En la segunda hablaba del infierno, del final de la Primera Guerra Mundial y el inicio de la Segunda. Además predecía la conversión de Rusia y el final del comunismo.

La tercera se desveló en el año 2000. Aludía al atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981 y a la lucha del comunismo ateo contra la iglesia católica.

 

De todas ellas sólo la última se obviaba en los colegios por razones evidentes. Un secreto misterioso siempre consigue mantener la atención capítulo tras capítulo. Nosotros, los humanos, también tenemos algo de esto, de apariciones, revelaciones y misterios. Luego está la interpretación que nos demos, con o sin psicoanalista, espejo mágico o bola de cristal. En realidad todo es cuestión de supervivencia:

 

Señores, podéis ahora escuchar el comienzo de un cuento de buena materia, compuesto con razones verdaderas de enseñanza y de caballería, de ardimiento y de cortesía, de proezas y de aventuras –tan extrañas, arriesgadas y peligrosas-, de asaltos, de encuentros y de batallas. Si así lo deseáis, yo os diré todo lo que he podido averiguar de esta historia. Pero antes, decidme cuál va a ser vuestro actitud ante lo que os voy a contar, decidme si estáis dispuestos a escucharme y a oírme con buena voluntad. Porque cuando se va a dar comienzo a un relato tan extraordinario, nadie tiene por qué hablar de compras o de ventas ni ponerse a aconsejar el uno al otro. Si la historia no se escucha como conviene, el que la narra no tiene culpa y sí los que no atienden y dejan que las palabras lleguen a sus oídos, pero no a su corazón.

 

                   Del prólogo a “Jaufré”, romance artúrico, en octosílabos, en lengua occitana, escrito muy posiblemente en 1169-1170.

 

Y con esto me apodero del afán juglaresco por contar mi vida y la de los otros, aquellos que me rodean sin saberlo o no. Hoy, por ejemplo, en el café tardío de la mañana volví a saludar a ese que un día llamé Catedrático de la Noche. Su piel también está hecha de tiempo y tinieblas. Su bigote, pensé por un momento, subraya la paz que desea transmitir. Seguimos vivos, encantado le dije o me dijo, no recuerdo. Para celebrarlo continuamos ojeando las noticias, cada uno en su mesa. La Biblioteca nacional se está descomponiendo sin que nadie del gobierno explique nada, sencillamente lo anuncian en el BOE. A las dimisiones anunciadas se suma la de Juan Van Halen, vocal del Patronato de la citada biblioteca: “Parece que el Gobierno no se ha dado cuenta de que la Biblioteca Nacional es un buque insignia de la cultura en España y deben pensar que se trata de una sala de lectura o un bibliobús”, ha dicho.

 

-Amigo, de mayor virtud dispondréis cuando estéis embriagado. Haced el favor de sentaros. Cuando hayáis bebido un poco más, soportaréis mejor el peso de las armas. Volved a vuestro sitio, que yo os diré con qué armas podréis derrotar a los caballeros sin necesidad de combatirlos con la afilada espada.

 

         De la agresión a la corte “Jaufré”

Mónica Sánchez Robles

Súbita mano de un fantasma oculto

Mi espíritu ¿por dónde camina? No digo hacia dónde por ser ésta una pregunta sin respuesta o por lo evidente del destino mejor sería dejar libre el eco de algunas palabras con las que el director Oliveira contestaba a los periodistas en el último festival de Cannes, pues la única certeza en esta vida es la muerte, meta que para algunos es principio y para otros final.

Y mientras me pregunto por el camino, camino. Y el sol da frío y el viento calor, la lluvia ya no moja y el sueño, cuando aparece, me deja con los ojos abiertos. De esta manera es complicado regirse con un cierto orden pues los estados interiores debieran mimetizarse con los exteriores y así confirmar las teorías sobre la influencia atmosférica y geográfica en el sino del nativo, sea éste un finlandés al borde del abismo helado o un bosquimano del Kalahari sudando la gota gorda tras la gacela llevada por el viento.

