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Se muestran los artículos pertenecientes a Febrero de 2010.

inscrita en ti

Estaba pensando en hacer una cantimplora con el huevo de una avestruz cuando ante mis ojos se presentó una insultante y prepotente persona cariacontecida. Al cabo de unas horas volví a ver su imagen un tanto adormecida, más feliz como una lombriz. Llevaba entre sus manos una garrafa y en su interior mostraba la aleta dorsal de una orca y cuatro espinas sueltas del tamaño de otros tantos colmillos de elefante africano que, evidentemente, sobresalían por la tapadera. Todo ello vivía alojado desde hacía unos días en su esófago sin saber cómo ni por qué. Fruto de la anestesia o de la borrachera con la que había celebrado esa extraña extracción no cesaba de mostrar y comentar lo que allí se había encontrado. Apoyada en una barra imaginaria contaba que el otro día había participado en un gran festín, ella sola con su amigo esquimal imaginario. Juntos, sobre un trozo de hielo, apartaron las pieles de buey almizclado y el pastel de carne seca. A continuación colgaron sus abrigos sobre unas cornamentas conseguidas en la última migración primaveral de caribús. El resto se deja a la imaginación de cada cual pues ella poco más recordaba, o eso decía. No obstante tampoco era muy complicado entrever bajo su mirada ebria la portada de una novela tatuada a sangre y fuego. Todos conocíamos el título, “El corazón es un cazador solitario”.

 

Para este escrito tenía otro final en mente que no voy a incrustar aunque sí a referir. Pensaba, no sé de qué manera, esparcir las cenizas de Mahatma Gandi en el coño de la susodicha (Ego te absolvo a peccatis tuis…) pero me han robado la iniciativa el pasado sábado, arrojando la única urna que tenía controlada al Índico, en la costa de Sudáfrica.

Jimmie Durham

Watashi

En la literatura moderna japonesa existe la llamda literatura watashi, la literatura del yo (watashi significa yo enjaponés), en la que el autor habla de sí mismo y sólo de sí mismo. A grades rasgos es algo como “yo soy así, en mi familia ocurrió esto, he tenido una aventura con una geisha y fue asá…” Yo utilizo este modelo de watashi, pero en mi caso confluyen Kenzaburo Oé y Kogito. El modelo soy yo mismo y poco a poco voy introduciendo ficción. El resultado es que en todo Renacimiento no existe una sola línea en la que puedas decir “aquí termina Oé y aquí empieza Kogito”. Ésta es una manera muy mía de escribir.

 

         De la entrevista a Kenzamburo Oé, para el Babelia de 23-1-2010.

 

Lo mío es algo parecido pero sin esa precisión que me llena de pudor. Yo me inventaría una familia que sólo existiría en mi imaginación. A fin de cuentas nos pasamos una buena parte de la vida creyendo conocer a la familia con sus cosas más o menos ajustadas en un concepto original y algo platónico, pero con el tiempo siempre aparecen cabos sueltos, historias de las que nadie habla y defectos con los que se podría remachar una hermosa torre de Babel.

El día que murió la música

La historia de los cementerios sigue embadurnando de terror faraónico mis mejores pesadillas. Ahora se ha unido al ofrecimiento palentino de Congosto de Valdavia el de Lomas de Campos. Y cuando digo Lomas digo sus tres archipámpanos mosqueteros, alcalde y dos ediles del PP. El pueblo no opina porque apenas queda pueblo y porque ya opinó cuando dio su voto. Derrocar al pequeño tirano que ha sido abducido por una iniciativa ajena con piel de cordero supondría un acto de libertad.

 

En los periódicos está saliendo continuamente el número de habitantes que forman estos pueblos, candidatos para albergar cementerios o desaparecer tragados por la tierra. Los vecinos en esas páginas de papel se multiplican al menos por cinco con respecto a los que realmente lo habitan. Si paseamos por sus calles comprobaremos que no son sino almas muertas en el duro invierno. Esos que no están son los que viven bajo las lápidas del censo, unos por cariño, otros por interés.  Voces representadas en Comala por ecos imaginarios.  Esas sombras perfectamente enumeradas forman parte del ejército comprado por Chíchikov, el protagonista de la novela de Gogol. Almas muertas que podrían levantar sin quererlo un final sorprendente y apocalíptico para su tierra.

Mientras tanto los más viejos del lugar hacen cuentas con la piel del oso antes de matarle.

Olafur Eliasson

De la Wikipedia: El día que murió la música se refiere al día 3 de Febrero de 1959, día en que los famosísimos compositores y músicos de rock and roll.  Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper murieron en un accidente de aviación durante la gira que estaban llevando a cabo. Su avión de cuatro plazas se estrelló en un campo de máiz en el estado de Iowa.

03/02/2010 22:44 prision Enlace permanente. Pueblo No hay comentarios. Comentar.

Un hombre gris avanza por la calle de niebla;

No soy nadie para dar ejemplo de nada. La única coherencia posible: tomar los hábitos cartujos para condensar entre mis tinieblas interiores suspiros e interrogantes. Mis movimientos, por su previsibilidad, llegan a producir sospechas de algo cuando menos extraño. Pudiera pensarse en mi ser como una tapadera bajo la cual oculto un laboratorio de actos obscenos o ingenuos. Cada día ahorco una posibilidad de ser verdaderamente yo. Mi régimen no soporta las protestas ni las conspiraciones. Estoy desaparecido y sólo yo puedo buscarme.

Ese vago clamor que rasga el viento

-Confía en la seguridad del almacén?

- Tenemos la certeza de que hay una seguridad enorme. Es una réplica de un almacén que hay en Holanda y no se corre ningún tipo de riesgo. Además, de esta forma estamos corriendo el mismo riesgo, porque somos pueblos abocados a la muerte.

Espigo estas líneas de la entrevista hecha al alcalde de Lomas con motivo del renombrado almacén nuclear. La respuesta, que tiene un punto kamikaze, no sé si grande o pequeño, podría elevarse a eso que llaman banco de pensadores. ¿En qué consiste este órgano de la región formado por expertos con ánimo didáctico? No lo sé, como tampoco sé si las ideas que puedan surgir de él podrán colocarse a plazo fijo o interés variable, si tendrán algún peso en la balanza de pagos o en las malas ventas de patatas debido, entre otras cosas, a la importación francesa.

Y qué más da lo que digan o piensen si el juego es otro, aquel que no explica el origen de las otras crisis, esas que vaticinan el final de los sistemas sociales basados en la reciprocidad y la redistribución, seguridad social incluida. Esas son nuestras centrales nucleares más peligrosas que propician la mentira por el día y la noche porque sin ella, ay sin ella ángel de mi guarda. Somos pueblos abocados a coger por el cuello al próximo mentiroso, hacerle una llave de kárate y escupirle a la cara eh, eh, yo soy la puta ley y el orden. Pero esas llaves y exclamaciones sólo pueden contemplarse, fruto de la casualidad, en un servicio de urgencias o en el pasillo del juzgado. Yo he visto cosas así mientras los empleados de la funeraria, al lado, reclamaban los gastos de un sepelio a las arcas municipales.

¿Es que no se dan cuenta? ¿No saben que la semana pasada falleció en Port Blair, capital de las islas Andamán, Boa Sr? Ella era la última hablante del dialecto “Bo”. Somos pueblos, sí, todavía somos pueblos.

Photo by Anvita Abbi/Courtesy of Survival International

Para acabar el día que suene Pérez Prado y su mambo del Politécnico

y no hallé cosa en que poner los ojos/ que no fuese recuerdo de la muerte

Todo ha sido un simulacro de emergencias. Los candidatos para albergar el oro nuclear fueron rechazados por defecto de forma (Congosto) y estar fuera de plazo (Lomas).El alcalde de Lomas ha dicho que no reclamará el dictamen, todo lo contrario que el de Congosto. 

