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Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2008.

En mi propia percepción de la situación

Se puede acudir al lugar equivocado como si uno fuera un ángel para abrir los ojos de comprensión, lástima y clarividencia ante las sombras que allí se disponen. Puede resultar fácil confirmar la irracionalidad humana entre el polvo, las guerreras abiertas de par en par y el perfume de  un cócktail bravío, sudado y tedioso.

Se pueden visitar lugares ajenos para intentar comprender algo de lo que pasa a nuestro alrededor o, al menos, intuir si en la próxima estación volverán a florecer las rosas entre las espinas. Sin leer a Julio Verne también se puede viajar al centro de la tierra

Las imágenes de aquel viaje quedarán probablemente en el espacio que ocupa la memoria trenzada del superviviente, entre los sueños y la realidad. Revivir las escenas será fruto más bien de ese poso irreal que despide la realidad cuando se aloja, como si fuera hollín, en  el pálpito de los días al levantarnos.

 

02/12/2008 10:59 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Resoluciones

Yo le resolveré la cuestión para que usted siga pensando en lo fácil de la solución. El tema lo parece, es cierto y le diré lo que quiere oír, en este caso que dos y dos suman cuatro. Así, continuaremos todos en la misma mentira, sin que usted conozca el estado tripudo de la ballena, la situación que entraña sus entrañas y las raíces cuadradas que la operación embarga. En resumidas, para que mi cabeza vuelva a satisfacer sus sentidos con el golpe final, tan esperado por aparentemente lógico y se instale, durante unos minutos, en el laberinto que procesa esa única respuesta por usted esperada.

 

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Premio "Ojo crítico" de narrativa 2008

02/12/2008 12:21 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Mocosos

Los ojos pesaban como el plomo cayendo bajo las aguas. Un corcho se asomaba en la caña del pescador que no paraba de aconsejar y dar noticias sobre el cadalso que es este mundo. Entre parpadeos griposos oí el chapoteo de la última ballena americana cantada por Lou Reed. Pasaba por allí, bajo el ataúd que formaba el camastro, sobre una corriente de aguas turbulentas. Sí, de allí venía,  ella y mis sueños conmigo del anzuelo de primera hora, completamente pescado por la nariz pelada y bajo los efectos de una tormentosa gripe que me secaba las entrañas, a moco tendido.

May the road rise before you
May the wind always be at your back
May the lord hold you in the palm of your hand
And may you be in Heaven half an hour
before de devil knows you are dead

 

 

Cendón

03/12/2008 08:57 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Atarantado boomerang, de vuelta sin partida

Es fácil sembrar la cizaña. Más bien creo que pulula por la atmósfera esperando poder asentarse tras las orejas de los cordiales, seres todos ellos beodos por necesidad de supervivencia. La cizaña es un virus que se instala donde le plazca pues no conozco lugar que no guarde condiciones ni medidas para ello. La prisión es, como cualquier otro, un balneario perfecto para extender el campamento viral. Rápidamente se forma un fortín de actitudes y trincheras donde antes no había sino desierto o un simple oasis bajo en pretensiones, alto en nicotina. El espacio, entonces, se llena de tiendas, sacos de arena superpuestos haciendo muralla, sillas de caballos enjaezados, camellos y las viejas alforjas donde viajan los sempiternos rumores traídos de países cercanos. Entonces se hace un corro y el primer agraviado extiende la mano llena de heridas, las cuenta delante de su público, se mira, exclama, una, dos, tres, un millón… y grita ya está bien. Los que por accidente caen alrededor exclaman oh, oh, oh, ya está bien, ya está bien. Los camellos hinchan las jorobas que suben hasta el cielo, donde los ángeles se tocan las campanillas y le dan a la bandurria. Ya está bien, ya está bien, se oye en lo alto. La guerra contra el mundo es declarada. Orson Wells avisa en la radio, ¡la guerra de los mundos! Un desfile de perjuicios forma un ejército con las axilas en alto, destilando chorros de coñac para servir a catetos e hipotenusas en el triángulo de las Bermudas, a Dios y a la Patria. Los años no pasan en balde, el campamento, entre la polvareda, sí.

 

 

Orson Wells

03/12/2008 19:38 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El mundo es una cárcel

Estoy rodeado de pasiones extrañas, filtraciones y mensajes que no comprendo. De repente alguien se acerca hasta mi lado y susurra, tengo un gran disgusto aunque no puedo contar el motivo y mucho menos la fuente de procedencia. Apenas balbuceo unas palabras torpes sobre los pesares que pasan y nos abandonan tal como han venido o me ayudo con las muletas de unos versos instalados sin luz, agua ni licencia alguna en el cuerpo, para que la alcancía, llena de misterio, se derrame entre mis manos. Se dice el pecado pero no el pecador y por ello, tras desayunarme con la noticia rebanada en una galleta, arrojo la lupa de la indiscreción. Me digo que para Sherlock Holmes el misterio y continúo con mas versos, ésta vez untados con una melancolía a juego con el día.

Yusuf, trasfundido en parte el problema, comienza a sentirse algo mejor y mi mente, que es un llanero solitario, abandona el lugar tras un portazo y la una en el reloj. Con un dedo señalo a Renato que mira melancólico el horizonte como si estuviera ante una máquina tragaperras en el último bar de la frontera, haciendo tiempo y tirando, no sólo la vida sino las últimas monedas que guarda en el bolsillo. Parece que está en el sueño de alguien, ausente, tranquilo.

Alrededor un grupo de reclusos se arremanga, no sé si para defenderse o atacar. El enemigo acecha y los gatos, no muy lejos, maúllan como personas panza arriba en las pesadillas de los niños. Por ello hay que estar siempre dispuesto para la lucha de los malos entendidos. De no estarlo, nuestra desilusión será pisoteada hasta por los mendigos que confían en los poetas y se nos sellará la boca para que no entren moscas ni manjares.

 

 

Helen Levitt

04/12/2008 18:24 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Last Great American Whale

La última gran ballena americana.

Algunos dicen que la vieron en los Grandes Lagos

Otros dicen que la vieron en las costas de Florida.

Mi madre dice que la vio en Chinatown,

pero no siempre te puedes fiar de tu madre…

 

         “Last Great American Whale”New York – Lou Reed

Dicen que nunca tuvo enemigos
que era una grandeza a conservar.
Fue la última superviviente de su progenie
la última de este lado del planeta.

Medía media milla de morro a rabo
plata y azabache con poderosas aletas.
Dicen que podía partir una montaña en dos
así fue como nos llegó el Gran Cañón.

Dicen haberla visto en los Grandes Lagos
Otros también dicen que estuvo por la costa de Florida
mi madre dijo haberla visto en Chinatown
aunque tú nunca debes creerla todo.

En Carolina el sol brilla con fuerza durante el día
y el faro tintinea fantasmagórico de noche.
El jefe de la tribu asesinó al hijo del alcalde,
un jodido racista,
y fue sentenciado a muerte en 1958.

Claro que el chaval del alcalde era todo un cerdo
escupía a los indios y cosas mucho peores
por eso el viejo chamán hundió un hacha en la cabeza
su vida comparada con la muerte era apenas nada.

Los hermanos se reunieron junto al faro
a cantar, a conjurar un vendaval o una tormenta.
El puerto se resquebrajó y
la Gran Ballena brincó fuera del océano con ímpetu,
causando un enorme maremoto
una gigantesca ola que derrumbó la cárcel y liberó al jefe.

La tribu rugía su triunfo
los blancos se ahogaron, y los marroncitos y rojos al fin fueron libres,
aunque la desgracia finalmente llegó:

Algún miembro local del NRA (Nacional Rifle of America)
tomó su bazoka del armario del comedor
y pensando que podía hacer puntería sobre los indios
voló los sesos de la ballena
con su arpón metálico.

Joder, a los americanos nos les preocupan
las cosas, y menos aún la tierra y los mares,
la vida animal no les interesa para nada
menos aún la del propio ser humano.

A los americanos no les preocupa demasiado la belleza,
se cagarían en los ríos,
hasta arrojarían el ácido de sus baterías a un manantial,
pero miran las ratas muertas flotando en la playa
y les jode si entonces no pueden bañarse.