Voy y vengo sin ir a ninguna parte, caminando en círculos pero sin estar más perdido que ayer, que el otro día o el año aquel en que un conocido decidió recuperar a su amor yendo en bicicleta desde Palencia hasta Berlín. Y sin embargo algo se mueve. A veces pienso que lo que se mueve es el hielo que está debajo porque se ha desprendido del resto de la superficie y que yo soy el oso blanco que navega sin rumbo, mirando alrededor, arrascándome la coronilla y filosofando sobre extrañas teorías que sólo yo conozco en mitad de la nada. Ese oso también lee el periódico y en su navegar se siente más seguro que otros porque, a cuatro patas aferrado al hielo, no hay ningún avión que pueda zozobrar o no despegar. Mientras, eso sí, escucha las hélices de un avión y lee las noticias.

Todos lo sabemos, un volcán entró en erupción y bajo sus efectos ha colapsado aeropuertos y con ellos viajeros que se suponían libres para ir o venir sin pensar nunca en que el único destino al que habrán de llegar siempre puntuales será precisamente ese del que hablaba Oliveira en su presentación de “El extraño affaire de Angélica”.

Ese oso alza los ojos al cielo con el fin de confirmar lo que le dicen sus sentidos, que un avión planea en lo alto. Pero no ve nada, sólo un mar azul salteado de nubes y silencio, una certeza y la noticia de un volcán en erupción que sigue haciendo estragos porque con su hipo llena los cielos ajenos de cenizas y oscuridad.

Oliveira

El cielo estrellado/ frío como espada

Ha llegado el buen tiempo y con él el deshielo. ¿Qué será del oso náufrago sobre el casquete polar? Ahora, tumbado como estoy frente a tres gatos que posan para una posteridad inasible, oigo el canto del ruiseñor y el tableteo de la cigüeña que resuena desde su nido, en la torre de la iglesia. Este invierno el viento se deshizo de él y sin necesidad de indemnizaciones o entrevistas pronto comenzó a hacerle de nuevo.

De repente dos gatos sin pudor comienzan a fornicar a escasos metros de mí. Su pose para el Nacional Geographic pronto quedó olvidada y ahora, la realidad apremia. Yo me digo, haz el amor y no la guerra. Mi madre, lo sé porque ya he visto esta escena antes, lo reprobaría con gritos y ensalzando al viento el palo de la escoba, de los de lanza en astillero. Su grito de guerra, ¡zape maldito y desvergonzado! haría competencia con el de la cigüeña o el canto de ese ruiseñor que no cesa ni de día ni de noche. Veo a mi madre abriéndose paso entre el hermoso canto del ave canora y se me dibuja en una pantalla, justo donde antes descansaban esos gatos, el título de la única novela escrita por Harper Lee y la consiguiente película “Matar a un ruiseñor”.

Harper Lee

Venta después de sus caídas canas la vejez

La temperología estudiaría los temperamentos. Ciencia inexacta dotada de sin razón. Nuestros tiempos han fragmentado los conocimientos relegando a las partes que forman el todo a un auténtico sinsentido. Estudiamos partes como si fueran todos. De esta manera las extirpamos su verdadero valor, concediéndole otro sin referencias ni anclajes. La temperología estudiaría los temperamentos sin relacionarles con causas ni cualquier otra ciencia que pudiera aclarar los estados.

He subido el volumen para escuchar “Blues in time” de Gerry Mulligan. Antes fue el “Body and soul” de Coleman Hawkins pero con el mismo saxo de Mulligan.  Ahora, antes de concluir la frase regreso al “body and soul”, como cuando antes de que viniese a mí eso de la temperología.

Richard Hamilton

He sido todos los ascetas

En el barrio abrieron un supermercado. Están tirando los precios. Son ganchos. El lechazo, hasta el jueves, a 6,90. Las setas, sin embargo, retomaron pronto su precio habitual. Estuvieron a algo más de un euro y ahora vuelan sobre los cuatro. Relaciono a Freud con el contenido de esas bandejas transparentes que han recuperado su precio habitual.