Querer algo de verdad, con el conocimiento o el corazón, supone luchar con todas las fuerzas y morir con las botas puestas. Así en todo, empezando por el amor y terminando por el más grande y pleno de los bostezos. La precipitación parece que en este caso fue un factor de riesgo que no se supo medir. A falta de estos proyectos imaginados otra localidad, Husillos, acogerá una planta para gestionar escombros procedentes de obras y demoliciones. Castilla, proyecto de parque temático para caminantes solitarios o turistas amantes del arte medieval, también sirve para un descosido respondiendo con el dicho aquel de tírame pan y llámame perro. “Castilla en escombros” ya fue escrito en 1915 por Julio Senador Hoy decir Castilla no es más que articular un vocablo vacío de sentido, porque ya no queda aquí ninguna Castilla de existencia real". Tal vez todo sea la continuación de una desaparición a la que sólo unos pocos abrazan en cuerpo y alma como ese vecino de Torre de los Molinos, hecho de barro y vuelto al barro del olvido en pocos días, al silencio que le va convirtiendo poco a poco en una escena fuera de todo campo.

Henri Cartier-Bresson, ’Rue Mouffetard, Paris’ (1954).

06/02/2010 16:23 prision Enlace permanente. Pueblo No hay comentarios. Comentar.

Ruano

El 16 de Enero Antonio Muñoz Molina publicaba en el País un artículo sobre su lectura continuada y apasionada del “Diario íntimo”de César González Ruano. La última anotación, nos dice, pertenece al día 30 de Noviembre de 1965. Está muriéndose en un hospital: “El terror es blanco. La soledad es blanca.” Estas líneas me las quedo como herramienta de una futurible novela muy blanca.

En el ABC de hoy día 6 de Febrero, la sección de Ignacio Ruiz Quintano, “Visto y no visto” lleva por título “Muñoz Molina descubre a Ruano”. La pieza tiene un subtítulo entre paréntesis (A Jorge Bustos, que empieza en esto).

Sin pasar la página del día sé que pronto algún síndrome de Diógenes de los que pululan por el barrio me dirá a la cara que, además de leer estas cuatro líneas, guarda en casa un artículo interesante sobre el susodicho autor. Y así me imagino que el mundo rula, tirando unos de otros, con el mismo hilo, pareciendo que alguien está de moda o que un espejo nos lo está presentando a quienes queremos verlo.

06/02/2010 21:05 prision Enlace permanente. Literatura No hay comentarios. Comentar.

Antes estar en suspenso que caído

Siguen ahí. Hace tiempo que quise dedicarles unas líneas. Son dos jovencitos, pareja que enfila el futuro frente a un periódico, lentamente y con rostros aburridos. El camarero les brinda alguna que otra palabra por costumbre y tradición. Apoyados en una mesa, cada domingo, van pasando las páginas como esas heroínas de Corín Tellado frente a la ventana de su hogar. Toman nota de algún resultado y sueñan con leer el final de una intriga policíaca desarrollada en Noruega, Dinamarca o Finlandia.

Antes los protagonistas de una historia de amor en una novela de bolsillo se encontraban en la estación de esquí a donde habían acudido para olvidarse de sus respectivas rupturas sentimentales. No querían saber nada del mundo y sólo deseaban olvidar un pasado descorazonador hasta que el azar juntaba el roto con el descosido. Ahora les tengo delante, pasando las hojas, parpadeando y elevando la copa de vino para brindar por Chopin. Se imaginan junto al embajador de Polonia, importantes enólogos y los propietarios de alguna bodega relevante. La música, en este caso, sale de la máquina de tabaco gracias a las monedas que ha introducido un chino. No importa la melodía, sus aproximadamente treinta años ya les ha hecho confundir todas las canciones y finales posibles. Sus escasas palabras me producen somnolencia “Consaguineus leti sopor”, el sueño es hermano de la muerte.

Frantisek Kupka

todos somos pepitoria

El molino satánico de Polanyi consiste en los mecanismos, transformaciones y consecuencias de aplicar políticas para las que la economía, su modelo de hombre – el individuo- y la idea de ganancia como norma explícita de actuación, son el fruto innovador de una concepción utópica. Ésta se define institucionalmente mediante la existencia del mercado autorregulador para el que todo se convierte en mercancía, incluso aquello que no lo había sido nunca en ninguna época ni en ninguna sociedad conocida: el trabajo, la tierra y el dinero.

Una de las consecuencias de considerar mercancías a estos tres factores es la reducción a términos de contrato a todas aquellas relaciones no contractuales, que son el fundamento de la sociedad.

 

De mis lecturas: “Entre las gracias y el molino satánico. Lecturas de antropología económica”, de Paz Moreno Feliú

 

Y añado, del País:

 

Adiós a un titán

DIEGO A. MANRIQUE 01/02/2010

Me entero por la radio del fallecimiento de Emilio Cañil, fundador de Discoplay, posiblemente la empresa que más hizo por difundir la música durante el posfranquismo. Murió hace diez días pero no he visto obituarios en la prensa de papel. No debería sorprendernos: en vida, tampoco tuvo reconocimientos.

Leer el artículo completo:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Adios/titan/elpepicul/

el fruto que pendía

El río helado separa el suspenso del aprobado. Frozen river.

Ahora sé que las auténticas sociedades del bienestar y de la abundancia fueron las tribus. Ellas optaron por una filosofía zen, del no deseo. Subsistencia y ocio. Aumentar la producción era el otro camino posible, aquel que nos ha llevado a la ansiedad e insatisfacción. Frozen river es la placenta que separa el aprobado del suspenso. Mañana a las nueve confesaré todo ante la hoja del examen.

 

“Paco (Umbral) lo guardaba todo. Si íbamos al teatro, el programa de mano; si presentaba un libro, el cartel que lo anunciaba y, además, hay que revisarlo todo porque era de los que anotaba ideas en el lugar más insospechado. Las contracubiertas de los libros están llenas de anotaciones…”

 

         De María España para “El norte de Castilla”, Domingo 7-2-2010

Vencida de la edad sentí mi espada

Las lecturas no son temas y por tanto debemos sonsacar el sentido de lo que se nos quiere decir. He sido sepultado entre un millón de ellas para llegar a la misma conclusión que Descartes, porque él, ahora lo sé, también hizo muchos exámenes. Elemental querido Watson. “Sólo sé que no sé nada”. Y con esta certeza he vuelto a suplicar bajo los efectos del vino que la suerte no me de muerte como al toro aquel de pipas Facundo.

Para beber la vida de una manera un poco más plena se debe entrever su fin a la vuelta de la esquina. Tabaco, alcohol y otros menesteres en una dosis elevada nos pueden ayudar bastante a ello sin necesidad de sortear disparos a la vuelta de la esquina. Así fue en la juventud loca y pocos son ahora los que perpetúan algunas de aquellas costumbres con cierto ímpetu, como si el tiempo no pasara nunca y ya no hubiese fronteras entre las edades de los que quedamos sobre dos piernas unidos al suelo que nos reclama.

He sido derrotado en el fragor de un examen y reconozco que al menos el vino, aunque no cura, alivia el paso de la desesperanza. Paso a paso y sin ninguna necesidad sigo construyendo una identidad de mal estudiante. Mis dioptrías dan fe del esfuerzo y el tiempo que robo a mi vida confirma la inutilidad de semejante empresa pues a nadie que conozca, salvo al profesor, le interesa lo más mínimo en qué consiste, por ejemplo, el marxismo estructural.