Dicen que las cosas están hechas para la mayoría
nadie cree la mitad de lo que ves,
y nada de lo que tú escuchas,
Es como mi amigo y pintor, Donald, me contara:
“Pincha con un tenedor en su culo,
dales la vuelta y

ya, estarán hechos"

 

 

 

04/12/2008 18:47 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

¡Tute!

Alguien percibe mal tono en una contestación y responde con el azufre que le dan los años y el arremango que ha solventado mil y una faenas en la plaza. Dependiendo del uniforme que uno lleve encima se atiene a unas u otras normas.

Si quien recibe el escupitajo es el dueño de la empresa puede incluso que flexione los tobillos y al son de una lengua de serpiente, lance a la cara un puñal del tamaño de un obelisco. Lo de la puntería no tiene mucho que ver en el trance y poco importa, dado el tamaño del arma y el diámetro de su envergadura, que quien lo lance sea un soñador de vaqueros en el circo, ciego de ira y espanto, o un trémulo admirador de rubias de medio pelo que pretende dárselas de gigoló.

Si quien se merienda el puñetazo en la mesa es un empleado, entonces no le quedará otra que agarrarse los machos y comerse la lengua de serpiente, el morro y las orejas en la misma cazuelita, junto a una salsa condescendiente y bobalicona que se transformará en un acceso de bilis y misantropía en horario comercial.

Pero esto no siempre sucede y también puede ocurrir, llegado el caso de la enajenación mental transitoria, que tras el mostrador o la ventanilla surja un as de bastos de buen roble y sin tiempo de reacción se estrelle en la cara del provocador. Como un semáforo su rostro pasará del rojo al póker  y de éste al repóker de ases bajo los efectos de la estampanación sobre las perlas cariadas de su boca . El villano ultrajado hablará de denuncias, derechos y cavernas donde los tiranos se engominaban el pelo con su propio semen. El doliente y herido despotricará echando rayos y relámpagos que alumbrarán su camino, primero a urgencias, después al juzgado y por último a su hogar.

En cualquier caso nada sino rutina, causa y efecto de un comportamiento lleno de bienestar.

 

 

-Madeleine -  Ramón Casas

05/12/2008 11:55 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Adriaan Adriaanszoon - Aris Kindt

¿De quién es el cuerpo que se ofrece en sacrificio? ¿De quien sus días y sus noches? El cuerpo que derrama placer y dolor, tierra fértil donde lo marchito tiene un horizonte del color de las aceitunas. Cada cual elija el que prefiera, verde o negro. ¿De quién es el cuerpo traicionado o el corazón, parte unívoca que palpita elevado hacia los techos de la prisión? El cuerpo no traiciona, el cuerpo se ofrece en carnavalesca sepultura a los zombis que creen en un Dios columpiándose sobre las ramas de dos manzanos (hace mucho mucho tiempo, una de sus manzanas dio un salto y fue a espantar la cabeza de un tal Newton el cascarrabias).

El cuerpo sufre y disfruta en contra o a pesar de los vituperios, lanzas de longinos o espasmos made in Rocco Siffredi. Este es mi cuerpo dice el capellán en la misa. Y el de Aris Kindt que, ahorcado poco antes del robo, posa para la eternidad en la lección de anatomía inmortalizada por Rembrandt. Su cuerpo, ni muerto descansa. Su mano, nos dice Sebald, fijémonos en la enorme palma de su mano izquierda. Sus tendones son los del dorso de la mano derecha. Esto, evidentemente, no se debe a ningún error.

El cuerpo, sus trozos, las lecciones de anatomía, sus reacciones, eccemas, urticarias y el cansancio en general. El cuerpo no lo es todo.

 

 

 

05/12/2008 23:11 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El muro pintado con cal de mi secreto

Rosseau nos cuenta en el libro cuarto de sus confesiones que desechó la idea de visitar las márgenes de Lignon por las palabras de una mesonera. Había leído con su padre “La Astrea”, novela pastoril de Honoré D´Urfé, y desde entonces no se le había quitado la idea de encima. La mesonera le dijo que era un buen país para los obreros, pues tenía muchas herrerías y se trabajaba muy bien el hierro. Dicho y hecho, Rosseau cambió la dirección de su brújula, tan orientada hacia ese paisaje pastoril que la novela de más de cinco mil páginas, dejó en su cabeza.

Movernos con ideas literarias, andar por los caminos polvorientos o visitar cárceles donde penaron los más ilustres de entre los olvidados, es otra de las enfermedades que padecemos los que vivimos anclados a las palabras, acciones y proezas que nos vienen, línea directa y en su mayor parte, de las novelas. Seguimos la senda de lecturas con las que Alonso Quijano cursó su título de caballero y anunciamos, en cada pequeño viaje, la visita a algún rincón donde muy pocos son los elegidos. Para ello, no hace falta salir de la prisión, peregrinos de las estrellas, visitamos los cuadros que sólo han sido pintados para nosotros.

 

 

 

 

 

 

"Paisaje con un hombre muerto por una serpiente" Poussin

06/12/2008 23:33 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La flor está siempre en la almendra

La lluvia pulsa el botón de la nostalgia y la melancolía. Propicia el llanto y la mimesis con la naturaleza alocada que, de vez en cuando, también sabe eructar y reventar de gusto. Esta humedad es vivida por dentro como si fuera arena en el desierto de Calcis, Siria y, en consecuencia, uno mismo se hubiera convertido en un San Jerónimo de tres al cuarto. No tengo conciencia de mi intención por convertirme en un asceta así que me tomo las horas como si fueran las correspondientes a un curso acelerado de los que organizan para manejarse en el medio y con los que, por unas poquitas horas de la vida, aprendes lo que no está escrito. Tengo la idea de que estos conocimientos, junto a la carpeta y el boli entregado en la inscripción, acaban acumulándose en un país extraño que pronto dejará de existir. Algo así como Uqbar, aquel pais que desapareció tras el tratado de Versalles. Pero hablar de Uqbar es hablar de Borges y su cuento Tlön, Uqbar, Orbis Tertius. En él, Bioy Casares recordaba que uno de los heresiarcas de Uqbar declaró que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres.

No es extraño que la lluvia, por tanto, me lleve hasta Uqbar.

 

 

 

 

07/12/2008 13:44 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Las Puertas de la Percepción

No sé si hace o no mucho tiempo, pues este concepto es demasiado relativo y cuando se sobrepasa una edad, como ya he dicho en otra ocasión, es como si bajásemos por un tobogán donde todo pasa tan deprisa que en verdad no somos capaces de reconocernos en ningún espejo. Pues bien, no hace tanto a fin de cuentas, pues yo aún podía pasear y permitirme el lujo de entrar en un cine para ver uno de esos clásicos donde los caballeros las prefieren rubias o las bicicletas son para el verano. El caso y para no extenderme como si fuera un cáncer benigno, decía que me encontré a la puerta del cine con un matrimonio al que conocía por haber regentado uno de esos bares que pertenecen a otra época pero que se ha mantenido, milagrosamente, en ésta. Ahora les había llegado el momento de disfrutar jubilados, con los hijos volando lejos y ellos, parece mentira y parafraseando a William Blake, abriendo las puertas de la percepción para percibir las cosas tal como son, infinitas. Uno de los placeres a los que se arrojaban con los ojos bien abiertos era ese, el cine. Podía ocurrir incluso, decían, que volviesen a echar nuevamente algunas de las películas que ya vieron cuando novios. Esto les hacía mucho más etéreos, pensando y filosofando sobre todo lo que había sucedido entre las dos proyecciones, los sueños, la familia, el destino…

Volví a verles en un par de ocasiones. Al cabo de un mes nadie supo darme razón de ellos.