Todo lo que baja a veces tiene que subir con o sin ayuda de los ganchos. Después de Freud es Bacon quien surge en mi cabeza-carnicera pintando otro tipo de ganchos.

Richard Hamilton

allá en la popa muriendo

Hubo una vez un convento en Tablares. ¿Dónde está Tablares? Cuando la concentración de IRYDA salieron a la superficie sillares, piedras labradas, tejas de cuatro centímetros de ancho y otros objetos. Nadie dio cuenta a nadie de lo que allí surgió. La desaparición consiste en eso. El agricultor vive de las tierras no de las apariciones o los tesoros que algún licenciado vidriera pueda reconstruir para la historia. Otro día, ofreciendo el lomo al sol, no fueron malas hierbas ni margaritas sino un candelabro enorme quien se abrió de brazos a aquel hombre.

Hubo un tiempo en que ese lugar estuvo habitado por unos frailes. Y además, la abuela de la abuela tenía un libro manuscrito de lo menos 400 páginas donde se contaban todas las historias del lugar. También desapareció. Lo mismo que otros libros en las manos de los chiquillos mientras cernían la harina con que después harían el buen pan. Deshojándoles, triturando las letras góticas con sus puños se tranquilizaban de la tarea pesada y lenta.

El mismo agricultor, ahora reconvertido en hortelano pleno, espera pacientemente. Continua pisando la tierra mientras sus ojos se llenan de páginas escritas en sangre. Él es su propio libro. Sabe que un semillero de berzas se debe poner en viernes y con la luna menguante a poder ser. Mañana podría ser un buen día.

Luis Gordillo

22/05/2010 09:31 prision Enlace permanente. Pueblo No hay comentarios. Comentar.

Me siento pasar porque agua me siento

Las explicaciones no sólo se dan en los exámenes. A no ser que consideremos exámenes las preguntas que nos hacen los demás ante cualquier cuestión por muy liviana que ésta sea. Me han acostumbrado a darlas hasta extremos insospechados. Por ejemplo, cuando tengo ganas de orinar todavía sigo diciendo que voy a mear  y añado el consiguiente, porque me estoy meando. Ofrecer en bandeja de plata explicaciones y que éstas en muchos casos resulten peregrinas al interlocutor me deforma y hace de mi mundo una franja por donde pasan palabras inmigrantes que no saben a dónde van aunque sí de dónde huyen. Así, pudiera ser que habiendo dicho me estoy meando, en realidad fuera a cagar. Este tipo de respuestas son más habituales de lo que pudiera parecer y por ello, el tránsito de explicaciones de un lado a otro de mi cuerpo, representa un maremagnum de inmigrantes cuerdos y locos que, repito, no saben a donde van, ni de donde son o a donde vamos.

Lo de que resulten peregrinas al otro en muchas ocasiones es resultado de un mundo literario, ingenuo y poético en el que me siento y soy a ratos, porque yo también, como dijo el poeta, sólo soy así, a ratos.

Carmen Nogueira

Sólo un instante nos sentimos dioses

Parece que las personas interesantes no abundan pero en ocasiones cambiamos de opinión y nosotros, pasamos a ser, justo eso que echamos de menos en nuestro paseo. Personas que no han vivido lo suficiente y que creyeron dejar un as en la manga para ocultar del sol las venas por donde pasa la vida. Al escribir esto he mezclado dos pensamientos. El de los interesantes y el mío. Ellos, quería decir, estuvieron allí. Kim, el dibujante de “Martínez el Facha”, con su semblante y atractivo por fuera y Antonio Altarriba, catedrático de literatura francesa, explorador del erotismo y, entre otras cosas, guionista de “El arte de volar”, presentando su obra de una manera sincera y amistosa, como si ya no tuvieran nada que demostrar a nadie. Todo lo que les está viniendo no era lo buscado, premios, ediciones y loas varias. Estas cosas no son más que accidentes, circunstancias tan extrañas como el éxito y la fama.

Kim y Altarriba

He hecho de mí lo que no sabía

Mañana es día de examen y sigo sin ser el profesor. Estoy en el mismo lado de siempre. Eso es bueno y malo.