Althusser

como la espuma sucia

Durante mi paseo, cerca ya del barrio, al bajar de una acera, pisando el asfalto y antes de subir la de enfrente, me vuelve a venir por tercera vez el pensamiento de que quien sube el precio del alquiler de la cochera uno, dos o tres euros en razón del IPC, no merece mi estima. En vez de cincuenta serán cincuenta y uno, dos o lo que sea. Estos detalles tan ajustados a las reglas de la realidad explican evidentemente lo que tienen pero también lo que son. Con ellos hay que economizar el saludo y hasta un vino pues el gasto podría superar la subida del año. Tal vez sea normal pero ¡Que se mueran los feos!

Escucho, para olvidar, a Aretha Franklin "I Say A Little Prayer" (Rezo una pequeña oración por ti)

con el cantar se consuela

“Mira cómo entras y de quién te fías: no te engañe

                                     la anchura de la puerta

 

                   “Infierno – CantoV” Dante

 

Nos han preparado para hacer de los datos e informes castillos en el aire, cabañas de papel en lo alto de los cielos. He sido emplazado en una encrucijada de caminos junto a otros muy heterogéneos compatriotas del país de los humos. Algunos rostros eran conocidos y otros, en cambio, mostraban la seguridad que da el atrevimiento y un cierto poder. El de aquel que sabe por donde anda sin conocer los misterios que existen al otro lado de la puerta (es ancha, sí). Estamos de vuelta sin haber querido ir. Es la norma habitual que imponen los años. ¿De qué estoy hablando?

A mi lado estuvo quien pudo cambiar el mundo. Cumplía la mili en Canarias cuando estalló el golpe de estado. Esa noche durmió junto a su arma, listo para tomar la calle. Ahora toma zumos y hace virguerías con los números. Se trata de una mente preclara que disfruta en cualquier laberinto de fórmulas y algoritmos. La lógica es una llave maestra con la que él ha abierto muchas puertas. Las mías, en cambio, permanecen cerradas. No importa, a través de las cerraduras me veo devorando una bandeja de pastelitos. Se trata de un dulce final para acabar el día.

¿Abstracciones?

Si no conociera a las personas que me rodean en mi trabajo y me las encontrara en la calle, tomando un café o paseando ¿podría adivinar su profesión? ¿Sus gestos, guiños y maneras dentro y fuera coinciden? ¿Deduciría algo realmente sospechoso de sus poses o circunstancias? ¿Sabría quién ha tenido un mal día o quien está especialmente romántico siendo ese un estado completamente anormal en él? ¿Que son leguas las distancias que nos separan con sólo intercambiar durante un segundo las miradas? ¿Que se alimentan de alguna enfermedad sin solución?

 

Sabes, me han dicho esta mañana, todo aquel que lleva la sonrisa perpetua en el rostro tiene algo de hombre lobo. No te fíes ni te acerques. Son los peores.

 

Cada vez se hace más grande y sin remedio la frontera entre los que están dentro y fuera. Dentro de un sistema o una familia, de una empresa o un lugar geográfico. Además nadie tiene la paciencia necesaria para observar y sentir lo que pasa dentro sin tener que abrir la boca para dar una opinión que nadie desea. Los distintos poderes (políticos, mediáticos, etc.) se encargan de que la apariencia o el juego sigan colocando a un ciudadano parchanchín y opinador, cogido al azar, en un púlpito de importancia. Ese sujeto representa a todos, si él está  hoy en los medios nosotros podremos estar mañana. Pero la ruleta rara vez nos elige.

Me gusta conocerme en las situaciones límite. Les miro a ellos, los que me rodean, y me veo. Leo entre líneas y, en ocasiones, llego a entender por qué contestan lanzando un latigazo al aire. No es a mí a quien fustigan o contradicen aunque yo sea la excusa. Estoy a su lado y en otras ocasiones ellos son los que simulan sorpresa ante mis orgasmos de furia ¿No saben que yo también me inyecto semen de toro cuando el ánimo me arrastra al subsuelo? Si apenas me conozco y, tal como voy vestido, cuando paseo, si alguien se pusiera a deducir en qué me gano la vida o a qué dedico el tiempo libre…

 

 

“Yo creo que, originariamente, el cerebro de una persona es como un pequeño ático vacío en el que hay que meter el mobiliario que uno prefiera. Las gentes necias amontonan en ese ático toda la madera que encuentran a mano, y así resulta que no queda espacio en él para los conocimientos que podrían serles útiles, o, en el mejor de los casos, esos conocimientos se encuentran tan revueltos con otra montonera de cosas, que les resulta difícil dar con ellos. Pues bien: el artesano hábil tiene muchísimo cuidado con lo que mete en el ático del cerebro. Sólo admite en el mismo las herramientas que pueden ayudarle a realizar su labor: pero de éstas sí que tiene un gran surtido y lo guarda en el orden más perfecto. Es un error el creer que la pequeña habitación tiene paredes elásticas y que puede ensancharse indefinidamente. Créame: llega un momento en que cada conocimiento nuevo que se agrega supone el olvido de algo que ya se conocía. Por consiguiente, es de la mayor importancia no dejar que los datos inútiles desplacen a los útiles.

-Pero ¡lo del sistema solar! –dije yo con acento de protesta.

-¿Y qué diablos supone para mí? –me interrumpió él con impaciencia-. Me asegura usted que giramos alrededor del Sol. Aunque girásemos alrededor de la Luna, ello no supondría para mí o para mi labor la más insignificante diferencia.”

 

                “Sherlock Holmes - Estudio en escarlata”, Arthur Conan Doyle

 

 

 

 

Estas horas no son las postrimeras

Al parecer una partida de leche condensada caducada ha sido suministrada a los militares españoles en Afganistán. Un sargento, pariente lejano de Watson, puso sobre aviso a los superiores. No sabemos si su deducción, como la que le hizo Holmes a Watson cuando se conocieron necesitó tan pocos segundos:

 

 “He aquí a un caballero que responde al tipo del hombre de Medicina, pero que tiene un aire marcial. Es, por consiguiente, un médico militar con toda evidencia. Acaba de llegar a países tropicales, porque su cara es de un fuerte color oscuro, color que no es el natural de su cutis, porque sus muñecas son blancas. Ha pasado por sufrimientos y enfermedad, como lo pregona su cara macilenta. Ha sufrido una herida en el brazo izquierdo. Lo mantiene rígido y de una manera forzada… ¿En qué país tropical ha podido un médico del Ejército inglés pasar por duros sufrimientos y resultar herido en un brazo? Evidentemente, en el Afganistán. Toda esa trabazón de pensamientos no me llevó un segundo.”

mi sagrario es un pecho sin delito

Algunos apuntes del día:

Me hablan en directo sobre el festival de cine africano desde Guinea Ecuatorial, país donde, entre otras cosas, no hay salas de cine. Esta mañana no existía tanta distancia entre mi ser y el exterior. La radio, vieja compañera, consigue lo imposible. Internet también, lo sé, pero una sintonía dejada al azar no tiene nada que ver con la búsqueda concreta de una página o un lugar.  

 

Es descorazonador descubrir que nadie tiene la culpa de nada. Que un decreto, una idea mal proyectada o un combate amañado son el resultado de  sus propias víctimas. Siempre hay una presión o un cargo por encima que obliga. Incluso me entero de que hemos sido capaces de crear un tipo de lujo ético (Ethical Fashion Show). Somos coherentes con la vida que tenemos y no vamos a renunciar a ella. Antes morir que perder la vida.

Somos modelos emblemáticos de la imagen y para sobrevivirnos no debemos guardarnos rencor.