 

 

William Blake

07/12/2008 23:34 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Aforismos

“He notado claramente que tengo una opinión acostado y otra de pie”

 

                            G.C.Lichtenberg

 

 

08/12/2008 11:28 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El diablo de la botella y otros cuentos

Las ideas, pensamientos y quejas llegan a mi cuerpo en mensajes dentro de botellas que flotan y pernoctan vacías en el océano de las noches y los días. Así hasta mis ojos cada discurso es un mensaje que atraca en este extraño muelle que soy yo, peinado por las olas del ancho mar. Conjuraciones y pactos de silencio se rompen dentro de esas botellas y yo, sencillamente, las coloco en un vasar al que miro, de vez en cuando, mientras me comunico con las estrellas o dibujo en el suelo, a tiza, la chaqueta del archiduque Francisco Fernando agujereada un 28 de Junio de 1914. Luego, pongo ante mis ojos la chaqueta y a través de ese agujero sangriento consigo ver lo que hay más allá de las estrellas. Y lo que hay no son sino otras botellas con sus mensajes, navegando perdidas en el firmamento.

 

Esto me trae a la cabeza un poema de José Manuel Caballero Bonald:

 

Solícito el silencio se desliza por la mesa nocturna, rebasa el irrisorio contenido del vaso. No beberé ya más hasta tan tarde: otra vez soy el tiempo que me queda. Detrás de la penumbra yace un cuerpo desnudo y hay un chorro de música hedionda dilatando las burbujas del vidrio. Tan distante como mi juventud, pernocta entre los muebles de lo amorfo, el tenaz y oxidado material del deseo. Qué aviso más penúltimo amagando en las puertas, los grifos, las cortinas. Qué terror de repente de los timbres. La botella vacía se parece a mi alma.

 

 

Alfred Stieglitz "The Steerage" 1907

08/12/2008 16:34 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

bastaría de nuevo el aire

Podría seguir hablando de botellas, medio llenas o vacías. Explicar que, en ocasiones, los funcionarios de la prisión se mueven como las moscas atrapadas en una botella y algunos, ya sin aire, revoletean y hablan como si tuvieran plena conciencia de ello.

Cada uno tira el tiempo como puede. La cuestión de tirar o no tirar es, ya se sabe, relativa. Lo que da validez al sentido y a la conciencia de tirarlo o no, es cuando así lo siente uno mismo, independientemente de la opinión de los demás. Normalmente este sentimiento de pérdida, entre los cimarrones que viven libres, ocurre durante determinadas vacaciones que mutan en horrendos viajes, fines de semana entre cuatro paredes o puentes del estilo al que algunos disfrutarán sin duda en estos momentos. Para otros, en cambio, el tiempo tirado es una pauta común y rutinaria de la tarde dominical. Unas horas echadas en la estación esperando el tren que lleve al lunes.

En la prisión todo esto es diferente. Nosotros estamos tirados en el tiempo y los perdidos somos los presos. Ocurre, ciertamente, al revés y nos consolamos con historias que encontramos en la biblioteca. Así he sabido que el joven emperador chino Luang-hsu tuvo una existencia similar a esas moscas embotelladas. Tras iniciar una serie de reformas aperturistas fue enviado por su tía (que era como una madre) y regente a una prisión ubicada en uno de los palacios de agua situados ante la ciudad prohibida. Tras diez años de cautiverio murió a los 37 años. Porca miseria. Su historia, dependiendo quien la cuente, puede ser fascinante.

 

08/12/2008 21:44 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Aquí es donde me he extraviado

Puede que la cosa vaya de superhéroes. Los tiempos sólo precisan de ellos para sobrevivir. Cada persona es un superhéroe o al menos ese concepto puedo tener de quien, tras la locura cotidiana, aún le quedan fuerzas para planchar un pantalón. Si le coge el gusto incluso puede seguir con el calzoncillo sólo por el hecho de ponérselo inmediatamente y bien calentito, con lo que la foto haría de él realmente un superhéroe de los clásicos. Un gusto al calorcillo que se puede dar el pobre si aún no le han cortado la luz y no ha lanzado la plancha por la ventana en un arrebato a lo Mister Hyde.

Porque durante el día he cambiado completamente de opinión. Hoy, el profesor de una clase de comunicación a la que me he apuntado para escaquearme de la rutina, como si de esta manera pudiera hacer otra cosa que lo habitual (dejarme morir un día más entre coles de Bruselas y presos del tocomocho), afirmaba que somos uno dentro y fuera, en el trabajo y en casa, en la cárcel y fuera de ella, en la vida en general. Así, el que es un chillón pues chilla en todas partes y el que es un soberbio lo es hasta para tirar de la cadena. Tira con soberbia y exclama para sus adentros ¡a la mierda! Pero con un tono de comida delicatessen en lata abierta el día de su caducidad oh lalá.

Ahora estoy plenamente convencido de que eso no es así nunca, aunque valgan las excepciones (en los tiempos que corren deberían estar encerradas). No pasa un día sin que aparezca un presunto pederasta, una persona normal como dirían las vecinas oh lalá ¡a la mierda! No pasa un minuto sin que a alguien se le vaya la pinza y tras cagarse en todo lo cagable, le de por reciclarlo dentro de una lata que ponga delicatessen con el único objetivo de lanzarlo a ese soberbio que la abrirá el día de su caducidad oh lalá. Los trabajos impiden conciliar lo humano con lo profesional. Los rendimientos y beneficios se producen a costa de deshumanizar la empresa, el país o el planeta. Ayudar a mantener ese desequilibrio produce una esquizofrenia que maquillamos con corbatas, números o tergiversaciones. No nos importa nada de lo que pase a un palmo de nuestras narices ni queremos plantearnos seriamente qué coños estoy haciendo o están haciendo de verdad. El mundo se fagocita con nuestra locura. Eso es lo que diré mañana. ¿Quién eres? Le preguntaré. ¿Quién se esconde tras ese traje y esas palabras? ¿Un superhéroe con el calzoncillo bien caliente?

 

09/12/2008 23:04 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

La práctica conversacional con los informantes

 

P.J. Harvey anuncia disco para el 2009

 

Hay días como torbellinos, jornadas en las que el aire hincha las jorobas de los más pesados y hace que los testículos de los bebitos suban todos en el mismo ascensor. Como suele suceder, la peste se extiende pronto sobre la cubierta y cualquier problema explota como si fuera un grano pubertero, nuevamente frente al espejo de ese ascensor repleto de testiculitos.

Renato recibe la llamada de una compañía para confirmar unos datos personales. Esto ya de por sí resulta extraño, no sólo porque Renato nunca recibe llamadas, sino porque haya pasado los controles de rigor. Sin dar mayor importancia, un tanto a contrapié, Renato ofrece los pocos datos que posee, o sea, nombre, apellidos y DNI. Sin más le cuelgan. Un enigma que, desde entonces, también sube y baja. No sé en qué ascensor de su cabeza ¿Habrá ganado un concurso?

De repente empujaron hacia dentro de la celda a un cabezón de seis metros cuadrados, pelo incluido. Estaba indignado porque una llamada equivocada le interrumpió lo mejor de la siesta. Ni corto ni perezoso no tuvo otra ocurrencia que acudir a una tienda de móviles. Allí cogió uno de los mejores aparatitos y se lo introdujo en el ano. La señorita que atendía, de repente, pareció despertar y encogió los pechos tras la blusa. Una niña que iba con su madre a echar la carta de los reyes magos, confundida, introdujo el sobre tras el móvil, pensando en lo evidente de aquella huchita o buzón de llamadas. No sé más. El tipo estaba ahora con nosotros, pidiendo a gritos un abogado e informando a Sir Andrews sobre cuestiones un tanto inconexas. Decía algo de la periodicidad de los eclipses de luna y describía ciertos aspectos de su enfermedad, algo de hipertensión y pálpitos nocturnos. No sé lo que pasó, una fuerza extraña se apoderó de mi  mano, desbocada hacia su rostro. Comencé a abofetearle como si estuviera ante un niño malo en un colegio de los de antes. De repente, se calló, aturdido, esperando una explicación ¿Es Sebald el narrador? Le pregunté. ¡Ahí es donde estaba cuando me interrumpiste! añadí, ahí, en ese punto del artículo de Graciela Speranza ¿Dónde está el autor? Como única respuesta se orinó los pantalones.