He tropezado con un viejo compañero de escuela. Él se ha abierto camino cumpliendo con el ejemplo de liberalismo económico en el que un ser humano, cual Robinson Crusoe, se hace asimismo. Él tenía madera, la suficiente cabeza y sobretodo fuerza salvaje. Intercambiamos algunas palabras antes de que yo entrara en el cine. Me esperaba una película de desamores y desencuentros, de huidas a ninguna parte. Una película que destilaba melancolía y flores de melocotón. Mi cabeza, antes de que entrara con todo mi cuerpo, ya estaba dentro.

¿Cómo conocer a alguien que está en continuo cambio? El alma, no hace falta decirlo, no cambia tanto. ¿Es posible enamorarse de un alma dejando al cuerpo en paz? ¿Es posible que un cuerpo se prostituya, enferme o se lance en paracaídas mientras el alma se adhiere a una almohada de porcelana?

A la salida del cine comencé a caminar por el subsuelo. La temperatura era ideal y apenas recordaba de qué me iba a examinar. Soy un eterno estudiante.

Inútilmente parecemos grandes

“El lastre de los esclavos” era una de las preguntas de examen. El lastre que todos llevamos y la esclavitud a la que nos sometemos por lo que sea. La cuestión está en evitar lo uno y lo otro. Así lo escribí en el folio que dieron. El tráfico del cauri se iniciaba en las islas Maldivas y concluía en África Occidental. Yo soy una isla donde trafico y comercio con especias y también un continente esquilmado. También lo añadí a la hoja.  En el continente africano la unidad de medida de valor era el esclavo, patrón ideal que significaba un capital social y político más que ecónómico.

El comercio del cauri (El cauri es un pequeño molusco gasterópodo de concha blanca que vive en las aguas del Pacífico y del Índico) es un ejemplo etnohistórico de un complejo entramado de relaciones entre distintos pueblos. Suprimo la palabra comercio y cambio la expresión cauri por amor. El amor es un ejemplo etnohistórico de un complejo entramado de relaciones entre distintos pueblos (digamos seres en vez de pueblos). Sigo siendo una isla y esclavo de mis circunstancias. Me dejo llevar por ellas.

Islas Maldivas

Sombra el cuerpo es del vestido/ que encubre a tu ser profundo

El día produjo sueños y monstruos. Mi estómago acude a un gimnasio por su cuenta, hace flexiones, pesas y entrena como un loco para un campeonato extraño. Ha cobrado vida propia y se ha convertido en un monstruo al que alimento con mis pensamientos. Últimamente tiene hambre y se mueve en su laberinto buscando Ariadnas o hilos que nunca llevan a ninguna parte conocida.

Qué curioso, he leído en las necrológicas que el pivot Alexander Belostenny ha fallecido como consecuencia de un cáncer. Recuerdo pocas cosas de él. Tengo una fotografía que le hice en el pabellón de la ciudad. En ella se le ve avanzar hacia canasta en un entrenamiento previo al partido. Sería uno de tantos que jugó con la selección de la URSS. Tengo grabada en mi retina esa imagen. Voy a intentar proyectarla hacia mi estómago para que caiga como una lápida y nada se mueva por unas horas.

Sombra del cuerpo llorosa

Cae en mis manos una hoja del periódico. Norte de Castilla del miércoles, 26 de Mayo. Una enorme fotografía ocupa la mitad de la página 50 en la sección Culturas, con el pie de foto siguiente: Los actores de Point Zéro manipulan los opresivos muñecos de su espectáculo “L´ecole des Ventriloques”. Debajo se encuentra un titular en negrita y de tamaño considerable: El miedo entra por el estómago. Ayer no leí el periódico y curiosamente mis palabras conectaban con lo que estaba escrito. Puede que no necesite más hojas de periódico pues en mi cuerpo yacen todos los titulares. A las pruebas me remito. Pero el cuerpo también tiene un aguante y tal vez por eso no soporte los titulares en letras mayúsculas ni en negrita. Sólo las pequeñas noticias, esas que nadie lee pero que importan porque reflejan con mayor precisión lo que pasa de norte a sur, de pies a cabeza.