Tras estas ideas, prolegómeno de lo que deseaba escribir, me explico. Tengo la sensación de que las ruinas surgen como setas a mi alrededor y sustituyen a las personas de carne y hueso a las que aprecio o distingo antes de partir hacia ninguna parte. Esas desolaciones arquitectónicas son seres románticos que semejan edificios dentro de cuadros pintados con colores tristes y bellos, al atardecer o bajo la sombra de una derrota. Cuervos junto al caballero con su armadura, columnas dóricas junto al mar, acantilados y edificios donde un día se desarrolló todo un mundo de placer y ensueño. Realmente vamos siendo unos clásicos de nosotros mismos, ruinas en ciernes, monstruos simpáticos con los que acostumbramos a entendernos, viejos boxeadores nutridos a base de K.O. Y todos, en un abrazo entre hermanos, formamos nuestra propia geografía interior.

"Urtain" obtiene 12 candidaturas a los premios de teatro Max

y el juguete difícil es ya insoluble enigma

Lee Moqueen, modista conocido con el sobrenombre del “hoolingang británico”, apareció colgado en su domicilio no hace mucho. De inmediato sus prendas volaron de las tiendas en un postrero y enfermizo homenaje al difunto. Uno de los artículos más vendidos fue un pañuelo de cuello con dibujos de calaveras. Es fácil unir estos datos, el ahorcamiento, el pañuelo, las calaveras y un montón de personas a la última salvando el pescuezo del frío.

Otro que nos dejó ayer fue el georgiano Nodar Kumaritashvili. Unas horas antes de inaugurarse los juegos olímpicos de invierno en Vancouver, mientras entrenaba para la prueba de luge masculino, se topó con un pilar. Segundos antes se había salido de la pista con su trineo cuando iba a 145 kilómetros por hora. No obstante el espectáculo, como la vida, continuó su curso y los jefes de las cuatro naciones indias que habitaron Vancouver y Whistler saludaron a los presentes, según informan los diferentes periódicos. No hace mucho supe que Iroqués es el nombre dado a la Confederación India de Norteamérica, integrada por cinco naciones: Mohawks, Oneidas, Onondagas, Cayugas y Sénecas, a las que más tarde se uniría los Tuscaroras. Los nombres y agrupaciones me resultan demasiado similares entre sí y esto, de alguna manera me tranquiliza puesto que ahora puedo justificar cierta sensación de olvido y confusión permanente en mi sesera.

En el pueblo, para continuar con este obituario universal y ajeno, habían encontrado muerta una gallina. Esta defunción me resulta más cercana que las de esas dos grandes personas porque y, aunque esté mal decirlo, me afecta más. Ahora sólo me quedan tres plumíferos, mosqueteras de los huevos y, por lo que me dieron a entender ellas mismas, un tanto hambrientas y juguetonas. Sin pararme a pensar mucho en lo que mi tío había dicho sobre la gallina volatilizada puse manos a la obra. Dentro de un pequeño cubo que se encontraba en una conejera vacía, hallé flotando el cuerpo de un ratón. Recogí aquel mar de donde no supo salir el roedor y, sin poder impedirlo, una de las gallinas supervivientes me arrebató el cuerpo del delito. Intenté quitársele del pico pero, como si estuvieran jugando al rugby entre ellas, fueron pasándosele una a otra, dándose pìquitos y adelantándose a mis manos, lo que me dejó exhausto y atónito. Finalmente pude rescatar dos patas y un nervio (o algo parecido) del bichito. A 145 kilómetros hora pocas piezas podrían conservarse unidas, me dije y lancé lejos, como si fuera una paloma en el día de todas las inauguraciones, los restos del ratón al aire.  

Claudio Bravo

En el pajar sin paja ni animales de carga volvió la muerte a sorprenderme. Se trataba de un gato agostizo. Sin duda se confirma así la voz de la experiencia que un día escuché porque aquellos gatos que nacen en Agosto siempre tendrán mala vida y mucho frío. Cogí por el cuello al felino y me imaginé el tipo de prendas creadas por el hooligang británico, de suave tacto y estampados felinos.

Éstas y aquellas no son visiones pesimistas ni imágenes que hayan dejado alguna sensación triste en mi alma. Al contrario, mis ojos, desde esta mañana, retienen la estampa de cientos de longanizas colgadas en sus varas, aireándose, reteniendo en su interior los escasos rayos de sol que surgían de entre el frío polar.

13/02/2010 18:08 prision Enlace permanente. Pueblo No hay comentarios. Comentar.

The The

El single “Sweet Bird of Truth” (86), donde contaba la experiencia de un piloto aliado estrellándose sobre el Golfo Pérsico, fue descatalogado el mimo día de su edición al coincidir con el derribo de un caza norteamericano sobre el espacio aéreo de Libia ese mismo año.

 

         Rock de Luxe, Febrero 2010, “The The, la pasión según Matt Jonson”

         por José Manuel Caturla

Sesenta y dos músicos, tres coproductores (Tom Waits estuvo en la agenda), cuatro directores de video (Tim Pope entre ellos), dibujantes, fotógrafos, maratones en el estudio, camiones de vodka. Miles de decentes de libras esterlinas…

 

1986. Sale”Infected”. El single “Heartland” es censurado en la radio por la frase “piss stinking shopping centre” (el centro comercial de orina hedionda)

                        Rock de Luxe, Febrero 2010

 

13/02/2010 18:21 prision Enlace permanente. Música No hay comentarios. Comentar.

devana un ovillo de bruma

La sensación de que hoy en día más que nunca cada uno va a lo suyo se me representa con una evidencia preocupante. Amigos, conocidos y familia viven en una geografía cada vez más sitiada y amurallada ¿Es una sensación sólo mía? O ¿Soy yo el problema? ¿Es acaso un problema?

Leo el artículo de Guzmán Urrero Peña para el cultural del ABC, “Meca del éxito y el fracaso”: “L.A. Ven de vacaciones y te irás en libertad condicional”.James Ellroy oyó este consejo en los sesenta, mucho antes de que Curtis Hanson le propusiera llevar al cine su novela L. A. Confidential. El escritor le soltó la frase a Hanson en una pausa del rodaje, convencido de que resume el espíritu del libro, una elegía épica a la ciudad donde nació y donde perdió la inocencia.” Ven de vacaciones a este mundo y vivirás en libertad condicional. Ven, o sea, ven.

Me aburren soberanamente las tertulias sobre la edad de jubilación y la mala gestión de un servicio o una vida en general, las palabras que insisten en la situación por la que atravesamos. Las maneras en las que cada uno muestra su desencanto sin añadir nada original. Por eso hay quien tras la consagración de un buen vino ha puesto en marcha la plataforma ¡Obispo ya! Su idea es la de acortar distancias hacia el próximo nombramiento de su ilustrísima en la capital. Sus pancartas son camisetas con el lema “¿Palencia no merece un obispo? A misa con esta camisa”. Creo que hace demasiado frío como para ir en camiseta estos días de Carnaval aunque tal vez, me da por pensar, haya alguien que aproveche estas campañas y así mate dos pájaros de un tiro.

Para más inri hoy es 14 de Febrero. En el café, como si el tiempo no hubiera pasado, seguía esa pareja de párvulos que acude cada domingo. Estaban con la misma careta, leyéndose las noticias del periódico en voz alta. Un hijo puede salvarles o condenarles. Con el diario La Razón anuncian un cofre del tesoro. Ellos están en otras cosas. A partir del 20 de febrero saldrá la cartilla para hacerse con la colección de 100 CD´s de Jazz al precio de 75 euros. Ellos todavía están de vacaciones, yo en libertad condicional.

Rauschenberg

14/02/2010 16:53 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

tomábamos un coche para regresar a Baker Street

Tarde de domingo. Capítulo mil novecientos veinte. “Todo lo triste que estaba el tiempo por fuera, estaba yo de alegre por dentro…” leo casi al final del ”Estudio en escarlata”.

De repente la inspiración me obliga a tomar unos apuntes. Les titulo oda a la vecindad.

 

-Maldito hijo de puta. Me cago en tu puta madre y en la madre que te parió. Me estás jodiendo la vida, mi vida es un puto disimulo, etc.