 

 

 

 

Se hizo un silencio y volví a mi sitio. Al poco cerré los ojos para visitar un estudio de televisión. Sería la única entrevista que iba a conceder a los medios. Todo eran luces, cámaras, movimientos con prisas, nerviosismo y mi voz que, por fin, al saludo de buenas tardes, respondía: “Sí, sé que mi vida ahora corre gran peligro. He puesto patas arriba lo más blanco del sistema. Aunque en realidad todo el mundo ya lo sabía. No me apellido Saviano pero soy Roberto, ya me entiende”. Y el locutor, con cara de póker, dio paso a los anuncios.

Ya sé, pero queda tan bien puesto por escrito…

 

10/12/2008 22:24 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Love is in the air

 

 

John Paul Young - Love is in the air (1978)

 

No quiero empezar mal los sueños

10/12/2008 22:45 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

De vez en cuando camino al revés

Intentar poner de tu parte puede resultar contraproducente. Un pequeño logro ofrecido en bandeja de plata junto con el café de media mañana, se puede transformar en tu propia cabeza rebanada y con una manzana en la boca.

Superhéroe o supervillano que añades un centímetro en la pértiga de tu voluntad, ¿no sabes que mañana querrán más? ¿no sabes que las alabanzas se exprimirán en tu cerebro y aparecerán colgadas como sábanas salpicadas de hollín? Es cierto que todos podemos dar mucho más. Sólo necesitamos alicientes, confianza, creer en lo que hacemos, participar en el grupo, en la idea. No sabemos lo que realmente podemos dar de nosotros mismos hasta que se nos plantea el gran reto. Podemos llegar a ser los mejores especialistas en el oficio, afilar como nadie los electrodos de tungsteno con un esmeril de grano fino, tratar a las válvulas expulsoras de gasoil como si fueran las mejores madres del mundo, podemos ser los mejores. Eso y más. Pero si un día surge la sospecha o el listón en lo alto ya no se ve porque los ojos no son los que eran, se oirá el crujido de una puerta abriéndose a tus espaldas. Entonces, el ojo que te miraba por la cerradura tomará forma y se convertirá en un insignificante dedo índice que, sin dudarlo un instante, te expulsará del presunto paraíso. Has fallado, es todo lo que oirás, y un lamento sin estridencias ocupará tu cuerpo y alma que, cogiendo perspectiva, emigrará hacia un cuadro efervescente y sensible de Mantegna. Un buen lugar para encontrar refugio y esperar la nueva vida.

 

 

El guionista y dibujante Robert Segura, padre entre otros de Rigoberto Picaporte solterón de mucho porte, ha muerto

11/12/2008 23:33 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La última vez que lo vi fue dos años después de que muriese

Considero que lo único que da sentido a la vida son los imprevistos. Aquello que surge o aparece venido de un lugar extraño en el momento menos propicio o esperado. Ninguna ley conocida rige estos avatares que siempre sorprenden o fracturan la idea inicial. Parecen pequeñas bombas que, de explotar, son capaces de cambiar el destino de una persona.

Un viajero pierde el avión para regresar a su país y mientras, desesperado espera coger el siguiente vuelo, se ve inmerso en una revuelta popular que le llevará a refugiarse en un poblado cercano al aeropuerto. Allí conocerá a una nueva madre Teresa de Calcuta que le cambiará la vida.

Un ciudadano de orden toma tranquilamente una copa en el bar cuando de repente unos muchachos armados de whisky hasta las cejas comienzan a acosar a su mujer. El hombre se acerca a ellos y les reprocha su actitud. Como respuesta comienza a danzar en mitad de una pelea de la que sale victorioso, pues mata accidentalmente a uno de ellos y todo se para. Este hecho le llevará a la cárcel, con lo que, huelga decir, su vida ya no será nunca la misma.

Podría seguir así ad infinitum, enarbolar la bandera del amor, sorpresa entre las sorpresas, y terminar con la muerte, último, definitivo y contundente accidente que quiebra como nada o nadie las vidas.

Si repasamos la historia ¿cuántos hechos no buscados cambiaron su rumbo? ¿cuántas personas son lo que son sin haberlo buscado? ¿Por qué somos tan engreídos si en cualquier momento, para bien o para mal, todo se puede quebrar?

No estoy diciendo que perseguir los sueños sea algo inútil y que encontremos el mejor deleite contemplando la horca donde ajusticiamos las ideas o proyectos antes de empezar. No estoy justificando una ciudad sin servicios de basuras porque, a fin de cuentas, nunca puede estar completamente limpia, una habitación de hospital nada aséptica o las manos de un cocinero, émulo de Pilatos sólo en sueños.

Considero, viajo hasta el principio de estas líneas, que lo único que da sentido a la vida, es su sinsentido. Ser conscientes de ello ayuda, entre otras cosas, a no engordar el ego, estatua de sal frente a poemas donde todo es posible, hasta lo imprevisto.

 

       

 

Nos informan los medios hoy que se han recuperado un millar de documentos del que fuera presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora. Memorias, fotos, manuscritos, conferencias, etc. Estos documentos, parte de su archivo personal, fueron robados durante la Guerra Civil

13/12/2008 20:30 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Solo entre dos infiernos, el de la libertad y el de la edad

Los discípulos de Pitágoras oían al maestro a través de una cortina. De esta manera evitaban la distracción de un sentido tal como es la vista. Aplicar el oído tras las cortinas ha tenido un ejemplo muy particular a lo largo de la historia. Esta técnica sentó cátedra en cortes y reinos e incluso llegó a esta prisión sin perder un ápice del sentido. Técnica mágica que supone una de las mejores maneras de crecer o hundirse, sobrevivir y malvivir con el adjetivo de chivato subrayando cada mirada.

Pitágoras acuñó la palabra filósofo y ante el tirano Leonte le explicó su sentido. Verás, Leonte, a los juegos olímpicos acuden tres tipos de personas, los atletas que compiten, los comerciantes que hacen negocios y los espectadores que contemplan los juegos.  O sea, unos viven para servir la fama y otros al dinero. Pero Leonte, verás, los mejores son los espectadores porque dedican su tiempo a la contemplación de la naturaleza como amantes de la sabiduría, es decir, como filósofos.

Pitágoras ha venido hasta mí a través de unos catetos y un bosque de paradojas presentado por Le Clezio en su discurso para recoger el nobel.

Bartok, discípulo perteneciente a la hermandad pitagórica sólo por el hecho de pegar, como si fueran ventosas, las orejas tras las paredes y cortinas, nos ha contado que el nuevo no es un galán. No es lo que nos han querido decir, un estúpido y pretencioso señor, con mucho de cateto y merodeador de guarderías, que disfrutaba metiendo los dedos en los ojos de los niños y grabando con fuego sus pantorrillas sonrosadas. Bartok ha dicho que eso es lo que nos quieren hacer creer. Sea como fuere, tiene suerte el condenado, tal por vez por desconfiado.

 

“…Este “Bosque de Paradojas”, como lo llamó Stig Dagerman, es precisamente el numen de la escritura, el lugar desde el que el artista no debe intentar escapar: al contrario, él o ella debe desplegarlo en orden de examinar cada detalle, explorar cada rincón, nombrar cada árbol. No es siempre una estancia agradable. Él piensa que ha encontrado un refugio, ella confiesa en sus páginas como si fuera una cerca, indulgente amiga; pero ahora estos escritores se confrontan con la realidad, no precisamente como observadores, sino como actores. Ellos deben elegir bandos, establecer su distancia…”

 

…Y termina su discurso diciendo:

 

“…En todo su pesimismo, la frase de Stig Dagerman sobre la paradoja fundamental del escritor, insatisfecho porque no puede comunicarse con aquellos que padecen hambre —sea de alimentos o de conocimientos— toca la gran verdad. Literalidad y la batalla contra el hambre se conectan de manera cercan, interdependiente. Uno no puede triunfar sin el otro. Ambos requieren, además de impulso, que actuemos. Así que en este tercer milenio, que apenas ha iniciado, ningún niño en este planeta compartido, fuera de género o lenguaje o religión, debe ser abandonado a la hambruna o la ignorancia, o llevado lejos del banquete. este chico lleva consigo el futuro de la raza humana. En palabras del gran filósofo Heráclito, pronunciadas mucho tiempo atrás, el reino pertenece a un chico.”