Point Zéro

Súbita mano

Alguien está esparciendo veneno en el parque del Sotillo. Por esta razón caen los perros y con ellos las lágrimas de sus dueños. Caen los perros como si fueran moscas y las moscas como lágrimas y las lágrimas como días de tránsito que llevan a un lugar donde el único veneno ha sido esparcido por un destino aciago entre aquellos que quieren vivir sin parques, ni perros, ni dueños, ni lágrimas como días de tránsito…

Henry Rosseau

28/05/2010 00:22 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

El marqués de Sabatini llenó una copa color de oro

¿El rumbo? ¿La dirección de mi nave? Miro detrás y observo las nubes de cenizas que dejo tras de mi rastro. Pero en realidad no son nubes ni ceniza, son partes de mi ser desgajado que buscan el polvo a donde iré, más no sé si será polvo enamorado.

Las gallinas han tenido pollitos y los gatos gatitos. Es así de fácil y natural la vida en el pueblo. El rumbo lo marcan las estaciones, el viento acaricia el rostro y el polvo se levanta claramente en medio del camino. Pero allí tampoco soy yo salvo en la falta de noticias que se pierden antes de alertarme y la parquedad de las palabras que no pueden competir con el canto de los ruiseñores.

¿Y si mi nave no fuera sino un lecho como el de Procusto y estuviera acomodando mi sinrazón diaria a base de estiramientos y serramientos crueles con lo que pudiera ser mi destino más acertado?

Tengo entre mis manos “La vida difícil”, obra de Andrés Carranque de Rios a quien Baroja prologó en su primera obra “Uno” en 1934. De él dijo: Carranque de Ríos es un hombre un tanto fantástico y de aficiones vagabundas. Su ideal sería vivir errante, hoy aquí, mañana allí, sin parar en ningún pueblo o aldea más que unos días o unas horas. Para alguno de sus compañeros, Carranque es un golfante. Yo creo que en tal caso a Carranque se le puede llamar mejor un supergolfante (...). Cuando se alcanza este grado de errantismo y de vagabundez ya no se asombra uno de sí mismo, a estilo de poeta decadente, por haber estado en la taberna, en el cafetín o en el cementerio". Su semblante parece claro y la vida no puede ser sino tal como señala el título, difícil.

Hace demasiado calor. Los pájaros, de repente, se caen de las ramas y miro sus alas estrelladas sobre las baldosas. Ellos no lo saben pero la vida, con alas o sin ellas, es como el título de la obra de Carranque.

Touraine y Bauman han sido galardonados conjuntamente con el Príncipe de Asturias de Humanidades. Gracias a ellos, nos cuentan, podemos entender e interpretar el mundo que nos rodea. El hombre está huérfano de referencias consistentes, explica Bauman. En cualquier caso mi rumbo no es el de Carranque sino el de un corredor de fondo rebozado en sudor y polvo.


"El hijo pródigo" El Bosco

Marcad mi carne con sangre

Termina la feria del libro antiguo y de ocasión en Palencia y comienza la Feria del Libro en Madrid. He paseado por las casetas de antiguo mientras la reina hacía lo propio por las de Madrid. A ella la regalaron algunos ejemplares diversos de cuyo nombre no quiero acordarme. Al que esto escribe, en cambio, le cambiaron de bolso los billetes con un fondo cansino de melancolía y calor veraniego. Y sobre tanto libro alguien me habló de Karin Michaëlis, la primera autora que ha novelado la menopausia. Y pensé que tener disponible el cerebro para percibir lo cotidiano es lo más grande, sin apuros, ni proyectos irrelevantes, sin hipotecas, compras o deudas tantas veces caprichosas. Tal vez yo debiera estar al otro lado. Pienso, como tantas otras veces, que mi sitio es el del otro, aburrido en este caso tras las trincheras de libros viejos, con la bata azul ocultándome del sol, apenas sonriendo.

Rousseau

30/05/2010 22:44 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.


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