Su hija pequeña no cesa de hablar pidiendo disculpas, diciendo que la quiere. Ella la recrimina igualmente.

-Hija de puta me tienes hasta los cojones, etc.

David Levinthal

14/02/2010 23:32 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

El paisaje es un silencio

Frío polar y en las calles muchos humanos. Algunos iban vestidos de obispo y, por tanto, daban así solución a la petición de la plataforma que reivindica el nombramiento del mismo, ecce homo.

Cada mente es un carnaval de ideas, opiniones y conversaciones. Todas con su máscara correspondiente.

Si hace unos días la metáfora en el cine era la de un río helado hoy ha sido la de una autopista. Carriles que atraviesan mi cabeza de norte a sur, autos locos, camiones y el retrato de una familia peculiar, o sea, como todas (“El matrimonio es sexo y paciencia", James Ellroy dixit). El asfalto caliente disminuye las distancias pero también produce, entre otras cosas, mucho ruido y, por supuesto, aburrimiento. Este sentimiento que puede penetrar en la mente de cualquiera lleva su propio piloto automático y conduce al cuerpo poseído por una autopista hacia el cielo. ¿Producto de una crisis?  S.O.S.

Un espíritu poderoso no puede ceder ni un segundo de su vida a esa sensación de vacío. S.O. S.

Dejemos la autopista a un lado y cojamos un camino que atraviese la naturaleza, lenta y suavemente.

P.D. Ni la película ni sus personajes tienen nada de aburridos.

Aunque la película se cierra con una bellísima canción de Nina Simone "Wild is the wind" para terminar el día elijo  "My Sharona", The Knack.

Un pájaro perdido anida en mi sombrero

James Ellroy sigue promocionando su libro “Sangre vagabunda”. La sopa se llama Facebook, redes sociales y lo que haga falta para alguien que se tacha de ermitaño. Va sobrado porque es un autor de éxito que se lo puede permitir sin caer en ningún ridículo. Todo el mundo, a partir de una cierta edad, va sobrado, tiene mucho de extraviado y  vive un tanto ajeno al pudor, laguna reseca a donde acuden viejas manadas de creencias nómadas. La imagen de este escritor irradia el poder de aquel que ha regresado o renacido de sus cenizas personales. Es bueno quemarse, tocar el punto más bajo y sin pérdida de tiempo, sin darnos cuenta, dar por inaugurado el inicio del vuelo rasante que nos colocará nuevamente con los dos pies sobre el suelo. Las pastillas son bombas que nos introducimos en el cuerpo, país en guerra continua. Cualquier tratamiento hará un paréntesis hasta sellar una paz definitiva. ¡Me rindo! Exclamará un día la carne siguiendo el rastro de una mente ya huida. Las ideas sudan y el agua que desprenden llena de olvido las fechas del calendario. Yo no soy James Ellroy ni mi cuerpo es un mundo por donde la sangre se mueva de forma vagabunda, entre ánimos desahuciados, huesos y músculos melancólicos. Me distraigo leyendo una novela tonta “El rayo verde”. Me valdré de ella para reflexionar, asir con la mente un artículo sobre Rohmer y sobrevolar algunas exposiciones a las que asisto sin mucho entusiasmo. Veo fatiga, pesadumbre y cierto desasosiego, ridículo si lo comparamos con el sonido que produce la palabra septicemia pronunciado en los pasillos de un hospital. Buena parte del poder de las obras de Marina Nuñez que se exponen en la Fundación Díaz Caneja está en la dificultad para construirlas. Riesgos técnicos y materiales que consiguen imponer distancias con el espectador. Nadie podría decir que esté mal, que no le diga algo lo que está viendo sobre la pared o tumbado en el suelo de la planta baja.

Es martes de carnaval. Hace muchos años me entretuve sacando un montón de fotografías a un bello y sentido edificio mientras varios obreros procedían, mazo en mano, a su demolición. A su lado paseaban ranas, curas, soldados, leones, hadas, brujas y un largo etcétera de personas disfrazadas. Mientras disparaba las fotos (por entonces no existía la tecnología digital que hoy conocemos) intentaba encontrar alguna relación entre aquellas imágenes, las ruinas y esos animales de dos patas que paseaban distraídos y divertidos hacia el desfile o la fiesta de turno. Cuando revelé los carretes resultó que había sobreexpuesto la luz del diafragma y apenas se veían unas sombras entre la sombra del edificio. Fue un chasco pero también una Revelación.

se hace liviano el orbe en las espaldas

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Mantuve una conversación con la pasma y por ello, esta mañana, me llamaron soplón. Todo depende de la causa y del momento. Yo lo llamo intercambio de información aunque sé que en cualquier momento se puede romper la baraja por cualquiera de las dos partes. No buscaban a nadie en concreto pero estaban avisados. Pudiera ocurrir que apareciese un galgo sin amo ni Dios ni patria y entonces, las viejas y lúgubres leyendas que suelen acompañar a estos animales, cobraran forma quemando neumáticos, lanzando tomates o aviones de papel hechos con los informes de las biopsias que no se trituraron. El poli hubiera querido recibir a la caravana del Amor que llegó el pasado sábado a la localidad salmantina de Vitigudino pero, muy a su pesar, según me informó, su turno se lo impidió y allí estaba ahora, emulando a esos agentes del Mossad que recientemente se cargaron a un líder de Hamas en Dubái. Las pruebas que presentan desde Dubái, con al menos once espías involucrados de manera directa en el asesinato, nos llenan las perchas de la realidad con pelucas, barbas postizas, gafas, gorros y otras tendencias ya clásicas para estos menesteres. Mi interlocutor admira las técnicas de los servicios secretos israelíes, sus cálculos milimétricos, la imbricación y coordinación con la que desarrollan cada plan y por ello él, como buen agente hispano, tira de contactos y zapatófono, conversa y da a sus gestos un aire de Anacleto que me empaña las gafas de nostalgia. Cuando le veo no sé quien tiene más de galgo, si él o yo, caminando por el corredor de la vida, apaleados y fieles al destino como Viva Leroy Nash, el preso más viejo de ese otro corredor particular de los Estados Unidos, quien acaba de fallecer por causas naturales a los 94 años. Me imagino su estampa, sordo, prácticamente ciego, con desórdenes mentales y demencia, similar a la de uno de esos galgos abandonados que a veces vagan por mis sueños.

Lari Pittman

Eres alivio y te llamé cadena

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Recibo anónimos familiares. Me invitan a cambiar el aparente desorden en el que vivo. Son palabras sueltas que debo interpretar, nunca forman frases o consejos. Por ejemplo, los últimos que encontré sobre la mesa de caoba Luis XV y una montaña de periódicos que inundaban el estudio decían lo mismo: ¡Basurero! Entonces el juego consiste en interpretar las claves cifradas que dicha palabra contiene. Esto lo suelo hacer a la hora de la siesta y forma parte de mi particular somnífero. No sé si el sistema tiene más de natural que de sobrenatural, química pura o ciencia ficción. El resultado es inmejorable. Si mañana me traen la nueva gramática de la lengua podré usarla como sustitutivo arrojadizo a mis interpretaciones. Esta obra de consulta tal vez me emborrache de  placer o sirva de tortura pretenciosa. Si me paro a imaginar las personas que hemos podido comprar la obra me pongo a tiritar. Profesores jubilados, obsoletos y grises funcionarios, ratones de biblioteca y responsables de órganos educativos. No obstante si tuviera algún poder o influencia intentaría cambiar estos estilos y suposiciones. Para empezar en el próximo día de las Águedas acudiría a la “Chapó” como si fuera un agente de la SGAE. Obligaría a los boys que allí desfilan a cubrirse sólo y exclusivamente con dicha gramática, tomo uno o dos, a elegir. Explicaría, a las amazonas que allí repostan y humedecen sus sueños, las ventajas que pueden obtener al dormir junto a cualquiera de los tomos. Sus sueños, les diría, se llenarán de personas ociosas y desnudas, tantas como autores y colaboradores han conformado la realización de semejante obra. Finalmente cogería un papel y un boli y escribiría un mensaje en clave que sólo  a mí me resultaría familiar: ¡Basurero! Alargaría la mano y como si fuera una nota con el número de teléfono lo anudaría dulcemente entre la verga y los huevos del modelo.