 

 

                   discurso del nobel J.M. G Le Clezio

 

 

Otra esquela viene a este lugar. La muerte de Bettie Page. El dibujante Milton Caniff se inspiró en ella para crear a Pal Gal.

14/12/2008 20:46 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

En medio de la danza y los días

Cada vez escasean más los auténticos narradores. Aquellos que convierten la voz en flauta de serpientes y encandilan a una audiencia arrebatada por el entusiasmo. Son seres a los que persigue la realidad y que, en condiciones idóneas, cabalgan en las  olas y las horas del día, simulando molinos, quijotes y escuderos.

Hay un tipo de narradores que exponen sus comedias y tragedias atípicas o milagrosas. Tras haber salvado su vida en dura pugna con el Demonio han conseguido volver y por ello, cuentan lo que sólo ellos han esperimentado

Pero estoy hablando de ese otro tipo de narradores que sus experiencias no son sino las imaginadas o sufridas en su marcha diaria y cotidiana. Estas personas no han salido físicamente nunca de su zona. Le Clezio dedica su nobel a una de estas fascinantes narradoras orales. La rapsoda se llama Elvira y era conocida en el bosque de Emberá. “Era una auténtica aventurera y vivía sin un hombre, sin niños -la gente decía que ella era un poco borracha, un poco prostituta, pero yo no lo creí ni por un minuto- y ella iba de casa en casa para cantar, a cambio de carne, una botella de alcohol o unas monedas”.

 

En mis desvelos y comidas me fascinan especialmente esas personas que sin echar mano del ego obtuso o frívolo, seducen de igual manera a los que tienen alrededor, con sus vivencias cotidianas e incluso aburridas, pero hinchadas con el poder de la imaginación o la exageración. Viven, en una frontera entre estos dos tipos de narradores, cercanos al Barón Münchhaausen en algunos casos y a mi persona especialmente.

 

 

 

 

"La duquesa de Langeais", Jacques Rivette

16/12/2008 11:28 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

y gritos militares de gaviotas

Hay quienes ven el futuro sin tener poder alguno. Como si atisbaran desde un faro los mares, las banderas de los barcos y el viento, reconocen lo inevitable y lo profundo que es el mar. Los versos que se leen desde  el faro se convierten en espuma y la espuma en comedia o tragedia. En ocasiones el futuro simplemente es lo que no queremos ver.  Metidos en una escafandra seguimos pensando que un charco es el mar y que los barquitos de papel siempre llegan a su destino.

 

 

Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis

 

17/12/2008 10:34 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

zarpa el viejo pintor miniaturista

El encuentro de dos viejos conocidos puede no ser más que eso. Conservar, atar o desatar el trozo del cordón, algo suelto ya por los tirones de los días. Puede ser una bonita atracción saludar entre los barrotes y preguntar por la marcha de la vida, incluso para los que dormimos entre las sombras. Podemos descubrir que el espíritu del que físicamente está libre se encuentra en una celda y al revés, el físicamente preso no lo está en espíritu. Esto tal vez sea un poco complicado. Me da por imaginar una ciudad nocturna donde las farolas siguen siendo de gas y los adoquines crujen con el paso de los carruajes. Un lugar donde todas las almas presas comparten las horas cuando el cuerpo se ha dormido y brindan, entre brumas, por la melancolía y la comprensión, a escasa distancia de los acantilados.

Las paradojas pueblan un bosque que jamás nadie podrá talar.

 

 

"Mujer sentada con vestido azul" Modigliani

17/12/2008 21:50 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Pasar desapercibido viviendo. El perfecto camuflaje

Por diversas razones podría hablar de avellanas y supervivencia. Cierro los ojos y me pongo el catalejo encima. De inmediato consigo ver a un montón de enanos compitiendo en una carrera de sacos. Hay un problema añadido. El suelo está formado por una alfombra de avellanas. Unos se caen y otros se tiran entre carcajadas, lágrimas y furia. El premio al ganador es un beso en la nariz. De esta manera les informan que un día, cuando sean mayores, alcanzará el tamaño de una berenjena sin granos. Algunos de esos enanos prefieren no levantarse. Parecen entretenerse con las avellanas. Se inventan vidas de seres que habitan en el interior de esas cáscaras. Juegan a los planetas y piensan que el resto del mundo no existe. Otros, a trompicones, consiguen mantenerse en pie aunque su cuerpo aparece magullado. Además tienen la mente dedicada a él, a sus tatuajes, a los poros de la piel, a sus uñas que arañan las tapias mientras hacen compañía a los gatos. A veces aparece un gato muerto.

Sigo con los ojos cerrados y veo a los padres de esos enanos cargando a sus espaldas sacos de avellanas. Van y vienen de casa al trabajo y del trabajo a casa. Las ventanas de sus hogares delatan sombras chinescas al anochecer. Los muebles crujen y cientos de varas de avellano vuelan de un lado a otro del pasillo. Dentro, un ejército de enanos despliega sus sueños aunque realmente nadie quiere irse a la cama.

Hace tiempo que la carrera acabó pero continúan con los sacos hasta la cintura. Nunca podrán salir de ellos.

 

 

F.Casavella

18/12/2008 21:40 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El camuflaje en estas fechas debe ser perfecto

Mi opinión sobre la Navidad es voluble. Normalmente bebo un par de copas de champán y sin envainar la falcata ibérica (con la también se puede catar un melón) dirijo mis pensamientos hacia un comic con sus bocadillos en blanco. Entonces me digo que, en el mejor de los casos, así es la Navidad.

Para muchos es el lugar ideal donde deprimirse sin límite. Un decorado hecho con brillantina, luces parpadeantes al estilo puticlub y sonrisas que producen hemorragias de diversa gravedad. Cada campanazo que se oye representa el comienzo del último round. En definitiva, el momento para tirarse al tren y al maquinista del ave. Por ese orden.

Otros no lo llevan tan mal. Por el motivo que sea sus muertos quedan a un lado y confieren a estos días un entrañable lugar de encuentro y simpatía. La vida es así, un teatro puro y ahora, dicen, toca la gran función. A mal tiempo buena cara.

También, evidentemente, hay quienes piensan que el mundo es Disneylandia. Entonces lo mejor es pasar la tarjeta, brindar, ingerir alimentos por los ojos, sentirse todos los reyes de la baraja por unos días, gritar feliz Navidad…

Excepto en este último grupo me puedo encontrar en cualquiera. Por distintas razones y a merced de las olas digo una cosa u otra. En general, fríamente, como corresponde a cualquier invierno, diría que la Navidad es un no lugar (no soy el único que opina así). Estoy sin estar, de paso, resguardándome de la marabunta que me obliga, en pequeñas dosis, a compartir la unión y la poca gloria que empaña nuestras mejillas. Los reclusos también tienen derecho a sonreír y hacerlo se traduce en la encarnación más pura de la mascarada. Para muchos de los que están conmigo, resulta muy duro que, sintiéndose solos, les feliciten el año nuevo. Esto se transforma, automáticamente y sin poder hacer nada por evitarlo, en un amargo cáliz que les remueve unas entrañas a punto de generar tumores y malos humores.

 

En cualquier caso y siempre que se quiera, Compay seguirá cantando:… el día que no me quieras, me lo dices despacito…

 

20/12/2008 10:55 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

hacerse una vida de fronda/ y nunca amarillear

Las fechas entrañables se van haciendo espacio entre nosotros, los de la prisión. Las celdas se llenan de viejos ilustres pues este es un lugar ideal para reencontrarse con compañeros de viaje, abandonados o amparados por viejas sombras conocidas. Viajamos en el mismo tren y los que aún permanecemos en pie, a pesar de todo, sonreímos sencillamente por el hecho de no tener que entrar a un supermercado durante estos días. Las grandes superficies eran para mí como habitáculos infernales, salas de espera donde los zombis sonreían o se estresaban antes de penetrar en el Hades. No podría haber un suplicio mayor que hacerme espacio entre cestas y carros de la compra, luces y adornos navideños. Toda mi piel hacía una urticaria con la forma de un mapamundi extraño. Si alguien me despellejase y colocara ese mapa sobre una mesa vería cosas inauditas, tal vez pudiese palpar allí mismo el despiece de Santa Teresa perfectamente explicado con las formas en carne viva de mi piel. No tendría por qué oír, como todos estos que me rodean, a la Nieves Concostrina para saber entender algo sobre tan macabro y sacrosanto tema. Sí, estoy de acuerdo, el programa de la Concostrina se abre paso entre el resto de noticias, conversaciones y opiniones, dejándonos en una cima oscura y acolchada por el musgo de lo sombrío y de las ausencias, tan presentes en cada casa por Navidad. Durante unos minutos, bien es verdad, tenemos buena compañía y en estas fechas no hay programa ni sintonía que decore mejor las cuatro paredes.

 

 

http://www.nievesconcostrina.es/

 

 

21/12/2008 10:01 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

como recién emergido del océano Glacial Ártico

Algunas personas son en sí mismas su propia prisión. Normal y habitual dirán algunos. Algunas personas son en sí mismas centros de tortura, Guantánamos con bigote, calvicie o dientes que parecen murallas derruidas tras la batalla. Ellos son los círculos más viciosos, sus propias cuadraturas supervivientes de épocas fantasiosas y nutritivas. Ante las miradas de los más jóvenes sus figuras se convierten Quijotes trasnochados y de poca monta. Escuálidos caballeros que se fumaron la vida y no aprendieron a leer entre líneas sus novelas de caballerías. Ellos, en estos días, son el humo sin extinguir de aquella pira promovida por el cura y el barbero.

 

22/12/2008 18:33 prision Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Un catálogo titulado de libros raros

Se abre la mañana como si fuera un libro en blanco. Mis fantasmas, todos de la mano, acuden al encuentro y forman líneas que hacen párrafos, capítulos, referencias bibliográficas… Doy la vuelta a la página y veo, en mitad del silencio blanco, un oso que navega a la deriva sobre un bloque de letras. Agacho la testuz y se hace la sombra sobre el oso. Le susurro al oído, quiero desaparecer dentro de sus ojos. Pero mis fantasmas tienen formas de nubes pares, impares, se repiten, atraviesan los poros por donde transpira la vida y sus circunstancias. De repente, consigo entreabrir la blancura con sus líneas y me sumerjo en lo más profundo de la mañana. En ese momento, justo al lado, rozándome la nariz, pasa un submarino ruso con el sabor de sabotaje internacional. Dentro descansa un ejército de sombras con sus máscaras negras. Pronto, muy pronto formarán la procesión fúnebre que acompañará a la fantasía en su entierro.

 

 

"El río" Jean Renoir

23/12/2008 23:44 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

Nada hice, la palabra hizo todo (M.Lutero)

Cada gremio, más o menos intelectual, engendra su propio vocabulario para precisar el discurso y las conclusiones. Sus textos, conferencias y diálogos semejan un bosque de palabras imposible de penetrar. Médicos, físicos, literatos barrocos o innovadores, antropólogos, críticos de cine, erotómanos, fotógrafos… Todos tienen su manera y en ella se encuentran los unos a los otros. Claro está, estos dialectos también producen separación con el común de los mortales y se le presentan como la tinta del calamar cegándole los ojos del entendimiento en su huida.

Pero no podemos pensar que ellos, los intelectuales o especialistas en alguna materia, son los únicos que utilizan estas armas de cercanía y alejamiento. Estos mensajes cifrados son la única versión aquí en la prisión, en el barrio y entre los más jóvenes que tiran de sms convirtiendo su móvil en una especie de telégrafo del siglo XXI. Esta peste de incomunicación entre semejantes seduce a sus compromisarios, coleccionistas, aficionados de motos o coches, familias para las que el esperanto es su peor pesadilla. Pero esta peste, paradójicamente, también es el vehículo del conocimiento y el amparo entre personas que no se conocen pero se tienen como hermanos por el hecho de compartir su pasión, interés o cárcel sin más.

Cada persona rodeada de vecinos o compañeros de celda se ve acompañada por sus congéneres poco comprensivos con los que apenas puede dar rienda suelta a sus pasiones o filosofías de vida. Sin embargo es fácil encontrar un solitario en nosotros o con nosotros más próximo a un semejante, habitante de las antípodas pero que participa fluido de las mismas expresiones, conflictos y  aficiones.

 

24/12/2008 12:33 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Caminar es dibujarse la cara en el vacío

Las tragedias y las comedias forman un abanico que da aire a la vida. Puede que por estar en fechas tan entrañables los de la prisión nos han proyectado dos películas en las que la muerte visita a un niño inocente. “El río” de Jean Renoir y “Pather Panchali” (La canción del camino) de Satyajit Ray. La muerte no es el tema central de estas películas pero queda subrayada en la carne infantil que se llena de frío. De inmediato nos dejamos llevar por la belleza y las palabras y tras su proyección nos las llevamos con nosotros hasta una tarjeta de Navidad. Es el momento para escribir la felicitación. Pienso que, de alguna manera, hemos sido objeto de un experimento por parte de los carceleros con el fin de ponernos sentimentales y melancólicos frente al papel, el sobre y el sello.

 

 

Satyajit Ray

24/12/2008 12:37 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

El desierto es mi pastor, todo me falta.

Estas fechas son imposibles, está claro. Se desea felicidad no por ser los días que son, oigo a mi lado. Esto debería ser en cada momento pero ahora con mayor motivo. Justo ante mis narices el catedrático de la noche, viejo conocido y gorra en cresta, repartía sonrisas y templanza. Como era de esperar no tardó ni tres minutos en acercarse al rincón del patio donde me resguardaba de estos aparatitos humanos que funcionan con extraña imprecisión. ¿Qué le pareció lo que le dije el otro día? me inquirió amablemente, aunque ya hace un tiempo creo recordar, continuó. El catedrático elabora sus frases cuando está conmigo. Las palabras, hasta que salen por su boca, me las imagino en uno de esos artilugios del profesor Franz de Copenhague, subiendo y bajando por soportes imposibles, con un cerdo corriendo sobre una alfombrilla gracias a la que un martillo sube y una palabra baja hasta la boca... Esa es la sensación. Bien, le dije, es algo complejo comenzar a hablar sobre la fe, la razón campa a su lado o debería, pero en los tiempos que corren…Bien, me sonrió, pero es increíble este mundo. Sólo hace falta fijarse en una gota de agua. Cuánto hay de complejo allí dentro, seguía hilando y tirando ante mi pasmo y mis narices, pack navideño típico de supervivencia. El sol está justo a la altura exacta, han existido cuatro o cinco mil profecías que se han cumplido perfectamente y esto tiene que responder a algo. Mi nariz debía parecer la bolita de un gorro de papá Noel, los caminos del señor son inescrutables. A mi lado un preso preguntaba a otro ¿y cómo has dicho que se llama mi hijo? Ante la respuesta que se le ofreció oí cómo hacía una nueva pregunta ¿y eso lleva hache intercalada has dicho? ¿dónde? El catedrático y uno mismo terminamos difuminados entre los otros que iban y venían con caras de malas pulgas, invitando a cafés o maldiciendo nada más, colocando cada gota de lluvia que les ha caído encima desde que nacieron en un pozo sin fondo.