“Malaika” es una canción tanzana, en swahili. Una canción de amor que dice Malaika nakupenda malaka (te amo mi ángel) - Miriam Makeba - Angelike Kidjo

Percy Wyndham Lewis  1921

Primero el pie aterido

Hoy estoy de cumpleaños. Un amigo de la infancia, recuperado para causas de este calibre y otras menores, reconstruye  con una cena parte del paisaje que nos juntó. Ahora no son fiestas con chocolate y bizcochos sino carnes resquemadas, pinchos de cuaresma y un cierto sabor a permanencia, con los pilares sobre los que apoyamos nuestros andares aún en pie. Pocas cosas tenemos en común, un pequeño e idílico rincón de la memoria es una de ellas. Nada más y nada menos. Caminamos y pisamos los mismos charcos entre calles sin asfaltar, luces baratas y sombras fantasmagóricas, acogidos únicamente al credo del presente. Apenas nos vemos durante el año, no nos llamamos prácticamente, somos lo que nunca creímos llegar a ser. Somos y, de vez en cuando, brindamos por ello.

Barceló

19/02/2010 17:04 prision Enlace permanente. Palencia No hay comentarios. Comentar.

Venga el boletín

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El único pienso barato hoy en día es el que se da a las ovejas. El resto de ideas giran alrededor de un dedo corazón elevado al cielo, muy al modo romano. Me abstraigo con estas impresiones mientras veo pasar un rebaño de ovejas que, según los entendidos, es bueno porque es selecto. Litros de leche a cuatro patas, quesos, lechazos, cuajadas, un perro pastor y el saludo con el índice apuntándome porque algo me quieren decir. Respiro aliviado porque no ha sido el y selecto.

Mar Arza

 

El mejor ambientador en un hogar siempre será el que desprenda un cerdo destazado, hecho longanizas y jamones. Joya de la corona, hermosura, lustre y color que me recuerdan guirnaldas de verbenas ancestrales y ciertos rostros humanos con los que de vez en cuando me tropiezo en el día a día.

Mar Arza

 

Todo lo que sube baja y los ídolos a los que vestimos de dioses con demasiada rapidez no son la excepción. Antes, eso sí, podemos darles un premio Príncipe de Asturias, poner su nombre al de una calle, elegirles para dar un pregón o cantar las alabanzas de la sinrazón frente a su imagen repetida. Ahora le toca el turno al golfista Tiger Woods, adicto como ya se sabía, a los agujeros oscuros. Unos de los titulares que más me han gustado no ha sido el facilón “El tigre se arrodilla” sino el de “Adúltero en serie”. Me produce, supongo que por la novedad de esa expresión, el mismo efecto que un verso o un haiku. El tigre se ha pedido una excedencia a sí mismo para poder someterse a una terapia contra su adicción sexual. El sueño de cualquier español hecho realidad por un yanqui. Sus contrincantes en el campo sin duda aprovecharán esta situación pues ahora más que nunca también son ellos con sus circunstancias. Este podría ser un tema para comentar con el barrendero del barrio, parlanchín donde les haya. Hace unos meses me sorprendió su conversación a las seis de la mañana justo debajo de mi ventana. Pronto descarté una charla de borrachos pues el tono que atravesaba la helada era demasiado normal a pesar de las horas. Allí estaba teniendo lugar el encuentro entre dos conocidos, uno que volvía del trabajo y otro, escoba en mano, con toda la mañana por delante. Esta semana volví a verle en la misma actitud mientras su interlocutor raspaba el hielo que cubría el parabrisas de su coche. Hoy en cambio su rol era el de pasivo interlocutor. Mientras intentaba quitar una pegatina a una farola pegada, un vecino le comía la oreja con sus cuitas.

Mar Arza

Florecerán los besos sobre las barras

Tengo un amigo que se sienta junto a las barras de los bares como si acabase de hacerlo en el interior de un ovni. A su lado no es muy raro encontrar viajeros extraños, pilotos, empresarios y hasta obispos auxiliares anglicanos procedentes de Australia o Papúa Nueva Guinea. La otra noche mi amigo, seglar católico que bebe de las fuentes allí abiertas durante buena parte de la noche, recibió como un disparo en el entrecejo la pregunta de la camarera ¿qué haces esta noche?  No hizo falta nada más para que todos sus poros románticos y fatales se cerraran como si la pregunta de examen por él tantas veces soñada hubiera producido el efecto tan común de dejar la mente y la mirada en blanco. Ese ábrete sésamo traducido al lenguaje de la noche produjo un efecto sorprendente que dejó el rastro de unos gigantes convertidos en molinos dentro de su cabeza. Esos instantes, entre la pregunta y la espantada, deberían ser esculpidos en un sarcófago de piedra con su correspondiente secuencia narrativa que finalizaría en mi casa, charlando tranquilamente, con el televisor apagado y la música de Sun Ra atravesando techos y paredes. Este amigo convertido en prófugo de aquel recinto, tiene mucho de obispo carnavalero y llena sus soledades con virtudes teologales y cardinales que se imagina en un mundo platónico de muñecos comprados en Maquitoys.

21/02/2010 19:53 prision Enlace permanente. Bares No hay comentarios. Comentar.

Gran hermano

Walter Szcerbiak es delegado de la ACB en los Estados Unidos. Apenas le recuerdo encestando canastas lejanísimas en el Real Madrid. Tiene el pelo blanco y sesenta años. En una reciente entrevista publicada en el Norte de Castilla del día 20 de Febrero explica muy por encima en qué consiste su trabajo:

 

-Asesoro a los clubes sobre asuntos de baloncesto universitario, ayudo en el departamento de scouting de la ACB grabando partidos universitarios, de la NBA y de la liga menor (NBA Development League). Grabo unos 1.200 partidos anuales. Tengo diez máquinas que trabajan a tope. Un fin de semana hay entre 50 y 60 partidos que tengo que coordinar para grabar.

Y todo esto, explica, lo realiza él solito.  Un tipo así resultaría idóneo en el departamento de personal de cualquier administración.

 

empujándome deprisa

Ella ilustraba su sobaco con un par de libros. Uno era de la escuela de idiomas y otro  “La soledad de los números primos”, de Paolo Giordano. Los míos se habían convertido en arena dentro de mi desierto, “El rayo verde” y “Estudio en escarlata”. Descarto la introducción a la antropología política de Lewellen por no cumplir con las bases del concurso. Sus libros eran pistas suficientes para aclarar el caso. Los que yo guardaba en la punta de mi lengua, en cambio, exigirían una explicación a la que, evidentemente, renuncié.

El viernes me pasaron el borrador de un artículo sobre Erich Rohmer. En él se cita la novela “El rayo verde”, de Julio Verne, y cuenta en unas pocas palabras que los protagonistas vieron dicho efecto atmosférico en una gruta. Nada más lejos de la realidad y así se lo aclaro a quien me sirvió de intermediario. Él no se atreve a apuntillar al caballero escribiente puesto que ya le ha hecho varias correcciones. No tiene la suficiente confianza.