 

24/12/2008 16:34 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Caminar por dentro

El grupo permanece entrelazado por las horas compartidas que son cuerdas y sogas con las que primero jugamos y más tarde, algunos, se ahorcan de lo más alto. Son eso que digo porque nos atan a la vida con su paso, desfilando marcialmente y dando la espalda a los dolores, sueños encumbrados y pensamientos encerrados dentro de cada uno. Cada cabeza se compone de un puzzle que percibe las experiencias y comentarios de manera completamente diferente. Somos como los estados de una Unión Mundial microscópica pero fundamental para la supervivencia del cosmos. Cada cual es líder, héroe y antihéroe de su propio y soberano país. Acaba el año y Supermán ha muerto en manos de Juicio Final. Este duelo no impide un brindis a sabiendas que los caminos de cada cual son dispares y se llenan de fórmulas más o menos comunes. Hay quienes llenan su estómago con todos los tópicos más aborrecibles y las más convencionales maneras de sentir la vida. Hay quienes nunca terminan de formar un ejército de valientes soldados alrededor para que les salven de sus pesadillas. También les hay quienes construyen torres y castillos con palabras que acaban en la indigencia, alejadas de libros impresos y lectores pendientes de alguna consulta médica. Muchos sencillamente sobreviven, se agarran al título de Martín Gaite, “lo raro es vivir” y tiran de él entre cigarro y cigarro, con el intermitente puesto en la siguiente curva. Frontera difusa que deja paso al enemigo que ya está dentro, a la experiencia y el conocimiento. Al recuerdo frívolo entre todos los recuerdos, de Gwen Stacy, la novia de Spiderman muerta en el lejano 1973.

 

“Una ficción de futuro esboza lo que podría pasar. La utopía, por el contrario, no apunta al futuro. La utopía existe exclusivamente para mantener en jaque el presente, para desordenarlo”.

 

                            Mercedes Bunz “La utopía de la copia. El pop como irritación”

 

 

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25/12/2008 14:40 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Todo lo desconozco

La brasileña llenaba la rifa de Navidad. Ella, invisible entre los jamones, botellas y turrones se resumía en un número de teléfono. Por suerte estamos lejos de esos periódicos más comprometidos que rechazan la idea de albergar entre su mierda anuncios que venden o compran sexo. La cesta de Navidad culminaba tras las ambrosías ocultas bajo las piñas con un bombón abstracto, anónimo, polvorón traído al frío dentro y fuera de su cuerpo.

Pero el afortunado agraciado comprobó, estupefacto, que los pechos de tamaña hermosura no sólo no eran simétricos, como marcan los cánones, sino que eran, además, perturbadoramente desiguales. Una cordillera desgastada por el uso y la erosión cabía dentro de la mano, mientras que la otra serranía, libérrima e inabarcable entre las manos de cualquier alfarero, desbordaba toda naturaleza imaginable. Era extraño aquel libertinaje con que el cuerpo se había tomado las cosas. Cada pieza podría ser el resultado de una prótesis de saldo o tal vez el conjunto consistiese en un error de clonación. Entonces la mujer había conseguido salvar la vida huyendo por la noche de un viejo laboratorio portátil, oculto en mitad de la Amazonía. Los científicos más locos apoyados por las correspondientes farmacéuticas estarían detrás del asunto. Los pensamientos, antes que las preguntas, volaron frenéticos sobre mi cabeza. Pudiera ser que me hallara ante una nueva y pervertida mutación de la naturaleza, consecuencia de esta alimentación que nos ofrecen en envases económicos. Pudiera ser que los hemisferios de mi cerebro amortiguasen la sensación o encontrasen el camino hacia la resolución de un nuevo enigma. Me estaba volviendo loco…

Sus pechos no eran sus pechos, sencillamente trabajaba para poder pagarse una reconstrucción completa tras la pérfida operación, susurró mientras mis ojos comenzaron a dar vueltas dentro de un tío vivo. Creo que alguien respondió, temblorosamente, caminante no hay camino, paso a paso, teta a teta, nunca nos bañamos dos veces en el mismo río.

 

 

 

“El sexo, como pretexto válido para romper con la monotonía; el sexo-motor; el sexo-ansiedad; la costumbre del sexo, como un hartazgo cualquiera que se volverá lastre; el sexo colosal, incontenible, frenético, ambiguo como un juego que confunde y luego aclara y vuelve a confundir; el sexo-simulacro, el sexo-obviedad. El placer, al fin, como un encomio que vaya justo en sentido inverso a lo que se vive…”

 

         Así comienza:       “Casi nunca” Daniel Sada

 

25/12/2008 18:05 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Los seres con quienes muero a solas

Siguen llegando presos. Pero no todos se han estropeado con el tiempo. El sexo, en algunos casos, ha rejuvenecido la piel y lo oscuro de los ojos. Ese sexo de Daniel Sada que confunde y aclara. He visto a viejos resucitados que trabajaron como topos para empresas farmacéuticas y luego, tras pegarse un tiro, resucitaron con un boca a boca magistral. Siguen llegando presos y, mientras resumen sus cuitas, dan rienda suelta a los hechos que trajeron atados alrededor de la joroba. Los dedos de las manos golpean la madera de las mesas, los de los pies no cesan de bailar en la baldosa. Dedos chupados por boca ajena, dedos que pusieron a sus pies en polvorosa. Que pisaron el acelerador y dejaron sus huellas en el rincón oscuro de un viejo vals.

 

 

 

26/12/2008 17:40 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Esta silueta es un perderse del entierro

Todos bajo mi paraguas cuando estoy contento. De lo contrario me estorban, dan alergia y me obceco con la idea de que cada cual prefiere mojarse con sus sombras, alejados de mi compañía un tanto huraña porque retorna una y otra vez al presente. He leído lo que ha escrito Amos Oz: “Un hombre que no vive más que en el pasado o en el futuro es un fanático. Es necesario vivir en el presente. El presente es nuestra tierra, nuestro territorio, todo lo que tenemos. El pasado es la memoria, nuestra herencia; el futuro son nuestros sueños. Pero lo que tenemos entre manos es el presente. Está prohibido despreciar el presente. No es necesario anular el presente para beneficio del futuro o del pasado”.

Esto vale lo mismo tanto para los grandes temas como para las intrahistorias de cada uno.

Con este pensamiento incluso un político puede trabajar reciclando el presente en un futuro imperfecto sin graffitis, con palmeras de hormigón y lucecitas formando nudos de regalo sobre los cocos más altos. Pero los políticos tal vez sean los que más piensen en el presente, desdibujados algunos, exhumados charlatanes presos de su juego o monigotes sin otro discurso que el sacado de la chistera, reconvertida por los avatares en una cesta navideña de enero a diciembre. De la cesta ya no saldrá un romántico conejo de la suerte sino la común idea de colarse en un servicio público, en una consulta o cualquier mostrador, obtener entradas para el espectáculo del famoso de turno... lo que sea pero ya. Ejemplos sin importancia que recuerdan el paso de grasientos gobernadores afinándose la campanilla con racimos de uvas y cítaras sonando al viento. Más prosaicos y tuneados que aquellos gordinflones, exhibirán el contenido sin darlo mayor importancia. Su presente, demagógico pero maquillado con un populismo obsceno, incluye reformar un sector, aprobar un plan urbanístico o acallar las voces de algún periodista solitario y apestado. Insomne lector de aquellas crónicas que firmaba desde Vietnam el fenecido David Halberstan.

Pero la fuerza del presente también nos embarga, sin subir al estrado, en cada pequeño acto anónimo y diario. Lavarnos los dientes  nada más levantarnos, como si la boca desprendiese un hálito de azufre y vísceras al jerez un poco revenidas, también es el presente. Todas las ovejas engullidas, consecuencia de ese banquete nocturno, también forman píldoras de realidad soñada, pero realidad a fin de cuentas. Forcejear contra nuestras contradicciones, las paradojas que nos visten mientras nos ponemos los calcetines, las dudas que nos calzan un día sí y otro también. Los aplazamientos y demoras con las que dejamos morir el presente, también forman ese puzzle con el que nos movemos e intercambiamos fichas en formas de saludos estándar, hombre ¿qué tal estás, qué es de tu vida? Está prohibido despreciar el presente.

 

 

También ha muerto Rafael Abella

 

 

 

27/12/2008 13:57 prision Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

La mejor manera de pensar es escribir

Pocos planes y planos dibujados en la línea de la mano. Ningún otro que sea sobrevivir a un 28 de Diciembre. Punto culminante para quien elija dejarnos con esta fecha, por otro lado igual de absurda que cualquier otra. Curioso sería acudir vestido de luto al entierro y fijar en cada espalda un monigote para que el desfile lento, triste y oscuro sea más numeroso que nunca. La gran broma. Y tras enterrar los huesos o freírles en un horno sin aceite, continuar con esos chistes revenidos que acabaron formando masa en los arcanos de la memoria. El polvo o las cenizas sustituirán a los posos de la botella de vino. Dentro pondremos la fecha e introduciremos el mismo mensaje de siempre, no es lo mismo papada que mamada, si te meto un dedo por el culo puede que entre justo pero no es lo correcto, etc.