Luego he visto rostros. He escuchado palabras dentro de vasos con hielo. Todo el mundo se reía por desesperación. Al otro lado, en las butacas y muy cerca de mí, dormía un fauno. El silencio que embalsamaba la sala era atravesado tímidamente por su respiración.

melancólicas brumas

Un gitano loco va, a falta de navaja, con la lengua afilada abriéndose paso por los pasillos de la vida. Como también tiene estudios, entre paso y paso, escribe las amenazas por escrito dejándose llevar por algunas esencias inspiradas en Rimbaud y Baudelaire. Qué curioso es esto, no hace tanto tiempo, con la misma excusa de la sensibilidad y la poesía, un muchacho, insumiso, alegaba su inocencia ante el juez. Estoy subido al carro          que robaron a un tal Manolo Escobar y tengo la sensación de que, aunque parezca mentira, hay personas colocadas en su sitio, en el tiempo y lugar adecuado. Piensan en estanterías y otras formas de colocar una oficina. Con el paso de los años encontrar a alguien así cada vez parece más una utopía pero, atención, incluso “el borde de la anarquía está vallado con reglas” y una oficina también. No soy F. G. Bailey para registrar la frase pero mi reino, que no es de este mundo, bien valdría un caballo ganador.

Hoy he decidido sumergirme en lo político. Tengo percha, camisa, chaqueta y otro pantalón que no es de pana para lanzarme al estrado y elevar el dedo corazón al cielo. Os diré que una orden es la toma de decisión con mayor coste político. Es lo primero que se aprende al otro lado de la valla. Eso y los dos tipos de reglas que sirven para jugar: las normativas, que son aptas para todos los públicos (honestidad, claridad, etc.) y las pragmáticas,  con las que se gana realmente la partida, ocultas tras el telón.

 

A esta hora mañana – The kinks

 

A esta hora mañana, donde estaremos
en una nave espacial en algún lado,
navegando a través de un mar vacío

 

A esta hora mañana, que sabremos
seguiremos aquí mirando
en un espectáculo desde dentro del vuelo.

Dejaré el sol tras de mi, y puedo ver como las nubes tristemente me pasan de largo.
Siete millas debajo de mi, puedo ver el mundo y no es tan grande después de todo.

A esta hora mañana, que veremos,
campos llenos de casas,
interminables filas de calles abarrotadas.

No se adonde me dirijo,
no quiero ver,
siento el mundo debajo alzando la vista,
mirándome a mi.

Dejo el sol tras de mi, y puedo ver como las nubes tristemente me pasan de largo.
Y estoy en movimiento perpetuo y el mundo de abajo no significa mucho para mi.

A esta hora mañana, donde estaremos
en una nave espacial en algún lado,
navegando a través de un mar vacío.
A esta hora mañana,

a esta hora mañana,

el rostro, las agujas y escamas

De la wiki: Physical Graffiti es el nombre del sexto álbum de estudio (álbum doble) de la banda británica Led Zeppelin. Fue publicado el 24 de febrero de 1975, siendo la primera publicación del grupo su propio sello, denominado Swan Song Records. Se ha convertido, con 15 millones de copias vendidas, en el séptimo álbum con más ventas de los años 1970.

 

 

 

http://www.desconexioncubana.com/blogs/caimana/?p=440

 

A ciertas personas, muy de vez en cuando, les duele la cabeza. Y es entonces que buscan el equilibrio con lo de siempre, rojas, verdes y amarillas.  A mí en cambio, hoy, me duelen los pies. Para remediarlo podría introducirles en un mar calentito, luego cerraría los ojos e invocaría alguna idea extraña sobre los hausa de Nigeria. En un momento dado me quedaría dormido y dentro de mis sueños creería que las olas de ese mar donde tengo introducidos los pies son los pechos de una aborigen, limpios de polvo y paja. Tal vez así fluyeran los residuos de la mañana, bocadillos con poca miga y unas llaves de kárate empanadas y con forma de calamar. Aunque no me duela la cabeza es como si yo estuviera dentro de una cabeza que padece mucho dolor. Algo así.

Esta tarde, mientras esperaba en la sala del médico con mis padres, una señora quiso arrimar una luz hasta mi pesimismo:

-Verás, soy soltera y durante veinte años he dirigido a las hijas de María. Cuando lo dejé pensé que nadie se iba a acordar de nada. Pero un día me encontré con una chica que miraba a la Virgen de una manera, no sé, se veía que ella tenía fe. Me dijo ¿no me recuerdas? Y claro no caía. Mira, soy fulanita y tú me has dado clases, continuó. La fe me la han transmitido mis padres pero la pasión por la Virgen la he heredado de ti. Dios mío, exclamé y me abracé a ella y lloré. He sembrado y no ha caído en vacío, nada puede haber más bonito en el mundo.

Supongo que un mal día lo tiene cualquiera.

 

Una edición del primer Supermán publicado por Action Comics en Junio de 1938 ha sido vendida en Nueva York por un millón de dólares. La portada muestra al superhéroe con un cabreo del siete. Está levantando un coche en brazos y le estrella contra una roca mientras alrededor huyen despavoridos varios ciudadanos. ¡A tomar por culo! Supermán tampoco tenía un gran día

 

http://www.comicconnect.com/

luciérnaga del sereno

El centinela que conmigo hizo guardias estos días exclamó: ¡no ha sido mala semana! De inmediato mi mirada se dirigió al cielo como si allí pudiera encontrar una explicación a las percepciones tan opuestas que tenemos y sentimos. Lo cierto es que en la batalla no piensa en mi y para acompañarme (yo a mi mismo), durante la ofensiva del enemigo, me siento un poco loco queriendo exterminar moscas tsétsé a cañonazos (Mi cerebro inserta la letra de una canción: Colecciono moscas pero no estoy loco… -Golpes Bajos-).

Weatherford describió en su libro “Tribes on the hill” (1981) el gran parecido que existía entre el Congreso de los Estados Unidos y una tribu primitiva. Cada capítulo del libro empieza describiendo una práctica tribal y de inmediato la compara con las costumbres y prácticas del Congreso. Es una idea que, con matices, hacía tiempo flotaba en la cabeza. En mi caso, evidentemente, cambiaría el Congreso americano por alguna institución tan deteriorada como elemental.

Con o sin Weatherford sigo pensando en las diferentes perspectivas que pueden llegar a alcanzar dos personas teóricamente ubicadas dentro de la misma baldosa.

Para olvidarme definitivamente del tema alzo el índice al viento. Al otro lado el barman, ese artesano del hielo y poeta del alcohol como gusta decir Patxi Troitiño, me pone uno de lo mismo. Hoy toca un OCC (Orange Chocolate Cocktail), brebaje con el que Troitiño ha ganado el campeonato de España recientemente. Sigo explicándome, whisky, chocolate de sirope y licor austríaco Mozart, vainilla, nata y para terminar  aromatizaremos la cuestión con naranja, cacao y canela. Una naranja china, de la que se puede comer tanto su piel como el chocolate que lleva dentro, culmina la presentación.

Ahora yo también lo puedo decir: ¡no ha sido mala la semana!

Suena de fondo “That´ll be the day”, de Buddy Holly

25/02/2010 23:03 prision Enlace permanente. Bares No hay comentarios. Comentar.

A través del follaje perenne

Soledad es la hierba

Soledad entre cosas cargadas de sentido.
Mientras hierve en el fuego la pasta o la verdura,
no merece la pena ya ni hablar por teléfono
con amigos que comparten de lejos
la misma desazón en silencio contigo,
cada cual encerrado en su propia espesura;
la renuncia, el fracaso y un recuerdo de afectos
que llenaban la vida de síntomas inciertos
en tiempos felices de vino y rosas.
Soledad es la losa sin epitafio escrito.

Soledad es la herida por la que respiramos.
Construye cada cual el nido donde puede
con materiales nobles o plebeyos
y no existe otra ley que aguardar el momento
de salir, para volver a encontrarnos
por las calles y plazas donde todo sucede;
los amores, los pactos, el alud de proyectos
que hasta ayer nos mantuvo más o menos despiertos
en aras de una idea confundida.
Soledad es la herida por la que no sangramos.