Con duelo o sin duelo, más allá de toda broma, seguiríamos comiendo, echando los dátiles y fumigando los platos con nuestras toses de gigantes hechos de barro.

En la memoria se juntan todas estas escenas, duelos, comidas, chistes, alcohol y sueño. Acojo en esa posada a vecinos, amigos y algunos familiares sentados en banquetas, apoyados en la pared como si fueran sus propios retratos. Siempre falta alguien.

Mi memoria es una encrucijada de caminos donde me topo con los peregrinos antes de que vuelvan a retomar su viaje. Parece que todos han elegido su propio modus vivendi y que ninguno haya sido elegido por él, caballeros, molineros, policías y ladrones. Escucho voces de fantasmas, anhelos, promesas y sonrisas de espíritus que se reencuentran tras largos años sin verse.

Me gustaría juntar en la misma sala las ausencias que cada uno de los presentes guarda en su cabeza y que, sin necesidad de presentación alguna, se sentaran e hicieran compañía en el refrigerio. Me gustaría que cada viajero o familiar presentase a una persona importante en su vida, pero desconocida para los demás. Me gustaría llenar la posada con una gran mesa repleta de lados y aristas desconocidos, sin otro duelo que el que la memoria ordeña en sus ratos libres.

 

 

Juan Ugalde "Alice está perdida"

28/12/2008 11:41 prision Enlace permanente. sin tema Hay 2 comentarios.

Dubia plus torquent mala - los males más intensos son los dudosos -

The Supremes - Baby love -

 

A veces no es bueno lanzarse en plancha sobre el hielo porque no parece lo suficientemente frío. Pero el frío también está dentro y una taza de te no sirve para que el deshielo sitie a los osos y pingüinos que andan sueltos dentro de cada cuerpo. Haré un agujero en mi hielo y echaré la caña para pescar una historia. Una persona frisando los 50 se enamora por primera vez en su vida. Rápidamente entra en un estado diarreico y la banda sonora de su vida comienza, desde ese instante y cada mañana, con el the end de los Doors. Pero el infante seductor no es otro que el peor de los villanos, hecho a sí mismo frente a un espejo de gimnasio, con sus cejas llenas de amianto apuntando al cielo protector. El contacto permanente con el amianto, ya se sabe, es muy pero que muy peligroso y si se carece del equipo de protección correspondiente puede traer consecuencias irreversibles. La historia ya está planteada, además, basada en hechos reales. Decir esto subraya la importancia y el peligro nuclear que se cierne sobre nosotros, pobres civiles que colgamos en el ropero un vestuario de uniformes mimetizados para la guerra de los mundos. No puedo seguir con lo trágico y común de la historia ante el fatal desenlace. Él era un oscuro villano que cantaba en los karaokes y seducía con un extraño poder. Ella, una mañana, se llenó de frío, compuesta y sin novio como se suele decir. Había vaciado su alma a calderadas y se transformó en estatua de hielo. Pasaron los meses y un día le volví a ver. Aquel villano estaba siendo vapuleado en una viñeta por el mismísimo Supermán. Sí, le reconocí inmediatamente. Ella seguía en su trabajo habitual, algo más taciturna que de costumbre. No dudé en decírselo, sabes, le dije, él ha recibido su merecido. El hielo que cubría sus ojos comenzó a desaparecer. A la semana compré el siguiente número, se titulaba “Lois Lane, superwoman”. Tenía el rostro de ella.

 

“solum sertum nihil esse certi, et homine nihil miserius, aut superbius”

 

-La única certidumbre es que nada hay cierto, y nada es más mísero ni soberbio que el hombre- (Plinio, Historia Natural II)

 

28/12/2008 22:35 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Hace mucho, mucho tiempo

Marvin Gaye & Tammy Terrel "Ain’t no Mountain High Enough"

 

 

 

28/12/2008 22:45 prision Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

The Tentations -My girl-

28/12/2008 22:48 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Consideraciones al pil pil

No dejarse llevar por el placer. Someter los sentidos al más sesudo raciocinio para comprender lo que pasa, para conocerse a uno mismo y ofrecer una opinión al espejo que ya ni siquiera devuelve la mirada. Buscar explicaciones en el dibujo que ha dejado la meada de un perro, pintar su perímetro con una tiza y esperar que llueva sobre mojado, apoyado en una esquina, ángulo o nube con su contorno soñado por Dios. Adivinar el pasado, dejarse atrapar por los posos del café, siempre, en cada taza, todas las tardes del mundo. Cambiar la inocencia por la desconfianza amparada en los años, las maletas que nunca hicimos y la experiencia ofrecida en un pack con entrevistas dejadas en las barras de los bares más oscuros, fotografías en color sepia y sueños en blanco y negro. Leer un artículo, conocer una opinión turbadora e interesante aunque en realidad resulte ser la otra cara de un patético embajador de la copia y el plagio que sólo asimila el éxito de poca monta. Creer que la belleza interior supera al busto de Nefertiti. Pensar que las últimas tecnologías pueden radiografiar lo que somos.

 

 

"Asuntos privados en lugares públicos" Alain Resnais

30/12/2008 22:55 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Albert Serra en el festival de Gijón 2008

Albert Serra en su encuentro con el público tras la proyección El cant dels ocells. Gijón 2008.

30/12/2008 23:23 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

Josep Ramoneda

La cultura de la crisis

Hemos llegado aquí porque la globalización abolió los límites éticos y culturales. El mismo Estados Unidos proclamó que todo le estaba permitido, legalizó la tortura y dio barra libre a la insaciable quimera del oro

JOSEP RAMONEDA

EL PAÍS - Opinión - 15-11-2008

http://www.iceta.org/jr151108.pdf

 

 

30/12/2008 23:39 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

La incomprensión del pie dentro del zapato

Un dibujante engaña a sus personajes haciéndoles creer que van a ser publicados. En realidad lo que hace es someterse a ellos, a la originalidad con la que pasan de viñeta a viñeta, a la dureza de los gestos y los bocadillos concentrados de aforismos. El dibujante es su esclavo y acaba considerando al resto del mundo como una secta con la que no comulga. Sabe que sólo existe una fórmula para recobrar, al menos en parte, la identidad del grupo. Debe realizar una pirueta sobre la barra de un gimnasio y pensar que la vida empieza en ese momento. Eso supone imitar a Nadia Comaneci y sacar un diez frente a un estadio en ebullición tras albergar, momentos antes, el concierto ofrecido por AC/DC con motivo de su último disco. Superar esa prueba supone reconvertirse nuevamente en candidato para la vida común, conocer gente, abrirse al mundo y echar un ojo a las aceras. Pelirroja, 120 de pecho, francés, griego, beso negro y algunas cicatrices pueden servir de presentación a una futurible y enajenada actriz de la vida real. Recapacitar. Él es auténtico tomando la leche en polvo aunque piense que se desayuna con la más fresca y salvaje del país.

Sus personajes le advierten: otros candidatos están rulando contaminados, inflados y camuflados a 0,24 céntimos de euro más baratos de lo que él puede ofrecer por cada hora de su vida. Desconoce que existen tres tipos de candidatos perniciosos, los que se guardan sus opiniones para hacerlas coincidir con las nuestras una vez nos hayan escuchado. Los que son grandes, perfectos y nos llenan la boca de polvorones, nata, hojaldre, cabello de ángel y fresa ácida pero no han oído hablar de Nadia Comaneci. Y por último los embaucadores que padecen el síndrome de Münchausen.

El Snark, aquella ruina flotante con la que Jack London quiso dar la vuelta al mundo, navega en su cabeza como nunca lo había hecho hasta ahora.

 

 

"The snark". En 1913 el Snark permanecía atracado y sin poder navegar en la isla de Aori, Nuevas Hébridas.

31/12/2008 13:49 prision Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.


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