De "La posesión del miedo" 1996- Leopoldo Alas

 

 

es la vaina del rayo

La medida del tiempo nos lleva al final de la semana. Recibo un mensaje en el móvil: nació Samuel. Desde hace unos días supe del nombre que le habían puesto. Es hijo de mi prima y al padre ni le conozco, tal vez tenga algo de profeta. Son otros tiempos. La semana de cine en Palencia ha dado comienzo proyectando la película “Amanecer”, de Murnau. En la sala han metido un piano para acompañar las imágenes. No son otros tiempos.

Mi vida en una nube se mece tontamente. Hay otros que están peor y beben los culos de las cervezas tiradas en los rincones de muchas cafeterías o fuman las colillas que se tiran en las salas de espera de los hospitales. Cada día veo a la misma mujer, con el cabello revuelto ocultándole el rostro, haciendo eso mismo. Introduce las colillas que recoge del suelo en una bolsa de plástico y fuma. Es su manera de matar el tiempo. Cuanto más pienso en los que se permiten un viaje de placer más ganas me entran de no moverme y fumarme esas bolsas llenas de cenizas y tabaco. Yo, para los viajes, tengo otros sistemas y mis caricias caen a mínimos en las bolsas de los ojos. Tengo ojeras. No soy pleno, todo lo contrario, mi premio literario es no tenerlo.

Mas del cuerpo mortal el peso esquivo

Hay cosas que a uno le sientan mal  sólo por instinto porque si nos paramos a pensar o conversamos con personas medianamente inteligentes y sinceras enseguida vemos las otras caras de la situación. Entonces el sentimiento malo, nada más relativizarle, acaba arrojado a un contenedor de basura junto a otros desechos orgánicos y creencias equivocadas. No hay día de la semana en que alguien, cercano o lejano, se acerque a la estantería donde colocamos el buen hacer y rompa un tarro con algo de esperanza dentro, sin conservantes ni colorantes. Entre los cascos de semejante estropicio, algunas baldosas rotas y varias hojas de periódico humedecidas por la lluvia. Los obituarios vienen muy completos. Ricard Palmerola puso voz a numerosas radionovelas y al maestro Yoda en la Guerra de las Galaxias. Rafael Penagos, entre otros, a Stan Laurel y Willy Fog. Penagos, además, fue premio nacional de literatura en 1964 con su obra “Como pasa el viento”. Alfonso Martínez-Mena alcanzó el premio nacional de literatura infantil y juvenil en 1981 por “La tierra de nadie”. Tenían 88, 86 y 81 años respectivamente. Estos difuntos, prácticamente desconocidos y desalojados de la fama que un día sin duda tuvieron, me traen a la memoria más reciente un anuncio al que apenas di importancia. Desde hace unos meses, junto a las esquelas, una empresa de pompas fúnebres aclaraba que ellos no guardaban ninguna relación con otra compañía de nombre muy similar. Quienes así advertían dispusieron desde su fundación un nombre rotundo que reducía al mínimo a los de las empresas anteriormente existentes: Tanatorio de Palencia. Hoy he visto la causa de aquella advertencia: Funeraria nuevos tanatorios de Palencia, S.L. Los cadáveres siempre fueron exquisitos para alguien.

Sam Francis

Para no engrosar el número de los obituarios Edwin van Caulker, deportista holandés de bobsleith, se negó a competir por las medallas en el Whistler Sliding Center tras el nuevo salto mortal realizado por Catthleen Martini y Romy Logsch en la curva 12, cuando iban a 100 kilómetros por hora. Cuarenta menos que Kumaritashvili, el georgiano de veintiún años que del puesto 44º en la clasificación mundial pasó al 1º en dejar este mundo desde la nueva pista de Vancouver. Para lanzarse al vacío a semejantes velocidades tal vez sea necesario algún dopaje o estimulante que nuble la vista y el pensamiento pero esto está mal visto. Los buenos rendimientos, profesionales, políticos o personales, para que lo sean, deben superar pruebas de este calibre. Tal vez por ello el mío sea muy inferior al potencial que llevo dentro. Con esa idea y la de estar vivo me consuelo. Soy una cabra hispánica y, como se sabe, las holandesas producen seis veces más de leche aunque ahora, con la reveladora actitud de van Caulker, la distancia tal vez se reduzca. Por mi parte le concederé al deportista a modo de reconocimiento al mérito un diploma que se asemeje al nuevo certificado de calidad LETRA Q (LEche cruda de vaca, TRAzabilidad y Qualidad). Ya no distingo los chistes tan fácilmente como cuando era niño. Las palabras, los actos y las cosas parecen que nos vienen despedidas desde una pista tan loca como la canadiense.

Entraban innumerables y se saludaban con los sombreros

Tras la tormenta perfecta ha salido el sol. Lejos, muy lejos de mi oscuridad. Camino como ausente pero enseguida hay alguien que me pita desde el coche o me para porque reconoce en mí a ese náufrago que apunta tímidamente con su pistola al murciélago volador. El número 1 de Batman, publicado en 1939 por Detective Comics,  ha superado el registro que hace escasos días alcanzó su antagónico en Action Comics. Tal vez pensara el amigo que yo tendría algo que decir al respecto. Él se va a presentar a unas oposiciones el próximo sábado y entonces, nada más oírlo, se me llenan los ojos de hormigas entrando y saliendo, afanosas, ya se sabe. Banta Gebang es un gigantesco basurero situado en Yakarta. Allí trabajan cientos de personas seleccionando las porquerías más variopintas para poder sacar unas rupias. El que apruebe una oposición, me digo, tendrá la suerte de iniciarse en uno de estos basureros. Al menos las necesidades más esenciales estarán cubiertas y el espíritu podrá visitar algún recital de versos labrados por Jesús Hilario Tundidor, porgamos por ejemplo. Seguro que entonces las hormigas ya no serán tantas, ni el ruido ensordecedor reventando los pasillos, las aulas y los nervios.

Nos despedimos sin mucha pasión, siguiendo con nuestro andar. Como una germinación que ya perdió su grano, desvanecida, inútilmente, en el tiempo (Son versos de Tundidor, no se vayan a pensar). Luego en casa, me digo, encontraré las mismas preguntas en su caballo de cartón. Sí, esa es la obra que se llevó el premio de la crítica de Castilla y León “El caballo de cartón”, de Abel Hernández. No hace mucho tuve el libro entre mis manos pero entonces no había recibido el premio y es que los premios, según dicen, no importan mucho. El libro se desarrolla en las tierras altas de Soria y viene a continuar el universo que presentó en “Historias de Alcarama”. Allá, en Soria, existe un sanador que cura las anginas. Esto no viene en el libro sino en la calle, en los corrillos que se hacen mientras voy y vengo. Acá, en Palencia, también hay otro sanador que ha explorado mundos lejanos. Es relativamente joven y su agenda se expande entre las bocas y las mentes esperanzadas. Tal vez algún opositor vaya a que le cure. Te pone las manos encima, abracadabra y espanta los males. Un ejército de estos milagreros necesitarían en Vancouver puesto que las desgracias, en letra minúscula, lejos de terremotos y atentados, continúan llegándonos extrañamente desde aquel punto de la geografía. Andrew Koening, Boner, el amigo despistado de Mike Seaver en “Los problemas crecen” se ha quitado la vida. El título de la serie fue sin duda una señal demasiado esclarecedora para su futuro.

 

Abel Hernández recibió el año pasado el premio Espasa de ensayo por su obra “Suárez y el rey”

28/02/2010 18:09 prision Enlace permanente. Literatura No hay comentarios. Comentar.


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